CARTA DEL LECTOR
Denuncia estudiantil
12 de diciembre de 2024
Los estudiantes del Colegio Secundario Media 3 denuncian irregularidades en la elección del Centro de Estudiantes, incluyendo preferencias por parte de los directivos y falta de transparencia en el proceso electoral.
Durante el mes de octubre se llevó a cabo una elección de centro de estudiantes en el colegio secundario media 3, elecciones manchadas con favoritismos por parte de las autoridades, con un llamado a elecciones que no terminó con votación, actas que no aparecen y números económicos que no se explican.
La situación en la institución comenzó formalmente el día 27 de septiembre, cuando se realizó una convocatoria a elecciones mediante un grupo de WhatsApp donde solo un grupo selecto de estudiantes tiene acceso. Se estableció como fecha límite el día 3 de octubre para la presentación de las listas y el día 10 para realizar las elecciones.
Y es aquí donde comienza el favoritismo por parte de los directivos de la institución, porque pasadas las fechas sin rastros de presentación de listas ni mucho menos elecciones, el día 16 la lista 123, entendiendo que las fechas serían aplazadas debido a su incumplimiento, pretendió presentarse con sus miembros y propuestas, recibiendo una negativa y alegando una presentación en primera instancia de la lista 25, compuesta por alumnos de reconocida cercanía a los directivos, incluso hijos de estos.
Ante los reclamos de la lista proscrita, las autoridades dieron plazo de 4 días para que las dos listas lleguen a un acuerdo y realicen lista unidad, la cual fue establecida y firmada por acta en una reunión privada sin representación de otros estudiantes.
Tras este acto que cerró un trato favorable a la dirección, el centro apenas pudo reunirse sin tener un directivo encima en cada momento. Pero más entrado en la situación, más inexplicable se encuentra, este centro de estudiantes, compuesto por la lista con preferencia, administra en conjunto con los directivos un buffet, el cual funciona en los tres turnos que tiene la escuela. Buffet del cual nunca se realiza una rendición de cuentas y que ante la exigencia de la misma, la dueña de la cuenta a la que se envía el dinero de las transacciones, una jefa de preceptores y los alumnos encargados de la organización, sumamente cercanos a la dirección, encontrándose con ellos incluso en horarios correspondientes al dictado de clases, justifica sin ninguna documentación que los fondos se utilizan para la fotocopiadora de secretaría de dirección y un inexistente armado y colocación de cortinas que a día de hoy no se llevó a cabo.
El día 13 de noviembre, se realizó una actividad especial en la institución, donde en presencia de alumnos de todos los turnos y los inspectores correspondientes, los integrantes del centro mixto fueron apurados para presentar las propuestas e integrantes del mismo. En la presentación, se hizo mención de los problemas ocurridos con la elección, algo que disgustó a los directivos que al finalizar el discurso escarmentaron a los prohibidos candidatos diciéndoles textualmente: «Deberían pedir perdón porque ponen en riesgo nuestros trabajos y nos dejan en vergüenza frente a nuestros superiores», reclamo que se reiteraría en todas las siguientes reuniones entre las partes.
Ante esto, se convocó a una reunión del Consejo Institucional de Convivencia, compuesto por alumnos, padres y autoridades. Pero por coincidencia, el mismo está compuesto por individuos que eligió la dirección con métodos no especificados, sin garantías reales de un juicio justo, más aún cuando se sabe que los miembros de la lista 25 establecen contacto constante con miembros del equipo directivo que les garantizan información al momento.
Es una vergüenza que en el lugar donde se deben enseñar principios y valores, las autoridades de la misma violen leyes nacionales para beneficio de unos pocos. Porque cumplir o no la ley, esa es la cuestión, y la única solución posible es una nueva convocatoria a elecciones en marzo o abril y que los estudiantes puedan elegir a sus representantes como corresponde.
Gianluca Basso
CARTA DEL LECTOR
‘Las Malvinas, fueron, son y serán argentinas’
En un nuevo aniversario del inicio de la denominada "Guerra de las Malvinas", el ex concejal Mario Rodríguez expresó -mediante una carta- su opinión de manera contundente. "Se cumplen 44 años del conflicto bélico de 1982, en el que 649 compatriotas dejaron su vida, 323 durante el hundimiento del Crucero General Belgrano y 326 en el archipiélago.
