Mundo
GRANDE MÁ!
18 de octubre de 2020
Madres solteras debieron enfrentar el aislamiento que impuso la pandemia de coronavirus “haciéndose cargo de la economía y afrontando el estallido emocional que produjo el reinado del coronavirus”, y muchas de ellas se aislaron en hoteles con sus hijos o se internaron con ellos, indicó una Fundación dedicada a la asistencia alimenticia de familias de bajos recursos.
“Algunas se infectaron por Covid-19 estuvieron aisladas en hoteles o en sus domicilios con sus hijos, otras fueron internadas con ellos para transitar la enfermedad y hubo quienes debieron internarse solas ante el elevado grado de los síntomas que las afectaron”, dijo Marisa Mujica coordinadora de Fundamind.
Esta fundación entregó 7400 bolsones equivalentes a 130 toneladas de alimentos a más de 300 familias. Alrededor de 150 son monoparentales, sostenidos casi exclusivamente por la madre detalló Fundamind en un comunicado.
“La mayoría se infectaron por salir a trabajar sin tener las condiciones de asepsia aseguradas o por no poder sostener permanentemente los cuidados”, destacó Díaz.
Fundamind destacó que estas madres son mujeres que se dedican, en general, a trabajos informales como venta ambulante, limpieza en casas, peluquería a domicilio o confección textil por su cuenta. Otras son enfermeras, mucamas en hoteles o meseras.
La coordinadora destacó, además, que «las mamás que se desempeñan en salud temieron infectarse y transmitirlo a sus hijos. Pero decidieron cumplir con su trabajo esencial, superaron el miedo y enfrentaron las circunstancias humanas más dolorosas. Las que trabajan en la venta ambulante fueron detenidas, permaneciendo ocho horas por averiguación de antecedentes».
Y agregó que mejor posicionadas “están las que pudieron conservar el servicio de internet y arremetieron con las ventas on-line obteniendo algunos ingresos. Otras madres se les abrieron nuevas puertas en hospitales que las contrataron para limpieza los fines de semana y feriados”.
Para la Fundación a todas estas circunstancias “se les sumaron las tareas domésticas» y destacó que en todos los casos «las madres debieron recurrir a la ayuda de familiares y amigos, para poder hacer frente a los múltiples desafíos y responsabilidades”.
Fundamind refirió que en la comuna 3 de la Ciudad de Buenos Aires, «es una de las que porta índices más altos de déficit habitacional en la Ciudad y en lo que va de la pandemia, muchas madres solas sufrieron el hostigamiento de los propietarios de la pieza o del pequeño departamento donde viven”. Y añadió que a algunas “les cortaron luz y agua. A otras les robaron el televisor, la computadora o la tablet que tenían para hacer la tarea con los chicos”.
“Las que no pudieron pagar el alquiler y siguen viviendo sin pagar, agradecen a la ley y la buena voluntad -que no sabe hasta cuándo va a durar- del dueño de la casa. Las que no pagan y son acosadas por los propietarios, se mantienen firmes en la vivienda porque no se van a ir a la calle con los chicos”, concluyó Mujica.
Mundo
Bolivia: el Gobierno despliega un ‘corredor humanitario’
La tensión volvió a escalar este sábado en Bolivia cuando policías antimotines se enfrentaron con manifestantes que intentaron retomar puntos de bloqueo en El Alto y en la carretera hacia Oruro, mientras el Gobierno activaba un operativo bautizado “Corredor humanitario de las banderas blancas” para abrir rutas y permitir el ingreso de alimentos, medicamentos, combustibles y oxígeno a las ciudades de La Paz y El Alto, parcialmente cercadas por cortes desde hace casi tres semanas.
Según imágenes difundidas por medios locales y reportes de agencias, las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos cuando grupos de manifestantes, algunos con hondas y petardos, intentaron reorganizarse tras el paso de la caravana, de acuerdo a lo que pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
En El Alto, al menos dos autopistas permanecían tomadas y en otra vía los vehículos circulaban entre escombros, mientras maquinaria y tractores avanzaban lentamente para retirar piedras y bloques de cemento acumulados desde hace 18 días.
