Sociedad
Un marplatense suelto por el mundo
16 de febrero de 2026
Como muchos chicos de la zona sur de la ciudad, Mariano ‘Nano’ Navarro empezó trabajando en temporada.
Bariloche fue una de sus primeras postales lejos de casa. Una working holiday en Noruega fue el trampolín que necesitaba para animarse a más: Europa, Estados Unidos, Asia y Medio Oriente se fueron sumando como capítulos de una bitácora personal.
Para sostener ese movimiento constante, Navarro hizo de todo. Fue bartender, mozo, cocinero, barbero, editor de fotos, fotógrafo marítimo y guía turístico, revela el portal Nova.

A los 24 años, ‘Nano’ Navarro ya vivió varias vidas. Nació en Chapadmalal, creció entre las playas y el ritmo cambiante de Mar del Plata, y un día entendió que el horizonte no terminaba en la costa atlántica.
Desde entonces, su historia es la de un joven que hizo de la mochila su casa y del mundo su barrio. Como muchos chicos de la zona sur marplatense, Nano empezó trabajando en temporada. Bariloche fue una de sus primeras postales lejos de casa. Después vinieron los papeles, las visas y la decisión firme de no quedarse quieto.
Una working holiday en Noruega fue el trampolín que necesitaba para animarse a más: Europa, Estados Unidos, Asia y Medio Oriente se fueron sumando como capítulos de una bitácora personal que todavía está en pleno desarrollo.

Trabajos distintos, idiomas mezclados, acentos nuevos y la misma lógica de supervivencia: adaptarse rápido, aprender sobre la marcha y seguir viaje.
“Hay que animarse”, suele repetir a quienes le preguntan cómo hizo para romper con el molde tradicional.
Pero su experiencia más impactante ocurrió al otro lado del mundo, en Indonesia. En la selva de Sumatra convivió con la tribu Mentawai, una comunidad ancestral conocida por su fuerte vínculo con la naturaleza y por tradiciones milenarias como el arte del tatuaje corporal. Allí no hubo señal de celular ni comodidades occidentales. Hubo selva, rituales, silencios largos y una forma de entender la vida completamente distinta a la urbana.
Para Nano, no fue turismo exótico ni una postal para redes sociales. Fue una inmersión real en otra cosmovisión. Compartió días con la comunidad, aprendió sobre su relación con el entorno y se dejó atravesar por una cultura que sobrevive lejos del ruido global. Esa experiencia, asegura, le cambió la manera de mirar el mundo y también su propio origen.
Hoy trabaja como marinero en un yate con base en Dubái. El mar volvió a aparecer en su historia, pero ya no es el Atlántico de la infancia sino aguas que conectan continentes. Desde allí sigue viajando, sumando millas y anécdotas.
Mariano “Nano” Navarro no encaja en el molde clásico de carrera lineal o vida previsible. Es parte de una generación que entiende el trabajo como herramienta y no como ancla, y que encuentra en el movimiento una forma de identidad. De Chapadmalal a la selva indonesia, de servir tragos en invierno a navegar en el Golfo Pérsico, su recorrido es el de alguien que eligió no quedarse con la pregunta de qué hubiera pasado si se animaba
Ciudad
Turismo otoñal
Ante un nuevo fin de semana largo por el feriado del 25 de mayo, desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata (AEHG) señalaron que la ocupación ronda el 50%, aunque se ,antenian nen la jornada del sábado se mantenían la esperanza de que las reservas de último momento impulsen el nivel de actividad.
“Tenemos una ocupación del 50% y esperamos llegadas de último momento”, indicó a este medio Jesús Osorno, vicepresidente de la AEHG. En ese sentido, remarcaron que mayo históricamente no representa una de las fechas de mayor movimiento turístico para la ciudad, a diferencia de otros fines de semana largos o de la temporada de verano.
Además del movimiento turístico, durante el fin de semana habrá distintas actividades culturales organizadas por el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTURyC).
La Banda Sinfónica, la Orquesta Sinfónica y la Orquesta Municipal de Tango se presentaron en el Teatro Colón, mientras que también se desarrolló el CaFest en Villa Mitre y Villa Victoria, visitas guiadas en la Casa sobre el Arroyo y espectáculos de tango en Casa Mores.
En tanto, el lunes 25 se realizará en Plaza San Martín el acto oficial por la conmemoración de la Revolución de Mayo.
Sociedad
A 42 años de la expedición Atlantis
Es una hazaña que sigue conmoviendo al mundo y que nadie se atrevió a repetir: la Expedición Atlantis fueron 52 días y cinco mil kilómetros, de las islas Canarias a Venezuela, para demostrar que hace tres milenios marinos africanos pudieron haber llegado a América, mucho antes que Cristóbal Colón.
Comenzó el 22 de mayo de 1984 en Santa Cruz de Tenerife y terminaría el 12 de julio en el puerto de La Guaira, cerca de Caracas. “El proyecto, que nació cuatro años antes, consistía en cruzar el Atlántico en una balsa de troncos unidos por cuerdas vegetales, sin motor ni timón y con una vela en proa, es decir, una copia de cómo habría sido una balsa africana precolombina”, recodó en diálogo con el periodista Gabriel Esteban González de la agencia DIB, el líder de la Expedición, Alfredo Barragán (77, nacido en Dolores).
La tripulación estaba integrada, además del capitán Barragán; por el necochense Jorge “Vasco” Iriberri, el segundo; el ingeniero Daniel Sánchez Magariños -de Mar del Plata-, a cargo de los cálculos de navegación astronómica; Félix Arrieta, responsable de la filmación; y Horacio Cinccaglia, primer oficial y cocinero. Eso sí, todos eran marineros, atentos al permanente mantenimiento de la embarcación.

