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Cooperativa frutícola for export

22 de mayo de 2023

Coninagro continúa recorriendo sus Federaciones en todo el país. En el marco de la visita institucional, encabezada por el presidente Elbio Laucirica, se visitó a Primera Cooperativa Frutícola, la Federación más austral de la entidad, ubicada en General Roca, Río Negro.

Visita a General Roca, Río Negro

“Los productores agropecuarios muchas veces estamos adentro de los campos y en las chacras pero es interesante que demos continuidad a esto de recorrer los territorios para atestiguar la realidad productiva de nuestros productores, federaciones y asociados. En el 2050 habrá que alimentar a más de 9 mil millones de bocas. Ese desafío nos interpela directamente, porque Latinoamérica en general y Argentina y Brasil en lo particular, están llamadas a ser las que puedan satisfacer esa demanda”, sostuvo el presidente de Coninagro Elbio Laucirca tras tres días de trabajo en la Patagonia argentina.

PAI, un consorcio exportador con espíritu cooperativo

En la apertura de la agenda, el presidente de Coninagro se dispuso a conocer la planta
del Grupo PAI (Productores Argentinos Integrados) que es un consorcio de exportación fundado en 1974 con la intención de facilitar y permitir que pequeños y medianos productores puedan llegar con sus productos al exterior, garantizando acceso a los mercados, a casi 50 países con marca única y control de calidad. PAI exporta aproximadamente el 30% de lo que se produce en el Valle.

“El consorcio PAI comenzó como modelo asociativo Productores Argentinos y aunque técnicamente somos una S.A, en la práctica somos una cooperativa porque nos regimos bajo esos principios y valores”, coincidieron los dirigentes de la administración del grupo.

“Aplicamos un modelo que procura maximizar el retorno de sus frutas hacia los socios, desintermediando el proceso, lo que permite proyectar al productor porque al haber menos intermediarios hay también más acceso a la información”, sostuvo Sergio Riskin, presidente de Primera Cooperativa que integra a 55 productores cooperativos y es uno de los socios del grupo PAI, quien a la vez indicó que: “de la superficie cultivada, aproximadamente el 50% es orgánico y de ese subtotal, se comercializa como orgánico el 25%”, a lo que agregó: “Nuestro fuerte en materia de exportación tiene más que ver con la exportación de peras que de manzanas. Nuestros principales competidores a nivel global son Chile, Sudáfrica y Nueva Zelanda”.

Riskin, en tanto, comentó que” la pera del Valle de Río Negro es la mejor del mundo, de una calidad y sabor inigualable, las manzanas son muy buenas pero Chile produce manzanas de mejor calidad por un tema de altitud. En Brasil químicamente producen más manzanas que en Argentina a través de la tecnología. En el Valle de Río Negro, hemos resignado calidad en los productos por falta de financiamiento, que es un tema que no podemos delegarlo en bancos privados y las economías regiones lo necesitan”.

Acerca de la competitividad de la economía regional, Humberto Canale, representante de la Bodega Canale en el grupo PAI, fue categórico al comentar: “la ecuación tipo de cambio-inflación de los últimos dos años nos partió al medio”. Vale remarcar que el sector vitivinícola tiene mucho espíritu cooperativista, hay 12 bodegas en Río Negro y algunas en
Neuquén.

“Las empresas de producción frutihortícola tienden a ser cada vez más pequeñas pero requieren mas organización”, comentó Miguel Giaccinti, asesor técnico de PAI.

Elbio Laucirica, por su parte, tomó nota de que: “El grupo PAI ha sido pionero en Argentina y uno de los adelantados en la región, en materia de exportación de frutas orgánicas
certificadas a nivel de chacra y de empaque, donde casi el 30% se exporta a países de alto poder adquisitivo, como el norte de Europa y Estados Unidos”.

De la reunión participaron además Germán Barzi, Mariano Tappeta y Gustavo Isla, que sostuvo: “Muchos productos que exportamos son de síntesis orgánico, de laboratorio y alta complejidad. Hay fruta convencional con baja aplicación de productos y también tienen demanda. Hay un mercado segmentado, y cada vez menos global. Cada vez el esquema tiene jugadores menos grandes y está diagramado de forma más atomizada por este esquema de segmentación de mercado”. Acto seguido, indicó: “Hay dos dimensiones, peras y manzanas orgánicas: chacra orgánica, empaque con reglas, normativas y certificaciones de prácticas de trabajo, en lo referido a inocuidad. Esto nos da un diferencial quizá no tanto en precio sino en acceso a mercado. Para esto tenemos un equipo especializado que aplica casi 20 controles anuales para minimizar daños al medio ambiente, y a la persona que lo produce y lo consume y a todo lo que está involucrado”.

