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Desvalijan la casa de Juan Martín del Potro en Tandil

16 de mayo de 2026

La casa del extenista Juan Martín del Potro en Tandil, su ciudad natal, fue desvalijada este viernes por un grupo de malvivientes que robó dinero en efectivo, trofeos, joyas y otros elementos de valor, como raquetas. Se sospecha que tenían información previa de la ubicación de los objetos.

Según las autoridades locales, los ladrones aprovecharon que no había nadie en la casa, rompieron un ventanal e ingresaron para perpetrar el robo. La madre del exdeportista, Patricia Lucas, se percató de lo sucedido apenas regresó a su hogar y radicó la denuncia correspondiente.

Poco después, el personal policial se hizo presente en la casa, ubicada en el barrio Don Bosco, donde montó un operativo de seguridad, mientras otro grupo realizaba las pericias dentro de la finca.

De acuerdo con datos extraoficiales publicados por La Voz de Tandil, los delincuentes se tomaron el tiempo necesario para dar el golpe, lo que hace suponer que tenían información previa sobre los objetos y su ubicación, además de que la propiedad iba a estar sola al momento de ingresar.

Los cacos recorrieron todas las habitaciones y se llevaron efectos personales de alto valor, entre ellos raquetas y trofeos que forman parte del patrimonio deportivo del extenista. Además, sustrajeron joyas, relojes y hasta camisetas pertenecientes a Del Potro.

Del Potro, de 37 años, se retiró en 2022 y es considerado uno de los mejores tenistas argentinos de la historia. Entre los logros más importantes de su campaña deportiva aparecen su triunfo en el Abierto de Estados Unidos, en 2009, y además formó parte del equipo que obtuvo la Copa Davis en 2016.

Del Potro sigue vinculado al tenis en su rol de embajador de Roland Garros Junior.

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Erosión marina provoca daños irreparables en Mar del Tuyú

La localidad balnearia de Mar del Tuyú atraviesa una situación crítica debido a un fenómeno climático que azotó a las playas durante los últimos días. Las fuertes sudestadas, vienen socavando las bases de las viviendas construidas sobre la línea de costa, provocando derrumbes y la destrucción de calles públicas. Este escenario de emergencia mantiene en vilo a los propietarios y residentes, quienes observan con impotencia cómo el agua avanza sobre el patrimonio urbanístico de la zona.

El avance del océano no es un proceso nuevo, pero su intensidad se incrementó drásticamente en los últimos días. La erosión costera ha eliminado los médanos que servían como barrera natural, dejando a las edificaciones expuestas directamente al golpe de las olas. Según los reportes locales, la fuerza del agua ya ha provocado el colapso de muros de contención y estructuras de mampostería, convirtiendo a la zona en un área de alto riesgo para la circulación y la habitabilidad.

Además de las propiedades privadas, el fenómeno ha causado estragos en la infraestructura urbana. Diversas arterias que desembocan en el mar han desaparecido bajo la arena y el agua, dificultando el acceso de los servicios de emergencia. Los vecinos denuncian que la falta de obras de defensa costera a largo plazo ha acelerado el deterioro.

Actualmente, el paisaje se caracteriza por escombros, cables de servicios afectados y una geografía que cambia tras cada pleamar, dejando a muchas casas al borde del abismo.

Ante la persistencia de condiciones climáticas adversas, las autoridades locales mantienen el monitoreo constante de las zonas más vulnerables. Se recomienda a la población no acercarse a las estructuras debilitadas por el peligro de derrumbe.

Mientras se evalúan planes de contingencia, la comunidad exige soluciones definitivas para frenar el impacto del cambio climático y la sudestada, factores que hoy amenazan con borrar definitivamente del mapa importantes sectores residenciales y turísticos de la región.

(LA100/A24)

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Olas de hasta siete metros

Un intenso ciclón extratropical golpeó durante la noche del viernes a distintas localidades de la Costa Atlántica bonaerense y provocó un fuerte temporal con vientos extremos, lluvias persistentes, inundaciones y un oleaje que alcanzó hasta siete metros de altura.

Las zonas más afectadas se extendieron desde Mar del Plata hasta Necochea, donde el fenómeno obligó a implementar restricciones marítimas preventivas y a suspender distintas actividades vinculadas al puerto y la navegación.

En Mar del Plata, las intensas precipitaciones dejaron un acumulado de 105 milímetros entre la tarde del miércoles y la madrugada del jueves, según datos del Gobierno bonaerense. Como consecuencia, varias calles y viviendas resultaron anegadas y se realizaron rescates de personas que quedaron atrapadas dentro de vehículos rodeados por el agua.

En diálogo con Cadena 3, el titular de Defensa Civil de Mar del Plata, Alfredo Rodríguez, calificó al fenómeno climático como "muy agotador" y explicó que la ciudad atraviesa cuatro días consecutivos de emergencia meteorológica. "Esto empezó el miércoles con una lluvia torrencial de más de 110 milímetros, generando anegamientos varios y caída de árboles", señaló.

Según detalló, tras una breve mejora el jueves, el temporal volvió a intensificarse con fuertes vientos y actividad marítima. "Ahora estamos en el pico máximo", advirtió. 

Rodríguez explicó que uno de los puntos más afectados es el sector costero del paseo Dávila, donde personal de Defensa Civil decidió interrumpir el tránsito de manera preventiva. "Acabamos de cerrar esta arteria porque el mar está muy vigoroso y el agua llega casi hasta la calle", indicó.

