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Ser sustentable en campos alquilados
6 de julio de 2023
La producción sustentable necesita de la posibilidad de proyectar en el mediano plazo. En un país donde lo que cuenta es el “hoy” hay empresas que todavía lo consiguen.
El productor argentino enfrenta muchos desafíos. Sequías consecutivas, coyuntura, déficit de infraestructura, volatilidad de precios, presión fiscal… y la lista sigue. Estas cuestiones llevan a tomar decisiones de “supervivencia”, corriendo del foco el mediano plazo y, por tanto, la sustentabilidad en todos sus ejes.
En esa línea, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) publicó recientemente un informe donde alerta sobre el avance de las labranzas en la superficie nacional. La tecnología que alguna vez ocupó más del 90% del área sembrada y que contribuyó a un salto en productividad, eficiencia y cuidado del ambiente (reduciendo de las emisiones de carbono en 18 millones de tn a nivel nacional, en 20/21 cayó al 89%. millones de toneladas.
CONTRATOS ANUALES
Según un relevamiento de la misma ONG, los costos y disponibilidad de insumos así como la anualidad de los alquileres son algunos de los motivos que están llevando a muchos productores a labrar.
En cuanto al primer factor, el informe de la entidad, titulado NO a la LABRANZA, advierte que el 60% de la superficie agrícola está bajo un régimen de arrendamiento anual. La falta de planificación debida a la incertidumbre que genera esta anualidad lleva en muchos casos a la ausencia de cultivos invernales o a implementar esquemas de reposición de nutrientes (hoy se repone solo el 38% de los nutrientes exportados en el país).
A su vez, la concreción tardía de contratos hace que las empresas se encuentren lotes con infestaciones de malezas en estados avanzados, lo cual limita la efectividad de estrategias de control no mecánicas.
El caso Man Agro: el manejo sustentable como estrategia de negocio en campos alquilados
Man Agro es una empresa oriunda de Pergamino socia de Aapresid que produce el 100% bajo arrendamiento con renovación anual.
Con una estrategia de diversificación del riesgo climático como una de las claves de su modelo de negocios Managro tiene presencia en 7 provincias y un esquema de contratos de alquiler de largo plazo con renovación económica anual, en los que logra una tasa de renovación del 95%.
El secreto: “trabajamos los campos como si nos fuéramos a quedar toda la vida”, explica su CEO, Diego Sanchez Granel. “Aplicamos rotaciones, cultivos de cobertura, fertilización y mejoras como si fuera un campo propio. Sabemos que el rédito de estas inversiones está en el mediano plazo y no en el mismo año. Al invertir, la productividad mejora y baja la variación de rendimiento y esto nos da más capacidad de pago del arrendamiento que es lo que nos mantiene competitivos en el largo plazo”, agrega.
El CEO advierte que las crisis – como sequías, inundaciones, problemas económicos y de precios de commodities – son escenarios que generan fuertes movimientos y rotación entre inquilinos y propietarios. “Por eso es importante para las empresas ser muy competitivas y profesionalizadas”.
Otra de las claves está en la concientización de los dueños de la tierra. “Dedicamos muchas horas a cada negociación para que los propietarios conozcan los beneficios de prácticas como los cultivos de cobertura, la fertilización, rotaciones para cuidad su activo “tierra”. En problemáticas puntuales hemos sugerido y realizado mejoras como canales o curvas de nivel, labores financiadas por Man Agro contra saldo de arrendamiento”, explica el CEO.
Sanchez Granel destaca que al momento de encarar un manejo sustentable cobra peso el tipo de dueño de la tierra, y que si bien todos son rentistas, hace una distinción entre ‘agricultores’ y ‘explotadores’: “hay dueños que tienen mente de agricultores, que por más que den a alquilar sus tierras por diferentes motivos, sufren cada problemática, como la falta de lluvias junto a nosotros, las entienden y viven. Pero hay otros que son estrictamente rentistas “explotadores” y no tienen ningún interés por la conservación del sistema y su activo tierra. Cuando detectamos este perfil, directamente rechazamos el campo ya que hace inviable aplicar nuestro modelo en el mediano y largo plazo. Creo que el productor que convalida estos modelos de “explotación” es víctima de su complicidad” arremete.