En los días de trabajo, la cooperativa reunió a más de 60 productores para dialogar con el presidente de Coninagro y que el titular de la entidad pueda escuchar sus inquietudes. En lo que va de 2023 la cooperativa lleva exportados 500 contenedores de manzana y pera a más de 50 destinos.


En tanto, Laucirica recorrió chacras y campos de algunos de ellos para palpar de cerca algunas cuestiones específicas, cómo cuantificar los daños por heladas u otras inclemencias climáticas, como el caso de muchas plantaciones de manzana variedad pink lady afectada por la helada, en donde al helarse la semilla su crecimiento es defectuoso.


Primera Cooperativa Frutícola

El momento destacado de la visita llegó cuando el presidente de Coninagro, Elbio Laucirica, recorrió las instalaciones de Primera Cooperativa Frutícola. Lo hizo acompañado del Gerente de la entidad, Marcelo Espinosa. Allí, dialogó cara a cara con los productores, empleados y el personal y su primera impresión fue comentar: “En el Valle de Río Negro, esta cooperativa refleja el dinamismo y la pujanza que tiene el sector productivo de peras y manzanas en la región, agregando valor, creando una economía de escala, promoviendo el conocimiento y valorando el capital humano”, a lo que agregó: “nos transmitieron la inquietud de optimizar la relación con los bancos y el financiamiento en capital de trabajo con tasas preferenciales. Uno de los aspectos que más destaco es cómo vienen trabajando lo referido a las nuevas demandas de los mercados y a los nuevos hábitos de consumo”, pronunció Laucirica.

“Las cooperativas bregan por promover y cumplir lo vinculado a la responsabilidad social y responsabilidad alimentaria, se trabaja fuertemente en estrictos controles de calidad en cuanto a trazabilidad. Hoy los mercados que demandan nuestros alimentos son cada vez más exigentes en ese sentido y quieren saber de qué lote vino la fruta, de qué chacra, quién la embaló”, comentó Sergio Riskin.

La agenda del presidente de Coninagro, Elbio Laucirica incluyó una audiencia con el vicegobernador de Rio Negro, Alejandro Palmieri, con quien se dialogó junto a emprendedores del sector y dirigentes cooperativos sobre la realidad productiva de la provincia, así como de temas vinculados a la energía, petróleo, y sustentabilidad ambiental entre otros.

Asimismo, el dirigente cooperativista se reunió con la intendenta municipal María Elena Soria para interiorizarse cómo trabaja el municipio de General Roca articulando con sectores productivos cooperativos y se dieron a conocer algunos proyectos e ideas vinculadas a la producción de lúpulo, quinoa, entre otros, además de evaluar cómo fomentar el empleo en la ruralidad a través de programas de capacitación en poda, entre otros, que está llevando a cabo la municipalidad.

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Nación extendió sus tasas especiales para el agro


El Banco Nación extendió sus tasas especiales para el agro y consolidó su liderazgo en el financiamiento del sector. La entidad informó que el segmento creció más de 55% desde diciembre de 2025 y que ya representa cerca del 30% de su cartera total.

De esta manera, la cartera agropecuaria del banco se convirtió en el segmento de mayor expansión dentro de la entidad, donde más del 80% de esa cartera cuenta con asistencia crediticia, frente al 50% y 60% registrado años atrás.

Durante 2026, las altas de préstamos destinados al agro ya superaron los $4 billones. En 2025, en tanto, el Banco Nación había otorgado más de $3,7 billones al sector, un crecimiento del 70% frente a 2024.

El impulso también estuvo vinculado con la participación de la entidad en las principales exposiciones agropecuarias del país, como Expoagro, Agroactiva, Agronea y Expo Rural.

Las líneas de crédito que ofrece el Banco Nación
A través de distintas propuestas de financiamiento, entre las que se destacan: 18% en pesos para maquinaria agropecuaria. 5% en dólares para inversiones a 60 meses, con hasta 18 meses de gracia para productores ganaderos.
Financiamiento para maquinaria agrícola nueva y usada, camiones, utilitarios y sistemas de riego.
Créditos para implementos agrícolas, tecnología aplicada al agro y proyectos sustentables.
En las exposiciones rurales, el banco alcanzó un récord de financiamiento superior a $1,1 billones, destinado a más de 4.000 clientes.

Por su parte, AgroNación Tarjeta financió más de $1,1 billones durante el año, con un crecimiento interanual del 66%.

Además, el banco informó que mantiene más de 1.280 convenios activos para maquinaria nacional nueva en pesos y que BNA Conecta, su marketplace, reúne a más de 21.500 empresas.

