Sociedad
Histórica visita a Irak
4 de marzo de 2021
Este viernes, el papa Francisco comenzará una visita a Irak, la primera de un Pontífice en la historia, en la que buscará llevar consuelo a los cristianos perseguidos en las sucesivas guerras en la región, así como tender puentes con un sector del islam chiita, en otra apuesta de Jorge Bergoglio al diálogo interreligioso que tratará también de animar a todos los ciudadanos a superar las múltiples divisiones que existen en el país.
El viaje, que comenzará mañana y terminará el lunes 8, tiene como lema «Todos son hermanos» y llevará al Sumo Pontífice a la capital Bagdad, donde dormirá las tres noches en el país del suroeste asiático, además de visitar la ciudad de Najaf y las ruinas de la antigua urbe sumeria de Ur, en el Sur; y los centros urbanos de Mosul, Erbil y Qaraqosh, en el Norte.
«Es un viaje que se puede leer en tres niveles a la vez: uno ligado a la problemática de los cristianos perseguidos; un nivel relacionado al diálogo interreligioso; y un tercer eje en el que Francisco hablará a la sociedad del país», analizó en diálogo con Télam en el Vaticano el exNuncio (embajador) de la Santa Sede en Irak entre 2001 y 2006, el cardenal Fernado Filoni.
El obispo auxiliar de Bagdad y coordinador general de la visita al Irak, Yasel Baldo, coincidió con el análisis de Filoni y aportó su mirada general sobre el viaje.
«Será un viaje en tres niveles: El Papa celebrará misas en Bagdad y en Erbil para los cristianos y rezará por todos los iraquíes en Mosul y en la Llanura de Nínive. Por otro lado, en Ur, la tierra del patriarca Abraham, rezará y se reunirá con líderes de las religiones más representativas en Irak para promover el diálogo y la coexistencia», detalló Baldo en diálogo telefónico con Télam desde la capital iraquí.
Tras recorrer 3.000 kilómetros desde Roma en un avión de Alitalia, Francisco llegará mañana a un país en el que según las estimaciones vaticanas la población cristiana no supera las 300.000 personas, sobre una población total de más de 38 millones, mientras que a inicios del sigo XXI, hace solo 20 años, las estimaciones eran de cerca de 1.2 millones de cristianos en el país.
«La visita tiene como uno de los objetivos primarios animar a los cristianos y plantear que hubo una comunidad que sufrió mucho, fue perseguida y discriminada», sostuvo Filoni.
El apoyo a los cristianos será central en la agenda y el cardenal recordó que «siempre ha habido éxodos recurrentes en lo que hoy es Irak, pero se hicieron masivos después de la segunda guerra del Golfo (Pérsico)», de 2003.
En particular, a la inestabilidad en el país tras la caída de Saddam Hussein, se sumó luego la ocupación de más de un cuarto del territorio nacional por parte de la milicia Estado Islámico (EI), que estableció su llamado califato allí y en la vecina Siria, y provocó el desplazamiento de miles de personas en el área.
Francisco recorrerá el próximo domingo parte de esa región, con etapas en Erbil, capital del Kurdistán iraquí y símbolo del refugio de los cristianos y de acogida de sirios; Mosul, ícono de la reconquista del territorio tras la ocupación de EI; y Qaraqosh, considerada la ciudad cristiana más grande de Irak, en la llanura de Nínive.
En esta última, los cristianos están comenzado a volver a instalarse de manera lenta y cauta, tras los asesinatos y persecuciones sufridos durante la presencia del grupo yihadista, entre 2014 y 2017.
«Las visitas a Mosul y Qaraqosh animarán a los cristianos a quedarse y reconstruir confianza con sus vecinos», sugirió, desde Bagdad, el cardenal Louis Raphael I Sako, Patriarca de Babilonia de los Caldeos.
Un segundo eje del viaje será el puente que el Papa buscará tender con el mundo islámico, especialmente con la mayoría chíita del país, a través del encuentro que mantendrá con el gran ayatollah Ali al Sistani, de 90 años y considerado como una de las personas más influyentes del país.
Nacido en Irán pero contrario a las ideas teocráticas que en ese país niegan la separación entre Iglesia y Estado, Al Sistani recibirá a Francisco el sábado en la ciudad de Najaf, 150 kilómetros al sur de Bagdad
«El encuentro con Al Sistani, que tiene un gran influencia sobre la sociedad y política iraquí, es muy necesario y tendrá un gran impacto en la convivencia entre musulmanes y cristianos», analizó Filoni.
«Será un encuentro histórico y esperamos que impacte en la solidaridad y la convivencia», agregó, por su parte, Yaldo.
Los chíitas, unos 180 millones en todo el mundo, son la rama mayoritaría del islam en Irak, donde cerca del 60% del total de la población musulmana en el país, explicó Filoni.
También el sábado, Francisco encabezará un rezo interreligioso en las ruinas de la ciudad de Ur, considerada según la interpretación más difundida de la Biblia como el lugar de origen del patriarca Abraham, unidad entre cristianos, judíos y musulmanes.
