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Ataque a la mesa de los argentinos
13 de agosto de 2020
La seguidilla de vandalismos contra la propiedad privada de los productores, y sus silobolsas (reservas estratégicas de la producción) parecen no tener una solución. Los ataques se repiten variando su intensidad y su frecuencia, pero siguen estando presentes, a medida que pasa el tiempo como sociedad en su conjunto empezamos a naturalizarlos a ellos y ese es el peor de los escenarios, para nuestros valores ciudadanos y el país.
De acuerdo a lo denunciado por CRA (Confederaciones Rurales Argentinas), la cuenta de los hechos arroja el número de, al menos, 125 silobolsas afectados; tres dígitos que más allá de su cuantía representan en el inconsciente colectivo del sector otra cosa, que enciende las alarmas, no solo económicas, sino también las de los estados de ánimo, las intelectuales, y morales; nos retrotrae a situaciones pasadas, un dejavú, escenario de conflicto, que si bien, obviamente no es el mismo, encuentra ciertas similitudes en el estado de ánimo de los productores y nos encuentra a todo el sector unido en contra que aquello que simplemente está mal.
Roturas, cortes, punzados, incendios, abigeatos y robos se repiten constantemente en el corazón productivo del país; lo vienen sufriendo tanto empresas internacionales y grandes productores, como pequeños y medianos productores familiares; tanto agrícolas como pecuarios. Ataca a ingredientes mayoritarios y esenciales en la cadena de valor agregado para la transformación de los mismos en harinas, aceites, biocombustibles, burlandas, y sobre todo proteína de origen animal, carnes vacunas, avícolas, porcinas, ovinas y leche.
Ataca a la mesa familiar de los argentinos, ataca la base de la integración productiva pecuaria del país, que representó el 67% de las exportaciones del mismo el año pasado, y este año esa alícuota, fruto de la situación de la pandemia, crecerá por encima del 82% del total, señalan desde la CRA.
Y agregan que el vandalismo se comporta como un virus que se expande, sin dirección, sin discernimiento, con la sola premisa de dañar por dañar, «con total ignorancia, sin hacerse cargo de las consecuencias de sus actos, y justamente ahí está su ceguera intelectual».
De acuerdo al Departamento Económico de CRA, a cargo del ingeniero agrónomo Matías Lestani, en números, las 125 roturas de silobolsas es equivalente a 12.500 tn. afectadas y pudriéndose a la intemperie entre el agua y el barro se podrían haber destinado a: 1750 jubilaciones mínimas; 3000 Planes IFE (Ingreso Familiar de Emergencia); 673.000 raciones de comedores comunitarios; 900.000 paquetes de fideos, de harina o polenta; 750.000 litros de leche; 700.000 paquetes de arroz; 110.000 kg de asado; 85.700 kg de milanesas. «A veces, tener claro el impacto de las acciones nos ayuda racionalizar las mismas», sostiene Lestani.
«A veces no es maldad, es simplemente ignorancia, 673.000 chicos podrían haber comido con lo que se perdió, y no lo perdió solo un sector, lo perdió la mesa de los argentinos, lo perdió toda la sociedad, lo perdimos todos como país y es que «en la vida, podemos hacer lo que queramos, pero lo que no podemos hacer es evitar las consecuencias de nuestros actos», concluye el comunicado de la CRA.

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Nación lanza créditos para productores afectados por los incendios
El Banco Nación (BNA) lanzó créditos especiales como parte de un conjunto de medidas de asistencia financiera destinadas a acompañar a los productores agropecuarios MiPyMEs afectados por los incendios en el centro y sur del país.
La iniciativa alcanza a productores ubicados en La Pampa y en aquellas provincias de la región patagónica que hayan sufrido daños como consecuencia de los incendios ocurridos durante diciembre de 2025 y enero del actual calendario.
Las medidas comprenden asistencia financiera y prórroga de vencimientos para operaciones comerciales vigentes, “ante las graves consecuencias económicas provocadas por los incendios registrados”, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
La línea de crédito está destinada al otorgamiento de renovaciones y prórrogas, Inversiones y Capital de Trabajo, para clientes MiPyMEs bajo cualquier forma societaria o unipersonal.
Condiciones de la asistencia financiera del BNA
Monto máximo:
- Para prórrogas o renovaciones: según las obligaciones contraídas
- Para Capital de Trabajo o Inversión: no podrá superar los $100.000.000 por usuario, con un tope máximo para Capital de Trabajo de $50.000.000.
Tasa de Interes:
- Prórrogas o esperas: se mantiene la tasa pactada en origen.
- Inversiones: se aplicará una Tasa Fija 30% TNA para los primeros tres años, luego TAMAR + 4 puntos porcentuales anuales; ó podrá optarse por una Tasa Fija 35% TNA.
- Capital de Trabajo: TAMAR + 4 puntos porcentuales anuales; o bajo la modalidad de 38% TNA Fija.
Plazo:
- Para el Otorgamiento de renovaciones y prórrogas: se otorgarán por un período de hasta 360 días, a contar del primer vencimiento no cancelado.
- Para Inversiones: hasta 60 meses.
- Para Capital de Trabajo: hasta 36 meses.
El período de gracia se aplicará únicamente para el capital, hasta 12 meses. En caso de que el plazo sea menor a 36 meses, el mismo será de hasta 6 meses. La cancelación mensual, trimestral o semestral será de acuerdo con el flujo de fondos del solicitante.