Como consecuencia del destrato al que fueron sometidos, y debido a la insensibilidad social del Estado ante el pozo depresivo en el que muchos veteranos cayeron luego de la guerra, la cantidad de soldados que fallecieron post conflicto a causa de suicidios, es de tal magnitud que puede compararse la guerra y la posguerra.
Por respeto a los que no han vuelto y a los que se quitaron la vida; a los que sufrieron enfermedades, traumas y trastornos post bélicos; a los ex combatientes y a los movilizados; en estas fechas tan dolorosas todos debemos actuar con máxima madurez y sensibilidad. Por ello, desde mi modesto lugar de ciudadano comprometido, hago un llamado a los distintos sectores a evitar declaraciones provocadoras, como las efectuadas por algunos en la sesión del HCD con motivo del recuerdo del 50 aniversario del golpe cívico - militar y el homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado.
Malvinas no es para los argentinos un mero diferendo territorial, como el que, por ejemplo, tuvimos con Chile, que se trataba de interpretar un tratado de límites.
El 16 de diciembre de 1965, por impulso del entonces presidente de la Nación Dr. Arturo Illia, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó, por abrumadora mayoría y sin ningún voto negativo, la Resolución 2065, en la cual reconoció formal y expresamente la existencia de la disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido sobre la cuestión de las Islas Malvinas, e instó a las partes a encontrar una solución pacífica a través de negociaciones bilaterales.
La mayoría de los sucesivos gobiernos argentinos protestaron, reclamaron la devolución, la negociación y el arbitraje, y se chocaron siempre con el rechazo prepotente del más fuerte.
La cuestión Malvinas está pendiente, como lo reconocen las Naciones Unidas y la mayoría aplastante de la comunidad internacional. Esto explica que la causa de Malvinas forme parte de nuestra identidad nacional. Por ello seguirá presente como una de las prioridades en nuestra política exterior mientras el conflicto no se resuelva. Todos los gobiernos lo deben entender así.
Se ha afirmado con razón que la dictadura utilizó un método inapropiado invocando una causa justa. El fin no justifica los medios. La Argentina democrática así lo reconoció desde 1983. El 2 de abril es el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra, no el Día de las Malvinas. Hubo jóvenes que dieron sus vidas y otros que volvieron al continente marcados para siempre. Que haya un día para el recuerdo y el homenaje es algo que va más allá del conflicto con el Reino Unido.
Delegar su solución a las generaciones futuras equivale a abandonar la causa. Lo que cabe es discutir en el marco de una Política de Estado cuáles son los métodos apropiados para imponer al Reino Unido la solución pacífica de la controversia, como lo exige el Derecho Internacional".
HONOR Y GLORIA ETERNA A LOS HÉROES. LAS MALVINAS FUERON, SON Y SERÁN ARGENTINAS.
CARTA DEL LECTOR
2 DE ABRIL: la llama viva de la Patria que no se apaga
Solicito la publicación de este análisis, confiando en el compromiso de su medio con la memoria de Malvinas, el debate público y la defensa del interés nacional y el desarrollo de nuestra querida Provincia de Buenos Ayres. Agradezco el espacio brindado, porque mantener viva esta causa es también mantener viva la conciencia de nuestra comunidad.
2 DE ABRIL: la llama viva de la Patria que no se apaga
Hay fechas que no pasan. Hay fechas que quedan latiendo en el corazón de un pueblo.
El 2 de abril de 1982 no es un recuerdo: es una herida abierta y, al mismo tiempo, una bandera en alto. Es el día en que la Argentina volvió a mirar al Sur y dijo, con la dignidad de los pueblos que no olvidan: las Malvinas son nuestras.
Ese día, jóvenes argentinos -obreros, estudiantes, hijos del pueblo- cruzaron el mar helado con más coraje que abrigo, con más amor a la Patria que recursos materiales. No fueron a una guerra por ambición: fueron a cumplir con una causa histórica, con una deuda de la Nación consigo misma.
Y allí, en ese suelo inhóspito, escribieron una de las páginas más profundas del honor argentino.
Hoy se intenta muchas veces reducir Malvinas a una derrota. Pero eso es no entender nada. Porque nuestros soldados no se rindieron: resistieron. Combatieron. Soportaron el hambre, el frío, el fuego enemigo y, muchas veces, el abandono. Lo que hubo fue un cese de fuego tras 74 días de combate, pero jamás una rendición del espíritu nacional.
