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Cae inversión por el impacto de la guerra y el aumento de costos
28 de abril de 2026
La medición marzo-abril del Ag Barometer Austral registra una caída en la confianza de los productores, marcando un punto de inflexión tras los máximos históricos alcanzados a fines de 2025. El relevamiento, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, muestra un deterioro en todos los indicadores, especialmente en las condiciones presentes y en las expectativas de inversión.El informe advierte que el conflicto en Medio Oriente comienza a impactar de forma directa en la rentabilidad del sector: el 66% de los productores señala el aumento de los costos de los insumos como su principal preocupación, por encima de factores como el clima o los precios agrícolas. Este escenario ya incide en las decisiones productivas y podría traducirse en una menor siembra de trigo en la campaña 2026/27. |
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| La confianza de los productores agropecuarios registró una caída significativa del 16%en la medición marzo/abril del Ag Barometer Austral, al ubicarse en 132 puntos frente a los 158 de enero/febrero, según el último informe elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. El retroceso también se evidencia frente al pico histórico de 159 puntos registrado en noviembre/diciembre de 2025, lo que marca un punto de inflexión tras los máximos alcanzados luego de las elecciones legislativas de medio término de ese año. En términos interanuales, la baja es más moderada (3,6%) y el índice se mantiene por encima de los 100 puntos desde noviembre de 2023. “El cambio de tendencia responde, en gran medida, al impacto del contexto internacional sobre los costos de producción, particularmente por la suba del precio del petróleo y su efecto en insumos clave como el gasoil y los fertilizantes”, explicó Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Caída generalizada y deterioro de las condiciones La baja del índice se explica por un retroceso en todos sus componentes. La mayor caída se observa en el Índice de Condiciones Presentes, que descendió un 18% (108 vs 138). Dentro de este indicador, la situación financiera actual cayó un 21% (107 vs 138), reflejando el deterioro en los márgenes de los productores. Por su parte, las expectativas de inversión en activos fijos se contrajeron un 14% (109 vs 127). Aun así, un 54% de los productores considera que sigue siendo un buen momento para invertir, aunque sólo un 43% prevé concretar esas inversiones en el corto plazo, lo que confirma un escenario de cautela. “Se mantiene la intención de inversión, pero no necesariamente su concreción. La incertidumbre sobre los costos y la rentabilidad futura está generando cautela en la toma de decisiones”, señaló Steiger. |
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| En paralelo, el Índice de Expectativas Futuras registró una caída del 14,8% (149 vs 175). La situación financiera esperada a 12 meses cayó un 13% (144 vs 167), mientras que las expectativas sobre el sector se redujeron un 20% (136 vs 170), evidenciando un ajuste en la mirada de mediano plazo. Impacto internacional y presión sobre los costos Uno de los factores centrales detrás de este cambio de tendencia es el efecto del conflicto en Medio Oriente sobre los costos productivos. El aumento del precio del petróleo impacta directamente en el valor del gasoil (clave para labores y fletes) y también en el precio de los fertilizantes, especialmente la urea, afectando la rentabilidad actual y proyectada. Este impacto se refleja claramente en las preocupaciones de los productores: el 66% identifica el aumento de los precios de los insumos en dólares como su principal desafío para los próximos 12 meses, seguido por el clima (35%), los precios de los productos agrícolas (33%), las altas tasas de interés en pesos (24%) y la baja rentabilidad agrícola (19%). En contraste, la incertidumbre económica (12%) y política (12%) pierden relevancia, luego de haber sido los principales factores en mediciones anteriores. “El aumento de costos derivado del conflicto internacional ya está influyendo en las decisiones productivas y en la planificación de la próxima campaña”, advirtió Steiger. En este contexto, la campaña de trigo 2026/27 aparece particularmente condicionada: un 61% de los productores enfrenta un escenario desfavorable para la siembra, y como consecuencia un 41% planea reducir el área sembrada, mientras que un 49% la mantendría y solo un 9% la incrementaría, tras una campaña récord en 2025/26. La presión sobre los márgenes no es exclusiva de la Argentina. En Brasil se observa un estrechamiento de los márgenes de la soja, mientras que en Estados Unidos los productores enfrentan resultados negativos y reciben apoyo estatal para sostener la actividad. |
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| Inversión frenada y cambio en las preocupaciones Las inversiones continúan sin consolidarse. En caso de concretarse, las maquinarias lideran las decisiones (57%), seguidas por vientres vacunos (25%), instalaciones (22%) y, en menor medida, la compra de tierras (9%). “Las altas tasas de interés siguen siendo un factor limitante. Aunque hubo una baja en las tasas pasivas, el crédito todavía no refleja plenamente esa mejora y eso condiciona las decisiones de inversión”, explicó Steiger. En cuanto a la comercialización, luego de cubrir los costos de la campaña 2025/26, la mayoría de los productores prioriza la venta de trigo, seguido por maíz y soja, aunque otro grupo relevante invierte ese orden entre soja y maíz. Al mismo tiempo, se destaca que un 71% de los productores incrementó sus stocks de maíz, principalmente por su uso en alimentación animal, mayores rindes o como reserva de valor, lo que refleja una estrategia más conservadora frente a la incertidumbre de precios. “Hoy las preocupaciones del productor están mucho más asociadas a variables concretas del negocio que al contexto político local, lo que marca un cambio relevante en la percepción del sector”, concluyó Steiger. Informe Universidad Austral |
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Granos: la caída de los precios internacionales frena las ventas
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, analizó el avance de la siembra de maíz, las perspectivas para el trigo y los factores globales que condicionan al mercado de granos.
