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Oruga de la espiga en maíz:¿Qué hacer ante daños en tecnologías Bt?
14 de enero de 2025
| Ante el aumento de casos de fallas en el control de plagas en maíz Bt con la proteína Vip3A, la Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM) acerca algunas recomendaciones para saber cómo actuar en esta campaña maicera 24/25. |
Daño de Helicoverpa zea en espiga de maíz. |
| La oruga de la espiga (Helicoverpa zea) está ganando terreno en los lotes de maíz, generando inquietud entre los productores. La tecnología Bt en maíz es una herramienta clave para el control de esta plaga y otros lepidópteros, ya que permiten al cultivo producir proteínas (Cry y Vip) con efecto insecticida. Si bien estas biotecnologías siguen siendo fundamentales para el control de esta oruga, conocida por su daño en los granos superiores de la espiga, su presencia plantea preguntas sobre la efectividad de las proteínas disponibles y cómo manejarlas. Frente a esta situación, la Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid tomó cartas en el asunto para conocer más sobre el comportamiento de este insecto en la última campaña y cómo actuar ante posibles fallas de control. ¿Qué está pasando a campo? Según la reciente encuesta de la REM, el 36,8% de los productores con maíces tempranos y el 44,6% con maíces tardíos identificaron a la oruga de la espiga como la principal plaga en la campaña 2023/24. Aunque históricamente se consideró una plaga secundaria, su impacto ha crecido significativamente, especialmente en lotes con eventos Bt -como la proteína Vip3A- que representan casi el 60% de los maíces sembrados por productores socios de Aapresid, alcanzando el 82% en el NEA. La empresa desarrolladora del evento, realizó los estudios confirmatorios de cambio de susceptibilidad de H. zea a la proteína Vip3A y se reportó los resultados de control parcial a las agencias regulatorias. Los mapas de la REM también reflejan el crecimiento poblacional de esta oruga en la última campaña en prácticamente todo el territorio maicero nacional. En consulta con especialistas como Alejandro Vera, entomólogo de la EEAOC, destacó que además de su mayor presencia en el campo H. zea podría estar mostrando cambios en sus hábitos, como la puesta de huevos sobre las hojas además de los estigmas (la ‘barba de choclo’ de las espigas), aunque aún faltan más investigaciones para corroborar esto. “Es fundamental ajustar los monitoreos, principalmente en la etapa R1 que es cuando los estigmas se hacen visibles, y posicionar los productos adecuados en el momento justo para complementar a la tecnología Bt. Si trabajamos en este sentido, no tendríamos que fracasar”, subrayó. ¿Cómo actuar frente a una posible falla de control? En cada campaña, algunos productores detectan daños inusuales en lotes con tecnología Bt que deberían haber sido controlados. La mayoría de las veces, estos casos resultan ser «falsas alarmas», y tienen que ver más bien con errores en el uso de híbridos o refugios, y posibles factores climáticos adversos. Por eso, ante sospechas es clave seguir los siguientes pasos: 1- Comunicación con el semillero: el productor o asesor debe informar cualquier daño sospechoso para activar un análisis detallado y notificar a las Agencias Reguladoras en el caso que se confirme la sospecha. 2- Análisis a campo: técnicos del semillero visitan el lote para identificar la causa del daño. En esta etapa, se evalúan factores como la identificación de la plaga, niveles de consumo de proteína Bt, posibles migraciones de larvas grandes desde plantas cercanas, entre otros. 3- Investigación avanzada: si se confirma la sospecha de fallas en el control, la empresa desarrolladora del evento debe profundizar en la investigación a campo y laboratorio para determinar si realmente ha ocurrido un cambio en la susceptibilidad de las poblaciones a la proteína Bt. Tecnología Bt: aún una aliada clave A pesar de los desafíos, la proteína Vip3A sigue ofreciendo un alto nivel de control sobre plagas como el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) y el barrenador del tallo (Diatraea saccharalis), para las cuales no se han reportado fallas significativas. El manejo adecuado de estas tecnologías es clave para retrasar la evolución de resistencia en las plagas objetivo. Dentro de las estrategias integradas más importantes están el monitoreo constante y la adopción de refugios y, de ser necesarios tratamientos químicos, el uso adecuado de insecticidas para un control en tiempo y forma, antes que la larva ingrese a la espiga. Prolongar la utilidad de estas herramientas requiere el compromiso de todos los actores: productores, asesores y semilleros. Actuar a tiempo y con las estrategias adecuadas es el camino para proteger las tecnologías Bt y garantizar su efectividad en campañas futuras. |
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El sector agroexportador liquidó divisas por U$S 1.850 millones en enero
El complejo agroexportador argentino inició el 2026 con una señal contundente para la economía nacional: durante el mes de enero, las empresas vinculadas a la industria oleaginosa y cerealera liquidaron divisas por US$ 1.850 millones, lo que representa un incremento del 82% respecto de diciembre de 2025, según informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) junto al Centro de Exportadores de Cereales (CEC) en un comunicado.
