País
Homenaje a Alfredo Bravo a 20 años de su muerte
20 de mayo de 2023
El referente de la Confederación Socialista Argentina (CSA) y director Nacional de Estrategias Inclusivas, Accesibles y Desarrollo Sostenible del Transporte del Ministerio de Transporte de la Nación, Jorge Rivas, afirmó esta noche que Alfredo Bravo es «un símbolo de lucha por la justicia social y los derechos humanos», al encabezar un homenaje a 20 años del fallecimiento del dirigente socialista y activista sindical docente.
«Alfredo Bravo fue para mí más que un compañero y un maestro. Él me mostró con su vida cómo se vive sin bajar los brazos, sin darse por vencido, eligiendo siempre la causa que se entiende justa, sin cálculo alguno. Fue un símbolo de la lucha por la justicia social y los derechos humanos», señaló Rivas al encabezar un homenaje en un plenario de la Confederación Socialista, realizado en un local ubicado en la calle Venezuela 1536 de CABA.
También participaron de esta conmemoración Guillermo Torremare, Oscar González, María José Burgos y Federico Tonarelli, entre otros y otras, y donde además asistió la dos veces gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos.
Rivas recordó que Alfredo Bravo»había sido víctima del Terrorismo de Estado, detenido y torturado salvajemente cuando ya había pasado los cincuenta años»
«Pero lejos de quebrarse, o de buscar al menos una menor exposición, un lugar tranquilo en la vida pública a la sombra de lo que ya había hecho como dirigente sindical de los docentes, y como fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, siguió en primera fila de la pelea», apuntó.
«Estoy seguro de que el mejor homenaje que le podemos hacer a Alfredo es seguir militando cotidianamente por la construcción de una sociedad más justa, más libre y más igualitaria. Hasta siempre Alfredo, se te extraña mucho», finalizó Rivas.
Torremare, quien es el actual presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), en la que Bravo tuvo un rol fundacional, expresó a su turno que «hoy el dirigente socialista estaría en la actualidad «denunciando el endeudamiento que dejó el macrismo, que debería considerarse un delito de lesa humanidad».
«No fue un gran teórico político ni recitaba de memoria las normas legales, pero se dejaba guiar por el mandato del primer artículo de la Declaración Universal de Derechos Humanos que simplemente dice ‘todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos'», destacó Torremare.
Presencialmente o en un mensaje de adhesión, recordaron a Alfredo Bravo la ex gobernadora Fabiana Ríos, Juan Ramos Padilla, el intendente de Zárate Osvaldo Cáffaro, el sindicalista Hugo Yasky y Angélica Graciano.
Alfredo Bravo se incorporó al socialismo siendo muy joven, fue maestro y dirigente gremial, estuvo al frente de aulas y fue director de escuela, también secretario general en la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera).
Ferviente defensor de la democracia y los derechos humanos, junto a otros referentes de distintas fuerzas políticas y religiosas participó en la fundación de la APDH en diciembre de 1975, de la cual fue copresidente muchos años.
Durante la última dictadura militar estuvo detenido desaparecido, fue torturado ferozmente y una vez liberado, el terrorismo de Estado lo despojó de su trabajo como docente.
Honesto y apasionado, durante toda su vida defendió los valores del socialismo y fue elegido diputado nacional por el voto popular en 1991, 1995 y 1999.
Una de sus más importantes batallas desde la Cámara de Diputados fue para derogar las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
Si bien en 2001 Alfredo Bravo ganó la tercera banca de senador por la Ciudad de Buenos Aires, un ardid jurídico validado por la Corte Suprema le impidió ocupar esa banca.
Siendo candidato a Presidente en 2003, Bravo recorrió el país difundiendo el ideario socialista y falleció el 26 de mayo de ese mismo año, poco antes de cumplir su tercer mandato como legislador de la Nación.
País
CAMBIOS EN EL INDEC
El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una decisión que sacudió al organismo en la previa de un hito técnico clave: la publicación del primer Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado con la nueva metodología.
La salida fue confirmada por fuentes oficiales y se produce en un clima de “ruidos internos”, atravesado por el congelamiento salarial dentro del instituto y el consecuente malestar entre los trabajadores.
Desde ATE Indec manifestaron su preocupación por el momento elegido para el recambio. “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a ocho días de la salida del IPC con la nueva ponderación”, advirtió el delegado Raúl Llaneza, quien volvió a reclamar un “Indec independiente del poder político”.
Lavagna había asumido al frente del organismo el 30 de diciembre de 2019, al inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Con pasado legislativo en el Frente Renovador, su perfil técnico le permitió sostenerse en el cargo incluso tras la llegada de Javier Milei y el giro político del Gobierno. Durante su gestión, el Indec continuó el proceso de normalización y consolidación de estadísticas públicas, preservando los estándares de transparencia recuperados luego de los años de intervención.
Su partida coincide con la puesta en marcha del renovado IPC, una actualización largamente postergada que busca reflejar con mayor fidelidad los hábitos de consumo actuales de los hogares argentinos. El nuevo índice adopta la clasificación Coicop 2018, que eleva a 13 las divisiones de relevamiento al incorporar “Seguros y servicios financieros”, y utiliza como base de ponderación la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo del relevamiento de 2004.
Entre los cambios más relevantes se destaca el mayor peso de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuya incidencia pasa de 9,4% a 14,5%. Esto implica que los ajustes tarifarios tendrán ahora un impacto más directo en el nivel general de inflación. Transporte también gana protagonismo, al subir de 11% a 14,3%, con mayor influencia de combustibles y boletos. Comunicaciones prácticamente duplica su ponderación, de 2,8% a 5,1%, reflejando la centralidad de internet y telefonía celular, mientras que Educación aumenta de 2,3% a 3,1%.
