Espectáculos
Fito Páez se adueña del Cosquín Rock
20 de febrero de 2023
Fito Páez se convirtió en el dueño absoluto de la tarde en la segunda jornada del Cosquín Rock que se lleva a cabo en el Aeródromo Santa María de Punilla, a fuerza de un formidable show en el que revisitó gran parte de «El amor después del amor», a 30 años de su lanzamiento, y repasó algunos clásicos inoxidables, todos ellos con nuevos arreglos.
El rosarino inició su recorrida en el Escenario Sur cuando el sol aún brillaba fuerte sobre el colmado predio y puso el broche de oro cuando la noche ya comenzaba a proyectar sus sombras, tras un set de cerca de una hora y media en el que contó con el gran soporte de una soberbia banda.
A sus habituales laderos, Fito sumó una impecable sección de vientos y la voz en coros de Mariela Vitale, los cuales dotaron a sus canciones de sofisticadas y novedosas armonías.
Una vez superados algunas evidentes molestias por unos acoples que aparecieron al principio del set y por el sonido de la actuación de Las Pastillas del Abuelo, que se colaba desde el Escenario Norte, en el otro extremo del predio, el artista no se guardó nada y estableció una inmejorable conexión con el público.
En ese contexto, anticipó la nueva sonoridad que le imprimió al nuevo disco, en su proceso de regrabación para un inminente lanzamiento, y lo trasladó a otros clásicos imprescindibles en sus habituales shows.
«Es el primer concierto del año», dijo Fito poco después de abrir el fuego con el tema que da nombre al famoso disco, cuyas primeras estrofas las cantó desde bambalinas hasta que hizo su irrupción a la vista del público.
Vestido en ropa deportiva amarillo fluor, el músico siguió con «Thelma & Louise», se desvió del recorrido por el disco con «11 y 6» para luego retomar con una demoledora versión de «Tráfico por Katmandú».
El recuerdo a Luis Alberto Spinetta llegó con «Pétalo de sal»: «Siempre presente en nuestras vidas para seguir marcándonos el lenguaje en la música», expresó en ese momento.
Para cuando llegó el momento de «Tumbas de la gloria», Las Pastillas del Abuelo inició su set en el extremo opuesto del predio y llegaron las primeras advertencias de Fito, las cuales se intensificarían luego de una versión de «Polaroid de locura ordinaria».
«Si sabíamos que iba a tocar el grupo de allá esperábamos. No queremos interrumpir la música hermosa de nadie», ironizó antes de arremeter con «Al lado del camino».
Fue su última queja debido a que inició allí un pasaje en el que se entregó por completo al goce de su música, el cual se retroalimentó a partir de la devoción mostrada por el público.
Así se lanzó a su habitual repaso de hits de final de shows con «Brillante sobre el mic», para la que pidió luces de celulares prendidos aunque fuera de día; «Circo Beat», la cual mezcló de manera sorpresiva con el rap de «Tercer Mundo»; una hiperockera «Ciudad de pobres corazones», con un fenomenal arreglo de vientos; «A rodar mi vida», «Dar es dar» y «Mariposa Technicolor».
Hacia el final, cuando ya caía la noche, Fito dijo adiós dejando la sensación que será difícil igual una perfomance así en lo que restaba de la jornada.
Sin embargo, para la noche se esperaba a Ciro y Los Persas, Babasónicos, Las Pelotas, Dillom, Ca7riel y Paco Amoroso, La Vela Puerca y Bándalos Chinos, entre otros.
Antes de Fito, por el Escenario Sur pasaron los españoles de Vetusta Morla con sus canciones rockeras que levantaron al público, especialmente a partir de la gran entrega de su cantante.
En la jornada de cierre de esta edición, otra vez se pudo palmar una presencia de público multitudinaria, similar a la de ayer que reunió a 100 mil personas, según números oficiales, aunque todavía la organización no difundió este dato.
Espectáculos
CINE DEL MUSEO MAR
Durante el mes de septiembre el ciclo de Cine Internacional repasará tres destacados filmes de la ciencia ficción distópica. Tres futuros que plantean un interrogante: cómo sobrevive lo humano cuando el mundo deja de ser el que conocemos. Las películas que compartiremos este mes nos invitan encontrar lo que se resiste a desaparecer incluso cuando la identidad, la libertad o la esperanza no parecen tener lugar.
