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Industria pyme: creció 3,5% anual en enero
19 de febrero de 2023
La producción de la industria manufacturera pyme subió 3,5% anual en enero a precios constantes, cumpliendo cuatro meses consecutivos en alza. Crecieron 4 de los 6 grandes sectores medidos. En la comparación mensual, la actividad prácticamente se mantuvo igual con un leve incremento del 0,3%, detalla en un comunicado la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa)
A pesar de la mejora en la producción, el uso de la capacidad instalada de las empresas de la muestra se redujo levemente. La misma se ubicó en 72,5%, unos 0,4 puntos porcentuales menos que en diciembre, según el sondeo entre las pymes. Esta pequeña retracción se relaciona por mayores inversiones en sectores de alta demanda como muebles, químicos y material de transporte.
Un dato destacado de enero fue la gran proporción de industrias que está evaluando o ya tiene decidido realizar nuevas inversiones, que alcanzó al 46% de las empresas de la encuesta.
Como contrapartida, las empresas manifiestan preocupaciones que requieren urgentes soluciones. En primer lugar, la administración de las importaciones de insumos para la producción nacional supone una restricción real y concreta al desarrollo de la industria local. Finalmente, cabe destacar, el temor que genera en la industria de alimentos, maquinaria y material de transporte, el futuro de la campaña agropecuaria.
Estos resultados surgen del Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) que elabora CAME, con una muestra que alcanzó unas 364 industrias pyme a nivel federal.
Fuente: elaboración propia en base a datos de CAME
Análisis sectorial
La mejor performance en la comparación anual estuvo en “Maderas y muebles” (+5,6%), “Metal, maquinaria y material de transporte” (+5,6%), “Químicos y plásticos” (+5,5%) y “Alimentos y bebidas” (+5,1%). La peor se observó en “Papel e impresiones” (-6,4%) y “Textiles e indumentaria” (-3,7%).

- Alimentos y bebidas
La producción tuvo un aumento de 5,1% anual en enero y una retracción de 1,5% mensual, siempre medida a precios constantes. El uso de la capacidad instalada subió de 75,5% en diciembre a 80,1%, impulsada por la mayor demanda en lo que para el 66% de las empresas relevadas fue un buen mes. No hubo mayores problemas de abastecimiento de insumos, y la principal dificultad de las empresas estuvo enfocada en los costos, que subieron por encima de lo esperado. Hay cierta incertidumbre sobre cómo afectará eso a la rentabilidad de los próximos meses.
“La primera quincena fue excelente, después la actividad se pinchó un poco, pero terminamos bien el mes”, comentó un productor de polen, propóleo y jaleas, de la ciudad de Maipú, en Mendoza.
“Tuvimos buenas ventas, buenas utilidades y esperamos que en febrero y marzo aumente de nuevo porque es época de cosecha. Por cómo viene tendremos buenos resultados”, dijo un productor de vinos de la ciudad de Salta.
Fuente: elaboración propia en base a datos de CAME
Indumentaria y textil
La actividad sigue en retracción. En enero la producción cayó 3,7% anual, aunque con una leve variación mensual positiva de 1%. El uso de la capacidad instalada bajó 2,8 puntos, a 71,6% y el 47% de las empresas relevadas calificó a sus ventas del mes entre regulares y malas. Si bien enero y febrero es temporada baja para la mayoría de las firmas de esta rama, éste es un sector que viene muy golpeado por los aumentos de costos y precios. Además, muchos empresarios se quejaron por la falta de aprobación del sistema de importaciones SIRA, que no les permite acceder a la suficiente materia prima. Por otra parte, los insumos de origen nacional sólo se consiguen en cantidades pequeñas.
“Es el peor enero desde que comenzó nuestra empresa, tuvimos muy pocos pedidos”, dijo la propietaria de un taller en Mataderos, Ciudad de Buenos Aires, con cuatro años de actividad.
“Nosotros exportamos a Paraguay, Uruguay y Brasil, y estamos por ingresar a Bolivia. Venimos bien, pero no aprueban las SIRA y vemos que existen muchas desigualdades en el acceso a mercadería importada entre las grandes empresas y nosotros, las pymes”, se lamentó el titular de una fábrica de hilados y tejidos industriales de Paso del Rey, en Provincia de Buenos Aires.
Fuente: elaboración propia en base a datos de CAME
- Maderas y muebles
La producción subió 5,6% anual en enero y 5,3% mensual, a precios constantes. La capacidad instalada se redujo 1,2 puntos, a 72,4% en parte por algunas nuevas inversiones manifestadas por las empresas consultadas. El sector viene trabajando a pleno, tienen demoras en las entregas por falta de recursos humanos y de insumos que escasean, tanto importados como nacionales. En las pymes de este sector se trabaja con muchos pedidos, y hasta mayo-junio hay entregas programadas.
“Vendimos bien, pero ese no es nuestro problema. El problema es que la materia prima aumenta cada semana y la competencia que tenemos nos obliga a resignar porcentajes de ganancias. Nuestro panorama es de incertidumbre”, confiaron desde una pyme de la ciudad de La Rioja.
“Las ventas fueron peculiarmente mejores a lo que suelen ser en enero y para los próximos meses se va a mantener como hasta ahora”, comentaron desde una fábrica de la ciudad de Córdoba.