El operativo comenzó de madrugada en El Alto—ciudad donde se ubica el aeropuerto internacional y un nodo clave de conexión hacia Chile y Perú—con un convoy estimado en alrededor de 150 vehículos entre camiones, autobuses y tractores, en una ruta de 227 kilómetros hacia Oruro. De acuerdo con la cobertura local, a medida que el convoy despejaba tramos, algunos grupos volvían a rearmar bloqueos tras su paso.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, encabezó la caravana y aseguró que la estrategia prioriza el diálogo y el uso de medios no letales. “Diálogo ante todo”, afirmó, al señalar que el despliegue se realiza con policías y militares “sin armas letales” y con la expectativa de una salida que “pacifique el país”.
La decisión de abrir un “corredor humanitario” se produce en medio de advertencias crecientes desde el sistema de salud. En Oruro, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, alertó que las reservas de oxígeno alcanzaban “para apenas un día más”, un mensaje que el Ejecutivo utilizó para justificar la urgencia del operativo.
Medios internacionales y locales han informado además sobre racionamientos y postergación de cirugías en hospitales públicos. Una crónica de Associated Press describió la situación en el Hospital del Niño de La Paz, donde—según su director—había oxígeno garantizado para 36 horas para 57 niños internados, mientras la Cruz Roja gestionaba un paso humanitario de un carro cisterna con oxígeno varado en Guaqui, en la frontera con Perú, para abastecer por unos diez días.
En paralelo, reportes sobre la crisis señalan que 12 hospitales en La Paz y cuatro en El Alto se estaban quedando sin oxígeno y que había hasta cuatro toneladas de oxígeno medicinal retenidas en rutas hacia Oruro y Desaguadero.
El desabastecimiento comenzó a sentirse con fuerza en mercados de La Paz, donde se registraron puestos cerrados—en especial de carne—y una oferta reducida de verduras. En el mercado de Villa Fátima, una compradora contó a AP que pagó 23 bolivianos (unos tres dólares) por un cuarto de kilo de carne con hueso, cuando antes le costaba alrededor de un dólar.
Ante el faltante de alimentos, el Gobierno desplegó vuelos con carne de res y pollo, utilizando dos aviones Hércules enviados por Argentina la semana anterior, mientras en puntos de venta estatales se observaron largas filas, según la misma cobertura.
El Ejecutivo ya había intentado un operativo similar el sábado anterior, pero fracasó: solo pudo avanzar “poco más de 50 kilómetros” hacia Oruro, en medio de enfrentamientos con manifestantes que utilizaron piedras y cargas de dinamita en El Alto, de acuerdo con reportes difundidos por prensa regional. [infobae.com], [noticiassin.com]
Este fin de semana, aunque el Gobierno remarcó el uso de banderas blancas para facilitar el diálogo, se registraron ataques puntuales contra la caravana: en algunos sectores se arrojaron piedras y se dañaron vidrios de maquinaria sin detener el avance del convoy.
La actual ola de protestas se alimenta de una combinación de demandas económicas y tensión política. Un resumen de antecedentes elaborado a partir de reportes de Agencia EFE indica que el conflicto comenzó a inicios de mayo con reclamos por demandas salariales, calidad de combustibles y rechazo a medidas en materia de tierras, y escaló hasta pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió el poder hace seis meses.
Mundo
Marcha en Cuba en apoyo al expresidente Raúl Castro
En La Habana, una movilización oficialista reunió a militares, policías y trabajadores públicos para expresar respaldo a Raúl Castro tras la acusación penal presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El acto se desarrolló en la Tribuna Antiimperialista José Martí y buscó proyectar unidad frente a la ofensiva norteamericana.
El presidente Miguel Díaz-Canel encabezó parte del acto y en sus publicaciones en la red X denunció lo que llamó "mentes enfermas" en la administración de Donald Trump. Afirmó que la acusación busca dividir al país y advirtió que Cuba apelará a su "derecho a la legítima defensa" según normas internacionales.
