Seguinos

País

Más familias se endeudan para pagar alimentos y remedios

5 de junio de 2023

Más de la mitad de los hogares argentinos (el 53,4%) se endeuda de distintas formas y el 63,8% utiliza los préstamos solicitados para costear gastos en comida y medicamentos, un porcentaje que asciende al 65,4% en el caso de los hogares cuyo principal sostén son mujeres. Esas son algunas de las conclusiones más notables de una encuesta que presentó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Ministerio de Economía argentino.

La Encuesta de Financiamientos y Medios de Pago se realizó entre octubre y noviembre del año pasado, con más de 3500 casos. Según el relevamiento, el 46,6% de las personas no habían solicitado créditos o préstamos en el último mes, mientras que el 53,4% sí lo había hecho. De ese porcentaje, el 30,8% había tomado préstamos formales (incluyen créditos bancarios o de financieras, de la Anses, tarjetas de crédito o el financiamiento otorgado por fintechs a través de aplicaciones móviles) e informales (incluyen los préstamos de familiares o amigos, el fiado en comercios, los préstamos de empleadores o prestamistas, entre otros), el 14,1%, solo préstamos informales y el 8,5%, solo créditos formales.

En tanto, si se analiza la situación laboral del principal sostén del hogar, los encabezados por trabajadores formales solicitan menos préstamos: el 46,1% de quienes se encontraban en la formalidad laboral habían solicitado algún tipo de financiamiento en el último mes, contra los trabajadores informales, grupo en el cual la cifra ascendía al 63,7%.

“Esta diferencia es aún mayor al observar a los hogares según sexo. En ambos casos (ocupación formal o informal), los hogares sostenidos por mujeres solicitaron en mayor medida algún tipo de financiamiento durante el último mes, especialmente las mujeres que trabajan en la informalidad. El 69,2% de las trabajadoras informales solicitó algún tipo de financiamiento en el último mes, en tanto que entre las mujeres con puestos formales la proporción fue del 49,5%”, indicó el informe dado a conocer por el diario La Nación

Los residentes de la ciudad de Buenos Aires son los que menos solicitan créditos o préstamos: solo el 40,4% lo había hecho en el último mes. En el extremo opuesto se ubican las personas del noreste argentino: el 66,9% recurrió a algún tipo de financiamiento, y una gran proporción (44,2%) recurrió tanto a fuentes formales como informales.

Aun con estas diferencias regionales, el uso de préstamos informales es elevado en todo el país: más del 14% de quienes viven en la Argentina recurre solo a préstamos de familiares o amigos, fiado, préstamos de empleadores o prestamistas.

Según el estudio, el uso de los préstamos se puede agrupar en dos grandes categorías: saldar deudas o realizar nuevos gastos. “En general, estos gastos no están asociados a la adquisición de bienes de capital ni de larga duración sino, a la inversa, están orientados a los consumos más básicos: el 63,8% de los hogares dijo utilizar el crédito/préstamo solicitado para costear gastos en comida y salud, sobre todo medicamentos. Este porcentaje asciende al 65,4% en el caso de los hogares cuyo principal sostén son mujeres y, en los hogares sostenidos por mujeres y con responsabilidad de cuidados de niños y/o adolescentes, 7 de cada 10 de quienes se endeudan, lo hacen para comprar comida”, puntualizó el informe.

ALTO ENDEUDAMIENTO

“Se habla mucho del boom de consumo, restaurantes llenos, economía barrani. Se habla poco de los altísimos niveles de endeudamiento, en donde además las mujeres son las más afectadas: 65% de los hogares a cargo de mujeres están endeudados para comprar comida y medicamentos”, afirmó la economista y exdirectora nacional de Economía, Igualdad y Género, Mercedes D’Alessandro.