Pese a la magnitud del temporal, el funcionario confirmó que hasta el momento no se registraron víctimas ni evacuados, aunque sí importantes daños materiales por la caída de árboles de gran porte. Hemos tenido un par de árboles que cayeron sobre casas, pero no lastimaron a nadie", sostuvo.

Los episodios ocurrieron principalmente en el barrio Bosque Peralta Ramos, donde algunos ejemplares de más de 15 metros provocaron destrozos en viviendas. "Son árboles de gran porte y cortarlos nos va a llevar un buen tiempo", explicó.

En Necochea, uno de los sectores más comprometidos fue el barrio Ramón Santamarina, donde se reportó una acumulación de hasta 180 milímetros de agua. La situación obligó a evacuar a seis vecinos, quienes fueron trasladados a la Escuela Agropecuaria N° 1.

Frente a la peligrosidad del fenómeno, la Prefectura Naval Argentina dispuso el cierre de la escollera sur de Mar del Plata y de las escolleras norte y sur de Necochea. Además, quedó suspendido el ingreso y egreso de embarcaciones en los puertos al menos hasta la mañana del sábado, aunque no se descartaba extender la medida si persistían las malas condiciones climáticas.

Otra de las ciudades afectadas fue Monte Hermoso, donde el mar superó la barrera de contención de la costanera. El agua avanzó hasta la peatonal Dufaur y causó importantes destrozos, entre ellos el arrastre de un puesto de guardavidas.

A esto se sumó un corte masivo de energía eléctrica en gran parte de la ciudad. Las autoridades advirtieron sobre la presencia de maderas, clavos y cables sueltos en la zona costera y calificaron como de "extrema peligrosidad" circular por el sector.

En contraste, el Municipio de Bahía Blanca informó que el pico máximo de pleamar fue superado sin incidentes ni evacuados. Según los reportes técnicos difundidos durante la madrugada del sábado, los niveles del agua comenzaron a estabilizarse y se esperaba una mejora paulatina de las condiciones climáticas.

Además, desde la medianoche el nivel de alerta en Bahía Blanca descendió de naranja a amarillo, lo que representó una disminución del riesgo para la región sur bonaerense.

Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional mantenía vigente una alerta naranja por vientos y una alerta amarilla por lluvias para distintas localidades de la Costa Atlántica, entre ellas Pinamar, Villa Gesell, Mar del Plata, Miramar, Lobería, Necochea, San Cayetano y Tres Arroyos.

"Se esperan fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente", advirtió el organismo nacional, que señaló que el período de mayor intensidad se registraría entre la madrugada y la mañana de este sábado.

Según el SMN, los vientos podrían alcanzar velocidades de entre 50 y 70 kilómetros por hora, con ráfagas superiores a los 90 km/h.

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Temporal en la costa

En el marco del intenso temporal que afecta a la región, autoridades de Necochea y equipos de emergencia mantienen un monitoreo permanente de la situación, con especial atención en el comportamiento de las mareas y el impacto combinado del viento, las lluvias y el estado de los caminos.

Durante la reunión que mantuvieron este viernes, se estimó que el escenario más complejo podría darse durante la noche del viernes 8 de mayo y la madrugada del sábado, coincidiendo con la segunda pleamar del día, prevista para las 22:45. La primera marea alta se registró a las 10:49, mientras que las bajamares fueron a las 6:27 y se espera otra a las 17:23.

El dato no es menor: se anticipan olas que podrían superar los siete metros de altura, impulsadas por viento del sector sur-sudoeste (SSO). Si bien en las últimas horas se redujo la intensidad prevista del viento —con ráfagas que ya no superarían los 90 o 100 km/h, sino que se ubicarían entre los 70 y 75 km/h—, se espera que estas condiciones se mantengan de manera sostenida durante varias horas, lo que prolonga el efecto sobre la costa.

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En este contexto, la combinación de marea alta, fuerte oleaje y abundante agua acumulada por las lluvias genera preocupación entre los especialistas. En algunos sectores del distrito ya se registraron hasta 180 milímetros de precipitaciones, lo que provoca un importante escurrimiento hacia zonas bajas y cursos de agua, incrementando el riesgo de anegamientos. En este sentido, la localidad de Ramón Santamarina es la más complicada.

Las complicaciones ya se hacen visibles en distintos puntos. La Ruta 228 presenta cortes en al menos tres sectores por acumulación de agua, mientras que la Ruta 86 se mantiene transitable. Sin embargo, varios caminos vecinales continúan afectados: el acceso a Lobería está cortado a unos 500 metros, al igual que el camino del kilómetro 43 de la Ruta 86. También se reportan interrupciones en el camino a Ramón Santamarina y dificultades en el acceso al cementerio, donde se solicita evitar la circulación.Adsabout:blankPuede interesarte

Por su parte, en la Ruta 85, a la altura del acceso a La Dulce, persiste el ingreso de agua en distintos tramos. En el kilómetro 1,5 el agua continúa sobre la calzada; en el kilómetro 3 comenzó a sobrepasarla durante la mañana, permitiendo aún el tránsito con extrema precaución; y en el kilómetro 5 volvió a registrarse presencia de agua sobre la cinta asfáltica. No se descarta que también haya complicaciones en el ingreso a la localidad.

Ante este panorama, las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios, extremar precauciones y mantenerse informados a través de los canales oficiales, especialmente durante las horas en que se registre la pleamar, donde podría darse el mayor impacto del fenómeno. Ecos Diarios)

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