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La cosecha de soja superó el promedio de las últimas cinco campañas
9 de julio de 2026
La cosecha de soja 2025/26 llegó a su fin con una producción nacional de 50,1 millones de toneladas, luego de varias semanas marcadas por demoras en la recolección debido a la elevada humedad en los campos. Así lo informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), que destacó un rendimiento superior al de la campaña anterior pese a una menor superficie sembrada.
El volumen obtenido quedó 0,4% por debajo del ciclo previo, aunque se ubicó 19% por encima del promedio de las últimas cinco campañas, consolidando una campaña con buenos resultados productivos.
El volumen obtenido quedó 0,4% por debajo del ciclo previo, aunque se ubicó 19% por encima del promedio de las últimas cinco campañas, consolidando una campaña con buenos resultados productivos.

El volumen obtenido quedó 0,4% por debajo del ciclo previo, aunque se ubicó 19% por encima del promedio de las últimas cinco campañas, consolidando una campaña con buenos resultados productivos.
Uno de los aspectos más destacados del informe fue el rendimiento promedio nacional, que alcanzó 31,3 quintales por hectárea, un 5% más que en la campaña 2024/25 y 21% superior al promedio de los últimos cinco años.
Estos resultados cobraron mayor relevancia porque la superficie destinada al cultivo cayó de manera significativa. Según la entidad, durante la campaña se sembraron 1,6 millones de hectáreas menos, lo que representó una disminución del 8,6% respecto del ciclo anterior.
La BCBA señaló además que los Núcleos Norte y Sur registraron rendimientos levemente superiores a sus promedios históricos, con lotes que alcanzaron hasta 55 quintales por hectárea.
También destacó el desempeño del NOA y del norte de La Pampa-oeste de Buenos Aires, regiones que alcanzaron récords dentro de la serie histórica del relevamiento, tanto en soja de primera como de segunda.
Más allá del resultado productivo, el mercado sigue de cerca el ingreso de divisas que aportará la campaña.
De acuerdo con estimaciones de RIA Consultores, el complejo sojero podría generar USD 20.000 millones brutos en exportaciones. La consultora proyectó que entre 5 y 6 millones de toneladas se exportarán como poroto, entre 6,5 y 7 millones como aceite y alrededor de 30 millones como harina.
Descontadas las importaciones de soja destinadas a la industria, estimadas en 6 millones de toneladas, el ingreso neto rondaría los USD 17.500 millones.
En la misma línea, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó que durante la campaña 2025/26 el complejo sojero aportará USD 17.600 millones en exportaciones netas, una cifra similar a la registrada en el ciclo anterior.
Pese al buen nivel de producción, la comercialización externa muestra un ritmo más lento.
La BCR informó que durante el primer semestre del año los embarques acumularon 20,1 millones de toneladas, un 3% menos que en igual período de 2025 y el cuarto menor ritmo exportador de la última década.
Además, la entidad remarcó que es la primera vez en 26 años que la soja representa apenas 33% del total de las exportaciones agrícolas durante el primer semestre.
Los especialistas atribuyeron este comportamiento a un mayor dinamismo comercial de otros cultivos cosechados previamente, junto con una menor predisposición de los productores a vender soja durante los primeros meses del año.
Otro dato que llamó la atención fue el bajo nivel de comercialización con precio definido.
Según un informe de la BCR, hacia fines de junio había 11,8 millones de toneladas de soja con precio fijado, equivalentes al 23% de la producción estimada, catorce puntos por debajo del promedio histórico y el nivel más bajo en más de veinte años.
Si se consideran tanto las operaciones con precio como aquellas pendientes de fijación, las ventas alcanzan el 40% de la cosecha, todavía por debajo del promedio del 48% registrado en los últimos cinco años para esta época. BAE
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Sellan acuerdo para fortalecer un bloque cooperativo urbano y agrario
La Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (CONARCOOP) y la Federación Rural para la Producción y el Arraigo avanzaron con la firma de un convenio de colaboración nacional e internacional, con el objetivo de fortalecer el movimiento cooperativo a nivel urbano y rural.
La rúbrica se realizó el pasado jueves 3 de septiembre en la sede de la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (FECOOTRA) en La Plata, provincia de Buenos Aires.
La Federación Rural para la Producción y el Arraigo es uno de los nucleamientos de cooperativas agropecuarias más importantes del país y reúne a más de 30.000 productores de distintos puntos de la Argentina.
El acuerdo representa un nuevo paso en la construcción de vínculos entre organizaciones cooperativas vinculadas al trabajo y aquellas relacionadas con la producción agropecuaria, con una perspectiva de articulación a nivel nacional e internacional.

“Este acuerdo tiene una enorme importancia porque nos permite seguir construyendo un bloque cooperativo con una fuerte impronta federal. Tenemos que ser capaces de unir experiencias, capacidades y territorios para que el cooperativismo tenga una voz cada vez más fuerte y representativa”, señaló el presidente de CONARCOOP, Ramiro Martínez.
En ese sentido, el dirigente destacó que la articulación entre ambos espacios permite ampliar las posibilidades de articulación y afianzar una agenda común.
