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Harta del flagelo de la inseguridad

"Deje de robar", el pedido de la comerciante para los delincuentes.

4 de diciembre de 2020

Una comerciante de la zona del centro fue víctima de la inseguridad en reiteradas ocasiones durante la cuarentena y por ello decidió colocar letreros en la vidriera de su local para amedrentar a los delincuentes. 

A raíz de los asaltos sufridos, la mujer padeció ataques de pánico, y en una ocasión debió recibir asistencia médica, además de las importantes pérdidas económicas que le generan cada robo.

Tras los distintos episodios delictivos, la mujer colocó carteles en la vidriera de su kiosco, ubicado en la intersección de las calles Córdoba y Moreno, en el cual se les pide a los delincuentes que “dejen de robar” y se alerta que el frente del local cuenta con cámaras de seguridad.

Los letreros fueron puestos porque “pasa la gente y se lleva todas las cosas de la vidriera”. “Salen corriendo y cuando yo salgo ya están en Luro”, le indicó a El Atlántico la protagonista de esta historia, Susana Álvaro, quien contó que sufrió tres robos a mano armada durante la cuarentena.

“Uno fue en el horario de cierre, a las 19 horas. Estaba agachada, poniendo el último candado de la reja, y siento una cosa fría en el cuello, un arma. Cuando miré un hombre me dijo ‘entrá’. Entramos local y me vació todo. Me vació la cigarrera completa en un bolso, en el que también puso mercadería y dijo ‘abrime’ y se fue”, recordó la mujer.

El otro hecho se registró en junio, un sábado a las 15. En aquella ocasión, ingresó al local un delincuente simulando ser un cliente y en un descuido de la comerciante entraron otros dos, quienes tras reducirla también se llevaron mercadería y se dieron a la fuga rápidamente.

“El último fue el peor”, dijo Álvaro, quien contó que este episodio sucedió en septiembre y que en el mismo nuevamente participaron tres asaltantes “Uno fue a la caja, me vació la cigarrera, se llevó mi notebook, trató de desenchufar una impresora y le dije ‘yo te la desenchufo’, pero decidió patearla y romperla. Yo tenía el celular en la mano, estaba hablado con mi hermano en Buenos Aires y él escuchaba todo”, rememoró con angustia.

“Me hacía ‘track track’ en la cabeza con el arma hasta que le dije ‘matame, matame porque yo no aguanto más esto’”, señaló la comerciante y contó que, en este contexto, se negó a darle el celular al delincuente. “No sé como hice, pero le dije ‘yo trabajo con el celular y lo estoy pagando porque ya me robaron el anterior’. Entonces me llevó un brazo para atrás y sentí un ‘crack’. Hice la denuncia y a la noche se me empezó a hinchar el codo. En el hospital me dijeron que me había sacado el codo del lugar. Me lo colocaron y tuve que estar 40 días con una férula”, indicó.

En ese marco, Álvaro contó que no es la única comerciante de la zona que sufrió robos en los últimos tiempos y añadió que la mayoría se dan en locales que son atendidos por mujeres.

Si bien brindó un resumen de los hechos sufridos, la quiosquera aseguró también que llegó a sufrir ataques de pánico tras ser asaltada y que trabajó unos dos años detrás de rejas por el miedo que le daba recibir clientes. 

“Yo trabajo 14 horas por día de lunes a sábado hace 17 años en este local”, indicó la mujer con impotencia y concluyó : “Se sigue trabajando porque tenés que seguir. Yo llegue a tener dos robos por semana y por eso ahora pago una custodia privada”, finalizó.

Policiales

Repartidores se movilizaron a la Jefatura Departamental y por más seguridad

Una gran cantidad de repartidores que cumplen tareas en esta ciudad llevaron adelante una movilización y reclamo en las puertas de la Jefatura Departamental.

“Hay muchos compañeros que no están contentos con la seguridad, los robos don diarios, sabemos que hay diálogo con el municipio como con la Departamental pero estamos cansados de los robos”, señaló a LoQuePasa.net el secretario general del Sindicato de Motoristas en Mar del Plata (SICAMM), Alam Veltri.

Los trabajadores denunciaron que hay zonas rojas donde directamente no pueden acceder y por ello exigieron que haya tareas de prevención por parte de la policía.

“Desde nuestro gremio estamos apoyando este reclamo pero siempre apostando al diálogo para conseguir la tranquilidad y la seguridad para poder seguir trabajando”, agregó Veltri.

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Policiales

TRAGICO ACCIDENTE VIAL

Una mujer de 53 años murió esta mañana, luego de que la moto en la que viajaba como acompañante chocara contra un camión con acoplado en las afueras de la ciudad, informaron fuentes policiales.

La víctima, identificada como Beatriz Raquel Mansilla, de nacionalidad boliviana, murió en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), a donde sido traslada tras el choque a causa de las lesiones sufridas.

