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Cultivos de servicios y ganadería en el sudeste bonaerense
28 de enero de 2023
Más kg de carne, más nutrientes y menos malezas: experiencias exitosas de Regional de Aapresid muestran que los cultivos de servicios con pastoreo cierran por todos lados.
¿Cuáles son los costos de hacer un cultivo de servicios (CS) con aprovechamiento ganadero en el sudeste bonaerense? ¿Qué beneficios y resultados productivos se pueden obtener? Esas fueron algunas de las preguntas que motivaron a los productores de la Regional Juan Manuel Fangio (JMF) de Aapresid a buscar respuestas en sus sistemas predominantemente ganaderos. Las mismas fueron presentadas en la última jornada «Un Productor en Acción» liderada por la Regional en Balcarce.
En la zona, los CS aparecieron como alternativa para ambientes donde no entra un cultivo de fina y como estrategia para hacer frente a malezas difíciles. Sin embargo, un relevamiento de la Regional JMF reveló que la mayoría de los productores en la zona hace un aprovechamiento ganadero de los CS. “En general optan por gramíneas o leguminosas puras que tienen como antecesor al trigo, girasol y en menor proporción maíz, y luego van a maíz tardío”, detalló el asesor Hugo González.
De acuerdo a José Luzuriaga (de la firma socia de Aapresid Horreos del Sudeste), “en una zona netamente ganadera, uno de los principales objetivos de incluir CS es encontrar la complementariedad entre agricultura y ganadería. Cubrir el bache de producción de forraje de invierno es fundamental en sistemas de ciclo completo y posibilitan alta cantidad y calidad de forraje”.
Sinergia entre “agricultor” y “ganadero”
Luzuriaga, agrega que “el caso de Horreos del Sudeste es particularmente atractivo porque el 100% de la superficie que siembra es en campos de terceros, y a pesar de ésto logran convenios con los dueños para convivir en una verdadera sinergia: con los CS de doble propósito, el dueño ve aumentada su capacidad de carga (por lo general invernada) o por lo menos asegura calidad y cantidad; y el inquilino agricultor disminuye probabilidad de enmalezamiento, aumenta posibilidad de fijación biológica de N, la capacidad de almacenaje de agua, etc. gracias a los CS”.
En cuanto al manejo, el primer factor que cuidan a la hora de sumar CS es el consumo de agua. Dependiendo del balance hídrico de la campaña, los CS se suelen dar de baja en torno al 15 de octubre para dar lugar a la siembra de maíz un mes después.
Asimismo, una adecuada elección de especies les permite achicar la inmovilización de nutrientes: mientras que el raigrás y la avena añaden cobertura perdurable, las leguminosas aportan N rápidamente disponible. “La vicia va bien en las lomas y el trébol persa es un caballito de batalla en ambientes más anegables y/o salinos”, indicó. La mezcla de trébol persa y raigrás diploide, con la supresión de este último en septiembre, permite que la leguminosa gane terreno, para maximizar sus beneficios. En el caso de CS de gramínea pura, hacen fertilización variable incorporada pre siembra “para salvar este sándwich de inmovilización”, precisó.
Manejo del pastoreo
El manejo del pastoreo es crucial para asegurar buen rebrote y minimizar el efecto del pisoteo. En el planteo de Luzuriaga, los animales entran en julio-agosto con 2000-4000 kg de materia verde de alta calidad. “La idea es mantener un pastoreo liviano y dejar un remanente de 1500 kg para asegurar un repunte rápido”. La presión de insectos como babosas, bichos bolita y cortadoras que proliferan con los CS, hace que soja y girasol no sean los sucesores más recomendados.
Estas experiencias arrojan números muy alentadores: “con buen manejo, entre 30 y 80 kg de carne cubren los costos del CS, incluso si fuera necesario usar herbicidas”. Es decir que en dos meses, con una ganancia de peso vivo diaria normal, enseguida se recuperan los costos, sin contar otros beneficios como reducción del impacto ambiental, ahorro en insumos como fertilizantes y herbicidas.