El 2 de abril recuerda precisamente eso: el valor de quienes lucharon, de quienes quedaron en las islas y de quienes volvieron con cicatrices invisibles que aún hoy sangran.
El Estado argentino reconoce en esta fecha el sacrificio de los veteranos y caídos como un acto de entrega incomparable en defensa de la soberanía nacional. Pero el reconocimiento no alcanza si no va acompañado de memoria viva.
La Patria no estuvo sola. Malvinas no fue sólo Argentina. Fue América Hispana unida. Desde los rincones más humildes llegaron gestos que la historia oficial muchas veces silenció. La gesta de Malvinas generó un momento de solidaridad continental, como el caso de Perú, el aliado más comprometido en términos militares, que envió aviones y pilotos; y con Venezuela, Bolivia, Ecuador, México, Brasil, Cuba y otros países ofreciendo apoyo diplomático. Sin embargo, la unidad no fue total: Chile se alineó con Reino Unido, y otros países, como Colombia, se mantuvieron en una neutralidad que favoreció indirectamente a los británicos.
Más allá de sus gobiernos, los pueblos de América Hispana sabían que latía una verdad profunda: Malvinas no es una causa aislada. Es una causa continental.
Porque lo que se disputaba en el Atlántico Sur no era solo un territorio: era la dignidad de los pueblos frente a los restos del colonialismo.
Años después, la sangre de nuestros soldados fue reemplazada por la tinta de los despachos diplomáticos. Los llamados Acuerdos de Madrid de 1989 y 1990, firmados durante el gobierno de Carlos Menem, marcaron un cambio profundo: se aceptaron condiciones que limitaron la capacidad argentina en el Atlántico Sur y consolidaron, de hecho, la posición británica.
Lo más grave: esos acuerdos no nacieron de un mandato popular ni fueron aprobados por el Congreso Nacional, sino de una lógica de subordinación que luego fue sostenida por distintos gobiernos, como el kirchnerismo y el macrismo.
Allí comenzó otra etapa: la de la “desmalvinización”, el intento de apagar la llama que el pueblo había encendido. Pero esa llama no se apagó.
Las Malvinas siguen siendo hoy una causa nacional y un mandato constitucional irrenunciable: la Argentina sostiene su soberanía sobre las islas y su recuperación como objetivo permanente.
Pero hay algo aún más profundo que lo jurídico. Malvinas es una causa espiritual. Es el punto donde la historia, la sangre y la esperanza se encuentran. Es la posibilidad de volver a pensarnos como comunidad organizada, como Nación y como parte de una Patria Grande que todavía espera su hora.
Porque cuando un pueblo recuerda a sus héroes, no mira al pasado: se prepara para el futuro. Volveremos.
No desde la guerra. No desde el odio. No desde la revancha. Volveremos desde la conciencia nacional, desde la unidad de los pueblos hispanoamericanos, desde la decisión política de ser libres y soberanos.
Volveremos cuando entendamos que Malvinas no es sólo un territorio: es una causa que nos obliga a estar a la altura de nuestra propia historia.
Este 2 de abril no es un día de derrota. Es un día de memoria, de dignidad y de compromiso. Porque hay algo que ningún imperio puede ocupar ni quebrar: el corazón de un pueblo que no se rinde y que sabe que volverá.
Luis Gotte
Mar del Plata
CARTA DEL LECTOR
CARTA ABIERTA A LOS COMERCIOS E INMOBILIARIAS DE MIRAMAR
Estimados comerciantes e inmobiliarias
Muchos turistas estamos preocupados por el creciente problema de motos con escapes libres y explosiones que se escuchan hasta la madrugada. Esta situación afecta descanso, la seguridad y la imagen de Miramar como destino tranquilo.
Además, ya esta corriendo la bola entre quienes veranean aquí, y varios comentan que podrán elegir otros destinos so no se controla. Sería una pena que la ciudad pierda visitantes por algo que puede resolverse con controles adecuados.
Por eso, creemos que quienes viven directamente del turismo en Miramar pueden tener un papel importante conversando con las autoridades correspondientes para que tomen medidas y se restablezca la tranquilidad de todos.
Cuidar la tranquilidad de Miramar es responsabilidad de todos.
Firma. Un turista más
Foto ilustración
NdR: a la queja de los vecinos por los ruidos de las motos por la noche en las avenidas, se de suma la inexistencia de controles por falta de cascos y el expendio de naftas en algunas estaciones de servicios a motociclistas que no lo utilizan para su seguridad.

