Sociedad
La deforestación avanza en el Gran Chaco
14 de enero de 2021
El reporte “Frentes de deforestación: impulsores y respuestas en un mundo cambiante”, publicado por la Organización Mundial de Conservación (WWF por sus siglas en inglés), analiza 24 lugares que tienen una concentración significativa de puntos críticos de deforestación y donde grandes áreas de bosque remanente están amenazadas. En los últimos 13 años, más de 43 millones de hectáreas de bosque han sido devastadas solo en esas zonas, un área equivalente a las provincias de Buenos Aires y Santa Fé.
Nueve de los 24 frentes se encuentran en América Latina, región que ha experimentado una disminución del 94% en las poblaciones de vida silvestre monitoreadas por el Índice Planeta Vivo 2020. Esta alarmante disminución en biodiversidad es atribuida, en gran parte, a la pérdida y degradación del hábitat causada por el cambio de uso de suelo para actividades agropecuarias no sostenibles.
El reporte identifica las principales causas de la deforestación y las posibles soluciones, y destaca que las tasas más altas de deforestación se están produciendo en la Amazonía brasileña y boliviana, en el Gran Chaco Americano (Argentina y Paraguay), en el Cerrado brasileño, en Madagascar y Sumatra y Borneo, en Indonesia y Malasia.
Sobre la Amazonía brasileña, el documento advierte que este bosque tropical de 395 millones de hectáreas está por alcanzar un punto sin retorno, en el que perderá su balance y sufrirá una disminución de lluvias y estaciones secas prolongadas. En cuanto al Gran Chaco, que se extiende por Argentina, Bolivia, y Paraguay, indica que tiene uno de los niveles más altos de deforestación en el mundo, impulsado principalmente por la producción de soja y la ganadería a gran escala. Otra zona afectada es el bosque Maya, uno de los bosques tropicales más grandes de América y que abarca Belice, Guatemala y México.
“Desde Fundación Vida Silvestre Argentina -organización asociada a WWF – trabajamos fuertemente en la conservación del Gran Chaco, ya que se trata de una región prioritaria por concentrar la mayor superficie de los bosques nativos de nuestro país. Esta región es el hábitat de una amplia diversidad de especies y de pueblos originarios y comunidades rurales que vienen en y de los bienes y servicios que la naturaleza allí provee. El Gran Chaco, además, provee numerosos servicios ecosistémicos indispensables para la vida de muchos de los que vivimos lejos de él”, afirma Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.
El reporte identifica 12 impulsores de deforestación, entre los que la agricultura comercial se ubica como una de las mayores causas de la pérdida de bosques alrededor del mundo, ya que necesita despejar áreas boscosas con el fin de crear espacio para el ganado y los cultivos. En América Latina, la ganadería, la agricultura a gran escala, la agricultura de subsistencia, la minería, la infraestructura de transporte y los incendios se resaltan como los mayores impulsores de pérdida de bosque.
El informe explica que los bosques degradados y fragmentados son más propensos a los incendios, que a su vez afectan de manera directa al clima. Se estima que los incendios en la Amazonía durante el 2019 causaron 1,1% de las emisiones globales de carbono, y 80% de las emisiones de Brasil. Nuestro país no escapa de esta realidad, en el 2020 se quemaron más de 1 millón de hectáreas (incluyendo bosques) en todo el territorio argentino. Es así como el reporte enfatiza la conexión entre la deforestación y el cambio climático.
“La reducción de la deforestación también debe ser parte de la solución al problema del cambio climático”, afirmó Pablo Pacheco, científico principal de la práctica de bosques de WWF y coautor del informe. “La agricultura, la silvicultura y el uso de la tierra representan una cuarta parte de todas las emisiones globales de gases de efecto invernadero, por lo que, al abordar la pérdida de bosques, podemos reducir nuestras emisiones. No hay alternativa si queremos lograr nuestros objetivos climáticos globales».
