MEDIO ORIENTE
Amenaza de EEUU hace que el petróleo se dispare un 7%
12 de abril de 2026
Los precios del crudo repuntaron por encima de los 100 dólares por barril este lunes, mientras la Armada de Estados Unidos se preparaba para impedir que los buques lleguen a Irán a través del Estrecho de Ormuz. Esta medida podría restringir las exportaciones de crudo iraní, después de que Washington y Teherán no lograran alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra.
El West Texas Intermediate (WTI) de EE.UU. se situó en 104.16 dólares por barril, con un alza de 7.59 dólares, o un 7.86%, tras una pérdida del 1.33% en la sesión anterior.
«El mercado ha vuelto en gran medida a las condiciones previas al alto el fuego, con la salvedad de que ahora EE.UU. también bloqueará los flujos restantes vinculados a Irán de hasta 2 millones de barriles diarios a través del Estrecho de Ormuz», señaló Saul Kavonic, director de investigación energética de MST Marquee.
El presidente Donald Trump declaró este domingo que la Armada estadounidense comenzaría a bloquear el Estrecho de Ormuz, elevando la tensión después de que las maratonianas conversaciones con Irán no lograran un acuerdo para finalizar el conflicto, lo que pone en peligro una frágil tregua de dos semanas.
Añadió que el precio del petróleo y de la gasolina nL1N40V03P podría mantenerse elevado hasta las elecciones de mitad de mandato de noviembre, en un inusual reconocimiento de las posibles repercusiones políticas de su decisión de atacar Irán hace seis semanas.
El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) informó que las fuerzas estadounidenses comenzarían a implementar el bloqueo de todo el tráfico marítimo que entre y salga de los puertos iraníes a las 10:00 a.m. ET (14:00 GMT) del lunes.
La medida se «aplicará de forma imparcial contra los buques de todas las naciones que entren o salgan de los puertos y zonas costeras iraníes, incluidos todos los puertos iraníes en el Golfo Arábigo y el Golfo de Omán», indicó un comunicado del CENTCOM en X.
Las fuerzas estadounidenses no impedirán la libertad de navegación de los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz hacia o desde puertos no iraníes, añadió.
Tony Sycamore, analista de mercado de IG, afirmó que la medida asfixiará de forma efectiva el flujo de crudo iraní, obligando a los aliados y clientes de Teherán a ejercer la presión necesaria para que se reabra la vía navegable.
La Guardia Revolucionaria de Irán declaró el domingo que cualquier buque militar que intente aproximarse al Estrecho de Ormuz será considerado una violación del alto el fuego de dos semanas de EE.UU. y se enfrentará a una respuesta dura y decisiva.
A pesar del estancamiento, tres superpetroleros nL1N40U04R cargados de crudo cruzaron el Estrecho de Ormuz el sábado, según datos de transporte marítimo. Al parecer, fueron los primeros buques en salir del Golfo desde que se alcanzó el acuerdo de alto el fuego la semana pasada.
Los petroleros están evitando el Estrecho de Ormuz ante el inminente bloqueo estadounidense a Irán, según muestran los datos de navegación de LSEG.
El domingo, Arabia Saudí afirmó haber restablecido la capacidad total de bombeo de crudo a través del oleoducto Este-Oeste hasta unos 7 millones de barriles diarios, días después de presentar una evaluación de los daños sufridos por su sector energético a causa de los ataques durante el conflicto con Irán.
MEDIO ORIENTE
Tensión en Ormuz
El Ejército estadounidense informó el lunes que dos destructores de misiles guiados entraron en el Golfo Pérsico para romper el bloqueo iraní y que dos barcos estadounidenses habían transitado por el estrecho de Ormuz, después de que Irán dijera que había impedido la entrada de un buque de guerra norteamericano.
En tanto, el ejército de Estados Unidos se enfrentó el lunes con fuerzas iraníes y hundió seis pequeñas embarcaciones en su intento por reabrir el estrecho de Ormuz. Además, Emiratos Árabes Unidos, un aliado clave de Washington dijo que fue atacado por Irán por primera vez desde que se pactó un frágil alto el fuego a principios de abril.
Los ataques parecían ser una respuesta a los más recientes esfuerzos del presidente Donald Trump por reabrir el estrecho, una vía marítima crucial para el petróleo mundial.
“Irán será borrado de la faz de la Tierra si ataca barcos estadounidenses en el estrecho”, advirtió luego el presidente norteamericano, Donald Trump, quien aseguró además que el régimen islámico “ahora se muestra más flexible” en las negociaciones.
“Tenemos más armas y municiones, y de una calidad muy superior. Tenemos el mejor equipo, tenemos todo el material del mundo. Tenemos bases en todos los rincones del planeta”, dijo el mandatario norteamericano en una entrevista con la cadena Fox News.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) declaró que sus fuerzas estaban apoyando el “Proyecto Libertad” del presidente norteamericano, cuyo objetivo es “guiar hacia la salida” a los buques mercantes varados en el Golfo Pérsico a raíz de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, y que estaban aplicando un bloqueo a los puertos iraníes.
