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El agro invierte casi U$S 14 mil millones en la siembra 2025/26
24 de septiembre de 2025
El agro invertirá u$s 13.915 millones para sembrar soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo en la campaña 2025/26. Así lo estimó la Bolsa de Comercio de Rosario, luego de analizar los costos vinculados a la compra de insumos, siembras y pulverización.
Según el estudio elaborado por Franco Ramseyer y Emilce Terré, el valor en dólares de los insumos se presenta mayormente estable respecto al año anterior, más allá de la volatilidad cambiaria. Se mantiene, asimismo, por debajo de los picos alcanzados en 2022, cuando se desató la guerra ruso-ucraniana.
La campaña agrícola 2025/26 se encamina a sostener un nivel de siembra históricamente alto: se proyectan 37,8 millones de hectáreas entre trigo, cebada, girasol, maíz, soja y sorgo, lo que representa el tercer mayor registro de la historia considerando este conjunto de cultivos.
Dentro de la gruesa, sobresale el maíz, con 9,7 millones de hectáreas que permitirían alcanzar una producción potencial de 61 millones de toneladas. En cambió el área de soja bajaría 7%, a 16,4 millones de hectáreas. También se espera una fuerte expansión del girasol, que alcanzaría 2,5 millones de hectáreas. Por el lado de la fina, el trigo, con 6,9 millones de hectáreas, se ubicaría entre los tres mayores registros del último cuarto de siglo.
A partir del cálculo de los costos promedio por hectárea de los principales cultivos, utilizando información de BCR-GEA y de la revista Márgenes Agropecuarios, los economistas estimaron que la inversión sería de u$s 13.915 millones, el tercer nivel más elevado de la última década.
El costo promedio de producción por hectárea de cada cultivo ascendería a u$s 444 para la cebada cervecera y u$s 362 para la forrajera, u$s 315 para el girasol, u$s 532 para el maíz temprano y u$s 513 para el tardío, u$s 303 para la soja de primera y u$s 263 para la de segunda, u$s 284 para el sorgo y u$s 350 para el trigo.
La Bolsa también estimó, en base a superficies estimadas y rindes tendenciales, que la producción de la campaña 2025/26 podría alcanzar a 146,4 millones de toneladas, impulsando exportaciones agroalimentarias por u$s 34.800 millones.
El informe elaborado por Tomás Rodriguez Zurro, Emilce Terré y Patricia Bergero estimó que la producción granaria será 6% superior al ciclo anterior. El volumen exportable sería de 105 millones de toneladas.
Entre los principales complejos, el sojero se erigiría nuevamente como el exportador líder, con más de u$s 18.600 millones generados por los despachos de granos y derivados, pero también se destaca la fuerte recuperación del maíz, con un aporte de u$s 8.000 millones.
El complejo triguero, en tanto, generaría envíos por u$s 2.900 millones, y el del girasol apunta a generar exportaciones por u$s 2.000 millones y lo dejaría por encima de la marca de la 2021/22, año del boom de precios internacionales. Se proyecta que el aporte por Derechos de Exportación de las seis cadenas alcance a u$s 5.300 millones en 2026; ello es, apenas un 1% debajo de lo estimado para 2025.
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Nación lanza créditos para productores afectados por los incendios
El Banco Nación (BNA) lanzó créditos especiales como parte de un conjunto de medidas de asistencia financiera destinadas a acompañar a los productores agropecuarios MiPyMEs afectados por los incendios en el centro y sur del país.
La iniciativa alcanza a productores ubicados en La Pampa y en aquellas provincias de la región patagónica que hayan sufrido daños como consecuencia de los incendios ocurridos durante diciembre de 2025 y enero del actual calendario.
Las medidas comprenden asistencia financiera y prórroga de vencimientos para operaciones comerciales vigentes, “ante las graves consecuencias económicas provocadas por los incendios registrados”, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
La línea de crédito está destinada al otorgamiento de renovaciones y prórrogas, Inversiones y Capital de Trabajo, para clientes MiPyMEs bajo cualquier forma societaria o unipersonal.
Condiciones de la asistencia financiera del BNA
Monto máximo:
- Para prórrogas o renovaciones: según las obligaciones contraídas
- Para Capital de Trabajo o Inversión: no podrá superar los $100.000.000 por usuario, con un tope máximo para Capital de Trabajo de $50.000.000.
Tasa de Interes:
- Prórrogas o esperas: se mantiene la tasa pactada en origen.
- Inversiones: se aplicará una Tasa Fija 30% TNA para los primeros tres años, luego TAMAR + 4 puntos porcentuales anuales; ó podrá optarse por una Tasa Fija 35% TNA.
- Capital de Trabajo: TAMAR + 4 puntos porcentuales anuales; o bajo la modalidad de 38% TNA Fija.
Plazo:
- Para el Otorgamiento de renovaciones y prórrogas: se otorgarán por un período de hasta 360 días, a contar del primer vencimiento no cancelado.
- Para Inversiones: hasta 60 meses.
- Para Capital de Trabajo: hasta 36 meses.
El período de gracia se aplicará únicamente para el capital, hasta 12 meses. En caso de que el plazo sea menor a 36 meses, el mismo será de hasta 6 meses. La cancelación mensual, trimestral o semestral será de acuerdo con el flujo de fondos del solicitante.