Este domingo 20 de septiembre a las 17 con el largometraje “Dark city” dirigida por Alex Proyas (USA, 1998) con las actuaciones de Rufus Sewell, Kiefer Sutherland y Jennifer Connelly.
John Murdoch se despierta solo en un extraño hotel y comprueba que ha perdido la memoria y es perseguido como el autor de una serie de sádicos y brutales asesinatos. Mientras intenta juntar las piezas que componen el puzzle de su pasado, descubre un submundo habitado por unos seres conocidos como "los ocultos" que tienen la habilidad de adormecer a las personas y alterar a la ciudad y a sus habitantes.
En una sociedad distópica donde reinan las máquinas, una mosca cae dentro de un ordenador y cambia el apellido de quien será aplastado por el aparato del estado represor. Desde entonces, una serie de peculiares eventos harán de Lowry, un oscuro burócrata, el enemigo del sistema.
El programa continuará con la proyección de “La carretera”.
Espectáculos
‘Tango y Ópera, la misma pasión’ llega al Auditorium
Un encuentro de dos géneros unidos por la emoción, con canto lírico, música en vivo y danza. Localidades en venta.
Exte viernes 18 de septiembre a las 21, se presentará "Tango y Ópera, la misma pasión" en la Sala Astor Piazzolla del Teatro Auditorium. Se trata de una propuesta a cargo de Operabis y forma parte de la programación del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
El espectáculo propone un recorrido por grandes páginas de la ópera y clásicos inolvidables del tango, combinando canto lírico, música y danza en una puesta dinámica y emotiva que reúne la fuerza, el dramatismo y la emoción de dos géneros que comparten historias atravesadas por el amor, la pasión, los celos, la nostalgia y el desamor.
El tango y la ópera se encontraron en el Río de la Plata con la llegada de los inmigrantes europeos y, desde entonces, ambos géneros construyeron un vínculo atravesado por temáticas y emociones comunes. "Tango y Ópera, la misma pasión" recupera ese encuentro y lo lleva al escenario con una mirada actual, acercando ambos universos a públicos de todas las edades.
La propuesta contará con la participación de María José Dulin, soprano; Fernando Santiago, barítono; Quinteto Triunfal y Tango Furia Company, en un espectáculo donde las grandes voces, la música en vivo y la danza se unen para celebrar la intensidad de dos expresiones fundamentales de nuestra identidad cultural.
Las entradas están a la venta en la boletería del teatro o por Plateanet.
Se presenta la obra “Rosa, las rojas…mujeres entre guerras”
Se trata de una pieza con dramaturgia de Cristina Strifezza Sobre la legendaria Rosa de Luxemburgo. Localidades en venta.
También este viernes 18 de septiembre a las 21, subirá a escena la obra “Rosa, las rojas…mujeres entre guerras” con dirección y puesta general de Héctor Negro. La función será en la sala Gregorio Nachman del Teatro Auditorium como parte de la programación del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
Se trata de una obra teatral sobre la legendaria Rosa de Luxemburgo en sus diferentes escenarios, vulnerable en el amor, poderosa en la política, luchadora en la defensa de los derechos de los trabajadores, y la pasión, como motor de su vida.
Actúan: Gisela Zanoli, Cristina Strifezza y Diana Saez.
Localidades en venta por Plateanet o en la boletería del teatro. Boulevard Marítimo 2280.
Prensa Auditorim
Espectáculos
Spielberg confiesa por qué se arrepiente de ‘Tiburón’, a 50 años de su estreno
Medio siglo después de su estreno, “Tiburón” sigue siendo una de las películas más influyentes de la historia del cine. Pero su director, Steven Spielberg, carga con una culpa que no esconde: el efecto devastador que el film tuvo sobre la percepción pública de los escualos.
En una entrevista con el ciclo Desert Island Discs de BBC Radio 4, en 2022, el cineasta se sinceró sobre lo que todavía le pesa. “Lamento sinceramente, y hasta el día de hoy, la aniquilación de la población de tiburones a causa del libro y la película”, expresó.

