Seguinos

Ciudad

Cruzó el océano por amor

Foto: Pablo Funes.

18 de junio de 2020

Juan Manuel Ballestero, un marplatense de 47 años, navegó durante 85 días en un velero, desde Portugal hasta arribar este miércoles a la ciudad, con un solo objetivo: reencontrarse con sus padres.

En el marco de una pandemia de coronavirus, y con aeropuertos y fronteras cerradas, Ballestero se embarcó en una aventura transoceánica para volver a ver su padre, Carlos, de 90 años, y su madre, Nilda, de 82.

El hombre soportó lluvias y el frío de alta mar para retornar a su hogar e incluso las condiciones climáticas lo hicieron hacer una escala hace algunas semanas en Porto Belo, Brasil, posteriormente se dirigió a Imbituba  y, tras una última parada en La Paloma, Uruguay, llegó a Mar del Plata.

A través de un video, Ballestero expresó poco antes de llegar a su ciudad: “Ahora sí, que estoy llegando y ahí está Mar del Plata a la vista”, mientras enfocaba la costa.

“Les quiero agradecer a todos los que estuvieron dando mensajes de ánimo. La verdad es que estuvieron conmigo en cada milla”, agregó.

Por último, con una sonrisa de oreja a oreja el hombre aseguró sentirse “listo para estar en familia y pasar la cuarentena como todo el mundo, con los viejos, tomando mate y viendo qué pasa. Espero que mejore la situación”, concluyó.

Ciudad

Portada digital del día 5/5/2026

Continuar Leyendo

Ciudad

Toda la información del día 5/5/2026

Continuar Leyendo

Ciudad

Inauguran muestras de artes visuales en el Auditorium

Se trata de “Fémina” de Sergio Ochoa, "Quimérico"  con obras de Isis Blanco Dodero y "Almacén de Spadari" por la fotógrafa Sabrina Spadari. Entrada libre y gratuita.

Las exposiciones serán inauguradas en los diferentes espacios de artes visuales del Teatro Auditorium, Centro Provincial de las Artes, como parte de la programación del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. La cita tendrá lugar el sábado 9 de mayo a las 19 hs y podrán visitarse hasta el 7 de junio,  con entrada libre y gratuita, de martes a domingos de 15 a 18hs.

Foyer Alto: “Fémina” de Sergio Ochoa

Se trata de una retrospectiva que abarca desde 1997 a 2026 y muestra lo femenino como territorio de exploración, sensibilidad y forma.

Sergio Ochoa (Buenos Aires, 1963) es un artista plástico figurativo contemporáneo cuya obra explora la figura humana —con especial énfasis en lo femenino— como territorio simbólico de tensión, vínculo y transformación.

A través de un cruce de lenguajes —lo figurativo, lo narrativo y lo conceptual— Ochoa construye escenas en espacios ambiguos donde la realidad se reconfigura desde la emoción, la memoria y lo inconsciente. Su dominio del color, la espacialidad y la materia da lugar a una pintura donde lo figurativo se expande hacia lo expresivo, generando composiciones de intensa carga visual y profundidad simbólica.

Su práctica se sostiene en una búsqueda rigurosa, donde cada obra responde a una necesidad interna más que a una lógica de exhibición. Más que representar, Sergio Ochoa pinta desde la experiencia. Su obra no busca explicar, sino dejar una huella.

image.jpeg

Paseo de la Imagen I: "Quimérico" de Isis Blanco Dodero

Esta serie invita a un viaje introspectivo donde la figura humana y el reino animal no son entidades separadas, sino espejos. La colección explora dualidades fundamentales: la fuerza y la fragilidad, lo divino y lo terrenal, el dolor y la esperanza. A través de una mirada inspirada en la sabiduría ancestral, cada pieza funciona como un intermediario divino; que conecta al espectador con sus propias memorias y verdades internas.


image.jpeg

Paseo de la imagen II:   "Almacén Spadari" de Sabrina Spadari

En esta obra, la fotógrafa, oriunda de Mechongué,  rinde homenaje a su historia familiar y la de su ciudad natal a través de la fotografía, explorando la conexión entre lo documental y lo emocional.

Este proyecto fotográfico encuentra sus raíces en el emblemático almacén de su familia. La muestra no solo captura la esencia de este lugar único, sino que también celebra la riqueza histórica y cultural de la comunidad.

Fotografiar estos espacios revive y proyecta el imaginario colectivo, vinculado a la memoria de quienes vivieron en esa época. También actúa como un medio para que las nuevas generaciones comprendan cómo funcionaba la vida cotidiana en el pasado, conectándolas con la historia local y recordando cómo estos comercios formaron parte de la construcción social de una comunidad.

Además, el proyecto invita a reflexionar sobre la importancia de preservar los edificios y los valores y tradiciones que estos representaron.

Continuar Leyendo