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Cómo afecta el calor a la hacienda
29 de diciembre de 2025
El Senasa brindó consejos para que los animales soporten la ola de calor.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) recordó a los productores ganaderos fortalecer las medidas preventivas para minimizar los efectos del estrés calórico en el ganado. Con temperaturas superiores a 35 grados y térmicas de 40°, nadie, ni la hacienda, está exenta de sufrir un golpe de calor.
“El estrés es una respuesta adaptativa, que permite a los animales hacer frente a desafíos ambientales como los cambios de temperatura. Cuando se superan las condiciones óptimas, el cuerpo intenta adaptarse a la nueva situación ambiental. Sin embargo, a temperaturas ambientales más altas, los mecanismos de adaptación no logran eliminar el exceso de calor generado”, indica el Senasa.
El estrés calórico es “el conjunto de cambios fisiológicos y comportamentales que se desencadenan en los animales cuando son sometidos a condiciones ambientales que superan su temperatura de confort o zona termoneutral y son incapaces de regular su temperatura interna”, explica el organismo.
“Los animales tienden a reducir su actividad física e ingesta de alimento; aumentar la frecuencia respiratoria, el jadeo, la salivación y el consumo de agua; y buscar espacios con sombra”, detalla.
El efecto del estrés calórico no se limita al bienestar animal, también puede afectar el rendimiento de la producción con disminución de la eficiencia alimentaria; pérdida de peso y de condición corporal; deterioro del desempeño y de los índices reproductivos; aumento del riesgo de enfermedades; e incremento de la tasa de mortalidad.
En los animales lecheros, se aprecian mermas en la producción de leche, así como en el porcentaje de grasa y proteína. En tanto, los animales de carne necesitan una provisión de sombra de árboles ya que no solo disminuye la radiación, sino que produce menor temperatura del aire por la evaporación desde las hojas.
Otro factor a considerar es que un bovino adulto consume diariamente el 7% de su peso vivo en agua, por lo que se debe proporcionar una hidratación fresca, limpia y abundante, con bebederos accesibles y cerca de los animales. Al mismo tiempo hay que cuidar el consumo abrupto de agua, luego de períodos de privación, puede desencadenar un cuadro de intoxicación con signos nerviosos.
También hay que evitar manejos estresantes es una tarea clave durante el verano. Para ello, se recomienda arrear de manera tranquila -respetando el paso de los animales- y realizar los encierres y trabajos en manga a primera hora de la mañana o última hora de la tarde.
En cuanto a la alimentación, en producciones de engorde a corral, se deberá administrar entre el 30 y 40% de la ración por la mañana (el resto por la tarde) e incrementar el porcentaje de fibra en la dieta.
“Cuando se prevean altas temperaturas -concluye el Senasa-, será necesario refrescar a la hacienda -bien temprano a la mañana o durante la noche-, utilizando un caudal de agua suficiente para penetrar el pelo. Si se los moja en horas de mucho calor y de manera insuficiente, puede ser contraproducente. También se sugiere remojar el suelo de los corrales, sin embarrarlos, para minimizar la radiación indirecta de los bovinos”.
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ALERTA ROJA
De acuerdo con la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), las condiciones climáticas y los vientos, “sumado a la falta de preparación previa ante estos eventos recurrentes, impidió neutralizar rápidamente los focos de incendios aparecidos en campos bonaerenses tanto en localidades de Coronel Dorrego y Tres Arroyos, como Copetonas, Oriente, Valle Hermoso, pero principalmente en los campos del oeste y sur pampeano”
Todo el territorio pampeano se mantiene en alerta roja por riesgo extremo de incendios, debido a las elevadas temperaturas, presencia de material combustible seco y la probabilidad de tormentas eléctricas que podrían originar nuevos focos.
Según se denuncia, “esta situación no es nueva”. “Desde Carbap hace años venimos remarcando la necesidad de trabajar coordinadamente de manera previa al inicio de la temporada de incendios, donde se deben disponer de las medidas precautorias necesarias para atenuar las consecuencias del fuego y evitar pérdidas fatales”.
De acuerdo con el comunicado, “desde Vialidad Nacional como Provincial se deberían realizar los trabajos de mantenimiento correspondiente a las banquinas, en rutas y en caminos vecinales, muchos de ellos intransitables y que no se condice con las tasas de guías que se les cobra a los productores”.
Además, sigue Carbap, “se debería disponer, conociendo la situación de esta época del año, de camiones tanques para el transporte de agua, máquinas tipo motoniveladoras, y toda aquella máquina necesaria para controlar a la brevedad el fuego. Ni hablar de aviones hidrantes, tan necesarios para este fin”.
Recuerda la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa que una vez controlado el fuego, “viene el control de daños. En el 2017, desde Carbap debimos articular ayuda de envío de forraje para poder mantener el ganado que sobrevivió a las llamas en conjunto con el Ejército Argentino, cuando se quemaron más de 300 mil hectáreas.
Actualmente, con casi 100 mil hectáreas quemadas en La Pampa, serán necesarias líneas de crédito diferenciales que amerita este tipo de catástrofe para recomponer alambrados, corrales, mangas y demás, necesarios para volver a producir normalmente”. DIB
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Piden penas más duras para quienes ataquen silobolsas
Desde la Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) presentaron ante legisladores nacionales un proyecto de ley para modificar el Código Penal con la introducción de la figura de “vandalismo rural” frente a los ataques a silobolsas.
El proyecto fue llevado a los senadores nacionales Patricia Bullrich y Pablo Cervi, ambos de La Libertad Avanza. La iniciativa apunta a tipificar y sancionar “de manera específica los delitos que afectan a la producción agropecuaria”, informó La Vanguardia de Balcarce.
Esto expresa la propuesta de CRA: “El proyecto plantea la reforma de los artículos 186 y 189 del Código Penal e incorpora el artículo 184 bis, que crea la figura de Vandalismo Rural. Esta nueva tipificación prevé penas de dos a cinco años de prisión para quienes afecten el normal desempeño de un establecimiento rural mediante la destrucción, inutilización o daño de granos, silobolsas, cultivos, plantaciones, ganado, forrajes y otros bienes vinculados a la actividad agropecuaria".
“No se trata solo de proteger bienes materiales, sino de resguardar el trabajo, la inversión y la seguridad de quienes producen alimentos en todo el país”, sintetizó Confederaciones Rurales Argentinas. DIB
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Trigo: récord de producción, pero no en ingreso de divisas
De acuerdo con las últimas estimaciones oficiales, la producción de trigo en Argentina rondaría los 27 millones de toneladas en la campaña 2025/26. Desde el punto de vista productivo, se trataría de un hito histórico por dos razones: por un lado, sería el mayor volumen desde que se llevan registros (1969/70); por otro, se alcanzaría gracias a rendimientos máximos del cultivo, con una superficie de siembra relativamente estable al nivel de los últimos años. Sin embargo, este récord físico no tendría su correlato comercial: el precio internacional del grano se ubica en mínimos del siglo y el ingreso de divisas por las exportaciones de trigo 2025/26 quedaría lejos de otros registros alcanzados en el pasado.
Según la última previsión oficial de la SAGyP, con el 76% del área ya cosechada a mediados de diciembre de 2025, la producción de trigo se ubicaría en 26,8 millones de toneladas a nivel nacional en la campaña 2025/26. Tal como muestra el gráfico 1, de confirmarse este guarismo se trataría de un máximo histórico para la producción del cereal.

