Sociedad
Murió Alberto Fujimori, expresidente de Perú, a los 86 años
11 de septiembre de 2024
El exmandatario Alberto Fujimori falleció este miércoles 11 de septiembre. Su deceso se produjo en la casa de su hija Keiko, en el distrito de San Borja, meses después de haber recuperado su libertad. El hombre que gobernó el Perú entre 1990 y 2000 sufrió diversas complicaciones médicas desde que ingresó a la cárcel a mediados de 2007.
El exdictador fue beneficiado con un indulto humanitario durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, pero regresó a prisión por las presuntas irregularidades en el proceso. A finales de 2023, el Tribunal Constitucional lo dejó en libertad.
Este miércoles 11 de setiembre, luego de una larga batalla contra el cáncer, Alberto Fujimori Fujimori falleció a los 86 años de edad. El exmandatario y padre de Keiko y Kenji, estaba mal de salud, por lo que estuvo en una clínica local a primeras horas de la mañana, para luego ser trasladado a su casas
Alberto Fujimori fue elegido presidente en 1990 y dio un autogolpe de Estado el 5 de abril de 1992.
La defensa legal del exmandatario anunció el fallecimiento de su patrocinado a través de redes sociales. “Gracias por todo. Descanse en Paz”, escribió. Aunque eliminó el tuit, la noticia fue ratificada por su hija Keiko Fujimori
Alberto Fujimori murió a los 86 años. Su abogado Elio Riera lo confirmó. (Foto: X Elio Riera)
Elio Riera, abogado de Alberto Fujimori, confirmó el fallecimiento de su patrocinado en su cuenta oficial de X. Además de despedirse, le dedicó un sentido mensaje. Pese a que luego eliminó su tuit, la hija del líder fujimorista, Keiko Fujimori, ratificó la noticia.
El Grupo Colina, un escuadrón de la muerte, protagonizó dos de las masacres más brutales en la historia del Perú. Durante los años 90, en medio de la lucha contra el terrorismo en el país, estos sucesos conmocionaron a los peruanos.
La Sala Penal Especial catalogó estos actos como crímenes contra la Humanidad. (Composición Infobae: Andina / PUCP / Difusión)
Para un sector de la población peruana, el nombre Alberto Fujimori evoca sombras y cicatrices que aún no terminan de cerrarse. Lo recuerdan como el líder que, bajo el disfraz de la democracia, desmanteló las instituciones con su autogolpe de 1992. Su régimen es recordado por las violaciones a los derechos humanos, las esterilizaciones forzadas y la corrupción, representada por Vladimiro Montesinos.
Luego de su paso por la presidencia del Perú, atrapado en Chile y con un proceso de extradición avanzado, Fujimori aceptó postular como candidato al Senado de Japón, por la agrupación política de extrema derecha llamada Kokumin Shintō, pero no fue elegido
Fujimori decía que iba a solucionar los problemas de Japón haciendo uso de su “experiencia como presidente en el Perú”. (AP/Getty)
Alberto Fujimori murió este miércoles 11 de septiembre a la edad de 86 años. El expresidente peruano no logró recuperarse de la operación a la cadera a la que fue sometido hace unos días y del cáncer que padecía hasta el momento que obtuvo su libertad luego de pasar 15 años en prisión.
El líder histórico del fujimorismo estuvo en el poder entre 1990 hasta su renuncia por fax en el año 2000. Posteriormente, fue detenido a su regreso al Perú y pasó los últimos años de su vida en una prisión dorada de donde salió luego que el Tribunal Constitucional aprobara un polémico indulto. Fujimori pensaba volver a postular a la presidencia en las elecciones del 2026
Alberto Fujimori quebró el orden democrático el 5 de abril de 1992 y se convirtió en dictador.
