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La suba de fertilizantes genera un sobrecosto importador de u$s180 millones
18 de agosto de 2026
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó que la suba de precios de esos productos generaron un sobrecosto importador de u$s 180 millones en el primer semestre.
Los nitrogenados en general y la urea en particular fueron los más golpeados por la crisis. Previo al conflicto, por el Estrecho de Ormuz pasaba cerca de un quinto del comercio de gas natural del mundo y la cuarta parte del comercio de urea global. Siguiendo al petróleo, el GNL se disparó al desatarse la crisis, generando un efecto dominó sobre los mercados que dependen de los hidrocarburos como insumo clave (como lo son la urea, el amoníaco y el azufre). “Debido al uso intensivo de GNL en la producción de urea, el efecto en los costos fue directo, encareciendo el producto final”, señaló el trabajo elaborado por los economistas Franco Pennino, Bruno Ferrari y Emilce Terré.
Las decisiones de grandes productores y exportadores de urea también tuvieron gran peso: India, uno de los principales productores y mayor importador de este producto, detuvo momentáneamente su producción debido a la escasez de gas; China restringió sus exportaciones temporalmente para asegurar su abastecimiento interno. De esta forma, el mercado global de nitrogenados sufrió un fuerte estrangulamiento de oferta. El resultado fue un salto del precio en dicho producto de más del 100% respecto al mes de enero, considerando que los valores ya tendieron a normalizarse.
En el caso del mercado de fosfatados, los productos están siendo afectados por una combinación de factores. La creciente estrechez en la oferta de azufre —un insumo esencial para producir roca fosfórica — elevó significativamente los costos industriales. Según la FAO, cerca de la mitad del comercio mundial de azufre se concentra en la región afectada por el conflicto. A ello se sumó la suspensión de la producción de amoníaco en Irán y de amoníaco y azufre en Qatar, luego de los ataques contra sus instalaciones. Como resultado, el precio legó a duplicarse respecto de enero, contribuyendo a encarecer la producción de fosfatados. En ese período, el superfosfato triple (TSP) acumuló una suba del 39 %, mientras que el DAP aumentó un 27 %.
En rigor el mercado de fosfatados ya se encontraba bajo presión por una oferta comercial de azufre cada vez más ajustada, la creciente competencia de la minería por ácido sulfúrico y las restricciones chinas a las exportaciones de MAP y DAP.
En este contexto, la importación de fertilizantes en el primer semestre tuvo su segundo peor año desde 2019. En el complejo nitrogenados, se compraron al exterior 437.000 toneladas; en el rubro fosfatados, se adquirieron 767.000 toneladas. La urea fue el producto que más cayó en volumen.
Pero medido en términos de valor, el primer semestre de 2026 marcó el segundo registro más alto de la historia con u$s 1.762 millones, impulsado principalmente por precios de importación más altos. Lo peor del conflicto se vio en los meses de abril y mayo, cuando el petróleo alcanzó máximos no vistos desde la guerra ruso-ucraniana. Si se comparan los precios promedio de importación del primer semestre de 2025 por producto con las cantidades importadas en esta primera mitad de este año, se arriba a un sobrecosto teórico de u$s180 millones en lo que va del año. Esto sin considerar que la suba de precios también generó una contracción en las cantidades importadas, señala el informe.
Hacia adelante, el desempeño importador en los meses que restan del año dependerá de lo que suceda con el conflicto en Medio Oriente. Argentina importa en promedio el 50% de su consumo de nitrogenados (en años de normalidad operativa) y el 80% en fosfatados.
En el sector agrícola los fertilizantes son un activo estratégico y fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria en los países. En Argentina, la producción de fertilizantes ronda entre 1,4 y 1,9 millones de toneladas, según el año bajo consideración. El consumo de fertilizantes se ubica en torno a 5 millones de toneladas.
