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Oficializan programa de asistencia Impulso Tambero
17 de enero de 2023
El Ministerio de Economía reglamentó hoy el programa de asistencia “Impulso Tambero” el cual, con una inversión de $ 9.100 millones, está dirigido a pequeños y medianos productores del sector, afectados por la sequia y el impacto del denominado “dólar soja” en los costos de alimentación y alquiler de tierras, cuyo valor –en este último caso- suele estar fijado en quintales de soja.
La iniciativa, anunciada por el ministro Sergio Massa hace dos semanas en un acto en la ciudad cordobesa de Villa María, fue oficializada de la Resolución 27/2023 publicada hoy en el Boletín Oficial y contempla un beneficio mensual que se otorgará por cuatro meses consecutivos que será financiado con los ingresos del “dólar soja” en concepto de retenciones que fueron reunidos en el Fondo Incremento Exportador.
El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania y la sequía “que afecta a las zonas productivas” produjo “un incremento en los costos de producción del sector tambero, especialmente en relación con la adquisición de insumos derivados de la soja para la alimentación del ganado y al costo de los arrendamientos”, señala la resolución en sus considerandos.
El programa otorga una suma fija en pesos por litro de leche durante cuatro meses, de acuerdo con dos estratos: aquellos que hayan producido un promedio diario entre octubre de 2021 y septiembre de 2022 de hasta 1.500 litros, percibirán $ 15 por litro; mientras que quienes hayan registrado un promedio superior a esa cantidad y de hasta 5.000 litros percibirán $ 10 por litro, con un monto máximo mensual de compensación de $600.000 para ambas categorías.
Para la determinación del promedio de litros diarios se tomará el total de litros declarados ante la AFIP dividiéndolo por 365.
De esta forma se busca “asistir económicamente a los pequeños y medianos productores tamberos con el fin de incrementar la oferta de leche, optimizar sus sistemas productivos y mejorar su rentabilidad, permitiendo a los productores hacer frente a la producción de reservas forrajeras para los meses más críticos de la actividad”, explica la normativa.
Los productores interesados podrán inscribirse en los próximos 15 dias hábiles administrativos, es decir, hasta el 6 de febrero.
Para ello deberán ingresar a la página web de la AFIP (http://www.afip.gob.ar) con Clave Fiscal, y luego ingresar al servicio “Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca – Autogestión SAGyP”.
En el caso de no estar adherido al servicio, deberán ingresar al «Administrador de Relaciones de Clave Fiscal» y realizar el procedimiento correspondiente.
Entre otros datos requeridos se deberá brindar una casilla de correo electrónico y la Clave Bancaria Uniforme (CBU) de una cuenta bancaria en pesos al nombre del productor, donde se depositará el beneficio correspondiente de forma mensual.
Una vez obtenida la información proporcionada por la AFIP y la del Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina (Siglea), la Secretaría de Agricultura aprobará en una resolución la nómina de beneficiarios y determinará sus compensaciones correspondientes.
Pese a la situación coyuntural de los últimos meses, la resolución destaca que el sector tambero “ha sostenido su actividad llegando durante el año 2022 a obtener uno de los volúmenes de producción más altos de nuestra historia y con un récord de exportaciones que ronda US$ 1.700 millones anuales, superando largamente al periodo 2021 donde se exportaron algo más de “US$ 1.300 millones”.
Massa remarcó al anunciar la medida que la misma “permite devolverle la mitad de lo que paga el sector en retenciones en inversión pública”.
El programa “fue consultado con los gobiernos provinciales, entidades y referentes de la producción», afirmó el director nacional de Lechería, Arturo Videla, en declaraciones radiales.
“Está enfocado y destinado a darle respuesta a un 79% de los productores de los 10.300 tambos que tiene la lechería argentina”, aseguró el funcionario, quién indicó que están en estudio otras medidas para el sector, incluyendo una reducción en las retenciones para la leche en polvo para equipararla con otros productos lácteos como los quesos y la manteca
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Cosecha récord y problemas de abastecimiento de trigo
La campaña 2025/26 fue récord, con 27,9 millones de toneladas, un 50% más que en el ciclo anterior, pero la evolución de la molienda está muy lejos de acompañar esa dinámica.
Los molinos harineros enfrentan un escenario cada vez más complejo. A la escasez de trigo con calidad apta para panificación se suma ahora una dificultad creciente para abastecerse del cereal, lo que encendió señales de alerta en el sector.
Durante el primer cuatrimestre del ciclo comercial 2025/26, la molienda de trigo en la Argentina alcanzó 1.963.746 toneladas, según datos oficiales. El volumen representa apenas un incremento interanual del 1%, un crecimiento que contrasta con la magnitud de la cosecha.
“La campaña 2025/26 fue récord, con 27,9 millones de toneladas, un 50% más que en el ciclo anterior, pero la evolución de la molienda está muy lejos de acompañar esa dinámica”, advirtió Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).