Continúa ahora Barragán con el relato de la navegación: “Considerando las corrientes y los vientos, estimamos que tardaríamos entre 50 y 60 días en llegar, y no nos equivocamos, fueron 52. La balsa tenía nueve troncos de hasta trece metros de largo y 60 centímetros de diámetro mientras que la manga (el ancho de la balsa) era de unos cinco metros. La única vela había sido confeccionada con un viejo velamen de la Fragata Libertad”.https://www.youtube.com/embed/cyO4blipmW8?feature=oembed
“Los primeros días perdimos unos siete kilos cada uno, pero luego nos adaptamos a la actividad y a la comida. Durante la travesía enfrentamos dos tormentas, una muy brava, con olas de 8 metros de altura y vientos de 90 kilómetros por hora”. ¿Qué pasaba si alguien caía al agua? La balsa no tenía timón ni ancla y para el caso de un accidente, de la popa colgaban sogas de 70 meros de largo para aferrarse al caer. De ninguna manera un tripulante debía arrojarse para rescatarlo porque era preferible perder un hombre y no dos”, sentencia Barragán.
En la madrugada del 12 de julio, invadidos por la emoción, los cinco vieron de cerca los edificios de La Guaira, y con la bandera argentina ondeando en el mástil supieron que la misión estaba cumplida.

A su regreso al país, la embarcación -que hoy se encuentra en un depósito en Dolores- fue exhibida al pie del Obelisco porteño. Y cuatro años después se estrenó “Expedición Atlantis”, la película que guionó y dirigió Barragán, y que vieron más de un millón de personas en los cines argentinos. Todos ellos coincidieron en que la frase acuñada por el capitán de la balsa al volver -“Que el hombre sepa que el hombre puede”- es el mejor ejemplo de perseverancia.
DIB
Ciudad
Exitosa 4° edición Libro de Oro MDP
Con singular éxito, tuvo lugar en la biblioteca "Leopoldo Marechal", en calles 25 de Mayo y Catamarca, la 4º edición "Libro de Oro" Mar del Playa, que coordina y dirige juan José garnica.
En tan grato acontecimiento, se realizó la entrega de ejemplares, a distintos cultores de la narrativa, poesía y prosa, plasmadas en tal dicho libro. Entre los participantes, se destacó la presencia del cantor y animador Rubén Alberto Benegas, con la incursión de un poema, en 4 décimas dedicada al recordado Alberto Merlo, titulado "Al señor del sur" de la autoría del mismo benegas.
A su vez tuvieron presentes distintos poetas y escritores de Mar del Plata la zona y del interior del país, que enaltecieron el evento litetario.


