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Destacan la baja de las retenciones
23 de enero de 2025
Referentes agrarios de todo el país se refirieron con beneplácito la decisión del Gobierno de eliminar las retenciones a las economías regionales y dar de baja los derechos de exportación para todos los cultivos hasta junio próximo.
La baja o quita de retenciones a las exportaciones agropecuarias era un reclamo unificado de todo el sector. Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) apoyaron «que se ponga al campo como prioridad y se lo reconozca como uno de los sectores que motoriza la economía del país».
«Hace muchos años venimos solicitando la eliminación total de las retenciones y hemos acercado varios documentos y propuestas a las actuales autoridades nacionales y provinciales. Esta noticia sin dudas representará un alivio para los productores, pero seguiremos trabajando y buscando la eliminación total y definitiva de ese impuesto distorsivo», manifestaron.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Heraldo Moyetta, dialogó con el programa “Así nos va” que se emite por Radio Splendid y dijo: “la verdad es que nos sorprendió la noticia, pero creíamos y sabíamos que el presidente iba a cumplir con la promesa”.
«Es una señal positiva de parte del gobierno. Lo más importante es que cumplió una promesa de campaña que hace mucho no pasaba. La baja es importante, ya que estábamos con una situación de números muy complicados y con una sequía importante», agregó.
A su vez, Ronalt Garnier, presidente de la cooperativa agropecuaria La Paz, de Entre Ríos, remarcó que el sector agropecuario vivía un momento delicado con los precios internacionales de los cereales en baja. «Tenemos que competir con países sin retenciones, entonces es muy difícil. En Entre Ríos el 71 por ciento de la producción se hace en campos de terceros, este año no cerraban los números por ningún lado. Por eso, para el sector este anuncio es un incentivo importante y lo recibimos con entusiasmo. Hay que ver mañana cómo reaccionan los precios, especialmente de la soja que es el foco de la tormenta».
A todo esto, Miguel Simioni, titular de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló que «reducir la carga impositiva sobre el sector productivo no solo alienta la actividad económica, sino que también genera un gran impacto federal, dado que muchas de las producciones beneficiadas son clave para el desarrollo de economías regionales y la generación de empleo en todo el país». (NA)
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CARBAP exige la eliminación de las retenciones por ley
Semanas atrás el Gobierno nacional anunció una serie de rebajas en las retenciones agropecuarias que comenzarán por el trigo y la cebada, desde este mes de junio, y seguirán con soja, maíz, girasol y sorgo a partir de 2027. En ese contexto, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) destacó que “la reducción de retenciones es el camino”, pero “la eliminación debe ser el objetivo”.
En un comunicado, CARBAP señaló que “valoramos el anuncio realizado por el Presidente de la Nación respecto al cronograma de reducción de los Derechos de Exportación (DEX)”.
De ese modo, “la decisión constituye una señal positiva y coherente con el camino que el Gobierno Nacional viene impulsando en materia de reducción de la presión impositiva, apertura económica, libertad de comercio, ordenamiento macroeconómico y recuperación de los equilibrios fiscales. Reconocemos los avances alcanzados en estos aspectos, que han contribuido a generar un escenario de mayor previsibilidad para la producción y la inversión”.
Agregaron: “Consideramos que el equilibrio fiscal debe consolidarse como una verdadera política de Estado. La estabilidad macroeconómica es una condición indispensable para el crecimiento sostenido de la Argentina y constituye una demanda histórica de quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país”.
Y resaltaron que “la competitividad del sector agropecuario no depende únicamente de los Derechos de Exportación; también se ve afectada por una estructura impositiva provincial y municipal que continúa expandiéndose y que requiere una profunda revisión”.
No obstante, insistieron: “El cronograma anunciado debería contemplar una reducción más acelerada de los Derechos de Exportación”. Ya que “si bien comprendemos los desafíos que implica sostener el equilibrio de las cuentas públicas, no resulta razonable que dicho esfuerzo continúe recayendo de manera desproporcionada sobre un único sector productivo a través de un impuesto distorsivo que desalienta la producción, limita las exportaciones, reduce la inversión y afecta la incorporación de tecnología”.
Argumentaron desde CARBAP que “la producción agropecuaria argentina continúa enfrentando una situación de clara desigualdad respecto de otros sectores de la economía. Mientras numerosas actividades han visto eliminados sus derechos de exportación o cuentan con regímenes específicos de promoción e incentivos, como los contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el agro sigue soportando una carga tributaria diferencial que condiciona su competitividad y restringe su potencial de crecimiento”.
Por ello, “consideramos fundamental que el cronograma anunciado no tenga como horizonte final el año 2028, sino que establezca de manera explícita el camino hacia la eliminación total de los Derechos de Exportación. Del mismo modo, entendemos que dicho sendero debería quedar plasmado en una ley que otorgue previsibilidad y seguridad jurídica a largo plazo, evitando que futuras administraciones vuelvan a recurrir a este instrumento que ha demostrado ser perjudicial para el desarrollo productivo y exportador del país”.
“Los fundamentos para avanzar en esa dirección son cada vez más sólidos. En su reciente informe sobre la economía argentina, el Fondo Monetario Internacional identificó a los Derechos de Exportación como uno de los principales impuestos distorsivos que afectan el crecimiento, las exportaciones, la inversión y la incorporación de tecnología. Asimismo, citó estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que muestran que su eliminación permitiría incrementar significativamente las exportaciones agroindustriales en la próxima década, además de generar mejoras en la producción, el ingreso de divisas y el crecimiento económico del país”, argumentaron.
