Policiales
Joven imputado por correr picadas
20 de noviembre de 2020
Luego de una persecución, un joven de 20 años que corría “picadas” con su automóvil por la costa fue interceptado por efectivos policiales, por lo que la fiscalía de Delitos Culposos dispuso que se le secuestre el vehículo y la licencia y que se le forme una causa penal por el hecho.
Todo se inició en la zona de Urquiza y la costa, donde personal de la comisaría novena que hacía una recorrida de rutina observó a un auto con varios jóvenes como ocupantes que circulaba a una velocidad elevada.
Acto seguido, los uniformados intentaron interceptar al rodado en cuestión, pero su conductor decidió darse a la fuga, por lo que se desató una persecución que se extendió por varias cuadras.
Una vez que se logró obstruir el camino del automóvil en fuga, los jóvenes que circulaban en el mismo, principalmente su conductor, se mostraron reticentes a colaborar con el procedimiento policial, por lo que, además de la infracción por trasladarse a alta velocidad, se le iniciaron actuaciones por resistencia a la autoridad.
En el caso intervino la fiscalía de delitos culposos, a cargo de Pablo Cistoldi, quien dispuso que al joven conductor se le impute la infracción al artículo 193 bis del Código Penal que refiere a que “será reprimido con prisión de 6 meses a 3 años e inhabilitación especial para conducir por el doble del tiempo de la condena, el conductor que creare una situación de peligro para la vida o la integridad física de las personas, mediante la participación en una prueba de velocidad o de destreza con un vehículo automotor, realizada sin la debida autorización de la autoridad competente”.
Además de retenerle el vehículo que manejaba, al conductor se le retuvo la licencia de conducir, la cual fue puesta a disposición de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que evaluará si el joven puede volver a manejar o no.
POLÍTICA
Repudian los ataques de Milei al periodismo
El Comité Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) repudió este domingo los ataques del presidente Javier Milei contra periodistas y advirtió que sus declaraciones representan “una enorme gravedad institucional” y lesionan la convivencia democrática.
El pronunciamiento apuntó contra los insultos y agravios del mandatario hacia cronistas que cubrieron el caso Libra y legisladores que integraron la comisión investigadora.
En un comunicado, el partido sostuvo que Milei cruzó un límite el viernes por la noche al afirmar que había que quemar en la hoguera a los “hijos de puta”, en referencia a los periodistas y legisladores mencionados.
Además, señaló que el sábado el jefe de Estado amplificó sus expresiones durante una entrevista radial y a través de sus redes sociales, donde comparó a esos mismos periodistas con materia fecal.
“Los ataques a la libertad de expresión mutaron hacia la violencia política e incluso cruzaron la frontera de la política interna”, advirtió la UCR, que cuestionó la reiteración de los agravios presidenciales y sostuvo que no deben naturalizarse.
En esa línea, recordó los episodios de confrontación con la prensa durante el menemismo y el kirchnerismo, y afirmó que la violencia puede tener consecuencias difíciles de controlar, especialmente para los sectores más vulnerables.
Por último, el radicalismo exigió al Presidente que cese de inmediato sus ataques contra la libertad de expresión y convocó a sectores políticos, sociales, empresariales, sindicales, estudiantiles y religiosos a sumarse al reclamo.
Para cerrar el comunicado, la UCR citó una frase atribuida a Mariano Moreno: “Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila”. (NA)
POLÍTICA
Brasil: Lula y Bolsonaro cierran sus campañas
Luiz Inacio Lula Da Silva y Flávio Bolsonaro cerraron sus respectivas campañas electoral de cara al balotaje de ese domingo, que se llevará a cabo en medio de una marcada paridad entre ambos, según anticipan las encuestas. Más de 158 millones ciudadanos estan habilitados para emitir su voto.
Luego del último debate, que se llevó a cabo en la noche del viernes, los dos aspirantes encabezaron distintos actos multitudinarios en las ciudades más importantes del país: Lula en Rio y Sao Paulo y Bolsonaro en Belo Horizonte y luego también en la ciudad carioca.