Con buen manejo, el aprovechamiento ganadero no afecta el rol de los CS en agricultura: evaluaciones en zona Madariaga mostraron que CS de trébol persa y raigrás produjeron 50% menos de biomasa cuando tuvieron aprovechamiento ganadero y, aún así, mostraron buen control de malezas y similar aporte de nitrógeno (N) que CS sin pastorear. Además, los beneficios de integrar CS a la cadena forrajera se tradujeron en más kg de carne.
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El sector agroexportador liquidó divisas por U$S 1.850 millones en enero
El complejo agroexportador argentino inició el 2026 con una señal contundente para la economía nacional: durante el mes de enero, las empresas vinculadas a la industria oleaginosa y cerealera liquidaron divisas por US$ 1.850 millones, lo que representa un incremento del 82% respecto de diciembre de 2025, según informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) junto al Centro de Exportadores de Cereales (CEC) en un comunicado.
El dato cobra especial relevancia en un contexto de fuerte atención sobre el mercado cambiario y el ingreso de dólares genuinos a la economía. Con estos guarismos, el sector agroindustrial, que explica cerca del 48% de las exportaciones totales del país, vuelve a posicionarse como el principal generador de divisas, con impacto directo en la actividad económica, la recaudación fiscal y el nivel de reservas.
Desde las entidades explicaron que el desempeño de enero estuvo asociado al incremento de los embarques de trigo y cebada, junto con la continuidad de las exportaciones de maíz y de productos industrializados de soja, como harina y aceite, los principales bienes exportados por la Argentina.
El comunicado también aclaró un punto central del debate público: la liquidación de divisas no se produce al momento exacto de la exportación, sino que suele anticiparse entre 30 y 90 días, dependiendo del producto y de su grado de procesamiento. En ese sentido, Ciara-CEC descartó la existencia de retrasos deliberados y señaló que el ingreso de dólares permite sostener la compra de granos a los productores al mejor precio posible.
Si bien el volumen de divisas resulta significativo, el sector advirtió que las comparaciones intermensuales deben tomarse con cautela. La dinámica del comercio granario se encuentra atravesada por múltiples factores, como los precios internacionales, las condiciones climáticas, el calendario de cosechas, las medidas regulatorias y eventuales conflictos logísticos o sindicales.
Para distritos portuarios y productivos del interior bonaerense, como el Partido de Necochea y su área de influencia, la evolución del complejo cerealero continúa siendo un termómetro clave de la actividad. El movimiento de granos, la logística portuaria y los embarques sostienen empleo directo e indirecto y refuerzan el rol estratégico del sector en la economía regional.
Pese al repunte registrado en enero, desde Ciara-CEC subrayaron que Argentina mantiene un estancamiento en el crecimiento exportador, dependiendo en gran medida de las variaciones de los precios internacionales, un desafío estructural que sigue pendiente en la agenda económica del país. DIB
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Toda la información del día 12/1/2026
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Se viene una cosecha récord
La producción total de granos en Argentina para el ciclo 2025/26 se estima en 154,8 millones de toneladas, con un incremento del 12% respecto a la campaña previa y superaría el máximo histórico de 141,5 millones de toneladas registrado en la cosecha 2018/19.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la tendencia se basa en un invierno con precipitaciones abundantes que permitieron el desarrollo de las siembras con buena humedad en los suelos, luego de un período de sequías y heladas.
Los cultivos de invierno, como el trigo y la cebada, alcanzaron producciones récord de 27,7 y 5,6 millones de toneladas, respectivamente. Por su parte, la cosecha gruesa, se proyecta que el maíz alcance 61 millones de toneladas, lo que implica una suba interanual del 22% tras la recuperación del área sembrada, informó La Nueva.
En materia comercial, se prevén exportaciones de granos, harinas y aceites por 110 millones de toneladas, el volumen más alto registrado hasta la fecha, lo que generaría un ingreso de 36.800 millones de dólares.
El complejo sojero se mantendría como el principal exportador con 19.500 millones de dólares, seguido por el maíz con 8.200 millones y el trigo con 3.750 millones.
Finalmente, el informe de la Bolsa de Rosario señala que la recaudación fiscal por Derechos de Exportación (DEX) de las seis principales cadenas agroindustriales ascendería a US$ 4.830 millones en 2026, es decir un 4% más que el año anterior. La soja aportaría US$ 3.670 millones a este total.