El mercado internacional de granos mantiene una marcada tendencia bajista, presionado por la cosecha estadounidense, las perspectivas de oferta y la toma de ganancias de los fondos de inversión. En Argentina, la caída de los precios desacelera las ventas de los productores, aunque el maíz conserva un ritmo de comercialización adelantado respecto de los registros históricos.
“La baja de precios internacionales está llevando a los productores a esperar mejores oportunidades de venta, pero la situación comercial es diferente para cada cultivo”, señala Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Maíz: la siembra avanza
La siembra de maíz temprano en Argentina alcanza el 39,8% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas, con un avance semanal de 5 puntos porcentuales y un adelanto de 6 puntos frente al año pasado. En las zonas núcleo, las labores están próximas a finalizar, aunque las bajas temperaturas provocan emergencias desparejas y amarillamiento en las hojas de los cultivos ya emergidos.
Las lluvias previstas para la región pampeana y el Litoral podrían recargar los perfiles de humedad, aunque también generar demoras en las tareas de campo.
En materia comercial, las ventas con precio de la campaña 2025/26 alcanzaron las 438.000 toneladas en la semana finalizada el 14 de octubre, por debajo de los volúmenes superiores al millón de toneladas registrados en algunas semanas anteriores. Sin embargo, el ritmo se mantiene en línea con el promedio histórico para esta época.
En el acumulado, los negocios con precio representan el 65% de la producción y la originación llega al 75%, niveles que se ubican 9 y 8 puntos porcentuales, respectivamente, por encima del promedio histórico.
“El maíz argentino mantiene una posición comercial relativamente sólida. Aun con la desaceleración reciente de las ventas, el avance de los negocios está por delante de los registros habituales para esta etapa de la campaña”, explica Romano.
El contexto internacional también ofrece señales para seguir de cerca. Si bien los mayores stocks proyectados en Estados Unidos y la presión de cosecha impulsaron las bajas, los precios se ubican en niveles similares a los del ciclo anterior, pese a que los stocks estadounidenses siguen por debajo de los del año pasado. A esto se suma una mayor demanda internacional: Europa incrementó sus compras habituales de maíz un 40%, mientras que Taiwán adquirió 65.000 toneladas de origen brasileño.
Por su parte, las exportaciones argentinas de maíz acumulan un crecimiento del 41% hasta octubre, mientras que Brasil registra una caída del 24%, en un escenario marcado por la mayor producción argentina y las necesidades de consumo interno brasileño.
Soja y trigo: ventas más lentas
En soja, la comercialización argentina muestra un panorama menos dinámico. Al 14 de octubre, las ventas con precio de la campaña 2025/26 se ubicaron en apenas 211.000 toneladas semanales, frente a un promedio superior a las 350.000 toneladas para esta época del año.
En el acumulado, los negocios con precio representan el 50% de la producción, tres puntos porcentuales por debajo del promedio histórico, mientras que la originación alcanza el 62%, con un retraso similar. La caída de los precios internacionales redujo el incentivo de los productores para cerrar operaciones.
En el plano externo, las exportaciones semanales estadounidenses superaron los 2,8 millones de toneladas, impulsadas por compras chinas. Sin embargo, la caída interanual del 2,6% en el stock porcino chino anticipa menores necesidades futuras de molienda. En Brasil, las lluvias aceleraron la siembra: Mato Grosso ya implantó el 76% del área prevista, el ritmo más rápido de los últimos cinco años.
“Las compras chinas pueden ayudar a poner un piso a los precios de la soja, pero hay que seguir de cerca la evolución de la demanda y el avance de la siembra brasileña. Las lluvias reducen el riesgo de problemas de implantación en una campaña condicionada por el fenómeno de El Niño”, sostiene Romano.