El dirigente recordó que, al inicio del ciclo comercial en diciembre, se advertían problemas generalizados de calidad, aunque no se preveía que, incluso con una cosecha histórica, pudieran surgir inconvenientes de abastecimiento.
Los datos de comercialización reflejan esa tensión. Al 15 de abril —último registro oficial disponible—, el sector exportador había adquirido 14,47 millones de toneladas de trigo 2025/26, frente a 9,66 millones en igual fecha del año pasado. En contraste, la molinería compró 2,60 millones de toneladas, prácticamente sin cambios respecto de las 2,65 millones del mismo período de 2025.
“Como es habitual, la molinería ofrece los mejores precios porque reconoce la calidad panadera, que en esta campaña escasea”, explicó Cifarelli. Sin embargo, agregó que “aun con valores superiores al promedio del mercado, la mercadería no aparece en los volúmenes necesarios”, lo que genera preocupación en el sector.
Entre los factores que podrían explicar esta situación, se menciona la mayor liquidez de los productores a partir de la venta de maíz temprano —también con una cosecha destacada en 2025/26— y el deterioro del precio relativo del trigo frente a los fertilizantes, un insumo clave que registró fuertes subas en los últimos meses.
“Como sector, esperábamos una mayor actividad en esta campaña, pero con este ritmo de compras no vamos a poder cumplir esas expectativas”, advirtió el titular de FAIM.
Las proyecciones oficiales también reflejan ese desafío. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca estima que el procesamiento interno de trigo alcanzará 7,20 millones de toneladas en 2025/26, por encima de los 6,46 y 6,45 millones de los dos ciclos previos. No obstante, desde el sector advierten que ese objetivo podría quedar fuera de alcance si persisten las actuales dificultades.
“Si esta situación se mantiene, no solo se perderá crecimiento, sino también empleo y valor agregado en origen”, concluyó Cifarelli.
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Cae inversión por el impacto de la guerra y el aumento de costos
La medición marzo-abril del Ag Barometer Austral registra una caída en la confianza de los productores, marcando un punto de inflexión tras los máximos históricos alcanzados a fines de 2025. El relevamiento, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, muestra un deterioro en todos los indicadores, especialmente en las condiciones presentes y en las expectativas de inversión.El informe advierte que el conflicto en Medio Oriente comienza a impactar de forma directa en la rentabilidad del sector: el 66% de los productores señala el aumento de los costos de los insumos como su principal preocupación, por encima de factores como el clima o los precios agrícolas. Este escenario ya incide en las decisiones productivas y podría traducirse en una menor siembra de trigo en la campaña 2026/27. |
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| La confianza de los productores agropecuarios registró una caída significativa del 16%en la medición marzo/abril del Ag Barometer Austral, al ubicarse en 132 puntos frente a los 158 de enero/febrero, según el último informe elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. El retroceso también se evidencia frente al pico histórico de 159 puntos registrado en noviembre/diciembre de 2025, lo que marca un punto de inflexión tras los máximos alcanzados luego de las elecciones legislativas de medio término de ese año. En términos interanuales, la baja es más moderada (3,6%) y el índice se mantiene por encima de los 100 puntos desde noviembre de 2023. “El cambio de tendencia responde, en gran medida, al impacto del contexto internacional sobre los costos de producción, particularmente por la suba del precio del petróleo y su efecto en insumos clave como el gasoil y los fertilizantes”, explicó Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Caída generalizada y deterioro de las condiciones La baja del índice se explica por un retroceso en todos sus componentes. La mayor caída se observa en el Índice de Condiciones Presentes, que descendió un 18% (108 vs 138). Dentro de este indicador, la situación financiera actual cayó un 21% (107 vs 138), reflejando el deterioro en los márgenes de los productores. Por su parte, las expectativas de inversión en activos fijos se contrajeron un 14% (109 vs 127). Aun así, un 54% de los productores considera que sigue siendo un buen momento para invertir, aunque sólo un 43% prevé concretar esas inversiones en el corto plazo, lo que confirma un escenario de cautela. “Se mantiene la intención de inversión, pero no necesariamente su concreción. La incertidumbre sobre los costos y la rentabilidad futura está generando cautela en la toma de decisiones”, señaló Steiger. |