ASUNTO DE ESTADO
El informe de Aapresid afirma que el suelo es un bien común de la ciudadanía argentina y que por tanto es clave que el Estado aliente el manejo sustentable, a través de por ejemplo, programas de reducción fiscal a dueños de campos que concreten contratos de más de 5 años, o implementación de planes de uso del suelo.
Sanchez Granel agrega que “más que meterse en los contratos de arrendamientos, el Estado debería incentivar, por ejemplo, a que los productores incluyan gramíneas en sus rotaciones, entendiendo que el único movimiento de suelo en que creemos, es el de las raíces”.
Para cerrar, afirma que “el Estado es el principal culpable de la degradación de los suelos. Su voracidad fiscal, empezando por las retenciones, IIBB en alquileres y sistema de amortización de mejoras en el que no se puede amortizar por la inflación, son parte de lo que podrían cambiar para no forzar a ‘sojizar’ el modelo de producción argentino”.
Campo
Sellan acuerdo para fortalecer un bloque cooperativo urbano y agrario
La Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (CONARCOOP) y la Federación Rural para la Producción y el Arraigo avanzaron con la firma de un convenio de colaboración nacional e internacional, con el objetivo de fortalecer el movimiento cooperativo a nivel urbano y rural.
La rúbrica se realizó el pasado jueves 3 de septiembre en la sede de la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (FECOOTRA) en La Plata, provincia de Buenos Aires.
La Federación Rural para la Producción y el Arraigo es uno de los nucleamientos de cooperativas agropecuarias más importantes del país y reúne a más de 30.000 productores de distintos puntos de la Argentina.
El acuerdo representa un nuevo paso en la construcción de vínculos entre organizaciones cooperativas vinculadas al trabajo y aquellas relacionadas con la producción agropecuaria, con una perspectiva de articulación a nivel nacional e internacional.

“Este acuerdo tiene una enorme importancia porque nos permite seguir construyendo un bloque cooperativo con una fuerte impronta federal. Tenemos que ser capaces de unir experiencias, capacidades y territorios para que el cooperativismo tenga una voz cada vez más fuerte y representativa”, señaló el presidente de CONARCOOP, Ramiro Martínez.
En ese sentido, el dirigente destacó que la articulación entre ambos espacios permite ampliar las posibilidades de articulación y afianzar una agenda común.
“Cuando el cooperativismo del trabajo se une, a nivel urbano y rural, se abre una posibilidad concreta de pensar el desarrollo desde las propias organizaciones, desde cada territorio y con una mirada que contemple la realidad productiva de todo el país”, afirmó.
El dirigente también remarcó la importancia de avanzar hacia una mayor integración del movimiento cooperativo. “La construcción de un bloque cooperativo federal no es solamente una cuestión institucional: es una herramienta para generar vínculos, compartir experiencias y defender un modelo de producción y de trabajo basado en la organización y el arraigo”, sostuvo.
La jornada también incluyó la presentación, y posterior debate, del libro “Experiencias de reforma agraria en el mundo”, coordinado por João Pedro Stédile, que sirvió como punto de partida para compartir experiencias y reflexionar sobre distintos modelos de organización productiva.
El encuentro permitió así combinar la firma del convenio con un espacio de intercambio y debate sobre las experiencias del cooperativismo, en línea con la búsqueda de fortalecer vínculos y construir nuevas instancias de articulación.
Desde CONARCOOP señalaron que este tipo de acuerdos forman parte de un proceso orientado a profundizar la integración entre organizaciones cooperativas de distintas ramas y regiones, con el objetivo de consolidar un movimiento con una mayor capacidad de integración y una perspectiva federal.
