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‘La heroína de mi vida soy yo’

20 de febrero de 2023

Impactante historia de la colombiana Sandra Ramón , quien pPara salvar la empresa familiar de una quiebra, aceptó traficar heroína a USA. La detuvieron, estuvo presa y ahora lo cuenta en un libro

Después de mucho tiempo, la oriunda de Cúcuta se animó a escribir el libro “La heroína de mi vida soy yo”. A lo largo de 164 páginas, la autora narra la autobiografía, que va más allá de los barrotes de hierro, en donde un narcotraficante, abusando de la desesperación, inexperiencia e inocencia, se aprovecha de la joven que quiera salvar la empresa familiar de la quiebra, y le ofrece transportar dos valijas con 2 kilos de heroína (que en realidad era 8) desde Cali hasta Nueva York. Pero en el Aeropuerto John F. Kennedy es descubierta y cae presa durante largos y fatídicos 36 meses.

Sandra Ramón estará presentando el libro el jueves 2 de marzo, a las 19 horas, en Arazá Café, (Conesa 2686, barrio de Belgrano, CABA), con entrada libre y gratuita.“Pensé tocar el cielo con las manos al elegir una ruta corta y ‘fácil’ que me llevaría al éxito y lo que terminé tocando fueron las rejas de una cárcel”, la escalofriante frase forma parte de “La heroína de mi vida soy yo”, el libro publicado por la escritora colombiana Sandra Ramón.

Aunque parezca que se trata del título de una típica novela, “La heroína de mi vida soy yo” es ni más ni menos que la autobiografía de la mujer de 43 años, que a los 22 aceptó una propuesta indecente de un narcotraficante que la llevó a la cárcel de Estados Unidos por 36 meses.

Todo comenzó cuando la oriunda de Cúcuta (ciudad límite con Venezuela), siendo niña, se enteró que su hermano mayor había muerto en un accidente aéreo. Con Carlitos se fue el sueño de Sandra de montar una empresa para salir de pobres. Aunque años después, otro de sus tres hermanos siguió el legado y la creó. Esa empresa que para la familia Ramón significaba honrar la memoria de quien había fallecido, se encontraba en bancarrota y ya habían agotado los pocos recursos para el salvataje.

Desde lo más profundo de su ser, Sandra sintió que no podía dejar que la empresa familiar presentara quiebra. Entre la desesperación, inexperiencia e inocencia, la bella joven decidió acceder a algo que nunca se le había pasado por la cabeza: transportar droga en avión desde Colombia a Estados Unidos. Pero no cualquier droga, escasa cantidad y a un destino perdido en el mapa norteamericano. Por el contrario, dos kilos de heroína a Nueva York, ciudad en donde recibiría el dinero, salvaría a la empresa y seguiría con su vida. Algo tan fácil como el libreto de las series que había visto por la TV.

Pero la travesía desde Cali no tenía nada que ver con las ficciones. Apenas descendió del avión, “¡Welcome to the United States!”, le dijo la oficial de policía del aeropuerto John F. Kennedy. Sin embargo, el alma se le cayó al piso a Sandra, cuando la funcionaria policial leyó en el pasaporte que venía por solo 15 días con dos valijas repletas, ordenó: “Check your bags” (chequeen sus maletas). 

La angustia había comenzado. “Me quedé pasmada. Mi corazón no paraba de latir a millón y a los pocos segundos, como en las películas, llegó una manada de no sé cuántos policías. ¡Eran muchos! Me esposaron y entré en un estado de shock total. No escuchaba nada, solo me repetía: esto es una pesadilla, esto no está pasando”, rememora poniéndose seria.

El hombre del negocio ilícito le había confiado a Sandra que como “mula” llevaría dos kilos de heroína (droga opioide proveniente de la morfina) en sus maletas. Un kilo en cada una de ellas. A cambio recibiría 45 millones de pesos colombianos. Pero todo era mentira. Cuando la detuvieron en el aeropuerto de Nueva York y le abrieron las maletas, ella se enteró que le habían metido ocho kilos, nada más y nada menos. Ocho kilos que la sentenciaron a 36 meses de prisión en el país extranjero. “Al principio de la causa, mi abogado llegó a decirme que podía llegar a estar recluida unos 20 años”, revela la canceriana.

Claro que quince de esos treinta y seis meses, la colombiana la pasó mal, “sin siquiera ver la luz del sol”. Otra parte, cumplió la condena en una cárcel más grande de Florida, en donde pudo trabajar y socializar con las buenas amistades que forjó entre rejas.

En esa parte de su condena aprendió inglés, trabajó, creció y se fortaleció mentalmente. Había una iglesia, patio, sitio para trotar y cancha. La situación al menos era digna. No obstante, el sitio, donde había 1200 mujeres, era dominado por las reclusas negras norteamericanas. Al respecto, Sandra reconoce que allí, como latina, fue víctima de racismo y discriminación.