«Ur es el punto clave de la visita porque Abraham representa el signo de unidad para todos los que habitamos esta tierra. Será un gran símbolo de unidad para todas las religiones que tienen este elemento en común», desarrolló Yaldo.
Un tercer eje del viaje de Francisco, apuntó Filoni, es el denominado «nivel social».
«Con tantas divisiones internas a lo largo de una historia difícil, debido a los dictadores de turno y a los conflictos entre sunnitas y chiítas, se espera un mensaje del Papa que ayude al país a dejar atrás esas polarizaciones y anime a la sociedad civil a emprender un desarrollo económico y social», analizó Filoni.
En ese marco, el purpurado apuntó que el lema «Son todos hermanos» es «un llamado abierto, no solo a las religiones ni solo a los cristianos, sino a la vida común y social del país».
Más allá de los ejes que buscará impulsar el Papa, la visita no estará exenta de dificultades.
La pandemia obligó recientemente al Gobierno local a establecer un toque de queda nocturno durante los viernes, sábado y domingo, justamente los días en los que el Pontífice estará en el país.
Por otro lado, si bien la situación de seguridad mejoró en los últimos años con la retirada final del EI de Mosul a fines de 2017, una serie de atentados, especialmente un doble ataque que en enero dejó 32 muertos en Bagdad, obligarán al Vaticano a estar más que atentos de lo normal en esta visita.
«No podemos ir a encontrar a nuestros fieles, nuestra grey (rebaño) como pastores solo cuando todo esta tranquilo y feliz. Es claro, ninguno puede excluir los riesgos, pero estoy seguro de que las autoridades locales le darán toda la atención», planteó Filoni.
Sociedad
Quién es Violeta Kreimer, la productora que ganó un Oscar
La 98ª edición de los premios Oscar dejó una presencia argentina en el escenario de Hollywood. La bonaerense Violeta Kreimer fue parte del equipo que subió a celebrar el premio a mejor cortometraje de ficción por Deux personnes échangeant de la salive (“Dos personas intercambiando saliva”), una producción francesa que compartió la estatuilla en un empate histórico dentro de la categoría.

Violeta Kreimer (de vestido dorado) al recibir el Oscar.
El reconocimiento se repartió con The Singers, dirigido por Sam Davis, en una decisión poco habitual dentro de la Academia. De esta manera, el trabajo encabezado por la dupla de directores Alexandre Singh y Natalie Musteata se llevó uno de los premios de la noche con una historia singular ambientada en una sociedad distópica.
Kreimer, productora del cortometraje, nació en la localidad bonaerense de Vicente López y desde hace años desarrolla su carrera en Francia. Su participación en el proyecto la llevó a ser parte de la delegación que celebró el premio en el escenario del Dolby Theatre de Los Ángeles, en una ceremonia que reunió a las principales figuras del cine mundial.
De Vicente López a París
La productora argentina se trasladó a París a los 20 años como parte de un intercambio universitario mientras estudiaba Ciencias Políticas. El viaje terminó marcando el rumbo de su vida: con el tiempo decidió radicarse en la capital francesa y reorientar su carrera hacia el mundo del cine.

Antes de dedicarse a la producción audiovisual, trabajó durante más de una década en el ámbito del arte contemporáneo. En ese período pasó por el campo de la fotografía y luego dirigió el taller del artista francés Xavier Veilhan, quien representó a Francia en la Bienal de Venecia de 2017.
Tras esa experiencia, fundó la productora Misia Films junto a la italiana Valentina Merli, una iniciativa que comenzó a gestarse justo en el inicio de la pandemia de coronavirus.

El origen del cortometraje
El proyecto que terminó ganando el Oscar nació durante el confinamiento. En un primer momento, la idea era desarrollar una serie que registrara espacios culturales cerrados durante la pandemia.
“El proyecto empezó siendo una serie que era al principio filmar dentro de las galerías cerradas. Cuando terminó el covid quisimos seguir y comenzamos a filmar de noche”, explicó Kreimer en entrevistas previas a la ceremonia.
En ese proceso se sumaron el artista Alexandre Singh y la curadora Natalie Musteata, quienes venían buscando una oportunidad para trabajar juntos. El acceso a locaciones emblemáticas de París, como las Galerías Lafayette, permitió desarrollar el germen del cortometraje que finalmente llegó a los Oscar.
Una historia distópica
Dos personas intercambiando saliva dura 36 minutos y se acerca al formato de mediometraje. La historia transcurre en una París imaginaria donde besar está prohibido y castigado con la muerte, mientras que las personas utilizan cachetazos como forma de pago o intercambio social.
La protagonista, Angine -interpretada por la actriz iraní Zar Amir Ebrahimi- es una compradora compulsiva que trabaja en una tienda de lujo y termina enamorándose de una vendedora. A pesar de las estrictas prohibiciones de ese mundo distópico, ambas construyen un vínculo afectivo que desafía las reglas de la sociedad en la que viven.
La premisa, que mezcla sátira y surrealismo, convirtió al cortometraje en una de las propuestas más originales de la categoría.
