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Condenado en un juicio virtual
26 de agosto de 2020
Un hombre fue condenado durante un juicio realizado de manera virtual, en lo que se convirtió en la primera sentencia a la que se arriba de esta forma en la ciudad.
Tras el debate, el juez Pedro Federico Hooft dispuso una pena de un año y diez meses de prisión de ejecución domiciliaria para un hombre de apellido Almada, quien rompió la restricción de acercamiento con su ex pareja y violó su domicilio.
El magistrado también le fijo otras exigencias al condenado, como fijar domicilio por dos años y advertir a la Justicia si lo cambia, contactarse con el Patronato de Liberados bimestralmente, llevar adelante un tratamiento psicológico y, obviamente, respetar la restricción de acercamiento a su ex pareja.
El hecho que llevó a Almada a este juicio virtual se registró en la noche del 10 de noviembre de 2017, cuando el hombre, a pesar de la restricción de acercamiento impuesta por la Justicia de Familia, ingresó a la vivienda de su ex pareja, por lo que se le formó una causa penal en la que intervino la fiscalía a causa de Alejandro Pellegrinelli.
Finalmente, el caso llegó a juicio oral en los últimos días y fue el primero que se resolvió en Mar del Plata a través de una aplicación móvil, en el marco de la pandemia de coronavirus.
Culminadas las audiencias, el juez Hooft emitió la sentencia para Almada por el delito de “violación de domicilio”, en tanto que lo absolvió de otra acusación del fiscal Pellegrinelli relacionada a una “defraudación por retención indebida” de un automóvil.
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Portada digital del día 27/3/2026
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Se amplía el parque industrial
Una veinetna de empresas radicadas en el Parque Industrial de Mar del Plata proyectan ampliar sus operaciones. Así lo confirmó este jueves el oficialismo en el marco de una nueva sesión del actual peíodo odrinario del Concejo Deliberante en la que se aprobó por unanimidad el fideicomiso para el desarrollo del Parque Industrial II, del que la Municipalidad será parte.
Los concejales convalidaron el contrato de cesión de derechos fiduciarios firmado entre el municipio, Emprendimientos Fiduciarios Gure SA y H. Ledesma Desarrollos & Inmobiliaria, vinculado con el predio lindero al Parque Industrial "General Savio", donde se proyecta el nuevo polo productivo.
Durante el debate, el concejal de Vamos Juntos y exsecretario de Desarrollo Productivo, Fernando Muro, destacó la iniciativa: "Incorparse como municipio al fideicomiso del Parque Industrial II, una obra de infraestructura de envergadura, es un hito para la historia industrial de Mar del Plata. Es un predio de 300 hectáreas para la utilización industrial. Este emprendimiento, en conjunto con otros, están conformando un conglomerado logístico alrededor del cordón de la ciudad muy importante desde el punto de vista estratégico", expresó, citado por la web de Canal 8 de ciudad
"Este conglomerado -siguió Muro- es una barrera de grandes equipamientos urbanos que permite la posibilidad de que empresas puedan radicarse y que haya disponibilidad de suelo logístico, industrial y comercial en el predio".
En ese sentido, el edil señaló que el Parque Industrial actual "quedó chico porque se completó", y agregó: "Ahí tenemos una limitación y este proyecto viene a resolver esa cuestión de forma definitiva. Esto les da previsibilidad a las empresas de afuera que llegan a Mar del Plata y a las empresas locales que tienen planes de expansión".
Cabe subrayar que la creación del Parque Industrial, Logístico y Empresarial -conocido como Parque Industrial II- había tenido un avance clave en septiembre de 2024, cuando el Concejo Deliberante adecuó la normativa municipal a la actividad industrial.
Hasta entonces, los usos del suelo permitidos en esa zona eran limitados y estaban vinculados principalmente a actividades rurales, lo que impedía su subdivisión y su desarrollo con fines productivos. Con la modificación normativa, el área quedó habilitada para la radicación de industrias y actividades vinculadas al almacenamiento, la logística y el transporte, incompatibles con el uso residencial.
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Semana Santa: piden no comprar una especie de pez en peligro de extinción
A pocos días de Semana Santa, las pescaderías ven cómo incrementa la demanda de este alimento y sus góndolas llegan varios productos. Es por eso que en el marco de esta festividad, la organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina advierte que no se debe consumir una especie de tiburón que se encuentra en peligro crítico de extinción.
El tiburón en cuestión es el gatuzo, conocido también como gatuso o cazón, que habita en las costas del Mar Argentino. Se trata de un pequeño tiburón que puede verse en las góndolas de algunas pescaderías y que está catalogada desde 2020 como especie "En peligro crítico de extinción", según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El gatuzo, explicaron desde WCS Argentina, puede encontrarse en las pescaderías donde también se lo vende bajo el nombre de “palo rosado”. Según el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), es el tiburón con mayor explotación comercial en Argentina.
Los tiburones son el primer grupo de vertebrados amenazado de los océanos. Su rol como predadores tope es crucial porque mantienen el equilibrio en la cadena alimentaria y regulan otras poblaciones marinas. Por eso, su vulnerabilidad o extinción impacta el mar y afecta a las personas que de él dependen.
Las poblaciones de tiburones están en franco declive y son apenas una fracción de lo que fueron históricamente. Enfrentan amenazas como la destrucción del hábitat, el cambio climático y, principalmente, la sobrepesca. Llevan décadas siendo impactados por el exceso de la presión pesquera, incentivada por su consumo como sopa de aleta, carne, aceite y otros usos comerciales.
El gatuzo es uno de los tiburones endémicos del Océano Atlántico Sudoccidental, precisamente de Argentina, Uruguay y Brasil. Esto quiere decir que habita exclusivamente en esta región, por lo que si desaparece en el área, también se extinguirá a nivel global.
En las últimas cuatro décadas, su población disminuyó más del 90% y al tratarse de una especie con baja fecundidad y reproducción tardía, cuyas hembras paren a partir de los 8 años de 1 a 16 crías por año, se incrementa su vulnerabilidad frente a las presiones que afectan su población, como las prácticas pesqueras no sostenibles, tanto comerciales como deportivas.
Cabe agregar que en el Mar Argentino hay 55 especies de tiburones que viven o migran en distintas épocas del año.