La televisión iraní apuntó que “los destructores sionistas estadounidenses hicieron caso omiso de la advertencia inicial”, por lo que “la Marina realizó un disparo de advertencia lanzando misiles de crucero, cohetes y drones de combate alrededor de los buques enemigos agresores”.
La intervención pareció aumentar el riesgo de una confrontación directa entre Washington y Teherán en una vía marítima que normalmente transporta una quinta parte del petróleo y el gas transportados por mar del mundo, pero que ha estado bloqueada durante dos meses como resultado de la guerra.
El almirante Brad Cooper, comandante del Centcom, dijo a los periodistas que las fuerzas estadounidenses lograron abrir un paso por el estrecho libre de minas iraníes y confirmó que Irán lanzó múltiples misiles de crucero, drones y pequeñas embarcaciones contra barcos civiles bajo la protección del ejército estadounidense.
Helicópteros militares estadounidenses hundieron seis de las pequeñas embarcaciones, dijo Cooper, y añadió que “todas y cada una” de las amenazas habían sido derrotadas.
El mismo lunes, el Ministerio Marítimo de Corea del Sur informó de una explosión en la sala de máquinas de un buque su país supuestamente atacado en el estrecho de Ormuz.
Horas antes, la Agencia de Noticias Yonhap informó que el gobierno estaba verificando si un buque con bandera surcoreana había sido atacado en la estratégica vía marítima. El Ministerio de Relaciones Exteriores surcoreano indicó que no se reportaron víctimas en el posible ataque, agregó Yonhap.
En una publicación de Truth Social, Trump dijo que Teherán había “abierto fuego contra naciones que no participan en el Proyecto Libertad, incluyendo un buque mercante surcoreano” pero aseguró que, aparte de este incidente, “no se han reportado daños a embarcaciones que transitan por el estrecho hasta el momento”.
El Centcom declaró que dos buques mercantes con bandera estadounidense habían cruzado el estrecho mientras los destructores estadounidenses operaban en el Golfo, y añadió: “Las fuerzas estadounidenses están colaborando activamente en los esfuerzos para restablecer el tránsito para el transporte marítimo comercial”.
El lunes por la mañana, Irán afirmó haber obligado a un buque de guerra estadounidense a dar la vuelta en el estrecho de Ormuz, aunque el Centcom negó rápidamente un informe de prensa iraní que indicaba que el barco había sido alcanzado por misiles.
La Armada iraní dijo que lanzó dos misiles que impactaron contra una fragata de la Armada de Estados Unidos cerca del estrecho de Ormuz y la obligaron a retroceder tras ser alcanzada por el impacto. La información se desprende de la agencia de noticias oficialista Fars, según indicó el medio The Jerusalem Post.
El informe iraní señaló además que los misiles habían sido lanzados después de que Estados Unidos “violara los protocolos de seguridad para el tránsito y la navegación cerca de Jask con la intención de pasar por el estrecho de Ormuz”.
Pero el Centcom negó esta mañana que uno de sus buques de guerra haya sido alcanzado por dos misiles iraníes. “Ningún buque de la Armada estadounidense ha sido atacado”, escribió y agregó: “Las fuerzas estadounidenses están apoyando el Proyecto Libertad y haciendo cumplir el bloqueo naval a los puertos iraníes”.
Un comunicado emitido este lunes por el mando unificado de las fuerzas armadas de Irán advirtió a la Armada estadounidense que no entrara en el estrecho de Ormuz. “Hemos declarado reiteradamente que la seguridad del estrecho de Ormuz está bajo el control de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán y, en cualquier circunstancia, cualquier paso seguro debe coordinarse con ellas”, expresaron.
Asimismo, el texto amenazaba explícitamente con atacar a cualquier fuerza militar extranjera, en particular a las estadounidenses, que intentaran entrar o acercarse al estrecho.
La Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica también publicó un nuevo mapa de la zona del estrecho de Ormuz bajo su control, según informaron los medios estatales. La zona empieza en el oeste con una línea que une el extremo occidental de la isla iraní de Qeshm con el emirato de Umm al Quwain en los Emiratos Árabes Unidos. En el este, el área termina en una línea que une el monte Mobarak en Irán con el emirato de Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos.
El sector del transporte marítimo aún no está convencido de que la vital ruta petrolera, cuyo cierre ha perjudicado el comercio mundial, sea segura, y hay pocas señales de progreso hacia una solución negociada del conflicto de Washington con Irán.
Estados Unidos e Irán mantienen abiertos los canales de negociación en medio de una nueva escalada verbal que vuelve a tensionar el frágil equilibrio alcanzado tras el alto el fuego del 8 de abril. Trump afirmó el fin de semana que sus representantes mantienen “conversaciones muy positivas” con Teherán, en un mensaje publicado en su red Truth Social. (LA NACIÓN)
MEDIO ORIENTE
En medio de un clima de tensión mundial, Milei vuelve a Israel
El presidente Javier Milei partirá este sábado rumbo a Israel en lo que será su tercera visita oficial a un país atravesado por la guerra, mientras el Gobierno dio a conocer el cronograma de actividades.