“Cuando el cooperativismo del trabajo se une, a nivel urbano y rural, se abre una posibilidad concreta de pensar el desarrollo desde las propias organizaciones, desde cada territorio y con una mirada que contemple la realidad productiva de todo el país”, afirmó.
El dirigente también remarcó la importancia de avanzar hacia una mayor integración del movimiento cooperativo. “La construcción de un bloque cooperativo federal no es solamente una cuestión institucional: es una herramienta para generar vínculos, compartir experiencias y defender un modelo de producción y de trabajo basado en la organización y el arraigo”, sostuvo.
La jornada también incluyó la presentación, y posterior debate, del libro “Experiencias de reforma agraria en el mundo”, coordinado por João Pedro Stédile, que sirvió como punto de partida para compartir experiencias y reflexionar sobre distintos modelos de organización productiva.
El encuentro permitió así combinar la firma del convenio con un espacio de intercambio y debate sobre las experiencias del cooperativismo, en línea con la búsqueda de fortalecer vínculos y construir nuevas instancias de articulación.
Desde CONARCOOP señalaron que este tipo de acuerdos forman parte de un proceso orientado a profundizar la integración entre organizaciones cooperativas de distintas ramas y regiones, con el objetivo de consolidar un movimiento con una mayor capacidad de integración y una perspectiva federal.
“Tenemos que seguir encontrándonos, porque la Argentina necesita un cooperativismo integrado, que pueda mirar al país en toda su extensión y que tenga la capacidad de construir respuestas desde cada territorio. Este convenio es un paso importante en ese camino”, concluyó Martínez.
Acerca de CONARCOOP
La Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (Conarcoop) está integrada por 20 federaciones de cooperativas nacionales: Federación de Cooperativas Integradas de Jujuy (FECOVIJUY), Federación de Cooperativas Unidas (FCU), Federación de Trabajadores Cooperativos - CABA (FETRACOOP), Federación de Cooperativas de Productores de Alimentos de Misiones (FECOPAM), Federación de Organizaciones Productoras de Alimentos (FOPAL), Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (FECOOTRA), Federación Red Grafica Cooperativa, Federación de Cooperativas de Santiago del Estero (FEDCOOP),Cooperativas de Trabajo Federadas Sur de Córdoba (CTF), Federación de Cooperativas de Corrientes (FEDECOOP), Federación de Cooperativas para la Inclusión Social (INCLUSIÓN), de Rosario, Federación Riojana de Cooperativas Autogestionadas (FERCOA), Federación de Cooperativas Red Mayo, de Santa Fe, Federación de Cooperativas de Trabajo de Entre Ríos (FECOOTRER), FECUTA, Federación de Cooperativas Padre Mugica, Federación de Cooperativas Feconorte,Federación TUCMA, de Tucumán, Federación Unión Nacional de Cooperativas Argentinas de Trabajo (FUNCAT), y Federación por la Producción en la Economía Popular (FE.COOP.EP). Más info en www.conarcoop.coop
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Productores duplican en optimismo a los EEUU sobre el futuro del agro
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Habrá un sistema obligatorio para identificar caballos con microchip
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció un nuevo régimen obligatorio de identificación electrónica, registro sanitario y movimiento de équidos en todo el país, con el objetivo de fortalecer la trazabilidad de los animales, prevenir enfermedades y mejorar la respuesta ante emergencias sanitarias.
La principal novedad es que a partir del 1° de marzo de 2027 todos los équidos deberán estar identificados de manera individual, única y permanente mediante un microchip. La obligación alcanzará a todas las personas propietarias, poseedoras o tenedoras de estos animales, independientemente de la cantidad y del título por el cual los tengan.
La colocación del dispositivo deberá realizarse, entre otros casos, cuando se efectúen diagnósticos obligatorios vinculados a movimientos, se dé de alta la Libreta Sanitaria Equina o el Pasaporte Equino, se realicen determinados tratamientos veterinarios o se gestionen movimientos internacionales.
El nuevo esquema contempla además la Libreta Sanitaria Equina Digital (LSED) como documento sanitario oficial para todo el país. Los Pasaportes Equinos reconocidos por el SENASA también deberán ser digitalizados e incorporados al sistema de información sanitaria.
Para los movimientos dentro del territorio nacional, la LSED o el Pasaporte Equino digitalizado podrán respaldar el traslado cuando se cumplan las condiciones previstas por la resolución y pueda verificarse la identidad del animal mediante el microchip. El SENASA podrá bloquear temporalmente los movimientos ante la detección de enfermedades contagiosas o de interés sanitario.
La transición desde la documentación en papel tendrá varios pasos. Desde el 31 de diciembre de 2026 no podrán imprimirse nuevas Libretas Sanitarias Equinas en formato papel, mientras que las ya emitidas conservarán su validez hasta el 31 de diciembre de 2027. Desde el 1° de enero de 2028, la LSED o el Pasaporte Equino digitalizado serán los documentos sanitarios válidos para respaldar los movimientos.
El Senasa justificó la actualización en la necesidad de contar con herramientas más eficientes de trazabilidad y prevención sanitaria. La resolución también toma como antecedente la epidemia de encefalomielitis equina que atravesó el país y el restablecimiento de la vacunación obligatoria contra esa enfermedad.