Le sigue en orden la utilización del crédito tomado para costear expensas/servicios/impuestos (el 40,8% del total de hogares declara este destino) y, en menor medida, gastos para arreglos de la casa, el auto o la compra de computadoras o celulares (34,2%), gastos de alquiler (29,5%) y cuota del colegio o medicina prepaga (24,7%).

Con relación al uso de nuevo financiamiento para saldar deudas, el 39,9% de los hogares declara utilizarlo para cubrir deudas de cuotas o de compras fiadas en comercios. Este porcentaje asciende al 40,7% en el caso de hogares sostenidos principalmente por mujeres y al 51,9% si además tienen responsabilidades de cuidado. Entre los hogares que destinan el financiamiento a saldar deuda, le siguen aquellos que lo usan para devolver préstamos previos (37,9% del total de hogares dentro de los que destaca el 47,7% del total de hogares con responsabilidad de cuidados sostenidos por mujeres) y, finalmente, quienes usan estos montos para pagar deudas de tarjetas de crédito atrasadas (34,7% del total de hogares).

Según el economista y director del Centro de Finanzas Alternativas de la UCA, Ignacio Carballo, usar deuda para pagar deudas, para comer o por temas de salud es “el peor endeudamiento posible, reflejo de una economía del hogar en crisis”. “Aun cuando no hayan solicitado financiamiento en el último mes, muchos hogares acumulan deudas. Solo el 39,1% de los hogares no tiene pagos atrasados y el 60,9% de los hogares no se encuentra al día en el pago de servicios del hogar”, apuntó.

    Para esto se implementó una encuesta novedosa sobre Financiamientos y Medios de Pago, dónde se estudian fuentes formales e informales.

“Cruzando quienes tienen deudas y quienes sacan préstamos, más del 80% de quienes tienen retrasos en deudas o servicios han tenido que solicitar nuevos financiamientos en el último mes. Es el reflejo de la vulnerabilidad financiera de Argentina”, agregó.

Por último, Carballo dijo que la radiografía es crítica. “En los hogares de menores ingresos, solo el 9,7% no tiene pagos atrasados o deudas, mientras que el 34,3% dijo utilizar casi todos sus ingresos para saldar deudas y el 15,1% manifestó que no le alcanzan los ingresos para realizar estos pagos”, cerró.

Por María Julieta Rumi

País

Concesión de rutas: Nación excluyó a Aubasa

El Gobierno nacional confirmó que la empresa estatal bonaerense Aubasa fue excluida de esta etapa II de la Red Federal de Concesiones, el proceso licitatorio "destinado a modernizar y poner en valor más de 9.000 kilómetros de corredores estratégicos de la red vial nacional mediante inversión 100% privada"

Cabe recordar, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, explicó que enviaron una nota al Ministerio de Economía pidiendo la intervención de la Defensoría del Pueblo (tanto nacional como provincial) en el proceso de concesión de rutas. El objetivo, sostuvo, era garantizar “plena transparencia” en un proceso que, denunció, sufrió modificaciones sustanciales a último momento.

“Pretendemos que hagan de veedor y que participen de todo el proceso de selección”, dijo Katopodis en conferencia de prensa desde la Gobernación. Y destacó que a pocos días del cierre de ofertas, se cambiaron decenas de artículos del pliego, alterando las condiciones originales. Para la Provincia, esos movimientos “desvirtúan” la competencia y abren sospechas sobre posibles arbitrariedades en la adjudicación de las concesiones.

Según informó este miércoles la Secretaría de Transporte de Nación, “luego de haber concesionado la Etapa I, se está avanzando en la licitación de la Etapa II A, para concesionar más de 1.900 kilómetros de rutas nacionales. Esta etapa consta de 2 tramos, el Sur Atlántico - Acceso Sur de 1.325,17 km entre las RN 3, RN 205, RN 226, Autopista Ricchieri (sic), etc.; y el Pampa de 546,65 km (RN 5)”. Para la concesión de los 1.325,17 kilómetros del Tramo Sur Atlántico – Acceso Sur (RN 3 desde el Gran Buenos Aires hacia el sur provincial, RN 205, RN 226, y accesos críticos como la Autopista Ricchieri, Autopista Ezeiza-Cañuelas, y Autopista Newbery), “se recibieron diez ofertas, de las cuales seis fueron aprobadas y cuatro rechazadas”: una de ellas, Aubasa.