Mientras que, en los meses restantes, los pasó en “el hueco, una celda pequeña, oscura y fría, donde no se podía ver hacia el exterior y solo había un inodoro, un lavamanos y una cama muy angosta”.

Hasta que un día de 2005, las carceleras le dijeron a Sandra Ramón que quedaba libre. Que agarrara sus pocas pertenencias y abandonara la prisión. No lo podía creer. La libertad volvía a ser su compañera. Sin muchos prolegómenos, regresó a Colombia. La experiencia vivida no fue fácil. Pero se reinsertó en la sociedad. Entre otras cosas, trabajó 16 años como actriz en varias series, telenovelas y películas.

Para su sorpresa, en “Montecristo”, el director Unai Amuchástegui le asignó el papel de una mujer que estaba presa en Estados Unidos por haber llevado droga en su maleta, y que tenía que enfrentarse al hombre que la involucró en ese delito.

Hace dos años, telefoneó a su representante y le dijo que abandonaba el mundo de la actuación para crear la Fundación Reprograma tu corazón, una institución sin fines de lucro que trabaja por las mujeres víctimas de violencia de género, maltrato físico, sexual, económico, patrimonial, discriminación y exclusión.

La mala decisión de ser “mula” en la juventud le llevó mucho tiempo superarlo, hasta que se sentó a escribir el primer capítulo de “La heroína de mi vida soy yo”. Eso fue catártico y terapéutico, pero también le destapó muchas heridas. Heridas no se había preocupado por sanar hasta que pasó por una relación “tóxica”, con un hombre. Y que antes de eso, nunca había pensado en buscar ayuda profesional. “El encierro en la cárcel me dejó muchas enseñanzas. ¿La mayor? Ser más consciente en las decisiones”, concluye Sandra Ramón, que estará presentando el libro el jueves 2 de marzo, a las 19 horas, en Arazá Café (Conesa 2686, barrio de Belgrano, CABA), con entrada libre y gratuita.

Para saber más de la historia de vida, se puede ingresar a la web sandraramoncoach.com

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CAMBIOS EN EL INDEC

El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una decisión que sacudió al organismo en la previa de un hito técnico clave: la publicación del primer Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado con la nueva metodología.

La salida fue confirmada por fuentes oficiales y se produce en un clima de “ruidos internos”, atravesado por el congelamiento salarial dentro del instituto y el consecuente malestar entre los trabajadores.

Desde ATE Indec manifestaron su preocupación por el momento elegido para el recambio. “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a ocho días de la salida del IPC con la nueva ponderación”, advirtió el delegado Raúl Llaneza, quien volvió a reclamar un “Indec independiente del poder político”.

Lavagna había asumido al frente del organismo el 30 de diciembre de 2019, al inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Con pasado legislativo en el Frente Renovador, su perfil técnico le permitió sostenerse en el cargo incluso tras la llegada de Javier Milei y el giro político del Gobierno. Durante su gestión, el Indec continuó el proceso de normalización y consolidación de estadísticas públicas, preservando los estándares de transparencia recuperados luego de los años de intervención.

Su partida coincide con la puesta en marcha del renovado IPC, una actualización largamente postergada que busca reflejar con mayor fidelidad los hábitos de consumo actuales de los hogares argentinos. El nuevo índice adopta la clasificación Coicop 2018, que eleva a 13 las divisiones de relevamiento al incorporar “Seguros y servicios financieros”, y utiliza como base de ponderación la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo del relevamiento de 2004.

Entre los cambios más relevantes se destaca el mayor peso de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuya incidencia pasa de 9,4% a 14,5%. Esto implica que los ajustes tarifarios tendrán ahora un impacto más directo en el nivel general de inflación. Transporte también gana protagonismo, al subir de 11% a 14,3%, con mayor influencia de combustibles y boletos. Comunicaciones prácticamente duplica su ponderación, de 2,8% a 5,1%, reflejando la centralidad de internet y telefonía celular, mientras que Educación aumenta de 2,3% a 3,1%.

Otros rubros como Salud se mantienen relativamente estables, al pasar de 8% a 9,1%. En cambio, Alimentos y Bebidas reduce su peso del 26,9% al 22,7%, una modificación relevante si se tiene en cuenta que este capítulo explicó buena parte de la aceleración inflacionaria del último cuatrimestre de 2025. La nueva canasta también captura una mayor participación de alimentos procesados, donde pesan más los componentes industriales, logísticos y comerciales.

Prendas de Vestir y Calzado pierden relevancia (de 9% a 6,8%), mientras que Recreación y Cultura sube de 7,3% a 8,6%, en línea con un mayor gasto en esparcimiento.

