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Paritarias: Los gremios negocian aumentos y mejoras salariales
30 de junio de 2026
Durante el mes de julio entran en vigencia nuevos aumentos y revisiones salariales que modifican los ingresos de los trabajadores registrados en diferentes sectores de la economía.
La tendencia dominante en las negociaciones del año confirma un cambio estructural profundo, debido a que los acuerdos anuales prácticamente quedaron en el olvido. En su lugar, las organizaciones sindicales y las empresas vuelcan sus esfuerzos hacia esquemas más flexibles, caracterizados por ajustes escalonados y cláusulas de revisión atadas de forma directa a la evolución de la inflación.
Otro de los acuerdos relevantes es el firmado por la Ftia, que establece una recomposición del 9% para el período mayo-agosto. Esta paritaria sectorial forma parte de los esquemas flexibles implementados para sostener los ingresos de los operarios frente a los movimientos de precios del trimestre.
El convenio incorpora además una suma fija no remunerativa de $120.000, distribuida en cuotas, junto con una actualización de las escalas salariales aplicable desde agosto. Por otra parte, el acuerdo contempla la renovación del convenio colectivo del sector por un año más, asegurando la estabilidad de las condiciones laborales vigentes.
Más allá de los acuerdos puntuales de julio, distintos sindicatos cerraron el primer tramo del año con resultados que permitieron sostener o mejorar el salario real.
SUTERH: encabezó el ranking con una mejora real estimada del 4,4%, impulsada por ajustes frecuentes.
UTEDYC: logró una suba del 3,2% mediante actualizaciones continuas.
UOCRA: alcanzó un incremento del 2,7%, con revisiones periódicas.
FAECyS: acumuló una mejora cercana al 2,1%, con cambios en la estructura salarial desde julio.
SMATA: registró una suba del 1,7% en un contexto de ajustes frecuentes.
ATE: cerró el período con una mejora del 1,6% en el sector público.
UOM: alcanzó un incremento del 1,3%, en un escenario industrial más débil.
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Portada digital del día 6/9/2026
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Ingleses militarizan el atlántico sur
El ex primer ministro británico Boris Johnson pidió reforzar la presencia militar del Reino Unido en lasIslas Malvinas, luego de la cadena nacional en la que Javier Milei anunció nuevas medidas vinculadas al reclamo de soberanía argentina. El dirigente conservador propuso el envío de más aviones, tropas o barcos al archipiélago.
La reacción de Johnson llegó después del discurso del Presidente, que volvió a cuestionar la ocupación británica de las islas y presentó una serie de iniciativas sobre la cuestión Malvinas. El exfuncionario publicó una columna en la que reclamó una respuesta firme de Londres.
En su artículo, Johnson sostuvo que el Reino Unido debe dejar en claro su compromiso con las islas y reforzar su seguridad de manera inmediata. Sin embargo, también aseguró que no considera probable que Milei busque un enfrentamiento directo con Gran Bretaña.

El ex primer ministro incluso definió al mandatario argentino como un “anglófilo y admirador de Thatcher”, aunque interpretó que el endurecimiento del discurso sobre Malvinas podría estar relacionado con la situación política interna de la Argentina.
Actualmente, las islas cuentan con una guarnición militar permanente, aviones de combate Typhoon y sistemas de defensa aérea. A pesar de ese despliegue, Johnson insistió en que deberían sumarse nuevos recursos.
El tema Malvinas también fue utilizado en el debate político del Reino Unido. El líder de Reform UK, Nigel Farage, cuestionó al Gobierno laborista y consideró que algunas decisiones recientes transmitieron una imagen de debilidad internacional.
Farage vinculó la situación con el caso de las islas Chagos y sostuvo que esas medidas pudieron haber influido en la postura adoptada por la Argentina respecto de las Malvinas. La polémica reavivó el histórico conflicto diplomático entre ambos países y volvió a colocar la soberanía de las islas en debate.
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Los kelpers quieren vivir como kelpers
La Asamblea Legislativa en las Islas Malvinas emitió un comunicado oficial en respuesta al mensaje del presidente Javier Milei, en el que él calificó a los kelpers como “una población implantada en un territorio usurpado”. El texto insiste en que la autodeterminación es un derecho de la comunidad y que esa elección debe respetarse.
En el documento, al que difundió el propio cuerpo legislativo, se recuerda el referéndum de 2013: con una participación del 92%, el 99,8% votó por mantener el estatus político vigente. La Asamblea cita esos resultados para sostener que la voluntad de los residentes sigue siendo determinante y merece reconocimiento.
El escrito argumenta además que la autodeterminación está amparada por el derecho internacional y subraya que ningún pronunciamiento estatal puede anularla. Según el comunicado, cualquier avance unilateral será considerado una “violación de la seguridad nacional”. También sostiene que “declaraciones como las de esta semana no son nuevas para nosotros”.
La reacción local remarca que, pese a las presiones históricas, la comunidad isleña se consolidó y creció. El texto no aborda con detalle medidas concretas anunciadas desde Buenos Aires, pero sí contrapone los hechos electorales y la permanencia de la población a las afirmaciones del mandatario argentino.
En paralelo, representantes del Reino Unido expresaron su respaldo a los residentes. El ministro de Defensa Wes Streeting señaló que “nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable” y puso énfasis en que la posición británica se apoya en la preferencia de los isleños.
El ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, fue aún más tajante: “Son británicas y seguirán siéndolo”, recordó, y subrayó que el derecho a la autodeterminación de los kelpers es primordial. Desde Downing Street se consignó además que las fuerzas del Reino Unido están “en alerta las 24 horas del día, los 7 días de la semana”.
La Asamblea, por su parte, limitó su respuesta a defender la soberanía del voto local y no se pronunció en el mismo comunicado sobre las sanciones anunciadas a empresas petroleras ni sobre proyectos militares concretos. El intercambio deja en evidencia una nueva tensión diplomática en la región que tendrá seguimiento en Buenos Aires y Londres.