En este marco que, la aprobación de un nuevo proyecto de inversión RigiI para la construcción de una nueva planta de producción de urea en Bahía Blanca ante la mayor producción de gas de Vaca Muerta, es una noticia que agrega expectativas muy positivas en post de mejorar el abastecimiento doméstico de este insumo estratégico para el agro argentino, resaltaron desde la Bolsa.
Con una inversión por u$s 2.700 millones la planta de Bahía Blanca será la mayor de Latinoamérica y una de las más grandes del mundo, con la expectativa de aportar una producción anual de 2,1 millones de toneladas. La BCR advierte que el país podría dejar de ser un importador neto de este insumo y dependiendo de diferentes factores, abastecer una demanda creciente a nivel o local o encontrar posibilidades de exportación a otros países como el caso de Brasil, el cual es clave como importador mundial de este producto.
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El agro cerró una campaña con una cosecha histórica
La campaña agrícola 2025/26 cerró con una cosecha histórica de 169,2 millones de toneladas, un crecimiento del 21% respecto del ciclo anterior. El resultado estuvo impulsado por producciones récord de trigo y maíz, el desempeño excepcional del girasol y rindes de soja que, pese a la reducción del área sembrada, lograron mantenerse por encima del promedio de la última década.
El balance elaborado por IES Consultores muestra así un escenario de fuerte recuperación productiva, que también tuvo impacto en el comercio exterior. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones agroindustriales crecieron 16% interanual y alcanzaron los u$s 19.239 millones, impulsadas principalmente por un aumento de los volúmenes comercializados al exterior.
El trigo alcanzó una producción récord de 27,9 millones de toneladas y el maíz llegó a 71,5 millones, también en niveles históricos. El girasol, por su parte, consolidó una campaña excepcional, con una producción récord y un crecimiento de la molienda del 28,5% interanual durante el primer semestre de 2026.
La soja tuvo un comportamiento diferente. La producción finalizó en 49,5 millones de toneladas, un 3,1% por debajo de la campaña previa. Sin embargo, los rindes superiores al promedio de los últimos diez años permitieron compensar parcialmente la reducción de la superficie sembrada.
En el frente externo, el maíz ganó protagonismo y amplió su inserción internacional, favorecido por una mayor demanda de China. Para los analistas, el cereal mantendrá un papel central en las exportaciones argentinas, con una creciente diversificación de destinos y una participación más activa del gigante asiático.
La soja, en tanto, continuará siendo el complejo de mayor aporte en valor a las exportaciones, aunque enfrenta una competencia cada vez más fuerte de Brasil en el mercado de harina.
El fuerte crecimiento de la producción no se traduce automáticamente en una mejora equivalente de la rentabilidad. Según el informe de IES, los márgenes muestran señales mixtas.
Por un lado, la caída del precio de la urea aportó un alivio importante a los costos de producción. Entre mayo y julio, el valor del fertilizante descendió de u$s 1.000 a US$ 550 por tonelada, mejorando las condiciones económicas para la siembra de trigo.
Los márgenes de excedente bruto de explotación agropecuario, o EBE, promedian el 20% en 2026. Esto representa una mejora de 1,5 puntos porcentuales respecto de 2025, aunque todavía se encuentran lejos de los niveles registrados en 2022 y 2023.
“La cosecha récord de 169,2 millones de toneladas confirma el potencial productivo del campo argentino, pero el desafío pasa por sostener los márgenes”, señaló Federico Zerba, jefe sectorial de IES Consultores.
En este contexto, el sector llega a la campaña 2026/27 con una base productiva excepcional, pero también con desafíos que van más allá del clima. Los precios internacionales, la infraestructura y los costos operativos aparecen entre los principales riesgos para sostener la rentabilidad.
El récord de 169,2 millones de toneladas deja en evidencia la capacidad productiva del agro argentino. El próximo desafío será transformar ese volumen en mejores márgenes y en una mayor capacidad para agregar valor, en un escenario donde la competitividad dependerá tanto de los rendimientos como de los costos y de las condiciones para llegar a los mercados internacionales.