Y en el contexto de críticas del gobierno bonaerense, desde Nación dieron los detalles de por qué fue excluida la empresa de la Provincia. “Su exclusión responde exclusivamente a cuestiones técnicas y objetivas derivadas del incumplimiento de requisitos esenciales establecidos en el pliego que rige la licitación, los cuales fueron oportunamente aceptados por todos los oferentes al momento de su presentación”.

El texto da los argumentos oficiales que justificarían la exclusión de Aubasa: “En primer lugar, una de las exigencias esenciales de la licitación es acreditar capacidad para la ejecución directa de las obras”. De acuerdo con el comunicado de Nación, “el requisito apunta a que se trate de una empresa que ejecute efectivamente las obras por sí misma, y no de contratistas que las tercericen”. Así, dice el Gobierno, “la documentación presentada por Aubasa da cuenta principalmente de tareas de operación, pero no acredita la ejecución material de obras con recursos y estructura propia, en los términos exigidos por el pliego”.

Por otro lado, como segundo argumento, “se verificó un incumplimiento de los requisitos económico-financieros establecidos. El pliego fijó indicadores objetivos de endeudamiento y solvencia con el fin de asegurar que las empresas cuenten con respaldo económico suficiente para asumir el riesgo integral de la concesión sin recurrir a asistencia estatal. En este caso, los ratios presentados por Aubasa superan ampliamente los límites definidos, con un endeudamiento de 3,75 superando el límite establecido de 1,50, evidenciando una situación de fragilidad financiera incompatible con las exigencias del proceso”.

Según Nación, “se brindó a la empresa la posibilidad de complementar y aclarar la documentación presentada, en línea con el principio de concurrencia y de igualdad de trato. Sin embargo, las observaciones técnicas y económico-financieras no pudieron ser revertidas”.

Por último, dice el texto, “la empresa no presentó el balance contable-financiero como corresponde”. “Cabe destacar que los criterios aplicados fueron uniformes para la totalidad de los oferentes, sin distinción alguna en función de su naturaleza jurídica o pertenencia jurisdiccional. En este sentido, otras empresas también fueron excluidas por no cumplir con los parámetros técnicos y financieros exigidos, lo que reafirma el carácter objetivo, transparente y no discrecional del proceso de evaluación”.

Dados sus argumentos, además el Gobierno plantea que “Aubasa no impugnó en ningún momento los Pliegos durante la etapa correspondiente, lo que implica la aceptación plena de las condiciones establecidas. Sin embargo, posteriormente formuló observaciones sobre las ofertas de otros participantes invocando una normativa que no resulta aplicable al procedimiento”.

Según denunció Katopodis la semana pasada, las autoridades nacionales modificaron 33 artículos del pliego una semana antes de que venza el plazo para presentar las ofertas. “Cambiaron la contratación cuando ya estaba iniciada”, remarcó el ministro antes de señalar que “todos esos cambios desvirtúan el proceso”.

La empresa pública provincial había formalizado su participación luego de comprobar que los pliegos de las concesiones viales no incluían una cláusula que prohíba expresamente la participación de compañías estatales. En ese contexto, Katopodis defendió el perfil de Aubasa, a la que definió como “superavitaria” y con estándares de servicio que, dijo, pueden verificarse en corredores como la Autopista Buenos Aires–La Plata o la Ruta 2. Y no descartó que la administración libertaria pretenda “hacer algún negociado con la adjudicación de estas concesiones”.