Alberto Fujimori, el ingeniero que gobernó el Perú entre los años 1990 y 2000, murió hoy a los 86 años de edad. El también líder del fujimorismo falleció en su vivienda de San Borja rodeado de su familia luego que su salud se agravara en los últimos días. Desde su salida de prisión, donde pasó los últimos 15 años, el exmandatario manifestó su deseo de volver al poder junto a su hija Keiko Fujimori, pero una caída y rompimiento de cadera minó su salud y lo llevó a que se mantuviera en cama los últimos días de su vida. (EFE/INFOBAE)
Sociedad
‘Nunca he tenido dudas sobre el viaje a Sudamérica’
León XIV, en el avión rumbo a Montevideo para la primera etapa de su viaje a Uruguay, Argentina y Perú, saluda a los 82 periodistas que le acompañan: «Sé que muchos tenían dudas sobre este viaje. Yo, desde el primer día, no he tenido dudas. Doy gracias a Dios y a los maravillosos asistentes médicos que están aquí hoy; puedo decir que me siento bien». El Pontífice presenta a la nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación, Montserrat Alvarado: «Aporta su creatividad y vitalidad».
Muchos «tenían dudas», tras la operación en el Gemelli para la extirpación de un tumor, de que León XIV pudiera viajar a Latinoamérica. Él, en cambio, nunca: «Desde el primer día nunca tuve dudas: estaba convencido de que el viaje debía llevarse a cabo». El Papa se dice «feliz» —lo repite varias veces— de encontrarse en el avión de Ita Airways que le lleva a Uruguay, Argentina y Perú. Doce días, más de 30.000 km, 14 localidades, coches, aviones, helicópteros, más de cincuenta compromisos y unos cuarenta discursos. Una aventura y, si se quiere, un reto. León XIV, Papa estadounidense («Orgulloso de serlo y de poder ejercer este derecho», comenta al referirse a su voto en las elecciones de mitad de mandato), pero pastor de alma latinoamericana, está «contento» de llevar a cabo esta misión. La «misión del Obispo de Roma, del Papa» consiste, es decir, en «compartir la alegría del Evangelio y anunciar la buena nueva, caminar junto a la gente, expresando esa cercanía que para ellos es tan importante tanto en los momentos de alegría como de tristeza», subraya el Pontífice en su saludo a los 82 periodistas que le acompañan, procedentes de todas partes del mundo (diez de los países visitados).
Ante los reporteros, corresponsales y cámaras, preparados con sus smartphones y su equipo, el Papa se presenta con una sonrisa, aproximadamente una hora y media después del despegue desde Roma-Fiumicino. Saludos en tres idiomas: «Buongiorno a tutti, buenos días, good morning everyone», y luego el agradecimiento «por su servicio, por el trabajo que realizan», «muy importante» para ayudar a difundir «el mensaje de Dios de paz y bondad para todos».
«Sé que muchas personas tenían dudas sobre el éxito de este viaje», añade luego León. «Pues bien, les confieso que desde el primer día no tuve ninguna duda: estaba convencido de que el viaje debía llevarse a cabo. Y estoy realmente contento, doy gracias a Dios y agradezco a los maravillosos asistentes médicos que están aquí hoy. Puedo decir que me siento bastante bien, ustedes son testigos de ello».
León XIV aprovecha luego la ocasión para presentar oficialmente a la nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación, Monserrat «Montse» Alvarado: «Muchos de ustedes ya la conocen». Desde el pasado 1 de noviembre «se ha incorporado al team vaticano» para desempeñar «esta importante función como prefecta, sucediendo a Paolo Ruffini, que ha concluido su servicio», explica el Papa. «Y ahora —añade— podemos contar con la valiosa experiencia, la creatividad y la vitalidad de Montse, que nos acompañará en este viaje y ayudará al Vaticano y a mí personalmente en un ámbito fundamental como es el de la comunicación».

Antes de abrirse paso entre las dos filas de asientos para la habitual ronda de saludos, el Papa tiene en cuenta reiterar la prioridad del sexto viaje apostólico a tres países de América Latina, cada uno con «una historia totalmente peculiar», con «muchas cosas en común», pero también «muchas diferencias». Es decir, el de encontrarse con pueblos y culturas y llevarles «un mensaje de esperanza». La parte más larga será en Perú: un «regreso a casa» a la tierra en la que fue misionero durante más de veinte años, en concreto a Chiclayo, diócesis del norte de la que fue obispo. «Para mí representa uno de mis muchos hogares», confiesa de hecho el Papa. «Estoy feliz de poder volver».
