Espectáculos
Cine mexicano y argentino en el Festival
4 de noviembre de 2023
De manera exitosa transcurre la 38° edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, con una pronamación atractiva que dio inicio esta mañana con la proyección de «No voy a pedirle a nadie que me crea» de Fernando Frías de la Parra, de la Competencia Internacional y y por la tarde con «Un pájaro azul», de Ariel Rotter, una de las películas de la sección Galas.
Luego de «Ya no estoy aquí», que se convirtió en un pequeño suceso en el Festival de Mar del Plata de 2019, con «No voy a pedirle a nadie que me crea» el mexicano Frías de la Parra vuelve sobre el desarraigo, de lo multicultural del mundo globalizado pero también de la soledad, la hostilidad frente al diferente, con un fuerte centro en el desamparo.
Pero no se trata para nada del vía crucis posible de los miles de migrantes que buscan una mejor existencia lejos de su casa, sino que el centro es Juan Pablo (Darío Yazbek Bernal), un estudiante de clase media de literatura que acaba de ganar una beca en Barcelona, a donde va a ir con su novia Valentina Cruz García (Natalia Solián).
Sin embargo, antes de partir de México, recibe la llamada de un primo que le propone participar de un negocio con el que va a poder complementar en España los exiguos ingresos de la beca.
Pero los asuntos de ese primo tienen que ver con un cártel de drogas con ramificaciones en Cataluña. Apenas impuesta la misión -que en buena parte de la historia tanto el protagonista como el espectador no saben de qué se trata-, presencia un asesinato, como para dejar en claro que el asunto va en serio.
Entre otros requerimientos, a cuál más absurdo y desopilante, Juan Pablo deberá seducir a su compañera de estudios Laia (Anna Castillo), hija de un padre muy poderoso; cambiar su tesis de doctorado sobre el humor en la literatura latinoamericana por algo que tenga que ver con el feminismo; y luego, impulsar una relación amorosa entre su novia y su compañera en la universidad.
Basada en el novela homónima de Juan Pablo Villalobos, el centro del enrevesado filme es el policial, pero en consonancia con el estilo libre que demostró en «Rezeta», «Calentamiento global» y en la serie «Los Espookys», el realizador mexicano se expande hacia el romance, que a veces es drama y otra comedia, que suma chistes sobre todo tipo de inmigrantes -incluido un personaje a cargo de Juan Minujín que cumple con todos los estereotipos del argentino sobrador-, para conformar un divertido, angustiante y feroz relato sobre su mirada de un mundo caótico y casi siempre incomprensible.
En el otro extremo de los posibles arcos narrativos se encuentra «Un pájaro azul», el último trabajo del argentino Rotter, que viene de ganar hace dos meses el Premio del Jurado de la 32° edición del Festival de Biarritz, Francia.
La película de Rotter («La luz incidente», «El otro», «Solo por hoy») es un drama, con Valeria (Julieta Zylberberg) y Javier (Alfonso Tort), una pareja que hace años viene buscando ser padres a través de todo tipo de desgastantes tratamientos.
Con la alegría a medias por la compra de una casa que no alcanza a tapar el que parece ser el único objetivo de tener descendencia, una compañera de trabajo de Javier lo cruza en un almuerzo para anunciarle que ese breve amorío que tuvieron en un viaje, devino en su embarazo.
Por supuesto que lo que sigue es la implosión de la pareja, pero la elegancia de Rotter que en «La luz incidente» alcanzó la madurez narrativa, en «El pájaro azul» también lo hace esquivar el desarrollo obvio del conflicto, que aunque sea omnipresente, se conjuga con varios temas que devienen en la inestabilidad: laboral, el paso del tiempo, los planes hacia adelante.
Los posibles despidos de la editorial en donde trabaja Javier (una brillante composición de Tort, que ganó como mejor intérprete también en Biarritz), la edad de los protagonistas, el tiempo como pauta de los ítems que se supone que ya deberían estar solucionados en determina etapa de la existencia, la vejez de los padres y claro, la absoluta falta de indicios sobre cómo serán los años por venir y qué papel jugarán en ese futuro incierto los angustiados personajes del presente. Telam
Espectáculos
Shakira en Río ante más de dos millones de almas
A 30 años de su salto a la fama, Shakira protagonizará este sábado en Río de Janeiro la actuación más ambiciosa de su trayectoria con un concierto gratuito en la playa de Copacabana.