Continuar Leyendo

País

Inflación: ‘El dato es malo’

El presidente Javier Milei afirmó este martes que el dato de la inflación de marzo “es malo”. El nuevo valor mensual del índice de precios fue de 3,4%, lo que significa que lleva diez meses sin bajar.

“El dato es malo. El dato no nos gusta ya que la inflación nos repugna. Sin embargo, hoy elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y especialmente esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente”, publicó en su cuenta de la red social X.

Tal como había anticipado en sus redes sociales, Javier Milei inició su discurso ante empresarios en la AmCham Summit 2026 hablando del último dato de inflación que informó el Indec, que dio 3,4% y significó una suba importante respecto al 2,9% de febrero.

Ante esto, el Presidente afirmó: “Habitualmente los políticos cuando reciben un mal dato suelen fingir demencia o hablar de cualquier otra cosa. Nosotros tendríamos un montón de cosas buenas para hablar el día de hoy, pero como soy Milei y detesto la forma de hacer las cosas de la política tradicional, y como odio la inflación, y como el dato no me gustó y me repugna, voy a hablar de inflación”.

Y continuó: “Una de las cosas importantes con esto es explicar y tener claro lo que está pasando. Es el primer paso para encontrar una solución. En ese sentido, tenemos que entender por qué 3,4%, por qué la inflación viene subiendo. Para nosotros es bastante claro lo que está pasando. Al margen de lo que voy a explicar, también les voy a explicar por qué estamos convencidos de que la inflación para adelante va a bajar”.

Luego, habló de “dos shocks de características descomunales” a mediados del año pasado y recordó que la inflación en mayo fue de 1,5% “luego de que Manuel hiciera esa extraordinaria elección en CABA”.

“Lo más interesante es que a partir de ese momento comenzó un ataque feroz de la política, al corazón del modelo. El Congreso pasó más de 40 leyes intentando romper el equilibrio fiscal. No lo lograron”, sentenció.

Y agregó: “Tenemos que tener conciencia de que Argentina enfrentó una corrida por el equivalente al 50% del M2. En cualquier momento de la historia, Argentina hubiese volado por los aires. No solo que no voló, sino que recibimos un fuerte respaldo en las urnas. Le sacamos 17% al kirchnerismo y dimos vuelta la elección en PBA. La gente no quiere volver al pasado, si seguimos haciendo las cosas bien, tarde o temprano las cosas van a empezar a salir bien“.

En esa línea, aseguró: “Hay dos elementos adicionales. Si ustedes miran la inflación mayorista, la que se adelanta, viaja en torno al 10%. Tenemos que terminar de acomodar los precios relativos y converger hacia ahí. Lo que hay que hacer es tener paciencia. No hay que desesperarse. Cuando uno se desespera toma malas decisiones. Nosotros no vamos a ir en contra de la teoría económica y de la evidencia empírica. Tampoco vamos a violentar nuestros valores morales al momento de diseñar la política económica”.

Milei también dio una extensa explicación técnica que, a su criterio, aplica para entender el último dato de inflación: “Lo que ocurrió en la segunda mitad del año pasado fue una monstruosa caída de la demanda de dinero. Es decir, la caída fue por el equivalente a 41 mil millones de dólares. Si corregimos por encajes, la base monetaria medida en dólares cayó a niveles de los 20 mil millones de dólares. A la mitad del promedio que tenía el gobierno anterior con una inflación que viajaba al 1,5% diario. En ese contexto, los pasivos monetarios del BCRA eran del doble del que nos quedó a nosotros en esta corrida, el número es más alto porque la suba de encajes permitió que estén más cerca de los 30 mil millones de dólares. El pasivo monetario del BCRA es el working capital de la economía. Al caer la demanda de los activos domésticos, hace que el precio de los bonos caiga, que la tasa de interés suba, el riesgo país suba. Llegó a estar en niveles de los 1.000 puntos básicos. Al retrasarse el mecanismo de financiamiento, la demanda se pone más pesada y les cuesta vender más”.