En el escenario, consignas oficiales como "Por Cuba y por Raúl" se escucharon junto a pancartas y arengas del Partido Comunista. Líderes del gobierno y miembros del buró político estuvieron presentes para dar apoyo público a Raúl Castro.
Los datos oficiales muestran un derrumbe del turismo: 328.608 visitantes en los cuatro primeros meses, una baja del 55,8% interanual, y solo 30.551 viajeros en abril. Paralelamente la crisis energética persiste: la Unión Eléctrica estimó que un corte dejaría sin suministro al 58% del país durante la jornada anunciada.
Mariela Castro, presente en el acto, dijo a los medios: "A él nadie lo va a secuestrar, estamos preparados para el combate“. Defendió que la familia y las fuerzas están alerta y subrayó la idea de resistencia histórica, aludiendo a episodios como la Sierra Maestra y Girón como referencias fundantes del discurso estatal.
A todo esto, la presidente de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó la imputación y la calificó de inoportuna por los años transcurridos. En Washington, el presidente Trump afirmó que suspende viajes personales por asuntos de seguridad y la gestión de tensiones con Irán y la crisis cubana.
Después de la acusación, un funcionario federal dijo: "Esperamos que se presente aquí por voluntad propia o de otra manera“. Raúl Castro, de 94 años, enfrenta cargos que reavivan preguntas sobre posibles escenarios de detención.
El gobierno cubano calificó la imputación como "acción política" y reafirmó que la isla, pese a la presión externa, mantiene la decisión de resistir y defender su soberanía.
Mundo
Maldivas: Revelan últimos minutos de vida de los 5 buzos antes de morir
La muerte de los cinco buzos italianos en las Maldivas comenzó a reconstruirse con una certeza tan dramática como estremecedora: los submarinistas no murieron por una explosión ni por una falla repentina, sino tras vivir largos minutos de desesperación dentro de una cueva submarina donde quedaron atrapados sin poder encontrar la salida.
Según la hipótesis principal de los investigadores y de los rescatistas que lograron recuperar los cuerpos a más de 60 metros de profundidad, el grupo ingresó voluntariamente a la cueva de Alimathà y avanzó por una serie de túneles estrechos hasta llegar a una segunda cámara interna. Fue allí donde comenzó la tragedia.
Los especialistas creen que, mientras nadaban dentro de la cueva, las corrientes submarinas removieron gran cantidad de arena del fondo marino. Ese fenómeno redujo drásticamente la visibilidad y generó una especie de “pared” visual iluminada únicamente por las linternas de los buzos.
En medio de la oscuridad total y sin luz natural, los submarinistas habrían interpretado erróneamente que el túnel correcto estaba bloqueado. Entonces avanzaron hacia otro pasaje que parecía abierto, pero que en realidad terminaba en una cámara sin salida.
Cuando intentaron regresar, ya no pudieron reconocer el recorrido inicial. La arena suspendida en el agua había borrado todas las referencias visuales.
Los investigadores creen que esos fueron los minutos más dramáticos: atrapados en una cavidad profunda, sin poder orientarse y viendo cómo el oxígeno comenzaba a agotarse lentamente.
Los cuerpos fueron encontrados en distintos sectores del túnel. Cuatro de ellos aparecieron dentro del callejón sin salida, mientras que el quinto buzo, Gianluca Benedetti, estaba en otro tramo del corredor.
Ninguno presentaba heridas graves ni señales de haber quedado atrapado físicamente. Para los forenses, todo apunta a que murieron por asfixia tras quedarse sin aire.
Uno de los elementos que más preocupa a los investigadores es que el grupo aparentemente no llevaba instalado el llamado “hilo de Ariadna”, una cuerda guía fundamental en las inmersiones en cuevas porque permite encontrar la salida incluso cuando no hay visibilidad.
Además, trascendió que utilizaban tanques preparados para inmersiones recreativas y no mezclas especiales Trimix, recomendadas para descensos tan profundos. Los expertos remarcan que a esa profundidad el margen de error es mínimo: cualquier desorientación puede consumir rápidamente el oxígeno disponible.