Por su parte, Jaramillo afirma: “las consecuencias de la deforestación se traducen en la pérdida de servicios ecosistémicos, el empobrecimiento de comunidades locales y ponen en peligro la resiliencia de los sistemas agropecuarios, siendo más vulnerables a los efectos del cambio climático. Es por eso, que un adecuado manejo de estas actividades y una correcta protección de estos ecosistemas, podría disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, dar sustento a la vida de las comunidades locales, fomentar la seguridad alimentaria y promover un desarrollo económico sostenible. Todo ello en sintonía con el reciente compromiso del presidente Alberto Fernández de trabajar por un país carbono neutral para el 2050”.
Además, Fran Raymond Price, líder global de la práctica de bosques de WWF señala.: “necesitamos cambiar nuestra relación con la naturaleza. Debemos reducir el consumo excesivo y dar más valor a la salud y la naturaleza en lugar del actual énfasis en el crecimiento económico y las ganancias financieras a toda costa. El riesgo de que surjan nuevas enfermedades es mayor en las regiones de bosques tropicales que están experimentando cambios en el uso de la tierra”.
Soluciones para frenar la deforestación
El informe analiza las soluciones y respuestas a la deforestación y concluye que estas deben ser integrales, inclusivas y adaptadas al contexto local y regional. Enfatiza que no hay un enfoque único ni un criterio universal, y deja claro que las respuestas más efectivas son aquellas que combinan múltiples soluciones.
Los enfoques para detener la deforestación han evolucionado con el tiempo. En particular, ha habido un cambio de la dependencia únicamente en políticas y regulaciones estatales que promueven la sostenibilidad ambiental en el largo plazo, a un mayor énfasis en las iniciativas basadas en el mercado, incluido el Pago por Servicios Ecosistémicos (PSE) y los esquemas de certificación, que aseguran crecimiento económico en el corto plazo. Los compromisos corporativos de deforestación cero también han ido en aumento, entre ellos los de las instituciones financieras. Sin embargo “necesitamos que los compromisos de alto nivel político y empresariales, establezcan y cumplan metas ambiciosas y superadoras, que involucren a todos los sectores de la sociedad para detener la actual pérdida y degradación de nuestros ecosistemas” detalla Jaramillo.
Entre las soluciones, también se menciona el reconocimiento de los derechos de tenencia de los territorios de pueblos originarios y comunidades locales como una respuesta efectiva que promueve la protección de bosques bajo prácticas de manejo y control local.
Además, el reporte hace un llamado a los ciudadanos alrededor del mundo a tomar acción para frenar la pérdida de bosque evitando el consumo de productos asociados a la deforestación, como ciertas carnes, soja y aceite de palma, revisando etiquetas y buscando productos certificados para determinar su procedencia. También propone acciones urgentes por parte de gobiernos, empresas y reguladores, que deben aplicarse de forma combinada. Estas incluyen:
Asegurar los derechos de tenencia de tierras de los pueblos originarios y las comunidades locales.
Asegurar la conservación de áreas ricas en biodiversidad.
Garantizar que los productos procedentes de los bosques se produzcan y comercialicen de forma legal y sostenible.
Reorganizar las cadenas de suministro de las empresas para lograr la sostenibilidad y alentar a más empresas e instituciones financieras a comprometerse con la deforestación cero.
Promover el involucramiento entre países consumidores y países productores al momento de diseñar soluciones viables a largo plazo.
Crear políticas y legislación que aseguren que todos los bienes y productos forestales importados – y las finanzas relacionadas – estén libres de deforestación y conversión de ecosistemas, y respeten los derechos humanos.
Atentar contra los Bosques Nativos se traduce en graves consecuencias sociales, ambientales y económicas, que atentan contra nuestra salud y nuestro bienestar. Los bosques sanos funcionan como “amortiguadores” de agentes patógenos -como virus y bacterias- que pueden afectar al ser humano. “La pandemia por COVID-19 dejó en evidencia la necesidad de reflexionar sobre nuestra relación con la naturaleza. De plantear nuestros sistemas alimentarios y productivos apuntando a la generación de alimentos libres de deforestación y conversión, con el objetivo de diagramar un futuro saludable y sostenible en el que se pueda compatibilizar la producción con la conservación de nuestros ambientes naturales”, concluye Jaramillo.