Desde el Banco Nación remarcaron que “con este esquema integral de apoyo, la entidad respalda la recuperación y la continuidad de las actividades productivas en las zonas afectadas”. #AgenciaNA
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ALERTA ROJA
De acuerdo con la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), las condiciones climáticas y los vientos, “sumado a la falta de preparación previa ante estos eventos recurrentes, impidió neutralizar rápidamente los focos de incendios aparecidos en campos bonaerenses tanto en localidades de Coronel Dorrego y Tres Arroyos, como Copetonas, Oriente, Valle Hermoso, pero principalmente en los campos del oeste y sur pampeano”
Todo el territorio pampeano se mantiene en alerta roja por riesgo extremo de incendios, debido a las elevadas temperaturas, presencia de material combustible seco y la probabilidad de tormentas eléctricas que podrían originar nuevos focos.
Según se denuncia, “esta situación no es nueva”. “Desde Carbap hace años venimos remarcando la necesidad de trabajar coordinadamente de manera previa al inicio de la temporada de incendios, donde se deben disponer de las medidas precautorias necesarias para atenuar las consecuencias del fuego y evitar pérdidas fatales”.
De acuerdo con el comunicado, “desde Vialidad Nacional como Provincial se deberían realizar los trabajos de mantenimiento correspondiente a las banquinas, en rutas y en caminos vecinales, muchos de ellos intransitables y que no se condice con las tasas de guías que se les cobra a los productores”.
Además, sigue Carbap, “se debería disponer, conociendo la situación de esta época del año, de camiones tanques para el transporte de agua, máquinas tipo motoniveladoras, y toda aquella máquina necesaria para controlar a la brevedad el fuego. Ni hablar de aviones hidrantes, tan necesarios para este fin”.
Recuerda la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa que una vez controlado el fuego, “viene el control de daños. En el 2017, desde Carbap debimos articular ayuda de envío de forraje para poder mantener el ganado que sobrevivió a las llamas en conjunto con el Ejército Argentino, cuando se quemaron más de 300 mil hectáreas.
Actualmente, con casi 100 mil hectáreas quemadas en La Pampa, serán necesarias líneas de crédito diferenciales que amerita este tipo de catástrofe para recomponer alambrados, corrales, mangas y demás, necesarios para volver a producir normalmente”. DIB
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Cómo afecta el calor a la hacienda
El Senasa brindó consejos para que los animales soporten la ola de calor.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recordó a los productores ganaderos fortalecer las medidas preventivas para minimizar los efectos del estrés calórico en el ganado. Con temperaturas superiores a 35 grados y térmicas de 40°, nadie, ni la hacienda, está exenta de sufrir un golpe de calor.
“El estrés es una respuesta adaptativa, que permite a los animales hacer frente a desafíos ambientales como los cambios de temperatura. Cuando se superan las condiciones óptimas, el cuerpo intenta adaptarse a la nueva situación ambiental. Sin embargo, a temperaturas ambientales más altas, los mecanismos de adaptación no logran eliminar el exceso de calor generado”, indica el Senasa.
El estrés calórico es “el conjunto de cambios fisiológicos y comportamentales que se desencadenan en los animales cuando son sometidos a condiciones ambientales que superan su temperatura de confort o zona termoneutral y son incapaces de regular su temperatura interna”, explica el organismo.
“Los animales tienden a reducir su actividad física e ingesta de alimento; aumentar la frecuencia respiratoria, el jadeo, la salivación y el consumo de agua; y buscar espacios con sombra”, detalla.
El efecto del estrés calórico no se limita al bienestar animal, también puede afectar el rendimiento de la producción con disminución de la eficiencia alimentaria; pérdida de peso y de condición corporal; deterioro del desempeño y de los índices reproductivos; aumento del riesgo de enfermedades; e incremento de la tasa de mortalidad.
En los animales lecheros, se aprecian mermas en la producción de leche, así como en el porcentaje de grasa y proteína. En tanto, los animales de carne necesitan una provisión de sombra de árboles ya que no solo disminuye la radiación, sino que produce menor temperatura del aire por la evaporación desde las hojas.
Otro factor a considerar es que un bovino adulto consume diariamente el 7% de su peso vivo en agua, por lo que se debe proporcionar una hidratación fresca, limpia y abundante, con bebederos accesibles y cerca de los animales. Al mismo tiempo hay que cuidar el consumo abrupto de agua, luego de períodos de privación, puede desencadenar un cuadro de intoxicación con signos nerviosos.
También hay que evitar manejos estresantes es una tarea clave durante el verano. Para ello, se recomienda arrear de manera tranquila -respetando el paso de los animales- y realizar los encierres y trabajos en manga a primera hora de la mañana o última hora de la tarde.
En cuanto a la alimentación, en producciones de engorde a corral, se deberá administrar entre el 30 y 40% de la ración por la mañana (el resto por la tarde) e incrementar el porcentaje de fibra en la dieta.
“Cuando se prevean altas temperaturas -concluye el Senasa-, será necesario refrescar a la hacienda -bien temprano a la mañana o durante la noche-, utilizando un caudal de agua suficiente para penetrar el pelo. Si se los moja en horas de mucho calor y de manera insuficiente, puede ser contraproducente. También se sugiere remojar el suelo de los corrales, sin embarrarlos, para minimizar la radiación indirecta de los bovinos”.