Ante una asistencia prevista de dos millones de personas y bajo un despliegue de seguridad sin precedentes, la artista colombiana busca superar los récords de convocatoria de figuras como Madonna y Lady Gaga.
Treinta años después de su debut internacional con "Pies descalzos", Shakira ofrecerá la mayor actuación de su carrera este sábado, cuando convertirá a Rio de Janeiro en la capital mundial del pop latino con un megaconcierto gratuito en Copacabana.
Se espera que una multitud de dos millones de personas llene la famosa playa, donde se ha erigido un monumental escenario de 1.345 metros cuadrados frente al mítico hotel Copacabana Palace, que aloja a la artista de 49 años desde su llegada el miércoles.
La colombiana sigue así los pasos de Madonna, que actuó en estas mismas arenas en 2024 ante 1,6 millones de personas, y Lady Gaga, que reunió a 2,1 millones en 2025, según los organizadores.
Shakira tiene una relación histórica con Brasil, donde ha actuado numerosas veces desde 1996.
Fue precisamente en Rio donde, en febrero de 2025, inauguró su gira "Las mujeres ya no lloran", la primera en siete años y que ya se coronó como la de mayor facturación de un artista latino, según Guinness.
Habla portugués con fluidez y colaboró recientemente con la superestrella brasileña Anitta, que podría aparecer esta noche sobre el escenario.
Para generar expectación antes del concierto, Shakira ha estado publicando numerosas historias en Instagram: desde un video en el que empacaba chanclas y un bikini revelador con los colores de Brasil antes de volar a Rio, hasta su primera caminata con el Pan de Azúcar de fondo.
El jueves por la noche, apareció en una de estas publicaciones saludando desde un balcón a sus fans reunidos a las afueras del hotel.
Desde hace semanas, todo Rio está en modo "Shakira". Enormes carteles con su rostro tapizan la ciudad. En Copacabana, rebautizada "Lobacabana", por su apodo de "loba", vendedores ambulantes ofrecen abanicos, gorras, bolsos y hasta frasquitos con "lágrimas de Shakira", un guiño al título de la gira.
Grupos de fans se reunieron varias veces en la playa para clases masivas de sus coreografías con el característico movimiento de caderas.
"Todos están deseando verla en persona. Si la veo, la abrazaré, me tomaré una foto con ella. Creo que esta energía envuelve a todos los que estamos aquí en Copacabana", dijo a la AFP Randeon Icaro, un peluquero de 36 años, apostado frente al Copacabana Palace junto a decenas de seguidores.
"Durante toda la semana la gente viene aquí a la puerta del hotel, a la playa, quiere ver a la artista y al mismo tiempo quiere fiesta, lo cual es maravilloso", celebró de su lado Nicole Ernandes, una DJ de 47 años.

Con 100 millones de discos vendidos, cuatro Grammys y 15 Grammys Latinos, Shakira ha conquistado a varias generaciones con éxitos como el himno mundialista Waka Waka, Hips Don't Lie o la Bzrp Music Sessions, Vol. 53, el tema que grabó tras su separación del exfutbolista Gerard Piqué y que rompió récords de streaming.
Para el show han viajado fans de todo Brasil y de otros países, en especial de América Latina. Según la agencia oficial de turismo brasileña, las reservas aéreas para esta semana crecieron más de un 80% frente a 2024.
La alcaldía de Rio estima que el evento inyectará más de 800 millones de reales (unos 160 millones de dólares) en la economía local.
Las autoridades desplegaron casi 8.000 agentes, drones, cámaras de reconocimiento facial y 18 puntos de revista con detectores de metales, en el mayor dispositivo de seguridad que ha visto Copacabana en sus megaconciertos.
En 2025, tras la actuación de Lady Gaga, la policía dijo que había frustrado un atentado con bomba orquestado por un grupo que "difundía discursos de odio" y que tenía entre sus objetivos a la comunidad LGBTQ+.
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El cine de luto, murió Adolfo Aristarain
Adolfo Aristarain, uno de los cineastas más importantes de habla hispana, falleció este domingo a los 82 años. Dejó una huella imborrable con sus obras, sobre todo en Argentina y España, donde forjó prácticamente toda su carrera.
Sus películas se destacaron por la mezcla de géneros entre policial y drama, que daban como resultado reflexiones políticas y éticas. Entre sus hitos más significativos se encuentran "Tiempo de revancha", de 1981, protagonizada por Federico Luppi, Haydée Padilla, Julio De Grazia y Ulises Dumont; "Un lugar en el mundo", de 1992, con Luppi, José Sacristán, Cecilia Roth y Leonor Benedetto; y "Martín Hache", de 1997, con Roth, Eusebio Poncela y Juan Diego Botto.
