Campo
Siembra directa: ¿Qué hay de nuevo?
4 de abril de 2024
| La superficie agrícola mundial, que abarca aproximadamente un 38% del planeta, juega un papel vital en la alimentación de más de dos mil millones de personas. Sin embargo, este suministro se ve amenazado por la creciente degradación de los suelos, especialmente en áreas bajo labranza intensiva. Este método rompe la estructura del suelo y lo expone a la erosión y pérdida de nutrientes, comprometiendo su capacidad productiva. En la otra vereda, la siembra directa (SD) propone implantar un cultivo sin labrar la tierra previamente, siendo una alternativa sustentable para cuidar el preciado recurso. Al no disturbar el suelo, la SD reduce la erosión y pérdida de carbono orgánico del suelo (COS), crucial para mantener su calidad y productividad. Además, conserva la humedad y promueve la biodiversidad del suelo convirtiéndolo en un verdadero sumidero de carbono, lo que puede contribuir significativamente a mitigar el cambio climático. Instituciones como la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) promueve esta tecnología desde hace más de 30 años en Argentina, que hoy abarca el 90% del área sembrada del país. Desde Aapresid se sostiene los beneficios que redundan de su uso integrado con estrategias como la cobertura permanente del suelo con diversos cultivos y sus restos (rastrojos), la nutrición balanceada y el manejo integrado de plagas. Si bien hay varios estudios científicos que dan cuenta de los beneficios de esta tecnología, parece que la SD ha captado el interés de la comunidad científica actual que, dado su potencial para enriquecer los stocks de carbono y nutrientes, la biodiversidad y el rendimiento de cultivos, le ha puesto el foco en numerosos estudios a nivel mundial. Un meta-análisis que abarcó numerosos sitios a nivel mundial mostró que la SD aumenta la agregación del suelo, especialmente los macro agregados, que son las unidades funcionales de la estructura física, fundamentales para la estabilización de la materia orgánica. Además, los autores encontraron que la SD favorece la acumulación de COS y nitrógeno total. Otro estudio reciente corroboró que la SD en combinación con cultivos de servicios -sembrados entre cultivos de renta-, mejora el almacenamiento de COS y la respiración del suelo. Esto debido al mayor aporte de biomasa y densidad de raíces, especialmente en la primera capa del suelo. Por otra parte, la SD puede mejorar la diversidad de la microbiota y fauna del suelo, fundamental en el ciclo de nutrientes y la sostenibilidad agrícola. Los sistemas de SD a largo plazo se comportan de manera similar a los naturales, estimulando la actividad biológica del suelo y mejorando la productividad de los cultivos. Un artículo publicado en enero de este año muestra que una mayor diversidad de cultivos en SD aumenta la abundancia de microorganismos y reduce la tasa de descomposición del rastrojo, equilibrando el sistema. En cuanto a los rendimientos, hay estudios que señalan que la SD a largo plazo promueve mejoras en la calidad física del suelo y la productividad de los cultivos. Además, los mayores rendimientos refuerzan la viabilidad económica del sistema. La evidencia científica ratifica a la SD como una práctica beneficiosa para el ambiente y la productividad agrícola. Se resalta la capacidad de la SD para reconstituir y recarbonizar los suelos y crear entornos agrícolas equilibrados y resilientes frente al cambio climático. Esto la consolida como la mejor opción para el futuro de la agricultura sostenible. |
Por Elina Ribot – Prensa Aapresid
Campo
Toda la información del día 12/1/2026
Campo
Se viene una cosecha récord
La producción total de granos en Argentina para el ciclo 2025/26 se estima en 154,8 millones de toneladas, con un incremento del 12% respecto a la campaña previa y superaría el máximo histórico de 141,5 millones de toneladas registrado en la cosecha 2018/19.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la tendencia se basa en un invierno con precipitaciones abundantes que permitieron el desarrollo de las siembras con buena humedad en los suelos, luego de un período de sequías y heladas.
Los cultivos de invierno, como el trigo y la cebada, alcanzaron producciones récord de 27,7 y 5,6 millones de toneladas, respectivamente. Por su parte, la cosecha gruesa, se proyecta que el maíz alcance 61 millones de toneladas, lo que implica una suba interanual del 22% tras la recuperación del área sembrada, informó La Nueva.
En materia comercial, se prevén exportaciones de granos, harinas y aceites por 110 millones de toneladas, el volumen más alto registrado hasta la fecha, lo que generaría un ingreso de 36.800 millones de dólares.
El complejo sojero se mantendría como el principal exportador con 19.500 millones de dólares, seguido por el maíz con 8.200 millones y el trigo con 3.750 millones.
Finalmente, el informe de la Bolsa de Rosario señala que la recaudación fiscal por Derechos de Exportación (DEX) de las seis principales cadenas agroindustriales ascendería a US$ 4.830 millones en 2026, es decir un 4% más que el año anterior. La soja aportaría US$ 3.670 millones a este total.
Campo
Nación lanza créditos para productores afectados por los incendios
El Banco Nación (BNA) lanzó créditos especiales como parte de un conjunto de medidas de asistencia financiera destinadas a acompañar a los productores agropecuarios MiPyMEs afectados por los incendios en el centro y sur del país.
La iniciativa alcanza a productores ubicados en La Pampa y en aquellas provincias de la región patagónica que hayan sufrido daños como consecuencia de los incendios ocurridos durante diciembre de 2025 y enero del actual calendario.
Las medidas comprenden asistencia financiera y prórroga de vencimientos para operaciones comerciales vigentes, “ante las graves consecuencias económicas provocadas por los incendios registrados”, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
La línea de crédito está destinada al otorgamiento de renovaciones y prórrogas, Inversiones y Capital de Trabajo, para clientes MiPyMEs bajo cualquier forma societaria o unipersonal.
Condiciones de la asistencia financiera del BNA
Monto máximo:
- Para prórrogas o renovaciones: según las obligaciones contraídas
- Para Capital de Trabajo o Inversión: no podrá superar los $100.000.000 por usuario, con un tope máximo para Capital de Trabajo de $50.000.000.
Tasa de Interes:
- Prórrogas o esperas: se mantiene la tasa pactada en origen.
- Inversiones: se aplicará una Tasa Fija 30% TNA para los primeros tres años, luego TAMAR + 4 puntos porcentuales anuales; ó podrá optarse por una Tasa Fija 35% TNA.
- Capital de Trabajo: TAMAR + 4 puntos porcentuales anuales; o bajo la modalidad de 38% TNA Fija.
Plazo:
- Para el Otorgamiento de renovaciones y prórrogas: se otorgarán por un período de hasta 360 días, a contar del primer vencimiento no cancelado.
- Para Inversiones: hasta 60 meses.
- Para Capital de Trabajo: hasta 36 meses.
El período de gracia se aplicará únicamente para el capital, hasta 12 meses. En caso de que el plazo sea menor a 36 meses, el mismo será de hasta 6 meses. La cancelación mensual, trimestral o semestral será de acuerdo con el flujo de fondos del solicitante.
Desde el Banco Nación remarcaron que “con este esquema integral de apoyo, la entidad respalda la recuperación y la continuidad de las actividades productivas en las zonas afectadas”. #AgenciaNA