Y fue más lejos con una confesión que sorprendió: “Esa es una de las cosas que todavía temo. No que me coma un tiburón, sino que los tiburones estén de alguna manera enojados conmigo por el frenesí de los pescadores deportivos que ocurrió después de 1975”
El estreno, el 20 de junio de 1975, fue un fenómeno absoluto: la película se convirtió en la más taquillera de la historia durante un par de años, hasta que Star Wars le sacó el trono.
Basada en la novela homónima de Peter Benchley, la historia transcurre en la costa de Amity Island, donde un gran tiburón blanco ataca a los bañistas. El alcalde del pueblo prioriza la temporada de playa y le prohíbe al jefe de policía Martin Brody (Roy Scheider) cerrar el balneario. Cuando muere un chico, arranca la cacería.

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Era apenas el segundo largometraje de Spielberg tras “Loca evasión” (1974) y lo puso en el mapa como una de las grandes figuras del nuevo Hollywood. También lo acompañaron en el elenco Robert Shaw y Richard Dreyfuss.
El costado oscuro lo resume la organización Shark Stewards: “La actitud general hacia los tiburones ha llevado de una indiferencia generalizada y una mala gestión de los tiburones en las pesquerías a una denigración absoluta”, y advierte que la pesca y el aleteo derivaron en enormes caídas poblacionales.
Oliver Crimmen, conservador de peces del Museo de Historia Natural de Londres, lo dijo a la BBC en 2015: “Tiburón marcó un antes y un después para los grandes tiburones blancos”.
El propio Benchley, coguionista del film, terminó convertido en defensor de la especie y concluyó: “Sabiendo lo que sé ahora, jamás podría escribir ese libro hoy. Los tiburones no atacan a los seres humanos, y ciertamente no guardan rencor”.
A 50 años de “Tiburón”, el arrepentimiento de Steven Spielberg: “Temo que los tiburones estén enojados conmigo”
El director habló del impacto que su película tuvo sobre la especie en una entrevista con el ciclo Desert Island Discs de BBC Radio 4 en 2022
Medio siglo después de su estreno, “Tiburón” sigue siendo una de las películas más influyentes de la historia del cine. Pero su director, Steven Spielberg, carga con una culpa que no esconde: el efecto devastador que el film tuvo sobre la percepción pública de los escualos.
En una entrevista con el ciclo Desert Island Discs de BBC Radio 4, en 2022, el cineasta se sinceró sobre lo que todavía le pesa. “Lamento sinceramente, y hasta el día de hoy, la aniquilación de la población de tiburones a causa del libro y la película”, expresó.
Y fue más lejos con una confesión que sorprendió: “Esa es una de las cosas que todavía temo. No que me coma un tiburón, sino que los tiburones estén de alguna manera enojados conmigo por el frenesí de los pescadores deportivos que ocurrió después de 1975”.
El estreno, el 20 de junio de 1975, fue un fenómeno absoluto: la película se convirtió en la más taquillera de la historia durante un par de años, hasta que Star Wars le sacó el trono.
Cómo “Tiburón” cambió la mirada sobre los escualos
Basada en la novela homónima de Peter Benchley, la historia transcurre en la costa de Amity Island, donde un gran tiburón blanco ataca a los bañistas. El alcalde del pueblo prioriza la temporada de playa y le prohíbe al jefe de policía Martin Brody (Roy Scheider) cerrar el balneario. Cuando muere un chico, arranca la cacería.
Era apenas el segundo largometraje de Spielberg tras “Loca evasión” (1974) y lo puso en el mapa como una de las grandes figuras del nuevo Hollywood. También lo acompañaron en el elenco Robert Shaw y Richard Dreyfuss.
El costado oscuro lo resume la organización Shark Stewards: “La actitud general hacia los tiburones ha llevado de una indiferencia generalizada y una mala gestión de los tiburones en las pesquerías a una denigración absoluta”, y advierte que la pesca y el aleteo derivaron en enormes caídas poblacionales.
Oliver Crimmen, conservador de peces del Museo de Historia Natural de Londres, lo dijo a la BBC en 2015: “Tiburón marcó un antes y un después para los grandes tiburones blancos”.
El propio Benchley, coguionista del film, terminó convertido en defensor de la especie y concluyó: “Sabiendo lo que sé ahora, jamás podría escribir ese libro hoy. Los tiburones no atacan a los seres humanos, y ciertamente no guardan rencor”.
Fuente ciclo Desert Island Discs de BBC Radio 4