Antes de ser director de cine fue asistente en más de 30 películas, incluyendo producciones internacionales como "Érase una vez en el Oeste", de Sergio Leone.
Vivió y trabajó muchos años en España, sin dejar de hacerlo en su propio país. Sin embargo, fue en Europa donde recibió el último reconocimiento a su trayectoria: en el año 2024, la Academia de Cine española le otorgó la Medalla de Oro.
También recibió la Concha de Oro en San Sebastián, dos premios Goya, once Cóndor de Plata y tres premios Konex, además de haber sido nominado a los premios Oscar de 1992 como mejor película extranjera, por "Un lugar en el mundo".
“El cine es un oficio despiadadamente traidor para quien lo ejerce. Aunque uno intente esconder lo que uno es, tarde o temprano el director desnuda su alma sin quererlo en primer plano. El cine que uno hace es lo que uno es”, recordó una de sus frases la Academia de Cine al homenajearlo por su fallecimiento, además de destacar que Aristarain era "devoto de John Ford y de Alfred Hitchcock".
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En mayo + Cine Nacional en el Auditorium
El ciclo +Cine Nacional presenta en mayo una programación diversa que reafirma su compromiso con la circulación del cine argentino contemporáneo. Las funciones son con entrada gratuita proponiendo al público acercarse con un alimento no perecedero destinado a instituciones barriales de Mar del Plata.
Todas las proyecciones serán en la Sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium como parte de la programación del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
El jueves 7 de mayo a las 18 hs se proyectará “Un cabo suelto", dirigida por Daniel Hendler. La película sigue a Santiago, un oficial de bajo rango que, tras huir de la policía argentina, llega a Fray Bentos y debe reinventarse en un entorno desconocido. Con sensibilidad y humor, el film construye un retrato de desplazamiento y segundas oportunidades, sostenido por las interpretaciones de Sergio Prina y Pilar Gamboa.
El jueves 14 a las 18 hs, será el turno de “Retratos del apocalipsis", una propuesta coral dirigida por Nicanor Loreti, Fabián Forte y Luca Castello. A partir de cuatro historias interconectadas, la película sitúa al espectador en una Buenos Aires arrasada por un brote zombie, explorando desde múltiples perspectivas el desconcierto inicial, el colapso social y las estrategias de supervivencia frente a un escenario límite. Protagonistas: Demián Salomón, Lorena Vega, Ezequiel Rodríguez, Paula Manzone, Natalia Santiago, Paula Rubinsztein, Rodrigo Raffeto, Melissa Fernández y Fabián Forte.
El 21 mayo se exhibirá a las 18 “El Minella", una realización de Cristian Serio y Jorge Jaskilioff.
Se trata de un documental que revisita la historia del Estadio José María Minella a lo largo de cinco décadas. A través de material inédito y más de cincuenta testimonios, la obra propone una lectura crítica sobre el deterioro de este ícono de Mar del Plata, interpelando las políticas de gestión y conservación del patrimonio urbano, y reconstruyendo su dimensión simbólica en la memoria colectiva de la ciudad.
Finalmente, el jueves 28 de mayo a las 18 hs podrá verse la película “Barcos y catedrales", de Nicolás Aráoz. El film sigue a Antonio, un hombre atravesado por la pérdida y la inercia, cuya vida comienza a transformarse a partir de un encuentro inesperado. Con un tono introspectivo, el film aborda los vínculos, el duelo y la posibilidad de resignificar la propia existencia. Protagonistas:Oscar Nemeth, Natalia Pelayo, Sergio Prina y Magdalena Castro López.
La entrada será gratuita, proponiendo al público acercarse con un alimento no perecedero destinado a instituciones y comedores barriales de Mar del Plata.
De esta manera, en la pantalla de una de las salas más prestigiosas del país se puede ver el nuevo cine argentino de gran nivel. Por ello, la propuesta del Teatro Auditorium es ofrecer + Cine Nacional, más exhibiciones de producciones argentinas.
Cabe señalar que estas proyecciones se realizan en el marco de la premisa “Cultura Comunitaria” que impulsa el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires a través del Instituto Cultural .
El ingreso será por orden de llegada. Los alimentos se reciben en el acceso a la sala.

