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Trigo: aumentan 5% los precios de referencia de la harina como parte del fideicomiso
11 de septiembre de 2023
La Secretaría de Comercio fijó nuevos precios de referencia sin impuestos de la harina común 000 a la salida del molino con un aumento del 5%, a través de la Resolución 1453/2023 publicada hoy en el Boletín Oficial, en el marco del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino (FETA).
Así, el valor que regirá desde hoy para la harina 000 quedó establecido en $ 2.594 para las bolsas de 25 kilogramos (4,98% más que los $ 2.4712 vigentes desde el 24 de agosto) y en $ 101.814,50 en el caso de la tonelada (antes $ 96.986,75), tomando como referencia un precio del trigo de $ 54.715,40 la tonelada (5% más que los $ 52.109,91 de la resolución previa).
Los nuevos precios representan un aumento del 4,98% y 5% respecto del último incremento fijado a mediados de agosto, que fue del 7,9%.
Las subas tienen en cuenta como referencia las variaciones del precio FAS del trigo en un 40%, la de la inflación mayorista en un 30% y la de los salarios en el otro 30%.
Desde marzo de este año se dispuso compensar únicamente la bolsa de la harina 000, abandonando el subsidio para la 0000 común, y para la de tapera y semolín, además de dejar de fijar valores base para gluten, premezclas, harinas acondicionadas especiales e integrales.
El cambio, efectuado mediante la resolución 319/2023, se fundamentó en que el «escenario climático actual resulta gravemente desfavorable para la producción agrícola nacional».
No obstante, desde julio se reincorporaron la harina 000 calidad 24/26, y la 000 calidad 26/28, que tendrán un precio de hasta 10% y 20% más que el fijado como base, respectivamente.
Los precios en todas las variedades son sin impuestos, a la salida del molino y sin costos de entrega; y a ellos se les debe incorporar los siguientes costos logísticos por región: ciudad y provincia de Buenos Aires, 3,50%; Centro, Cuyo y Litoral, 5,50%; NEA y NOA, 7% y Patagonia, 10,5%.
El aumento de hoy – señalan los considerandos- es «consecuente con la evolución del resto de los componentes del costo de los productos derivados de la harina de trigo».
Al respecto, se detalló en los considerandos de la resolución que «esta actualización de los valores del FETA implica una variación acumulada del precio de la bolsa de harina 000 del 63% para los primeros 9 meses de 2023» y del «83,1% con respecto a los valores vigentes para septiembre de 2022».
Asimismo, puntualizó que «esta actualización de precios se encuentra aún por debajo de los que refleja el Indec para el precio del pan francés en GBA como del IPC General», que en julio arrojaron variaciones interanuales de 130,9% y 113,4%, respectivamente.
El FETA se dispuso mediante el decreto 132/2022 del 19 de marzo del año pasado, «debido el aumento sostenido del precio de los alimentos» que «impactó fuertemente en el trigo, el maíz, el girasol y sus derivados a partir del inicio del conflicto bélico entre la Federación de Rusia y Ucrania».
La implementación de los precios subsidiados procura garantizar un valor de referencia para el trigo en el mercado interno, «que permita conservar una estabilidad en la participación de la bolsa de harina como componente del costo de los productos que de esta se derivan».
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El sector agroexportador liquidó divisas por U$S 1.850 millones en enero
El complejo agroexportador argentino inició el 2026 con una señal contundente para la economía nacional: durante el mes de enero, las empresas vinculadas a la industria oleaginosa y cerealera liquidaron divisas por US$ 1.850 millones, lo que representa un incremento del 82% respecto de diciembre de 2025, según informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) junto al Centro de Exportadores de Cereales (CEC) en un comunicado.
El dato cobra especial relevancia en un contexto de fuerte atención sobre el mercado cambiario y el ingreso de dólares genuinos a la economía. Con estos guarismos, el sector agroindustrial, que explica cerca del 48% de las exportaciones totales del país, vuelve a posicionarse como el principal generador de divisas, con impacto directo en la actividad económica, la recaudación fiscal y el nivel de reservas.
Desde las entidades explicaron que el desempeño de enero estuvo asociado al incremento de los embarques de trigo y cebada, junto con la continuidad de las exportaciones de maíz y de productos industrializados de soja, como harina y aceite, los principales bienes exportados por la Argentina.
El comunicado también aclaró un punto central del debate público: la liquidación de divisas no se produce al momento exacto de la exportación, sino que suele anticiparse entre 30 y 90 días, dependiendo del producto y de su grado de procesamiento. En ese sentido, Ciara-CEC descartó la existencia de retrasos deliberados y señaló que el ingreso de dólares permite sostener la compra de granos a los productores al mejor precio posible.
Si bien el volumen de divisas resulta significativo, el sector advirtió que las comparaciones intermensuales deben tomarse con cautela. La dinámica del comercio granario se encuentra atravesada por múltiples factores, como los precios internacionales, las condiciones climáticas, el calendario de cosechas, las medidas regulatorias y eventuales conflictos logísticos o sindicales.
Para distritos portuarios y productivos del interior bonaerense, como el Partido de Necochea y su área de influencia, la evolución del complejo cerealero continúa siendo un termómetro clave de la actividad. El movimiento de granos, la logística portuaria y los embarques sostienen empleo directo e indirecto y refuerzan el rol estratégico del sector en la economía regional.
Pese al repunte registrado en enero, desde Ciara-CEC subrayaron que Argentina mantiene un estancamiento en el crecimiento exportador, dependiendo en gran medida de las variaciones de los precios internacionales, un desafío estructural que sigue pendiente en la agenda económica del país. DIB
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Toda la información del día 12/1/2026
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Se viene una cosecha récord
La producción total de granos en Argentina para el ciclo 2025/26 se estima en 154,8 millones de toneladas, con un incremento del 12% respecto a la campaña previa y superaría el máximo histórico de 141,5 millones de toneladas registrado en la cosecha 2018/19.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la tendencia se basa en un invierno con precipitaciones abundantes que permitieron el desarrollo de las siembras con buena humedad en los suelos, luego de un período de sequías y heladas.
Los cultivos de invierno, como el trigo y la cebada, alcanzaron producciones récord de 27,7 y 5,6 millones de toneladas, respectivamente. Por su parte, la cosecha gruesa, se proyecta que el maíz alcance 61 millones de toneladas, lo que implica una suba interanual del 22% tras la recuperación del área sembrada, informó La Nueva.
En materia comercial, se prevén exportaciones de granos, harinas y aceites por 110 millones de toneladas, el volumen más alto registrado hasta la fecha, lo que generaría un ingreso de 36.800 millones de dólares.
El complejo sojero se mantendría como el principal exportador con 19.500 millones de dólares, seguido por el maíz con 8.200 millones y el trigo con 3.750 millones.
Finalmente, el informe de la Bolsa de Rosario señala que la recaudación fiscal por Derechos de Exportación (DEX) de las seis principales cadenas agroindustriales ascendería a US$ 4.830 millones en 2026, es decir un 4% más que el año anterior. La soja aportaría US$ 3.670 millones a este total.