“Tenemos que seguir encontrándonos, porque la Argentina necesita un cooperativismo integrado, que pueda mirar al país en toda su extensión y que tenga la capacidad de construir respuestas desde cada territorio. Este convenio es un paso importante en ese camino”, concluyó Martínez.
Acerca de CONARCOOP
La Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (Conarcoop) está integrada por 20 federaciones de cooperativas nacionales: Federación de Cooperativas Integradas de Jujuy (FECOVIJUY), Federación de Cooperativas Unidas (FCU), Federación de Trabajadores Cooperativos - CABA (FETRACOOP), Federación de Cooperativas de Productores de Alimentos de Misiones (FECOPAM), Federación de Organizaciones Productoras de Alimentos (FOPAL), Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (FECOOTRA), Federación Red Grafica Cooperativa, Federación de Cooperativas de Santiago del Estero (FEDCOOP),Cooperativas de Trabajo Federadas Sur de Córdoba (CTF), Federación de Cooperativas de Corrientes (FEDECOOP), Federación de Cooperativas para la Inclusión Social (INCLUSIÓN), de Rosario, Federación Riojana de Cooperativas Autogestionadas (FERCOA), Federación de Cooperativas Red Mayo, de Santa Fe, Federación de Cooperativas de Trabajo de Entre Ríos (FECOOTRER), FECUTA, Federación de Cooperativas Padre Mugica, Federación de Cooperativas Feconorte,Federación TUCMA, de Tucumán, Federación Unión Nacional de Cooperativas Argentinas de Trabajo (FUNCAT), y Federación por la Producción en la Economía Popular (FE.COOP.EP). Más info en www.conarcoop.coop
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Productores duplican en optimismo a los EEUU sobre el futuro del agro
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Habrá un sistema obligatorio para identificar caballos con microchip
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció un nuevo régimen obligatorio de identificación electrónica, registro sanitario y movimiento de équidos en todo el país, con el objetivo de fortalecer la trazabilidad de los animales, prevenir enfermedades y mejorar la respuesta ante emergencias sanitarias.
La principal novedad es que a partir del 1° de marzo de 2027 todos los équidos deberán estar identificados de manera individual, única y permanente mediante un microchip. La obligación alcanzará a todas las personas propietarias, poseedoras o tenedoras de estos animales, independientemente de la cantidad y del título por el cual los tengan.
La colocación del dispositivo deberá realizarse, entre otros casos, cuando se efectúen diagnósticos obligatorios vinculados a movimientos, se dé de alta la Libreta Sanitaria Equina o el Pasaporte Equino, se realicen determinados tratamientos veterinarios o se gestionen movimientos internacionales.
El nuevo esquema contempla además la Libreta Sanitaria Equina Digital (LSED) como documento sanitario oficial para todo el país. Los Pasaportes Equinos reconocidos por el SENASA también deberán ser digitalizados e incorporados al sistema de información sanitaria.
Para los movimientos dentro del territorio nacional, la LSED o el Pasaporte Equino digitalizado podrán respaldar el traslado cuando se cumplan las condiciones previstas por la resolución y pueda verificarse la identidad del animal mediante el microchip. El SENASA podrá bloquear temporalmente los movimientos ante la detección de enfermedades contagiosas o de interés sanitario.
La transición desde la documentación en papel tendrá varios pasos. Desde el 31 de diciembre de 2026 no podrán imprimirse nuevas Libretas Sanitarias Equinas en formato papel, mientras que las ya emitidas conservarán su validez hasta el 31 de diciembre de 2027. Desde el 1° de enero de 2028, la LSED o el Pasaporte Equino digitalizado serán los documentos sanitarios válidos para respaldar los movimientos.
El Senasa justificó la actualización en la necesidad de contar con herramientas más eficientes de trazabilidad y prevención sanitaria. La resolución también toma como antecedente la epidemia de encefalomielitis equina que atravesó el país y el restablecimiento de la vacunación obligatoria contra esa enfermedad.