El dato cobra especial relevancia en un contexto de fuerte atención sobre el mercado cambiario y el ingreso de dólares genuinos a la economía. Con estos guarismos, el sector agroindustrial, que explica cerca del 48% de las exportaciones totales del país, vuelve a posicionarse como el principal generador de divisas, con impacto directo en la actividad económica, la recaudación fiscal y el nivel de reservas.
Desde las entidades explicaron que el desempeño de enero estuvo asociado al incremento de los embarques de trigo y cebada, junto con la continuidad de las exportaciones de maíz y de productos industrializados de soja, como harina y aceite, los principales bienes exportados por la Argentina.
El comunicado también aclaró un punto central del debate público: la liquidación de divisas no se produce al momento exacto de la exportación, sino que suele anticiparse entre 30 y 90 días, dependiendo del producto y de su grado de procesamiento. En ese sentido, Ciara-CEC descartó la existencia de retrasos deliberados y señaló que el ingreso de dólares permite sostener la compra de granos a los productores al mejor precio posible.
Si bien el volumen de divisas resulta significativo, el sector advirtió que las comparaciones intermensuales deben tomarse con cautela. La dinámica del comercio granario se encuentra atravesada por múltiples factores, como los precios internacionales, las condiciones climáticas, el calendario de cosechas, las medidas regulatorias y eventuales conflictos logísticos o sindicales.
Para distritos portuarios y productivos del interior bonaerense, como el Partido de Necochea y su área de influencia, la evolución del complejo cerealero continúa siendo un termómetro clave de la actividad. El movimiento de granos, la logística portuaria y los embarques sostienen empleo directo e indirecto y refuerzan el rol estratégico del sector en la economía regional.
Pese al repunte registrado en enero, desde Ciara-CEC subrayaron que Argentina mantiene un estancamiento en el crecimiento exportador, dependiendo en gran medida de las variaciones de los precios internacionales, un desafío estructural que sigue pendiente en la agenda económica del país. DIB
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Toda la información del día 12/1/2026
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Se viene una cosecha récord
La producción total de granos en Argentina para el ciclo 2025/26 se estima en 154,8 millones de toneladas, con un incremento del 12% respecto a la campaña previa y superaría el máximo histórico de 141,5 millones de toneladas registrado en la cosecha 2018/19.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la tendencia se basa en un invierno con precipitaciones abundantes que permitieron el desarrollo de las siembras con buena humedad en los suelos, luego de un período de sequías y heladas.
Los cultivos de invierno, como el trigo y la cebada, alcanzaron producciones récord de 27,7 y 5,6 millones de toneladas, respectivamente. Por su parte, la cosecha gruesa, se proyecta que el maíz alcance 61 millones de toneladas, lo que implica una suba interanual del 22% tras la recuperación del área sembrada, informó La Nueva.
En materia comercial, se prevén exportaciones de granos, harinas y aceites por 110 millones de toneladas, el volumen más alto registrado hasta la fecha, lo que generaría un ingreso de 36.800 millones de dólares.
El complejo sojero se mantendría como el principal exportador con 19.500 millones de dólares, seguido por el maíz con 8.200 millones y el trigo con 3.750 millones.
Finalmente, el informe de la Bolsa de Rosario señala que la recaudación fiscal por Derechos de Exportación (DEX) de las seis principales cadenas agroindustriales ascendería a US$ 4.830 millones en 2026, es decir un 4% más que el año anterior. La soja aportaría US$ 3.670 millones a este total.

Daño de Helicoverpa zea en espiga de maíz.