Y señalaron: “Estas conclusiones ratifican algo que el sector productivo viene señalando desde hace años: la eliminación de los Derechos de Exportación no debe ser vista como un beneficio sectorial, sino como una herramienta de desarrollo para toda la Argentina”. Porque “más producción significa más actividad económica, más empleo, más exportaciones, más divisas y una mayor capacidad de generación de riqueza para el conjunto del país”.
“Un sistema tributario que incentive la producción”
“Desde CARBAP seguiremos acompañando todas aquellas medidas que fortalezcan la estabilidad macroeconómica, promuevan la inversión y permitan liberar el enorme potencial productivo del interior argentino”, afirmaron.
“El camino iniciado es positivo, pero el objetivo final debe ser claro: la eliminación definitiva de los Derechos de Exportación y la construcción de un sistema tributario que incentive la producción en lugar de castigarla”, cerraron desde CARBAP.
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Soja: Baja de retenciones inyectan US$ 200 millones a la economía
El economista de IERAL de la Fundación Mediterránea, Manuel Garzón, afirmó que la baja de retenciones anunciada por el Gobierno nacional podría inyectar entre 100 y 200 millones de dólares en la economía cordobesa durante el próximo año.
El análisis se conoció después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, ampliara los anuncios realizados por el presidente Javier Milei e incorporara reducciones para maíz, sorgo, girasol y exportaciones industriales, además de las ya comunicadas para soja, trigo y cebada.
“Sorprendió un poco la baja, aunque es algo reclamado por el sector agropecuario de manera insistente, sobre todo este año, en donde habían subido mucho los costos y los precios de algunos insumos”, señaló Garzón a radio Cadena 3.
El economista sostuvo que se trata de la tercera reducción de derechos de exportación impulsada por el gobierno de Milei y explicó que apunta principalmente a “descomprimir los cereales y los cultivos de invierno”, de cara a la próxima campaña.
Sobre la soja, Garzón remarcó que sigue siendo “el producto más gravado” del sector agropecuario. “Mi lectura es que es una buena medida, seguramente para este sector quizá un poco insuficiente, pero en la dirección correcta”, expresó.
Según el esquema informado, las retenciones al trigo bajarán del 7,5% al 5,5%, mientras que la soja tendrá una reducción gradual durante 2027 y 2028. Para el maíz, cultivo clave en Córdoba, se prevé una baja trimestral que lo llevará progresivamente hasta el 5%. También habrá reducciones para girasol, sorgo y exportaciones industriales.
Garzón estimó que el impacto fiscal de la medida será limitado este año, ya que la reducción alcanza principalmente a cereales de invierno que, en buena parte, ya fueron comercializados. “El gobierno casi que no arriesga muchos recursos: 30 millones de dólares, no mucho más que eso”, indicó.
El mayor efecto, afirmó, se verá en 2027, cuando impacte sobre una campaña completa y comience a operar la reducción de la soja. “El costo fiscal completo para el año que viene estará entre 400 y 700 millones de dólares, que es una cifra interesante”, precisó.
En el caso de Córdoba, Garzón calculó que la provincia podría captar cerca del 25% de ese beneficio por el peso de su producción agropecuaria. “Serían entre 100 y 200 millones de dólares”, sostuvo.
El economista también señaló que ese ingreso adicional podría trasladarse a otros sectores de la economía provincial. “El productor argentino en general va reinvirtiendo todo lo que va ganando, lo que va mejorando. Uno esperaría una mayor demanda de bienes de capital, mayor demanda de insumos y, por ahí, inversiones en construcción”, explicó.
Como referencia, Garzón graficó que entre 100 y 200 millones de dólares podrían equivaler, en Córdoba, a “200 o 300 equipos nuevos de maquinaria agrícola”. Además, advirtió que la mayor actividad también tendría impacto en la recaudación provincial, especialmente por Ingresos Brutos.
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Desde 2027 bajan las retenciones al maíz, el girasol y el sorgo
Tras el anuncio del presidente Javier Milei en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires de una baja inmediata de las retenciones para el trigo y la cebada, y un esquema de reducción gradual para la soja, Luis Caputo, el ministro de Economía, Pablo Lavigne, secretario de Comercio, y Sergio Iraeta, secretario de Agricultura, informaron en una conferencia de prensa que también reducirán las alícuotas para maíz, sorgo y girasol.
Una de las primeras confirmaciones del equipo económico fue que la soja tendrá una reducción mensual de 0,25 puntos porcentuales a partir de 2027, despejando la duda que había planteado el Presidente Milei durante el anuncio que había supeditado la baja según la recaudación fiscal. De esta manera, cuando concluya el mandato del Gobierno, la alícuota quedará en 21%. Mientras que en 2028 el esquema de la baja mensual pasará a ser de 0,5 puntos, lo que llevaría el derecho de exportación al 15% hacia fines de ese año.
Para el maíz y el sorgo, en tanto, la reducción del impuesto será trimestral. En el primer trimestre de 2027 las alícuotas bajarán de 8,5% a 8,25% y finalizarán ese año en 7,5%. Luego, en 2028, el recorte será de 0,5 puntos por trimestre, por lo que ambos cultivos cerrarían ese ciclo con una carga del 5,5%.
En cambio, el girasol tendrá un esquema semestral. Desde el actual 4,5%, descenderá a 4,25% en el primer semestre de 2027 y luego a 4% en la segunda mitad del año. Durante 2028, la reducción será de 0,5 puntos por semestre: pasará a 3,5% en los primeros seis meses y terminará el año en 3%.
Además, el Gobierno aclaró que los subproductos, como son el caso de la harina y aceite, los principales complejos exportadores del país, también tendrán una reducción proporcional. Actualmente, ambos tributan una alícuota del 22,5%.