La comitiva —integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los ministros Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) y Juan Bautista Mahiques (Justicia)— llegará el domingo a las 9.30 (hora local) a bordo del avión presidencial ARG01.
Una hora después, el mandatario visitará el Muro de los Lamentos, un gesto que ya se volvió habitual en sus viajes al país. Más tarde, a las 16.15, Quirno mantendrá un encuentro con su par israelí, Gideon Sa'ar.
A las 17.30, Milei se reunirá con el primer ministro Benjamin Netanyahu, en un encuentro que podría derivar en el anuncio del vuelo inaugural de la aerolínea El Al hacia la Argentina y en la firma de acuerdos bilaterales.
Por la noche, asistirá a la pregrabación de la ceremonia por el 78º Día de la Independencia de Israel (el tradicional encendido de antorchas en el Monte Herzl), a la que fue invitado por Netanyahu y que también contará con la presencia del republicano Donald Trump.
La agenda continuará el lunes con la entrega del Doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Bar-Ilan, en una ceremonia prevista para las 10.30, en la que el presidente brindará un discurso.
Ese mismo día, a las 15.30, mantendrá una reunión con su par Isaac Herzog y luego visitará la Yeshivá Hebron, donde será distinguido por la Academia de Estudios Talmúdicos y también tomará la palabra.
Antes de emprender el regreso, Milei tiene previsto reunirse con rabinos y visitar la Iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja. La jornada culminará con su participación en la ceremonia central por el Día de la Independencia de Israel, tras lo cual partirá a las 23.30, con arribo previsto a la Argentina a media mañana del miércoles. (NA)
MEDIO ORIENTE
El Estrecho de Ormuz vuelve a operar y se deploma el barril de petróleo
La tensión en Medio Oriente abrió en las últimas semanas un escenario de incertidumbre global, pero un anuncio reciente cambió el pulso del mercado en cuestión de horas. La confirmación de la reapertura del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del planeta, introdujo una señal de alivio en medio de un conflicto que mantenía en vilo a la economía mundial.
El paso, clave para el tránsito de hidrocarburos, había quedado bajo fuerte presión por el enfrentamiento regional. Sin embargo, en el marco de una tregua en Líbano y con negociaciones en curso, Irán comunicó que permitirá nuevamente la circulación de buques, una decisión que fue respaldada públicamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el canciller iraní Abbas Araghchi.
El Estrecho de Ormuz no es un paso cualquiera: por allí circula cerca de un tercio del petróleo que se comercializa globalmente. Su cierre o restricción tiene impacto directo en los precios internacionales y en las economías dependientes de la energía importada.
Durante el punto más crítico del conflicto, el temor a interrupciones en el suministro llevó al barril a superar los US$110, impulsado por la especulación y el riesgo geopolítico. Ese escenario comenzó a revertirse tras el anuncio de reapertura.

La reacción de los mercados fue inmediata. El precio del petróleo Brent, referencia internacional, cayó por debajo de los US$90, con una baja cercana al 10%, ubicándose en torno a los US$89, un nivel que no se registraba desde principios de marzo.
En paralelo, el crudo WTI, referencia en Estados Unidos, también retrocedió con fuerza y se posicionó en torno a los US$84, mientras que el precio del gas mostró una leve caída cercana al 1%.
Esta corrección abrupta refleja un cambio en las expectativas: los inversores comienzan a descontar una posible estabilización en la región, al menos en el corto plazo.
El movimiento no responde solo a una decisión técnica, sino a un contexto político más amplio. La reapertura del estrecho está atada a un alto el fuego temporal y a la posibilidad de avanzar en negociaciones entre Washington y Teherán.
Desde la Casa Blanca, Trump se mostró optimista sobre un eventual acuerdo: aseguró que las conversaciones están “muy cerca” de llegar a buen puerto y pidió moderación a los actores involucrados en el conflicto, especialmente a grupos armados como Hezbollah.
En simultáneo, el cese de hostilidades por diez días entre Líbano e Israel alimentó la expectativa de una desescalada que permita sostener la circulación marítima en la zona.
La estabilidad del mercado energético no es un dato menor para economías como la argentina. La baja en el precio del crudo puede traducirse en alivio para los costos de importación de energía y en menor presión sobre variables sensibles como la inflación.
Sin embargo, los analistas advierten que se trata de un escenario altamente volátil. La reapertura del Estrecho de Ormuz es, por ahora, temporal y depende de que se mantenga la tregua. Cualquier ruptura del acuerdo podría volver a disparar los precios y reactivar la incertidumbre.
En ese equilibrio frágil se mueve hoy el tablero internacional: entre gestos de distensión y tensiones latentes, con un corredor marítimo que vuelve a latir y un mercado que responde en tiempo real a cada señal política.