Un recorrido internacional
Antes de llegar a los premios de la Academia, el film ya había construido un sólido recorrido internacional. La obra participó en más de 70 festivales alrededor del mundo y obtuvo cerca de 20 premios.
Uno de los hitos más importantes se produjo en el Festival de Clermont-Ferrand, considerado el encuentro de cortometrajes más importante del mundo, donde la producción recibió el Premio del Público.
Para Kreimer, ese reconocimiento fue una señal del impacto que la historia estaba generando entre los espectadores.
“Fue la constatación de que teníamos un público más amplio del que pensábamos”, señaló la productora al recordar aquella experiencia.
El respaldo de grandes figuras del cine
En el camino hacia los Oscar, el cortometraje también recibió el respaldo de importantes figuras del cine internacional. Las actrices Isabelle Huppert y Julianne Moore oficiaron como “madrinas” del proyecto durante la campaña para lograr la nominación.
Ambas se sumaron después de ver el trabajo terminado y decidieron apoyar la difusión del film entre votantes de la Academia.
Según relató Kreimer, el equipo organizó en París un evento especial para presentar el cortometraje ante miembros de la industria, donde también participaron figuras como Catherine Deneuve.
“A Isabelle le encantó el corto y tuvo luego un encuentro de media hora con los directores. Le propusimos ser madrina y con una generosidad absoluta aceptó”, recordó la productora.
En el caso de Julianne Moore, la actriz conoció el proyecto a través de su agente y se puso en contacto con los realizadores para felicitarlos.
Un logro con emoción familiar
El proceso para llegar a los Oscar es exigente, especialmente en la categoría de cortometrajes. Según explicó Kreimer, inicialmente ingresan alrededor de 250 producciones a la plataforma de votación.
Cada miembro de la Academia debe ver al menos 42 cortos para participar en la primera ronda, que reduce la lista a 15 títulos. Luego, los votantes deben visualizar esa selección para elegir finalmente a los cinco nominados.
El cortometraje francés logró atravesar todas esas etapas hasta convertirse en uno de los finalistas de la categoría y finalmente llevarse la estatuilla.
Un logro con emoción familiar
Para Kreimer, la experiencia de llegar a los Oscar tuvo también un significado personal y familiar.
“Lo que más me emocionó fue confirmar con este equipo que podíamos hacer un proyecto que trascendiera las fronteras, con tanto impacto”, expresó.
La productora también recordó la reacción de sus hijas y de su madre al conocer la nominación.
“Ellas saben que me dedico a la producción, pero por primera vez puede sintetizarse en algo concreto que pueden entender”, señaló.
Así, la bonaerense nacida en Vicente López sumó su nombre a la lista de argentinos que dejaron su huella en la mayor gala del cine mundial, en una edición que volvió a demostrar que el talento local puede abrirse camino en la escena internacional.
Ciudad
Último fin de semana del verano a puro sol
Este lunes comienza la última semana del verano, y la ciudad vivió un domingo a puro sol, con una temperatura máxima que alcanzó los 29 grados pasado el mediodía, una jormada ideal para disfrutar de la playa y el mar.
Decenas de miles de visitantes y marplatenses bridaron una postal de pleno verano, tras un sábado marcado por las lluvias.
Se vivió una jornada de verano en Mar del Plata. Sin embargo, la situación cambiaría los próximos días.
Ciudad
Di Bartolo presidirá el PJ
El histórico dirigente sindical y docente Daniel Di Bártolo fue elegido como nuevo presidente del Partido Justicialista de Mar del Plata luego de que la lista 4, denominada “Patria sí, colonia no”, resultara vencedora en las elecciones internas que el peronismo celebró este domingo para renovar sus autoridades partidarias.
Aunque no hay datos del escrutinio final, desde el espacio que postulaba a Adriana Donzelli reconocieron que el resultado estaba prácticamente definido. Integrantes de ese sector del PJ admitieron que la tendencia del conteo era “irreversible”, lo que anticipaba la victoria del sector que actualmente conduce el partido a nivel local, con el apoyo de la ex candidata a intendente y actual senadora bonaerense Fernanda Raverta.
Con una extensa trayectoria en el ámbito sindical, político y educativo, Di Bártolo es profesor de Historia y actualmente se desempeña como director del Instituto de Formación del Sadop a nivel nacional. Además, integra el Congreso del Partido Justicialista bonaerense.
A lo largo de su carrera también tuvo un fuerte vínculo con la actividad gremial: fue uno de los impulsores de la creación del Sadop Mar del Plata y participó durante varios períodos de la mesa de conducción de la CGT regional. En el plano educativo, dirigió los institutos Pablo Tavelli y Pablo VI.
Durante la gestión nacional anterior ocupó el cargo de jefe de la Agencia Territorial del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación en la ciudad.
Con el resultado de la interna, Di Bártolo sucederá en la presidencia partidaria a Eduardo Cóppola, y lo acompañan como vicepresidenta a Nora Estrada, mientras que la lista de congresales será encabezada por Hugo Casarsa, actual director del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata.