Para el trigo, la proximidad de la nueva cosecha argentina convive con una mayor oferta internacional y expectativas de reanudación de las negociaciones entre Rusia y Ucrania. La posibilidad de recuperar los embarques por el mar Negro presionó los precios, aunque persiste la incertidumbre logística.
En Argentina, las estimaciones privadas ubican la producción de la nueva campaña entre 22 y 23,8 millones de toneladas. La condición buena o excelente de los cultivos cayó al 61,7%, frente al 88% de igual período del año pasado, debido a las heladas que afectaron lotes tempranos. Por ahora, no se proyecta una reducción de la producción nacional.
A unos 15 días del ingreso de la nueva cosecha, quedan entre 4 y 5 millones de toneladas de trigo de la campaña anterior sin vender, un volumen muy superior al remanente prácticamente nulo del ciclo previo. El espacio comercial disponible para recibir la nueva producción representa el 21% de la cosecha estimada, por debajo del promedio histórico del 28%.
Brasil demanda
La mayor necesidad de importaciones de Brasil, principal mercado regional para el trigo argentino, podría contribuir a moderar la presión de cosecha. No obstante, el volumen remanente y el ritmo de las ventas serán variables clave para la formación de precios durante las próximas semanas.
En el mercado global, las exportaciones rusas de trigo previstas para octubre rondan los 3 millones de toneladas, frente a los 5,7 millones del mismo mes del año pasado. Las restricciones logísticas en el mar Negro y el desvío de mercadería hacia el mar Báltico limitan la capacidad exportadora rusa, mientras que compradores como Egipto y Jordania aprovechan las bajas para asegurar abastecimiento.
El comportamiento de los precios internacionales, el ingreso de la cosecha argentina y la capacidad de la demanda externa para absorber la oferta serán determinantes para la evolución comercial de los tres cultivos.
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Prohiben utilizar plaguicidas a menos de mil metros de centros urbanos
Aún no se ha dictado sentencia definitiva en relación a la suspensión judicial de varios artículos de la Ordenanza 21296/2013, por lo que se recomienda a productores, aplicadores y vecinos la obligación de respetar estas restricciones y las medidas de protección ambiental y sanitaria.
La Municipalidad informa que continúa vigente la prohibición de la utilización de productos químicos o biológicos de uso agropecuario -incluidos plaguicidas y fertilizantes- dentro de un radio de mil metros a partir del límite de las plantas urbanas o núcleos poblacionales, conforme a la Ordenanza Nº 18740/2008.
Esta disposición resulta aplicable en virtud de la suspensión judicial de los artículos 19, 23, 27 y 28 de la Ordenanza Nº 21296/2013, dispuesta por la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires en la causa “Picorelli Jorge Omar y otros c/ Municipalidad de General Pueyrredon s/ Inconstitucionalidad Ordenanza Nº 21296”.
En ese sentido, se recuerda que aún no se ha dictado sentencia definitiva en dicha causa, por lo que continúa vigente la suspensión de esos artículos y corresponde mantener el cumplimiento de las restricciones señaladas. El Municipio recuerda a productores, aplicadores y vecinos la obligación de respetar estas restricciones y las medidas de protección ambiental y sanitaria.
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Las exportaciones agroindustriales crecen 13,2%
Las exportaciones agroindustriales argentinas sumaron u$s 42.304 millones entre enero y septiembre de 2026, un 13,2% más que en el mismo período del año pasado. El incremento representó un ingreso adicional de u$s 4.928 millones, según el informe mensual de exportaciones por complejos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Solo en septiembre, las ventas externas del sector alcanzaron los u$s 5.500 millones, con una mejora interanual del 13,6%. En términos absolutos, fueron u$s 658 millones más que en igual mes de 2025, detalla el informe.
Los complejos de girasol, maíz y carne y cuero vacunos realizaron los mayores aportes en dólares al crecimiento de las exportaciones. En sentido contrario, el desempeño de los complejos sojero, avícola y sucroalcoholero moderó la suba general.
Al observar las tasas de crecimiento porcentual de septiembre, los mayores avances correspondieron a los complejos porcino, girasolero y algodonero. El girasol se destacó así tanto por el ritmo de expansión de sus ventas externas como por su contribución monetaria al aumento del conjunto agroindustrial.https://514ed812962e211f008eae8ab92f4214.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html
El informe también incorporó una referencia al contexto cambiario. El tipo de cambio real multilateral que elabora el Banco Central se mantuvo estable frente al mes anterior, aunque se ubicó un 3% por debajo del promedio de 2025.