Libros, cartas y regalos de todo tipo inundan al Papa mientras pasa entre los periodistas. Desde un sombrero típicamente andino procedente de Chuluchanas, primera parada de su misión en Perú, hasta una pelota de béisbol de los White Sox de Chicago. El Papa la firma y bromea con el periodista que le tiende el rotulador: «Cuidado, ya me he gastado otras sotanas así». Luego, a la pregunta «¿de dónde saca fuerzas para hacer este viaje?», responde: «De la fe; el Señor es muy generoso conmigo». ¿Su secreto? «Buenos médicos y una vida sana».
A los corresponsales de medios estadounidenses que le preguntaban por su voto enviado por correo para las elecciones de mitad de legislatura, el Papa León responde: «Ya he hecho una declaración al respecto; estoy orgulloso de ser estadounidense y de ejercer mi derecho al voto». Al tiempo que explica que no ha votado en Perú —del que también es ciudadano— porque no existía la «posibilidad» técnica de votar a distancia. Sin embargo, si hubiera podido, lo habría hecho: «Es algo bueno».

Muchas preguntas sobre la salud. En Lourdes, durante el viaje a Francia, ¿rezó por su enfermedad? «En ese momento no había ningún indicio de problemas; sorprendentemente, en lo esencial, todo iba bien. Estaba mucho más preocupado por la salud de las personas que se encontraban allí». Y ahora, tras la operación, ¿cuál es la prioridad del pontificado? «Un sentido de compromiso por seguir estando cerca de quienes están enfermos, pero también me gustaría decirle a la gente que la sanidad debe ser un derecho para todos». A quienes padecen cáncer, el Pontífice les envía un mensaje concreto: «No tengáis miedo, el diagnóstico precoz es el mejor camino, por lo que los controles periódicos son una bendición».
El Papa León explica además que pasó su estancia en el Gemelli leyendo «el breviario, el libro de oraciones y los periódicos» y que aún no ha vuelto a jugar al tenis: «Todavía no, pero lo haré».
Ampliando la mirada hacia Ucrania, sobre la tregua en Oleshky que él mismo deseó y promovió, comenta: «Gracias a Dios por lo que se ha conseguido, pero aún queda mucho por hacer para alcanzar la paz». En cuanto a la etapa argentina, aclara que es «un homenaje» al Papa Francisco, «en el sentido de que visito su país, al que él no ha podido ir», pero la prioridad es visitar este importante país. A quienes le preguntaban si se sentía diferente, de alguna manera más cómodo hablando en español, la lengua que aprendió durante la misión, León responde: «Esperad y veréis, hay quien dice que hay diferencias significativas…».
Entre los regalos más curiosos, destaca el que le entregó la corresponsal española de Radio Cope, Eva Fernández: la placa de un hipotético avión que podría llevarlo al Camino de Santiago en el Año Jacobeo, el Año Jubilar de Santiago de Compostela, en 2027. Prevost ya había recorrido el camino en coche en el pasado. Los fieles españoles esperan ahora que vuelva en avión y como Papa. ¿Lo hará? «Si quisiera, lo haría. Una cosa es lo que se quiere, y otra muy distinta es lo que se puede hacer».

El Papa no dijo nada, pero su mirada se llenó de emociones al escuchar la historia de Pablo Reneo. Y al ver la foto del joven, fallecido de cáncer el pasado mes de septiembre, en la que, junto a su novia Teresa, estrecha la mano del propio Pontífice en el Movistar Arena, donde había compartido su testimonio durante la visita papal a Madrid en junio. León dejó una dedicatoria y una firma sobre la fotografía: «Con mis bendiciones, León PP. XIV», escribió. Una bendición sobre todo para sus padres, Alberto y Nieves, que lloran la pérdida de este hijo «sencillo y lleno de vida», tal y como escriben en la carta que también entregaron al Papa.
Pablo, miembro del Camino Neocatecumenal, tenía 18 años cuando, en julio de 2024, le diagnosticaron un osteosarcoma blástico en la tibia derecha, un tumor óseo muy agresivo. Acababa de empezar a planificar su futuro: quería estudiar Farmacia en la universidad y formar una familia con Teresa. En cambio, durante dos años solo conoció la quimioterapia, la radioterapia y dos intervenciones quirúrgicas. Tratamientos muy duros, unos diez protocolos terapéuticos diferentes; sin embargo, la enfermedad siguió avanzando.
