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Capitales privados construirán un nuevo reactor nuclear

2 de julio de 2026


El Gobierno anunció un proyecto para construir un reactor nuclear con financiamiento de capitales privados, que demandará una inversión estimada en US$ 1.200 millones. La iniciativa, que podría encuadrarse dentro del régimen del Súper RIGI, prevé un plazo de ejecución cercano a los cinco años.


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“El proyecto tendrá una inversión estimada de US$ 1.200 millones y será a través de capitales privados estadounidenses en base a una patente argentina”, explicó el ministro Luis Caputo en redes sociales. “Se trata del ACR-300, un reactor SMR de Generación III+ y tecnología PWR, con una potencia aproximada de 300 MWe. Esta obra creará alrededor de 2.000 puestos de trabajo directos durante las etapas de desarrollo, construcción, puesta en marcha y operación”.

El anuncio de Caputo llegó, según el propio ministro, al cabo de una reunión con el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, y de la que participaron Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy Latam, y Pablo Franzetti, director de Asuntos Externos y Nuevos Negocios de la empresa en Argentina, “quienes han presentado una propuesta para construir un reactor nuclear modular pequeño en Atucha, el primero de su tipo a nivel mundial”.

“La noticia más importante del sector nuclear en 20 años”, publicó en redes sociales el vocero Adrián Ravier. “La empresa Meitner Energy presentó hoy ante el Ministerio de Economía y la Secretaría de Asuntos Nucleares una iniciativa privada que contempla la inversión de más de US$ 1.200 millones para la construcción de un nuevo reactor nuclear en Argentina”, siguió el vocero. “Esta inversión, de capitales privados estadounidenses en base a una patente argentina implicará la construcción de un SMR, con una potencia aproximada de 300 MW. Por primera vez en nuestra historia, será un privado el que expanda la matriz energética argentina y la frontera tecnológica de nuestro país”, destacó Ravier.

Y cerró: “Argentina tiene más de setenta años de trayectoria nuclear, instituciones de primer nivel y talento reconocido en todo el mundo. Los cambios impulsados por el presidente Javier Milei han generado la confianza para que una empresa internacional elija a nuestro país para construir un reactor nuclear 100% privado”, escribió el vocero.

El reactor sería emplazado en el complejo Atucha de Nucleoeléctrica, ubicado en la localidad bonaerense de Lima, partido de Zárate. Según informó el diario La Nación, el proyecto es impulsado por el Grupo Ansari, encabezado por Hamid Ansari, un empresario de origen iraní radicado desde hace años en Estados Unidos que busca invertir en el desarrollo del sector nuclear argentino.

En la actualidad, Argentina cuenta con tres centrales nucleares en operación: Atucha I, con una potencia de 362 megavatios eléctricos (MWe); Atucha II, con 745 MWe; y Embalse, con una capacidad de 656 MWe. DIB/NA

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Argentina le comprará tres submarinos a Francia

El Gobierno planea tomar préstamos internacionales por un total de 3.500 millones de dólares para adquirir tres submarinos y dos fragatas destinadas a su fuerza naval, según consta en el proyecto de Presupuesto 2027 remitido por el Ejecutivo al Parlamento.

La iniciativa, que deberá ser aprobada por el Congreso, incluye en la previsión de crédito público un préstamo por 1.200 millones de dólares para la incorporación de «dos fragatas multimisión» y otro por 2.300 millones de dólares para comprar «tres submarinos convencionales», con un plazo mínimo de amortización de tres años.

Los submarinos estarán destinados a la base naval de Mar del Plata y las fragatas a la de Puerto Belgrano, a 400 y 600 kilómetros respectivamente de Buenos Aires.

La flota de submarinos de Argentina mermó en las últimas décadas, algo que se agravó con el trágico naufragio en noviembre de 2017 del ARA San Juan (modelo TR-1700 de fabricación alemana), que implosionó mientras operaba bajo la línea de superficie frente a las costas de la provincia patagónica de Chubut con sus 44 tripulantes a bordo.

Por su parte, la compra de dos fragatas dotaría a la Marina del país suramericano de mayor poderío para su flota de superficie, que a la fecha solo cuenta con tres destructores clase Meko 360, seis corbetas clase Meko 140 y tres patrulleros oceánicos clase Gowind 90.

Argentina recibió en diciembre de 2025 los primeros seis de 24 aviones caza F-16 de fabricación estadounidense adquiridos a Dinamarca, y el 10 de septiembre pasado el Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó la venta al país suramericano de cuatro helicópteros militares polivalentes Blackhawk.

Además, en agosto de este año firmó un acuerdo con el Gobierno de Donald Trump para incorporar 235 vehículos blindados Stryker.

El presidente argentino, Javier Milei, anunció el pasado 3 de septiembre la reactivación del proyecto para construir desde el próximo 2 de enero una base naval integrada en Ushuaia, en la sureña provincia de Tierra del Fuego, a unos 2.300 kilómetros de Buenos Aires y a 700 de las islas Malvinas, bajo administración británica desde su ocupación en 1833 y cuya soberanía reclama Argentina.

La base «incorporará funciones logísticas relevantes, será un punto estratégico para la proyección argentina al Atlántico sur, que permitirá vigilar y controlar recursos naturales y a nuestra soberanía», dijo el martes el portavoz presidencial, Adrián Ravier, en una conferencia de prensa este martes en la Casa Rosada.

Por su parte, este miércoles el ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, dijo en una entrevista radial: “Nuestra alianza con Estados Unidos y ser referentes en América para ellos, obviamente, nos posiciona adecuadamente para buscar la integridad territorial de nuestro país”.