Sociedad
Piden reforzar la prevención en las escuelas
Dos días después de la amenaza de bomba que obligó a evacuar la Escuela Secundaria Nº 18 "Astor Piazzolla", la directora de la institución, Verónica Castro, en declaraciones con Canal 8 puso el foco en el abordaje institucional posterior y en la necesidad de reforzar la prevención para que la escuela siga siendo un espacio de cuidado para los estudiantes.
Al recordar lo ocurrido, explicó que todo comenzó cerca de las 12.40 del martes, en el horario de salida del turno mañana, cuando un oficial de Policía se presentó en el establecimiento para informar que había ingresado una denuncia al 911. Como la escuela no tiene teléfono, la advertencia no llegó directamente a la institución. “Me informan que venía el equipo antiexplosivos y que teníamos que evacuar la escuela inmediatamente”, relató.
Según contó, el edificio fue desalojado en menos de cinco minutos, en un momento en el que todavía permanecía dentro parte del alumnado porque algunos cursos seguían con quinta hora. Después llegó el personal especializado, revisó todo el establecimiento, no encontró ningún elemento y se labró el acta correspondiente. Horas más tarde identificaron al adolescente que había hecho la amenaza, por lo que su familia deberá hacerse responsable de pagar $3.000.000 por el operativo desplegado.
Más allá de ese episodio, la docente Castro insistió en que el tema debe leerse con seriedad y no como una simple broma. “Somos una escuela, acá somos todos docentes, no policías”, afirmó. Y agregó: “Queríamos abordarlo con seriedad, no es una broma si tiene implicancias penales”.
País
Nueva caída de ventas en super, mayoristas y centros de compras
Las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compras retrocedieron en febrero según los datos del Indec: en términos reales, los supermercados registraron una caída interanual del 3,1%, los mayoristas, 1,2%, y los shoppings, 2,1%. En valores corrientes, todos los canales evidenciaron subas por debajo de la inflación: los supermercados alcanzaron $ 2,21 billones (23,5%), los mayoristas $ 329.001 millones (23,6%) y los centros de compras $ 495.867 millones (17,9%).
Siempre de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos, en la comparación con marzo las ventas en supermercados subieron 0,3%, pero en los mayoristas hubo un retroceso de 0,7%, en tanto que en los shoppings la retracción fue del 1,8%. En el acumulado anual, -2,1%, +0,1% y -1,1%, respectivamente.
En el caso de los supermercados, el descenso real del 3,1% interanual se da en un contexto donde algunos rubros muestran fuertes aumentos nominales, como carnes (+46,9%) y frutas y verduras (+37%). El comportamiento de los medios de pago marca una tendencia clara: las tarjetas de crédito concentraron el 43,6% de las ventas, consolidándose como la principal herramienta de financiamiento del consumo.
Por su parte, los autoservicios mayoristas mostraron una caída más moderada en términos reales (-1,2%), lo que sugiere una leve resistencia de este canal frente a la contracción del consumo. Con ventas por más de $ 329.000 millones, el segmento continúa captando tanto a comerciantes como a consumidores finales que buscan precios más bajos y compras en volumen.
Dentro de los mayoristas, el rubro almacén representó el 42,6% de las ventas, seguido por artículos de limpieza y perfumería (26,4%), lo que da cuenta de un consumo enfocado en bienes esenciales. A su vez, el fuerte aumento de productos como carnes (+62,2%) muestra nuevamente el peso de la inflación en la estructura de ingresos del sector.
En cuanto a los centros de compras, la caída del 2,1% interanual en términos constantes confirma que el consumo en bienes no esenciales continúa siendo el más afectado. La mayor participación en ventas se concentró en indumentaria y accesorios (46,9%), seguida por el patio de comidas (19,9%), lo que indica que, aun en un contexto restrictivo, ciertos consumos vinculados al esparcimiento mantienen cierta tracción.
País
Ingenieros advierten: Desregulación del INTI ‘debilita la salud pública’
El Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires (CIPBA) manifestó su profunda preocupación ante el vacío legal generado por recientes medidas del Poder Ejecutivo Nacional que eliminan controles técnicos clave que ejercía el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), especialmente en la cadena de producción de alimentos y bebidas.