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| En paralelo, el Índice de Expectativas Futuras registró una caída del 14,8% (149 vs 175). La situación financiera esperada a 12 meses cayó un 13% (144 vs 167), mientras que las expectativas sobre el sector se redujeron un 20% (136 vs 170), evidenciando un ajuste en la mirada de mediano plazo. Impacto internacional y presión sobre los costos Uno de los factores centrales detrás de este cambio de tendencia es el efecto del conflicto en Medio Oriente sobre los costos productivos. El aumento del precio del petróleo impacta directamente en el valor del gasoil (clave para labores y fletes) y también en el precio de los fertilizantes, especialmente la urea, afectando la rentabilidad actual y proyectada. Este impacto se refleja claramente en las preocupaciones de los productores: el 66% identifica el aumento de los precios de los insumos en dólares como su principal desafío para los próximos 12 meses, seguido por el clima (35%), los precios de los productos agrícolas (33%), las altas tasas de interés en pesos (24%) y la baja rentabilidad agrícola (19%). En contraste, la incertidumbre económica (12%) y política (12%) pierden relevancia, luego de haber sido los principales factores en mediciones anteriores. “El aumento de costos derivado del conflicto internacional ya está influyendo en las decisiones productivas y en la planificación de la próxima campaña”, advirtió Steiger. En este contexto, la campaña de trigo 2026/27 aparece particularmente condicionada: un 61% de los productores enfrenta un escenario desfavorable para la siembra, y como consecuencia un 41% planea reducir el área sembrada, mientras que un 49% la mantendría y solo un 9% la incrementaría, tras una campaña récord en 2025/26. La presión sobre los márgenes no es exclusiva de la Argentina. En Brasil se observa un estrechamiento de los márgenes de la soja, mientras que en Estados Unidos los productores enfrentan resultados negativos y reciben apoyo estatal para sostener la actividad. |
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| Inversión frenada y cambio en las preocupaciones Las inversiones continúan sin consolidarse. En caso de concretarse, las maquinarias lideran las decisiones (57%), seguidas por vientres vacunos (25%), instalaciones (22%) y, en menor medida, la compra de tierras (9%). “Las altas tasas de interés siguen siendo un factor limitante. Aunque hubo una baja en las tasas pasivas, el crédito todavía no refleja plenamente esa mejora y eso condiciona las decisiones de inversión”, explicó Steiger. En cuanto a la comercialización, luego de cubrir los costos de la campaña 2025/26, la mayoría de los productores prioriza la venta de trigo, seguido por maíz y soja, aunque otro grupo relevante invierte ese orden entre soja y maíz. Al mismo tiempo, se destaca que un 71% de los productores incrementó sus stocks de maíz, principalmente por su uso en alimentación animal, mayores rindes o como reserva de valor, lo que refleja una estrategia más conservadora frente a la incertidumbre de precios. “Hoy las preocupaciones del productor están mucho más asociadas a variables concretas del negocio que al contexto político local, lo que marca un cambio relevante en la percepción del sector”, concluyó Steiger. Informe Universidad Austral |
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‘El mundo requiere carne y Argentina tiene un potencial enorme’
Afirmó el presidente de Coninagro Lucas Magnano, al participar junto a IPCVA, RENATRE, INCAGRO E INAES, de dos Jornadas Ganaderas, al Sur de la Provincia de Buenos Aires, en la Cooperativa Agrícola Ganadera de Espartillar y en la Cooperativa La Emancipación de Darragueira.
De las mismas, acompañaron a Magnano, la consejera Patricia Luke, el especialista en Ganadería Víctor Tonelli, productores y el equipo técnico de CONINAGRO.

En el marco de las Jornadas Ganaderas, el Presidente Lucas Magnano, junto a la Consejera Patricia Luke y el equipo técnico de la entidad, realizaron visitas a distintas cooperativas de la zona.
En primer lugar, visitaron la Cooperativa Agrícola Ganadera de Carhué y la Cooperativa de Espartillar, en donde fueron recibidos por productores y las autoridades de la misma. Allí dialogaron con productores sobre la problemáticas en los caminos rurales, la situacion de la lechería, entre otros temas que involucran al sector ganadero.
El Presidente Lucas Magnano, advirtió sobre el mal estado de los caminos rurales «Esto perjudica al productor y no es un capricho de los productores el reclamo, es una realidad. Muy pocas veces se tiene consideración de parte de quienes tienen que realizar las obras y no las hacen, los caminos siempre quedan lejos de los primeros puestos de prioridad. Los caminos tienen que estar a la altura de las tasas que se cobran”.


Continuando con la gira técnica, recorrieron las Cooperativas 'La Alianza' en Pigüe y la Cooperativa Agrícola Ganadera de Puan, donde allí también se reunieron con la Coop de San Miguel ya que no lograron llegar a la sede de esta última por el mal estado de los caminos.
Durante los encuentros, los productores manifestaron su preocupación por el aumento de costos en transporte, la carga tributaria ya que pagan más caro que en otras en el puerto. Además, dialogaron sobre la situación actual de la ganadería, la sanidad animal y la ley de semillas que se trabaja en el Congreso.

Finalizando la gira, la delegación dd Coninadgro visitó la Cooperativa La Emancipación y la Cooperativa Agropecuaria Darragueira.

El gerente de la Cooperativa «La Emancipación» Miguel Ángel Rodríguez, comentó el proceso de expación que atraviesa la Cooperativa para duplicar el procesamiento de litros de leche.
Por último, la Consejera Patricia Luke, realizó un análisis sobre lo que fue esta recorrida por las Cooperativas que integran la Comisión Asesora Regional de la entidad en la Provincia de Buenos Aires y destacó las principales problemáticas planteadas por los productores de la zona «Transporte y la red vial son los principales temas, hay muchos caminos complicados y ante un año que se anticipa con lluvias, podría generar aún más problemas».