En comparación con la campaña 2024/25, el volumen producido aumentaría cerca de 50% (de 18,5 a 26,8 millones de toneladas), impulsado principalmente por un salto de casi 40% en los rindes medios del cultivo (de alrededor de 30 a 40 qq/ha) y, en menor medida, por un incremento del 4% en el área sembrada (de 6,5 a 6,8 millones de hectáreas). En relación el máximo anterior de la serie, alcanzado durante la campaña 2021/22, la producción sería aproximadamente 20% mayor y la mejora se explicaría prácticamente en su totalidad por mayores rindes, dado que la superficie cultivada se mantendría en niveles similares a los de entonces (6,7–6,8 millones de hectáreas).
Teniendo en cuenta que alrededor del 65% de la producción se destinaría a la exportación (unos 17,5 millones de toneladas) y utilizando un precio medio en torno a USD 200 por tonelada de trigo para los embarques (promedio en base a FOB puertos argentinos, dic-25 a mayo-26), se estima un ingreso de divisas de USD 3,5 mil millones por las exportaciones de trigo en la campaña 2025/26.
En comparación con la campaña 2024/25, el valor exportado crecería 17% (de USD 3 MM a USD 3,5 MM) pese a que las cantidades exportadas se ubicarían 37% por encima de las de entonces (17,5 M versus 12,8 M de toneladas, de acuerdo a las estimaciones). En relación con el máximo de la serie en valores (2021/22), el ingreso de divisas 2025/26 sería 26% inferior en términos reales (USD 4,7 MM versus USD 3,5 MM) con cantidades 25% mayores a las de ese entonces (17,5 M versus 14 M de toneladas, aproximadamente). De lo anterior se desprende que el registro 2025/26 dista de constituir un máximo en perspectiva histórica, algo que puede apreciarse claramente en el gráfico 2.

Como se mencionase anteriormente, el motivo de que el hito productivo no tenga su correlato en récord de divisas se encuentra en una floja coyuntura de precios para el cereal. Para tener orden de magnitud, en el gráfico 3 se observa que en 2025/26 el precio medio de las exportaciones de trigo constituiría el tercer peor registro en lo que va del siglo (casi empatado con 2004/05, solo algo mejor que en 2000/01) y guardaría una brecha negativa de más del 30% con respecto a su promedio histórico (USD 201 versus USD 295 por tonelada, respectivamente).

El récord productivo de la campaña de trigo 2025/26 se apoya en condiciones climáticas favorables que permitieron alcanzar rindes excepcionales; pero también en señales de política orientadas a construir una arena de negocios más amigable con el sector privado (menor presión impositiva, avances en la normalización del frente cambiario y una agenda declarada de reducción de costos y trabas administrativas), que contribuyeron a sostener el cultivo dentro de la rotación aun cuando las perspectivas de precios tampoco eran las mejores al inicio de la campaña.
De cara a lo que viene, el desafío es profundizar esta agenda, en particular avanzando hacia la eliminación de los derechos de exportación al trigo, para que el salto de productividad del último año no sea un episodio transitorio sino un proceso sostenible.
En un esquema sin DEX, el sector tendría más “espalda” para sostener la inversión en tecnología, fertilización y manejo, factores clave para amortiguar escenarios adversos de precios (como el actual), o shocks negativos de productividad que pudieran surgir por los riesgos inherentes de producir a cielo abierto.
Franco Artusso, responsable de la sección Agro-Industrial
Fundación Mediterránea titulado “Trigo: récord de producción, pero no en ingreso de divisas”, presidida por María Pía Astori.