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Girasol: La campaña 2026/27 llega con muy buenos márgenes

El girasol llega bien posicionado a la campaña 2026/27 en el sur bonaerense y en varias regiones productivas de la provincia de Buenos Aires: márgenes proyectados por encima del resto de los cultivos de gruesa en los ambientes analizados, precios futuros que ya permiten comenzar a cerrar negocios y una relación favorable frente a varios de sus principales insumos.

Pero las buenas perspectivas vienen acompañadas por una advertencia. Con un escenario de Niño fuerte y suelos que ya parten con importantes niveles de humedad, la planificación será determinante: ajustar la fecha de siembra, anticipar las aplicaciones, repensar la fertilización y prestar especial atención a las enfermedades serán algunas de las claves, señaló un informe preparado por el Ing. Agr. Diego Aguilera (*), para  la Asociación Argentina de Girasol(asagir).

Cuando se analiza el escenario económico de las regiones Mar y Sierras Serrana (Tandil, Azul, Olavarría, Balcarce) y Mar y Sierras Costera (Miramar, Necochea y Mar del Plata), los números explican buena parte del entusiasmo.

En ambientes de potencial medio de la zona Mar y Sierras Serrana, los resultados dan 171 U$S/ha para girasol alto oleico y 113 U$S/ha para girasol común, mientras que el maíz de loma se ubica en torno a los 80 U$S/ha.

La contracara es la soja de primera: en el escenario analizado arroja un resultado negativo de aproximadamente 70 U$S/ha. Al cultivo “le está faltando precio”, producto de los derechos de exportación que hoy tiene el grano.

En ambientes de alto potencial la tendencia se mantiene. El girasol alto oleico vuelve a encabezar los márgenes, con aproximadamente 250 U$S/ha, mientras que girasol común y maíz se acercan en torno a los 180 U$S/ha, gracias a la mayor capacidad del maíz para transformar potencial productivo en kilos.

El maíz, de hecho, recuperó competitividad gracias a la baja de la urea y a la mejora de sus precios disponibles y futuros. La soja, si bien deja de mostrar números negativos en los mejores ambientes, sigue siendo la alternativa menos favorecida.

La decisión, sin embargo, no puede tomarse mirando solamente una planilla de márgenes estáticos y precios de referencia a cosecha. Para aumentar fuertemente la superficie de girasol hay que respetar criterios agronómicos básicos: evitar girasol sobre girasol, contemplar los herbicidas residuales utilizados previamente y conocer la presencia de enfermedades como Sclerotinia, Phomopsis o Mildiu.

Un precio que “obliga” a tomar decisiones

Además del margen proyectado, hay otras señales importantes: el girasol ya presenta valores que permiten comenzar a construir un precio promedio de venta.

Para analizarlo utilizamos el concepto de “precio de dolor con renta objetivo incluida”: el precio al que debería venderse el grano para cubrir los costos directos, el alquiler y la administración, y alcanzar un objetivo de 10% de rentabilidad, manteniendo el rendimiento planificado.

A partir de esa referencia, el girasol —y en especial el alto oleico— aparece entre los cultivos en los que ya resulta posible comenzar a cerrar negocios con sobreprecio: a modo de ejemplo, 8% en ambientes de potencial medio y 14% en ambientes de alto potencial.

La recomendación es avanzar con la venta de un 30/40% de la producción estimada cuando, entre precio base y prima, los valores se ubiquen aproximadamente entre 400 y 420 dólares, a lo que luego se suma la bonificación por materia grasa.

El análisis del FAS (precio puesto al lado del buque) teórico aporta otra señal favorable: el girasol disponible muestra un premio cercano al 11% respecto del FAS teórico, mientras que en el mercado futuro ese diferencial ronda el 5%.

Hay factores internacionales que sostienen un escenario alcista: la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los biocombustibles, y la merma de rendimiento en Europa por seca y altas temperaturas en las regiones de producción durante gran parte del desarrollo del cultivo.

Pero también hay que tener en cuenta las variables locales. Argentina proyecta una superficie de siembra considerablemente superior al promedio de las últimas cinco campañas (3 millones de hectáreas frente a un promedio de 2,25 millones) y, si bien hay más compradores de girasol que en el pasado, todavía hay algunos menos que en otros cultivos. Una exportación de grano que se mantenga activa puede mantener aún más fluido el mercado.

Justamente por esas variables locales, y frente a valores que hoy cierran un buen negocio en margen y rentabilidad, la sugerencia es comenzar con las ventas para ir construyendo un buen promedio. (Noticias AgroPecuarias)

* El Ing. Agr. Diego Aguilera es asesor de 3 grupos CREA (CREA San Manuel, CREA Tandil y CREA Arroyo de los Huesos), asesor de empresas privadas. Consultor empresaria

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La suba de fertilizantes genera un sobrecosto importador de u$s180 millones

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó que la suba de precios de esos productos generaron un sobrecosto importador de u$s 180 millones en el primer semestre.