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Desde la UATRE advierten que hay 120 mil puestos de trabajo en peligro
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La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) advirtió que 120.000 puestos de trabajo están en riesgo en el campo ante el vencimiento del régimen de compatibilidad entre el trabajo rural temporario y los planes sociales.
En un comunicado, el gremio “manifiesta su profunda preocupación” ante el vencimiento, el martes 1º de septiembre, del régimen de compatibilidad entre el trabajo rural temporario y determinados planes y beneficios sociales, establecido por el Decreto 514/2021.
“El 18 de agosto pasado, el secretario general de la UATRE, José Voytenco, remitió una carta a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, solicitando de manera urgente la prórroga de dicha compatibilidad. Hasta el momento, el Gobierno nacional no ha respondido ni ha dispuesto su extensión”, lamentaron.
Desde la UATRE afirmaron que “la experiencia de los últimos años demostró que este mecanismo es fundamental: permite que el trabajador rural acceda a un empleo registrado durante las campañas agrícolas sin perder automáticamente la red de contención de la que depende su grupo familiar. Su discontinuidad genera el efecto contrario al que se busca: desalienta la formalización, dificulta la cobertura de trabajo local y afecta directamente a las economías regionales”.
El sindicato rural denunció así “la negligencia del Estado al no considerar el impacto de esta decisión sobre toda la cadena productiva: los trabajadores y sus familias, los empleadores del sector agropecuario y la producción general”. Y aseguró que “las políticas sociales no deben convertirse en una barrera para el acceso al trabajo registrado, sino en una herramienta que acompañe la transición hacia el empleo formal y brinde previsibilidad a trabajadores, productores y comunidades”.
“La falta de respuesta y la no prórroga del régimen no es solo un problema administrativo: es una amenaza concreta a 120.000 familias rurales y a la continuidad productiva del interior del país”, sostuvo Voytenco en su nota a Capital Humano.
“El gremio reitera el pedido de una solución inmediata que garantice la continuidad de este instrumento de política laboral y productiva”, cerró el comunicado de UATRE. (Con información de DIB)
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Nación extendió sus tasas especiales para el agro
El Banco Nación extendió sus tasas especiales para el agro y consolidó su liderazgo en el financiamiento del sector. La entidad informó que el segmento creció más de 55% desde diciembre de 2025 y que ya representa cerca del 30% de su cartera total.
De esta manera, la cartera agropecuaria del banco se convirtió en el segmento de mayor expansión dentro de la entidad, donde más del 80% de esa cartera cuenta con asistencia crediticia, frente al 50% y 60% registrado años atrás.
Durante 2026, las altas de préstamos destinados al agro ya superaron los $4 billones. En 2025, en tanto, el Banco Nación había otorgado más de $3,7 billones al sector, un crecimiento del 70% frente a 2024.
El impulso también estuvo vinculado con la participación de la entidad en las principales exposiciones agropecuarias del país, como Expoagro, Agroactiva, Agronea y Expo Rural.
Las líneas de crédito que ofrece el Banco Nación
A través de distintas propuestas de financiamiento, entre las que se destacan: 18% en pesos para maquinaria agropecuaria. 5% en dólares para inversiones a 60 meses, con hasta 18 meses de gracia para productores ganaderos.
Financiamiento para maquinaria agrícola nueva y usada, camiones, utilitarios y sistemas de riego.
Créditos para implementos agrícolas, tecnología aplicada al agro y proyectos sustentables.
En las exposiciones rurales, el banco alcanzó un récord de financiamiento superior a $1,1 billones, destinado a más de 4.000 clientes.
Por su parte, AgroNación Tarjeta financió más de $1,1 billones durante el año, con un crecimiento interanual del 66%.
Además, el banco informó que mantiene más de 1.280 convenios activos para maquinaria nacional nueva en pesos y que BNA Conecta, su marketplace, reúne a más de 21.500 empresas.