El siniestro vial ocurrió cerca de las 8 a la altura del kilómetro 15 de la ruta 226, frente al paraje de La Gloria de la Peregrina.

Fuentes policiales indicaron que la moto de 150 centímetros cúbicos en la que la mujer viajaba como acompañante de un hombre de 50 años impactó contra un camión Volvo con acoplado, conducido por otro hombre, de 52 años.

Mansilla sufrió traumatismo de cráneo y fracturas en distintas partes del cuerpo, y fue derivada de urgencia en grave estado al HIGA, en una ambulancia del Sistema de Asistencia Médica de Emergencia.

Fuentes hospitalarias informaron horas más tarde que la mujer falleció a causa de las lesiones sufridas.

Personal de la Dirección de Tránsito del Municipio de General Pueyrredón realizó tests de alcoholemia a los conductores, también ambos de nacionalidad boliviana, y arrojaron que existían rastros de alcohol en sangre.

Personal de Policía Científica trabajó en el lugar para la toma de muestras y peritajes sobre el accidente, y el fiscal de Delitos Culposos Rodolfo Moure imputó a los conductores por "homicidio culposo", sin disponer su detención.

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Ciudad

Las cárceles suman perros detectores de estupefacientes

Con el objetivo de contribuir a la seguridad en cárceles, el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) incorporó a sus filas 13 perros detectores de estupefacientes de raza pastor belga malinois.

Tras un intensivo entrenamiento de un año, a cargo de la Dirección de Cinotecnia del SPB, la institución sumará a Vilma, Tupac, Vago, Vitto, Viki, Uma, Valo, Vita, Venom, Volt, Vijo, Wolf y Xiomi a los doce Complejos Penitenciarios que agrupan a las cárceles y alcaidías pertenecientes a la provincia de Buenos Aires.

El jefe de Departamento Perros, Sebastián Figueras, explicó que “estos animales forman parte de una raza versátil, adaptable a inclemencias del tiempo y que se utiliza en diversos cuerpos de seguridad del Estado y ejércitos alrededor del mundo”.

Además, indicó que pueden estar en condiciones operativas alrededor de siete años y que, para la tarea específica, son perros con un muy marcado instinto de juego.

Los canes fueron instruidos desde que cumplimentaron el calendario de inmunización y, junto a Figueras, trabajaron de manera intensiva, Raúl, Gabriel y Matías, otros tres instructores.

Próximamente los perros serán entregados a dependencias de los Complejos Penitenciarios La Plata, Lisandro Olmos, Magdalena, Florencio Varela, San Martín, Campana, Sur (Bahía Blanca, Saavedra y Trenque Lauquen), Norte (San Nicolás, Baradero, Junín y Mercedes), Este (Mar del Plata y Dolores), Conurbano bonaerense Sur Oeste (Ituzaingó, Lomas de Zamora, La Matanza y Merlo), Zona Centro Sur (Sierra Chica y Urdampilleta) y Zona Centro Norte (Azul, General Alvear y Barker).

Respecto a la modalidad de entrenamiento, los expertos aclararon que es un mito popular que los animales consumen estupefacientes para poder detectarlos y subrayaron: “Esto es una creencia totalmente falsa e inviable, ya que un animal puede morir rápidamente si consume drogas”, detalló Sebastián.

“Nosotros trabajamos con pseudos de sustancias y, en realidad, lo que el perro busca es su juguete, que es la recompensa que recibe tras la marcación”, puntualizó Figueras.

Sobre este procedimiento, el jefe de Departamento Perros explicó: “La marcación activa sucede cuando un perro detecta, por ejemplo, una sustancia prohibida y realiza una acción para informar el hallazgo, como ladrar o rascar. En cambio, una marcación pasiva ocurre cuando el animal se sienta en el lugar en el que encontró estupefacientes”.

Los profesionales contaron que cada perro requiere un tiempo de aprendizaje diferente y, en ese sentido, Gabriel, uno de los instructores, confesó: “De esta camada, Vago es uno de los más rebeldes y hace referencia a su nombre. Logró incorporar las cuestiones más difíciles, pero le cuestan las que, en general, son más fáciles”.

En las cárceles de la provincia de Buenos Aires trabajan alrededor de 200 perros especializados en seguridad, detección de estupefacientes y rastreo de personas o explosivos. A su vez, según consignó el jefe de Departamento Capacitaciones, Carlos Báez, hay más de un centenar de agentes penitenciarios que se formaron como guías de canes tras completar una formación básica y cursos específicos de búsqueda de drogas y rastreo de personas o explosivos.

El director de Cinotecnia, Diego San Sebastián, destacó la gestión del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires en la adquisición de los perros y el apoyo permanente de la jefatura del SPB, a cargo de Xavier Areses.

“Esta nueva entrega demuestra que el trabajo en equipo posibilita la existencia de más grupos de canes en las cárceles bonaerenses bajo la premisa de intervenir inmediatamente en aspectos preventivos y asegurativos”, dijo San Sebastián.

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