Otros rubros como Salud se mantienen relativamente estables, al pasar de 8% a 9,1%. En cambio, Alimentos y Bebidas reduce su peso del 26,9% al 22,7%, una modificación relevante si se tiene en cuenta que este capítulo explicó buena parte de la aceleración inflacionaria del último cuatrimestre de 2025. La nueva canasta también captura una mayor participación de alimentos procesados, donde pesan más los componentes industriales, logísticos y comerciales.
Prendas de Vestir y Calzado pierden relevancia (de 9% a 6,8%), mientras que Recreación y Cultura sube de 7,3% a 8,6%, en línea con un mayor gasto en esparcimiento.
En términos generales, los analistas señalan que el nuevo esquema puede arrojar registros más altos si los servicios aumentan por encima de los bienes, y una inflación más moderada en el escenario inverso. A modo ilustrativo, una suba del 10% en la carne habría sumado 1,07 puntos al IPC con la canasta anterior, contra 1,03 con la metodología actual. DIB
País
Sin fondos: diciembre marcó record de cheques rechazados de la historia
La cadena de pagos del sector productivo nacional cerró 2025 con una señal de alarma financiera sin precedentes. Durante diciembre se alcanzó el récord histórico de cheques rechazados por falta de fondos, un dato que expone con crudeza la crisis de liquidez que enfrentan las empresas en todo el país.
Según un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado a partir de datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en el último mes del año se registraron 119.285 cheques rechazados, el número más alto desde que existen registros sistematizados sobre este indicador clave de la actividad económica.
Uno de los aspectos que más preocupa a los analistas es la velocidad del deterioro financiero. De acuerdo con el relevamiento, la cantidad de cheques sin fondos se triplicó en comparación con diciembre de 2024, lo que implica un aumento cercano al 200% interanual.
“Este indicador es un síntoma claro de la dificultad que tienen las empresas argentinas para cumplir con sus obligaciones”, señalaron desde el Instituto Argentina Grande. La dinámica, advirtieron, refleja una restricción severa de liquidez en la economía real, con impacto directo sobre la producción y el empleo.
La evolución mensual de los cheques rechazados muestra un quiebre marcado en la segunda mitad de 2025 y una aceleración abrupta hacia el cierre del año.
Período de estabilidad: entre 2020 y mediados de 2024, el promedio mensual de rechazos se ubicaba entre 25.000 y 35.000 cheques.
Inicio de la aceleración: a partir de mayo de 2025, cuando se registraron 41.759 rechazos, la curva comenzó a empinarse de manera sostenida.
Pico histórico: el último trimestre mostró una escalada sin freno, con 92.535 cheques rechazados en octubre, 108.979 en noviembre y el récord absoluto de 119.285 en diciembre.
Impacto sobre las PyMEs
El fenómeno golpea con especial dureza a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), que utilizan el cheque de pago diferido como una herramienta central para financiar capital de trabajo y sostener la actividad cotidiana.
La multiplicación de cheques sin fondos no solo deteriora la confianza en la cadena de pagos, sino que además encarece el crédito comercial, profundiza los problemas de financiamiento y amplifica el riesgo de parálisis productiva en amplios sectores de la economía.
Una señal de alerta para 2026
El récord registrado en diciembre deja una señal clara sobre la fragilidad financiera con la que el entramado productivo argentino ingresó en 2026. En un contexto de bajo acceso al crédito y caída de la liquidez, la recuperación del financiamiento aparece como uno de los principales desafíos macroeconómicos para evitar un mayor deterioro de la actividad.
País
Periodistas piden al Congreso que frene la derogación de su Estatuto
Más de tres mil periodistas de todo el país firmaron y difundieron este domingo una solicitada con un pedido claro: que el Congreso de la Nación rechace la derogación del Estatuto del Periodista Profesional, una normativa histórica que rige desde mediados del siglo XX y que actualmente está en el centro del debate por la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo nacional.
El documento, que incluye firmas de profesionales de medios gráficos, radiales, televisivos y digitales, señala que la eliminación del estatuto —junto con el del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas— implicaría un grave retroceso para la libertad de expresión, el derecho a la información y la calidad democrática del país.
Quienes suscriben la solicitada advierten que estos estatutos consagran derechos individuales, profesionales y colectivos que protegen tanto a los trabajadores de prensa como al ejercicio mismo del periodismo, y destacan que su vigencia fue fundamental para establecer condiciones laborales, marcos de estabilidad y un mínimo de garantías profesionales.
El texto también subraya que, si bien los firmantes no se oponen a debatir una eventual modernización de las normas laborales del sector, rechazan de plano “cualquier derogación que se haga sin mediar un debate democrático en el que los periodistas tengan participación efectiva”.
La protesta se enmarca en el debate legislativo por el proyecto de reforma laboral promovido por el gobierno, dentro del cual se encuentra el artículo que propone la supresión total del Estatuto del Periodista Profesional —la Ley 12.908— y del Estatuto del Empleado Administrativo.
Organizaciones periodísticas y gremiales de prensa también han expresado su preocupación por la posible eliminación de este marco estratégico, advirtiendo que su derogación puede debilitar derechos laborales, facilitar la precarización, erosionar la libertad de prensa y socavar herramientas que garantizan confidencialidad de fuentes o condiciones éticas mínimas para el ejercicio de la profesión.
Los firmantes incluyen nombres reconocidos del periodismo argentino, quienes llamaron a las y los legisladores a defender el estatuto vigente y a garantizar que cualquier discusión sobre su futuro se dé de forma amplia y con participación del sector afectado.