Sociedad
El Papa llegó a Uruguay
Inicia el sexto viaje apostólico del Pap León XIV, con su visita a Uruguay del 6 al 8 de noviembre. El avión procedente de Roma aterrorizó en Montevideo a las 16:19 (hora local).
El Papa León XIV llega a Montevideo, capital de la República Oriental del Uruguay, para dar inicio a su sexto viaje apostólico, del cual ya había manifestado en días anteriores su emoción por regresar a su querida Sudamérica. El avión procedente de Roma, Italia, aterrizó a las 16:19 (hora local) en el aeropuerto internacional de Montevideo-Carrasco “General Cesáreo L. Berisso”.
El Papa León XIV es recibido por el presidente de la nación, Yamandú Orsi. Y luego de los saludos protocolares de las delegaciones, se dirigen a la Plaza de la Independencia, donde se desarrolla la ceremonia oficial de bienvenida.
Al sobrevolar algunos países en su vuelo hacia Uruguay, el Papa León envió telegramas a los respectivos presidentes de las naciones. Además de Italia, también saludó a Francia, asegurando sus oraciones para que “el país pueda disfrutar de las bendiciones de Dios: la paz y la concordia”.
También deseó a Argelia “bendiciones de paz y prosperidad”. Y para el pueblo de Mauritania, pidió “al Todopoderoso que bendiga a la nación con sus dones de unidad y concordia”.
“Que el Altísimo conceda a Senegal su protección divina”, expresó de igual manera en su telegrama. Y para el pueblo brasileño, invocó “sobre la nación los dones de unidad y paz de Dios Todopoderoso”.
Espectáculos
Tristeza por la muerte de Daniel Bifulco
La muerte de Daniel Bifulco, actor e integrante del trío humorístico Los Jaimitos, generó conmoción en el mundo del espectáculo. El comediante, de 56 años, fue encontrado sin vida en su domicilio del barrio porteño de Villa Urquiza, luego de que su familia alertara a las autoridades a través de un llamado al 911.
De acuerdo con el parte policial publicado por medios bonaerenses, el aviso ingresó durante la madrugada del miércoles. "Esta madrugada ingresó un llamado al 911 por parte del hermano de Daniel Alberto Bifulco, de 56 años, denunciando que el actor se encontraba inconsciente en su domicilio", señala el documento.
La vivienda está ubicada sobre la avenida Franklin D. Roosevelt al 5200. Tras recibir la comunicación, efectivos policiales se trasladaron hasta el lugar y solicitaron asistencia médica.
"Personal policial llegó al lugar solicitando asistencia médica. Se hizo presente el SAME, que constató el fallecimiento", detalla el informe oficial.
DEMORAS
El velatorio de Daniel Bifulco, histórico integrante de Los Jaimitos en VideoMatch, se demoró porque su familia todavía no pudo retirar el cuerpo de la morgue. Sus allegados necesitan conseguir el DNI del humorista, que habría quedado en una inmobiliaria de Mar del Plata.
La despedida de Daniel Bifulco, actor y humorista que integró Los Jaimitos en VideoMatch, enfrenta una demora por un trámite administrativo. El cuerpo del artista permanece en la morgue mientras sus familiares intentan conseguir su DNI, un documento necesario para completar el procedimiento y organizar el velatorio.
Según información a través de personas cercanas a la familia, el documento habría quedado en una inmobiliaria de Mar del Plata. Ante esta situación, Roberto Peña, uno de sus históricos compañeros de Los Jaimitos, comenzó a realizar gestiones para localizarlo y enviarlo a Buenos Aires con ayuda de integrantes de su equipo teatral.
Cuáles son las alternativas que evalúan para completar el trámite de Daniel Bifulco
Entre las alternativas figuran presentar una licencia de conducir, una partida de nacimiento u otra documentación oficial que permita completar el procedimiento.
Personas del entorno de Bifulco señalaron que durante la jornada buscarán resolver los requisitos administrativos. También indicaron que podrían existir mecanismos para avanzar con el trámite mediante otros documentos, incluso si el DNI no aparece de inmediato.
La noticia de la muerte del actor se conoció el miércoles. Bifulco tenía 56 años y las autoridades lo encontraron sin vida en su casa de Villa Urquiza.