Desde la entidad que preside Jorge Castellano señalaron que la decisión no implica una simplificación administrativa, sino un debilitamiento directo de la salud pública y de la soberanía tecnológica. En ese sentido, advirtieron que la eliminación de estos controles sin la incorporación de organismos alternativos para la fiscalización técnica pone en riesgo la trazabilidad de los productos que consumen los ciudadanos.
El CIPBA remarcó que la metrología legal —que garantiza que el contenido de un producto coincida con lo declarado— es un elemento central en la protección del consumidor. La ausencia de controles sobre balanzas, medidores y procesos de envasado, sostienen, puede derivar en un aumento de irregularidades en el mercado.
Asimismo, alertaron sobre el impacto en el ejercicio profesional. La falta de un organismo certificador deja a los ingenieros que se desempeñan en la industria sin un marco regulatorio de referencia, trasladando toda la responsabilidad técnica a los profesionales, muchas veces bajo presión y sin herramientas adecuadas para garantizar estándares mínimos.
Otro de los puntos señalados es el efecto negativo en la competitividad. Según el Colegio, la desregulación perjudica especialmente a las PyMEs que invierten en calidad, ya que fomenta una competencia desleal al “igualar hacia abajo” y dificulta el acceso a mercados internacionales que exigen certificaciones técnicas.
Finalmente, desde el CIPBA subrayaron que la ingeniería constituye un pilar del desarrollo productivo seguro y advirtieron sobre las consecuencias de desarticular instituciones clave sin generar alternativas que sostengan los estándares de calidad.
“Sin controles técnicos rigurosos, no hay industria competitiva; y sin seguridad alimentaria, no hay bienestar social posible”, concluyeron desde el Consejo Superior del Colegio.
Texto completo del comunicado:
El CIPBA ante la desregulación de controles del INTI
La Plata, 16 de abril de 2026
El Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires (CIPBA) expresa su profunda preocupación ante el vacío legal que se ha generado tras las recientes medidas dispuestas por el Poder Ejecutivo Nacional, que eliminan la incumbencia de los controles esenciales que eran parte de las potestades del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) sobre la cadena de producción de alimentos y bebidas, entre otras cosas.
Como entidad que nuclea a los profesionales responsables de los procesos productivos, la seguridad industrial aportando calidad técnica a la misma, advertimos que esta decisión no representa una "simplificación burocrática", sino un debilitamiento directo de la salud pública y la soberanía tecnológica.
La medida implica un riesgo sanitario, ya que la eliminación del organismo sin prever la incorporación de otras instituciones no estatales como pueden ser los Colegios de Ingenieros de las distintas provincias para llevar a cabo la fiscalización técnica en balanzas, medidores y procesos de envasado, puesto que son tareas propias de la incumbencia profesional de sus matriculados, vulnera la trazabilidad de los productos que consumen los ciudadanos. La metrología legal no es un trámite; es la garantía de que el contenido de un producto coincide con lo declarado.
Esta medida deriva en un desamparo de hecho del profesional, ya que los ingenieros que se desempeñan en la industria alimentaria pierden un marco de referencia regulatorio de excelencia. Sin el respaldo y la auditoría de un organismo certificador, la responsabilidad técnica recae exclusivamente en el profesional que trabaja bajo presiones de mercado y en la mayoría de los casos sin los elementos para efectuar dichos controles, sin un árbitro imparcial que garantice estándares mínimos.
Este hecho genera una desventaja competitiva ya que la desregulación en este caso paradójicamente perjudica a las PyMEs que invierten en calidad. Al igualar hacia abajo, se fomenta la competencia desleal en perjuicio de los consumidores y se cierran puertas a la exportación hacia mercados internacionales de primera que exigen certificaciones que hoy el Estado decide desmantelar.
La ingeniería no es una disciplina aislada; es la base del desarrollo seguro de una nación. Desarmar nuestras instituciones de acreditación de calidad sin prever una estructura alternativa que la supla es desconocer décadas de acumulación de conocimiento científico y técnico puesto al servicio de la producción nacional.
"Sin controles técnicos rigurosos, no hay industria competitiva; y sin seguridad alimentaria, no hay bienestar social posible."
Consejo Superior Colegio de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires (CIPBA)