Los nitrogenados en general y la urea en particular fueron los más golpeados por la crisis. Previo al conflicto, por el Estrecho de Ormuz pasaba cerca de un quinto del comercio de gas natural del mundo y la cuarta parte del comercio de urea global. Siguiendo al petróleo, el GNL se disparó al desatarse la crisis, generando un efecto dominó sobre los mercados que dependen de los hidrocarburos como insumo clave (como lo son la urea, el amoníaco y el azufre). “Debido al uso intensivo de GNL en la producción de urea, el efecto en los costos fue directo, encareciendo el producto final”, señaló el trabajo elaborado por los economistas Franco Pennino, Bruno Ferrari y Emilce Terré.

Las decisiones de grandes productores y exportadores de urea también tuvieron gran peso: India, uno de los principales productores y mayor importador de este producto, detuvo momentáneamente su producción debido a la escasez de gas; China restringió sus exportaciones temporalmente para asegurar su abastecimiento interno. De esta forma, el mercado global de nitrogenados sufrió un fuerte estrangulamiento de oferta. El resultado fue un salto del precio en dicho producto de más del 100% respecto al mes de enero, considerando que los valores ya tendieron a normalizarse.

En el caso del mercado de fosfatados, los productos están siendo afectados por una combinación de factores. La creciente estrechez en la oferta de azufre —un insumo esencial para producir roca fosfórica — elevó significativamente los costos industriales. Según la FAO, cerca de la mitad del comercio mundial de azufre se concentra en la región afectada por el conflicto. A ello se sumó la suspensión de la producción de amoníaco en Irán y de amoníaco y azufre en Qatar, luego de los ataques contra sus instalaciones. Como resultado, el precio legó a duplicarse respecto de enero, contribuyendo a encarecer la producción de fosfatados. En ese período, el superfosfato triple (TSP) acumuló una suba del 39 %, mientras que el DAP aumentó un 27 %.

En rigor el mercado de fosfatados ya se encontraba bajo presión por una oferta comercial de azufre cada vez más ajustada, la creciente competencia de la minería por ácido sulfúrico y las restricciones chinas a las exportaciones de MAP y DAP.

En este contexto, la importación de fertilizantes en el primer semestre tuvo su segundo peor año desde 2019. En el complejo nitrogenados, se compraron al exterior 437.000 toneladas; en el rubro fosfatados, se adquirieron 767.000 toneladas. La urea fue el producto que más cayó en volumen.

Pero medido en términos de valor, el primer semestre de 2026 marcó el segundo registro más alto de la historia con u$s 1.762 millones, impulsado principalmente por precios de importación más altos. Lo peor del conflicto se vio en los meses de abril y mayo, cuando el petróleo alcanzó máximos no vistos desde la guerra ruso-ucraniana. Si se comparan los precios promedio de importación del primer semestre de 2025 por producto con las cantidades importadas en esta primera mitad de este año, se arriba a un sobrecosto teórico de u$s180 millones en lo que va del año. Esto sin considerar que la suba de precios también generó una contracción en las cantidades importadas, señala el informe.

Hacia adelante, el desempeño importador en los meses que restan del año dependerá de lo que suceda con el conflicto en Medio Oriente. Argentina importa en promedio el 50% de su consumo de nitrogenados (en años de normalidad operativa) y el 80% en fosfatados.

En el sector agrícola los fertilizantes son un activo estratégico y fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria en los países. En Argentina, la producción de fertilizantes ronda entre 1,4 y 1,9 millones de toneladas, según el año bajo consideración. El consumo de fertilizantes se ubica en torno a 5 millones de toneladas.

En este marco que, la aprobación de un nuevo proyecto de inversión RigiI para la construcción de una nueva planta de producción de urea en Bahía Blanca ante la mayor producción de gas de Vaca Muerta, es una noticia que agrega expectativas muy positivas en post de mejorar el abastecimiento doméstico de este insumo estratégico para el agro argentino, resaltaron desde la Bolsa.

Con una inversión por u$s 2.700 millones la planta de Bahía Blanca será la mayor de Latinoamérica y una de las más grandes del mundo, con la expectativa de aportar una producción anual de 2,1 millones de toneladas. La BCR advierte que el país podría dejar de ser un importador neto de este insumo y dependiendo de diferentes factores, abastecer una demanda creciente a nivel o local o encontrar posibilidades de exportación a otros países como el caso de Brasil, el cual es clave como importador mundial de este producto.

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