“Todo eso aumenta la demanda de capital de trabajo, o la financian con capital propio o lo hacen tomando crédito. Por lo cual, se produjo un fuerte aumento de la demanda de capital de trabajo. Como los individuos estaban corriendo contra la moneda, contrajo el working capital de la economía y disparó la tasa de interés y la actividad que venía expandiéndose se frenó en seco. Hizo que la economía terminara en 4,2% de crecimiento, cuando podríamos haber terminado en 7. No fue gratis el ataque especulativo y el intento de la política de generar un golpe de estado”, añadió el jefe de Estado.

En sintonía con esto, dijo que “marzo es un mes con una estacionalidad muy negativa en términos de inflación y en el dato puntual de este mes, impactó educación, lo que tiene que ver con la guerra y como eso afectó a todo lo vinculado al transporte, y obvio por una cuestión estacional el impacto de la carne”.

“Eso lo que explica este salto en la tasa de inflación. Estamos purgando lo que fue la caida en la demanda de dinero en la segunda mitad del año pasado, más estos efectos estacionales. La política monetaria no cambió. Por lo tanto, esto no es inflación estrictamente. Es que pegó un salto el nivel de precios por cambios en lo precios relativos, pero la inflación de largo converge en la internacional. Al equilibrio al que vamos no cambió”, completó.

El Presidente Javier Milei expone en la AmCham Summit 2026. Video:

https://twitter.com/OPRArgentina/status/2044162096481374448
Continuar Leyendo

País

Una familia tipo necesitó $ 1.434.464 en marzo para no ser pobre

Una familia tipo necesitó en marzo ingresos por $1.434.463,81 para no caer bajo la línea de pobreza, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos.

El dato surge de la evolución de la Canasta Básica Total (CBT), que registró un aumento del 2,6% respecto a febrero. En paralelo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) —que mide el umbral de indigencia— subió 2,2%, por lo que ese mismo hogar requirió $658.010,93 para cubrir sus necesidades alimentarias mínimas.

En el primer trimestre de 2026, la CBA acumuló un incremento del 11,6%, mientras que la CBT avanzó 9,6%, reflejando la presión sostenida sobre el costo de vida.

En términos interanuales, la canasta alimentaria aumentó 32,8% y la total 30,4%, consolidando un escenario de fuerte impacto sobre los ingresos familiares.

El informe del organismo estadístico también detalla los ingresos necesarios según distintas configuraciones familiares.

Para un hogar de tres integrantes —compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61— se necesitaron $1.142.000,31 para no ser pobre y $523.853,36 para no caer en la indigencia.

En tanto, una familia de cinco integrantes requirió $1.508.740,25 para superar la línea de pobreza y $692.082,69 para cubrir la canasta alimentaria.

Para un adulto equivalente —referencia utilizada por el Indec— el costo de la canasta básica alimentaria fue de $212.948,52, mientras que la canasta total alcanzó los $464.227,77.

El incremento de marzo mostró una desaceleración respecto de enero, cuando la canasta alimentaria había subido 5,8% y la total 3,9%. Sin embargo, los valores actuales continúan tensionando el presupuesto de los hogares.

El organismo explica que estos cálculos se realizan en base a la unidad de “adulto equivalente”, que considera requerimientos nutricionales de acuerdo a la edad, el sexo y el nivel de actividad, con una base de 2.750 calorías diarias.

Un dato a tener en cuenta es que, según las últimas estadísticas disponibles, los salarios vienen creciendo por encima de las canastas en términos nominales.

Entre enero de 2025 y enero de 2026, los ingresos aumentaron 37,7%, mientras que la CBT subió 31,6% y la CBA 37,6%. No obstante, resta conocer los datos más recientes para evaluar si esa tendencia se mantuvo durante el primer trimestre.

Continuar Leyendo