En términos generales, los analistas señalan que el nuevo esquema puede arrojar registros más altos si los servicios aumentan por encima de los bienes, y una inflación más moderada en el escenario inverso. A modo ilustrativo, una suba del 10% en la carne habría sumado 1,07 puntos al IPC con la canasta anterior, contra 1,03 con la metodología actual. DIB

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Sin fondos: diciembre marcó record de cheques rechazados de la historia

La cadena de pagos del sector productivo nacional cerró 2025 con una señal de alarma financiera sin precedentes. Durante diciembre se alcanzó el récord histórico de cheques rechazados por falta de fondos, un dato que expone con crudeza la crisis de liquidez que enfrentan las empresas en todo el país.

Según un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado a partir de datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en el último mes del año se registraron 119.285 cheques rechazados, el número más alto desde que existen registros sistematizados sobre este indicador clave de la actividad económica.


Uno de los aspectos que más preocupa a los analistas es la velocidad del deterioro financiero. De acuerdo con el relevamiento, la cantidad de cheques sin fondos se triplicó en comparación con diciembre de 2024, lo que implica un aumento cercano al 200% interanual.

“Este indicador es un síntoma claro de la dificultad que tienen las empresas argentinas para cumplir con sus obligaciones”, señalaron desde el Instituto Argentina Grande. La dinámica, advirtieron, refleja una restricción severa de liquidez en la economía real, con impacto directo sobre la producción y el empleo.


La evolución mensual de los cheques rechazados muestra un quiebre marcado en la segunda mitad de 2025 y una aceleración abrupta hacia el cierre del año.

Período de estabilidad: entre 2020 y mediados de 2024, el promedio mensual de rechazos se ubicaba entre 25.000 y 35.000 cheques.

Inicio de la aceleración: a partir de mayo de 2025, cuando se registraron 41.759 rechazos, la curva comenzó a empinarse de manera sostenida.

Pico histórico: el último trimestre mostró una escalada sin freno, con 92.535 cheques rechazados en octubre, 108.979 en noviembre y el récord absoluto de 119.285 en diciembre.

Impacto sobre las PyMEs
El fenómeno golpea con especial dureza a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), que utilizan el cheque de pago diferido como una herramienta central para financiar capital de trabajo y sostener la actividad cotidiana.

La multiplicación de cheques sin fondos no solo deteriora la confianza en la cadena de pagos, sino que además encarece el crédito comercial, profundiza los problemas de financiamiento y amplifica el riesgo de parálisis productiva en amplios sectores de la economía.

Una señal de alerta para 2026
El récord registrado en diciembre deja una señal clara sobre la fragilidad financiera con la que el entramado productivo argentino ingresó en 2026. En un contexto de bajo acceso al crédito y caída de la liquidez, la recuperación del financiamiento aparece como uno de los principales desafíos macroeconómicos para evitar un mayor deterioro de la actividad.

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Periodistas piden al Congreso que frene la derogación de su Estatuto

Más de tres mil periodistas de todo el país firmaron y difundieron este domingo una solicitada con un pedido claro: que el Congreso de la Nación rechace la derogación del Estatuto del Periodista Profesional, una normativa histórica que rige desde mediados del siglo XX y que actualmente está en el centro del debate por la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo nacional.

El documento, que incluye firmas de profesionales de medios gráficos, radiales, televisivos y digitales, señala que la eliminación del estatuto —junto con el del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas— implicaría un grave retroceso para la libertad de expresión, el derecho a la información y la calidad democrática del país.

Quienes suscriben la solicitada advierten que estos estatutos consagran derechos individuales, profesionales y colectivos que protegen tanto a los trabajadores de prensa como al ejercicio mismo del periodismo, y destacan que su vigencia fue fundamental para establecer condiciones laborales, marcos de estabilidad y un mínimo de garantías profesionales.

El texto también subraya que, si bien los firmantes no se oponen a debatir una eventual modernización de las normas laborales del sector, rechazan de plano “cualquier derogación que se haga sin mediar un debate democrático en el que los periodistas tengan participación efectiva”.

La protesta se enmarca en el debate legislativo por el proyecto de reforma laboral promovido por el gobierno, dentro del cual se encuentra el artículo que propone la supresión total del Estatuto del Periodista Profesional —la Ley 12.908— y del Estatuto del Empleado Administrativo.

Organizaciones periodísticas y gremiales de prensa también han expresado su preocupación por la posible eliminación de este marco estratégico, advirtiendo que su derogación puede debilitar derechos laborales, facilitar la precarización, erosionar la libertad de prensa y socavar herramientas que garantizan confidencialidad de fuentes o condiciones éticas mínimas para el ejercicio de la profesión.

Los firmantes incluyen nombres reconocidos del periodismo argentino, quienes llamaron a las y los legisladores a defender el estatuto vigente y a garantizar que cualquier discusión sobre su futuro se dé de forma amplia y con participación del sector afectado.

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