Lula Da Silva, que busca la reelección, cerró su campaña electoral con una multitudinaria caravana en las playas de Copacabana, en Río de Janeiro, y posteriormente se trasladó a Sao Paulo.
Allí destacó sus logros en lo económico y en lo social y además fustigó el modelo de Javier Milei en la Argentina que, según dijo, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro impondrá a los brasileños si resulta ganador.
"Estoy seguro de que vamos a ganar las elecciones. Pueden anotar ahí: mañana seré elegido presidente de la República otra vez", aseveró el actual presidente de Brasil en declaraciones a la prensa.
Por su parte, Flávio Bolsonaro lideró una caravana de motociclistas en Belo Horizonte y después fue a Río, donde apuntó a captar los votos de los indecisos y también de aquellos que se abstuvieron de concurrir a las urnas en la primera vuelta, que totalizan unos 33 millones de personas sobre 158 millones habilitados para emitir el voto.
Brasil llega al balotaje de este domingo con Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro prácticamente empatados, según las principales encuestas, que muestran diferencias dentro del margen de error.
Como se sabe, en primera vuelta Bolsonaro obtuvo 47% y Lula 45%, y ahora las últimas mediciones coinciden en un escenario extremadamente ajustado.
POLÍTICA
Brasil: Lula y Bolsonaro llegan empatados a días del balotaje
A días del balotaje presidencial en Brasil, las encuestas exhibieron una contienda prácticamente pareja entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el candidato opositor Flávio Bolsonaro. Los últimos sondeos redujeron la ventaja de Bolsonaro, quien se había impuesto en la primera vuelta por dos puntos, y colocaron a los dos en empate técnico.
El relevamiento de Quaest indicó que la diferencia entre los candidatos pasó de dos puntos a uno en la última semana. Otra medición, realizada por BTG/Mexus, mostró a Bolsonaro apenas 0,6 puntos por delante de Lula.
La encuesta de Datafolha, difundida el jueves, registró un empate: ambos candidatos obtuvieron el 50%. Una semana antes, el mismo sondeo le daba a Bolsonaro tres puntos de ventaja, un cambio que reflejó el cierre ajustado de la campaña.
En el tramo final, Lula encontró impulso en las manifestaciones multitudinarias del fin de semana y en una mayor actividad en redes sociales. El presidente, de 80 años, publicó videos breves siguiendo los consejos de André Janones, descrito como el mayor gurú de redes de la izquierda brasileña, quien se recuperaba de una arritmia cardíaca sufrida después del debate del domingo.
El rechazo a los candidatos y el escenario político
Quaest también midió una caída del rechazo a Lula, que bajó del 52% al 47%. En paralelo, aumentó la desaprobación de Bolsonaro. Analistas atribuyeron el cambio, en parte, a que el candidato opositor fue percibido como demasiado agresivo durante el debate.
La campaña estuvo marcada además por la intervención del presidente argentino Javier Milei, quien el martes acusó a Lula de poder robar las elecciones. La Cancillería brasileña salió a responderle. De acuerdo con comentaristas, el episodio pudo haber beneficiado al mandatario brasileño; Bolsonaro, en tanto, dejó de usar la motosierra de Milei como referencia.
El candidato opositor también respaldó medidas de gasto público, en una campaña donde ambos buscaron atraer votantes con promesas económicas. Ese giro fue descrito como una “subasta populista”, aunque los mercados no reaccionaron negativamente a las propuestas de Bolsonaro.
Lula llega al balotaje con obstáculos: ningún candidato que perdió la primera vuelta ganó hasta ahora una elección presidencial en Brasil. También enfrenta el descontento con el gobierno y el avance de una derecha populista con vínculos con sectores evangélicos. La estrecha diferencia de los sondeos deja abierto el resultado del domingo.