El ministro ratificó que el reclamo argentino se mantendrá por la vía diplomática y pacífica, y señaló que el Gobierno «tiene en cuenta» las recientes declaraciones de Trump sobre su disposición a mediar para evitar cualquier conflicto. EFE

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El Niño azota a las Cataratas del Iguazú


Las inclemencias meteorológicas provocadas por el avance del fenómeno El Niño obligaron a mantener cerrado el paso hacia la Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú. Como medida preventiva frente a las previsiones de lluvias intensas en la cuenca, las autoridades dispusieron el desmonte completo de las pasarelas metálicas para evitar eventuales daños estructurales causados por la fuerte suba del nivel del río.


Las labores de retiro del tendido demandaron unos 40 días de trabajo coordinado entre la Administración de Parques Nacionales y la empresa concesionaria Iguazú Argentina. La decisión técnica se tomó luego de registrar un caudal que alcanzó los 6.580 metros cúbicos por segundo, cifra que superó holgadamente los márgenes de seguridad tras registrarse acumulados superiores a los 300 milímetros en cuencas del sur de Brasil.

El cierre afecta de manera exclusiva al mirador principal, mientras que el resto de los circuitos del Área Cataratas continúan funcionando con normalidad. Las crecientes extraordinarias provenientes de las cuencas superiores motivaron esta acción coordinada para resguardar la integridad física de los visitantes y del personal que se desempeña en el predio.

El monitoreo constante y las perspectivas de reapertura
Hasta el momento no se estableció una fecha precisa para habilitar nuevamente el acceso al emblemático salto de agua. El monitoreo hidrológico constante determinará los pasos a seguir, considerando las alertas que anticipan crecidas extraordinarias para los meses de septiembre y octubre. La reposición del paseo dependerá de la estabilización del caudal y la evolución de las precipitaciones en la región.

Pese a las restricciones operativas temporales, el predio natural obtuvo un destacado reconocimiento al ser posicionado por la revista Condé Nast Traveler como el segundo parque más bello del planeta. La reserva conserva más de 67.000 hectáreas de Selva Paranaense y cobija un imponente conjunto de 275 saltos de agua.

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Malvinas: La Rosada cuestiona al Reino Unido y escala la tensión


El Gobierno manifestó su rechazo a la guía que presentó el Reino Unido para proteger a las empresas que operen en las Islas Malvinas, en medio de las tensiones que crecen entre los británicos y la Argentina por las sanciones que anunció Javier Milei.


A través de un comunicado, la Cancillería expresó “su más enérgico rechazo” a la publicación que realizó el gobierno británico titulada “Haciendo negocios con las Islas Malvinas”. En este escrito, apuntan a que se pueda promover la actividad comercial e hidrocarburífera en la zona del archipiélago como de las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como sus espacios marítimos.

“La República Argentina reafirma categóricamente que los citados archipiélagos y espacios marítimos e insulares correspondientes son parte integrante de su territorio nacional y se encuentran ilegítimamente ocupados por el Reino Unido”, señaló el escrito que envió el Ministerio de Relaciones Exteriores.


El documento británico, difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo (FCDO) del gobierno de Londres, sostiene que la legislación argentina no tiene aplicación dentro de las islas ni sobre las compañías o personas que realizan negocios allí. “Argentina no ejerce soberanía ni jurisdicción sobre las Islas Falkland (SIC)”, afirma el texto.

Además, descarta que tribunales fuera de Argentina puedan ejecutar válidamente las medidas que Buenos Aires adopte, y traza tres líneas de acción para las empresas: declara legítimas las actividades reguladas por la legislación de las islas, recomienda asesoramiento legal independiente a quienes reciban presiones de las autoridades argentinas, y ofrece intervención directa del gobierno británico cuando alguna compañía o proveedor enfrente ese tipo de presiones en un tercer país.


La Argentina presentó notas de protesta ante los embajadores del Reino Unido e Israel por el avance del proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas.
La Argentina presentó notas de protesta ante los embajadores del Reino Unido e Israel por el avance del proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas.
Como respuesta a esto, la Cancillería argentina convocó a los embajadores del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y del Estado de Israel para hacerles entrega en mano de notas de protesta formal.

El principal reclamo es el avance del proyecto “Sea Lion” y la totalidad de los actos conexos: la emisión de normativas que Buenos Aires considera ilegítimas, las licencias otorgadas de manera unilateral, los llamados a contratar proveedores y los incentivos comerciales impulsados por el gobierno británico.

Según el comunicado oficial, estas acciones vulneran la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), que insta a ambos países a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación de las islas mientras la disputa de soberanía permanezca pendiente de resolución.

El proyecto Sea Lion es el eje central del conflicto. Se trata de un yacimiento de petróleo en aguas profundas ubicado a unos 220 kilómetros (140 millas) al norte del archipiélago, cuya explotación está en manos del consorcio formado por Rockhopper Exploration Plc —de origen británico— y Navitas Petroleum Lp —de origen israelí—. Ambas compañías anunciaron lo que denominaron una “Decisión Final de Inversión”, y el proyecto contempla extraer en una primera fase 170 millones de barriles.

El consorcio prevé iniciar la extracción en 2028. La administración Milei calificó ese yacimiento como “un peligro claro e inmediato” para los intereses del país, al tiempo que señaló que las licencias bajo las cuales operan estas firmas son ilegítimas por carecer de autorización del Estado argentino.

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