Desde el Banco Nación remarcaron que “con este esquema integral de apoyo, la entidad respalda la recuperación y la continuidad de las actividades productivas en las zonas afectadas”. #AgenciaNA
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ALERTA ROJA
De acuerdo con la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), las condiciones climáticas y los vientos, “sumado a la falta de preparación previa ante estos eventos recurrentes, impidió neutralizar rápidamente los focos de incendios aparecidos en campos bonaerenses tanto en localidades de Coronel Dorrego y Tres Arroyos, como Copetonas, Oriente, Valle Hermoso, pero principalmente en los campos del oeste y sur pampeano”
Todo el territorio pampeano se mantiene en alerta roja por riesgo extremo de incendios, debido a las elevadas temperaturas, presencia de material combustible seco y la probabilidad de tormentas eléctricas que podrían originar nuevos focos.
Según se denuncia, “esta situación no es nueva”. “Desde Carbap hace años venimos remarcando la necesidad de trabajar coordinadamente de manera previa al inicio de la temporada de incendios, donde se deben disponer de las medidas precautorias necesarias para atenuar las consecuencias del fuego y evitar pérdidas fatales”.
De acuerdo con el comunicado, “desde Vialidad Nacional como Provincial se deberían realizar los trabajos de mantenimiento correspondiente a las banquinas, en rutas y en caminos vecinales, muchos de ellos intransitables y que no se condice con las tasas de guías que se les cobra a los productores”.
Además, sigue Carbap, “se debería disponer, conociendo la situación de esta época del año, de camiones tanques para el transporte de agua, máquinas tipo motoniveladoras, y toda aquella máquina necesaria para controlar a la brevedad el fuego. Ni hablar de aviones hidrantes, tan necesarios para este fin”.
Recuerda la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa que una vez controlado el fuego, “viene el control de daños. En el 2017, desde Carbap debimos articular ayuda de envío de forraje para poder mantener el ganado que sobrevivió a las llamas en conjunto con el Ejército Argentino, cuando se quemaron más de 300 mil hectáreas.
Actualmente, con casi 100 mil hectáreas quemadas en La Pampa, serán necesarias líneas de crédito diferenciales que amerita este tipo de catástrofe para recomponer alambrados, corrales, mangas y demás, necesarios para volver a producir normalmente”. DIB
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Cómo afecta el calor a la hacienda
El Senasa brindó consejos para que los animales soporten la ola de calor.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recordó a los productores ganaderos fortalecer las medidas preventivas para minimizar los efectos del estrés calórico en el ganado. Con temperaturas superiores a 35 grados y térmicas de 40°, nadie, ni la hacienda, está exenta de sufrir un golpe de calor.
“El estrés es una respuesta adaptativa, que permite a los animales hacer frente a desafíos ambientales como los cambios de temperatura. Cuando se superan las condiciones óptimas, el cuerpo intenta adaptarse a la nueva situación ambiental. Sin embargo, a temperaturas ambientales más altas, los mecanismos de adaptación no logran eliminar el exceso de calor generado”, indica el Senasa.
El estrés calórico es “el conjunto de cambios fisiológicos y comportamentales que se desencadenan en los animales cuando son sometidos a condiciones ambientales que superan su temperatura de confort o zona termoneutral y son incapaces de regular su temperatura interna”, explica el organismo.
“Los animales tienden a reducir su actividad física e ingesta de alimento; aumentar la frecuencia respiratoria, el jadeo, la salivación y el consumo de agua; y buscar espacios con sombra”, detalla.
El efecto del estrés calórico no se limita al bienestar animal, también puede afectar el rendimiento de la producción con disminución de la eficiencia alimentaria; pérdida de peso y de condición corporal; deterioro del desempeño y de los índices reproductivos; aumento del riesgo de enfermedades; e incremento de la tasa de mortalidad.
En los animales lecheros, se aprecian mermas en la producción de leche, así como en el porcentaje de grasa y proteína. En tanto, los animales de carne necesitan una provisión de sombra de árboles ya que no solo disminuye la radiación, sino que produce menor temperatura del aire por la evaporación desde las hojas.
Otro factor a considerar es que un bovino adulto consume diariamente el 7% de su peso vivo en agua, por lo que se debe proporcionar una hidratación fresca, limpia y abundante, con bebederos accesibles y cerca de los animales. Al mismo tiempo hay que cuidar el consumo abrupto de agua, luego de períodos de privación, puede desencadenar un cuadro de intoxicación con signos nerviosos.
También hay que evitar manejos estresantes es una tarea clave durante el verano. Para ello, se recomienda arrear de manera tranquila -respetando el paso de los animales- y realizar los encierres y trabajos en manga a primera hora de la mañana o última hora de la tarde.
En cuanto a la alimentación, en producciones de engorde a corral, se deberá administrar entre el 30 y 40% de la ración por la mañana (el resto por la tarde) e incrementar el porcentaje de fibra en la dieta.
“Cuando se prevean altas temperaturas -concluye el Senasa-, será necesario refrescar a la hacienda -bien temprano a la mañana o durante la noche-, utilizando un caudal de agua suficiente para penetrar el pelo. Si se los moja en horas de mucho calor y de manera insuficiente, puede ser contraproducente. También se sugiere remojar el suelo de los corrales, sin embarrarlos, para minimizar la radiación indirecta de los bovinos”.