Fuente: elaboración propia en base a datos de CAME
- Metálicos, maquinarias, equipos y material de transporte
La producción subió 5,6% anual en enero a precios constantes y 0,9% mensual. El sector usó 3,2 puntos menos de capacidad instalada que en diciembre, alcanzando el 67,5%, un nivel relativamente bajo pero que tiene que ver con la estacionalidad de la actividad. Enero suele ser un mes muy tranquilo, con muchas empresas que aprovechan a dar vacaciones a su plantilla de personal. De todos modos, el 55% de las empresas consultadas lo calificó como bueno o muy bueno.
“Crecimos, pero la producción fue más baja de lo normal. Esperamos recuperar la capacidad productiva en los próximos meses”, manifestaron desde una fábrica de maquinarias de la ciudad de Santa Fe.
“Si bien los resultados fueron positivos con respecto a 2022, el año comenzó con una fuerte suba de precios de nuestros proveedores que nos perjudicó”, dijeron de una firma que elabora productos de metal en Paraná, en Entre Ríos.
Fuente: elaboración propia en base a datos de CAME
- Productos químicos y plásticos
La producción creció 5,5% anual en enero a precios constantes y 1,1% en la comparación mensual. El uso de la capacidad instalada se redujo desde 70,1% en diciembre a 68,7% en enero. El 55% de las empresas consultadas calificaron sus niveles de ventas como buenos o muy buenos. Al resto le fue entre regular y mal. El sector está pidiendo medidas urgentes para frenar las subas de las materias primas y ordenar la macroeconomía para realizar nuevas inversiones que permitan renovar maquinaria y ampliar instalaciones. Hay firmas que se lamentaron por tener que dejar de exportar porque no pueden dar previsibilidad en los tiempos de entrega de mercadería a sus clientes.
“No nos están aprobando las SIRA para importar y tenemos grandes dificultades para abastecernos de insumos. Tenemos inversiones previstas en infraestructura porque nos va bien, pero a la vez tenemos muchos problemas operativos”, expresaron desde una industria de Haedo, en Provincia de Buenos Aires.
“La venta en enero mejoró, pero seguimos con faltantes de insumos. Además, dejamos de exportar porque dejó de ser rentable por diversos factores”, se quejó la socia de una fábrica de productos de plástico de la ciudad de Formosa.
Fuente: elaboración propia en base a datos de CAME
- Papel, cartón, edición e impresión
La producción se redujo 6,4% anual en el primer mes del año (a precios constantes) y bajó 3,4% en la comparación mensual. También el uso de la capacidad instalada descendió 1,6, a 77,5%. Las empresas se quejaron por la falta de papel y tintas, pero hay buenas expectativas hacia adelante por la proximidad del inicio del ciclo lectivo y, sobre todo, de la campaña electoral.
“Las ventas en cantidad fueron similares al año pasado, pero eso no se tradujo en una mejora real de la facturación. Tenemos como objetivo seguir aumentando las cantidades producidas”, señalaron desde una empresa de Sinsacate, en el interior de la provincia de Córdoba.
“La empresa estuvo bien en enero. Nosotros tuvimos que readaptar todo el negocio después del cambio tecnológico que trajo la pandemia. Antes imprimíamos muchos talonarios y almanaques, ahora nuestro fuerte es hacer cajas para alfajores, para comidas y libros”, contó la dueña de una pyme de la ciudad de Salta.

Fuente: elaboración propia en base a datos de CAME
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CAMBIOS EN EL INDEC
El economista Marco Lavagna presentó este lunes su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una decisión que sacudió al organismo en la previa de un hito técnico clave: la publicación del primer Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado con la nueva metodología.
La salida fue confirmada por fuentes oficiales y se produce en un clima de “ruidos internos”, atravesado por el congelamiento salarial dentro del instituto y el consecuente malestar entre los trabajadores.
Desde ATE Indec manifestaron su preocupación por el momento elegido para el recambio. “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a ocho días de la salida del IPC con la nueva ponderación”, advirtió el delegado Raúl Llaneza, quien volvió a reclamar un “Indec independiente del poder político”.
Lavagna había asumido al frente del organismo el 30 de diciembre de 2019, al inicio de la presidencia de Alberto Fernández. Con pasado legislativo en el Frente Renovador, su perfil técnico le permitió sostenerse en el cargo incluso tras la llegada de Javier Milei y el giro político del Gobierno. Durante su gestión, el Indec continuó el proceso de normalización y consolidación de estadísticas públicas, preservando los estándares de transparencia recuperados luego de los años de intervención.
Su partida coincide con la puesta en marcha del renovado IPC, una actualización largamente postergada que busca reflejar con mayor fidelidad los hábitos de consumo actuales de los hogares argentinos. El nuevo índice adopta la clasificación Coicop 2018, que eleva a 13 las divisiones de relevamiento al incorporar “Seguros y servicios financieros”, y utiliza como base de ponderación la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018, en reemplazo del relevamiento de 2004.
Entre los cambios más relevantes se destaca el mayor peso de Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles, cuya incidencia pasa de 9,4% a 14,5%. Esto implica que los ajustes tarifarios tendrán ahora un impacto más directo en el nivel general de inflación. Transporte también gana protagonismo, al subir de 11% a 14,3%, con mayor influencia de combustibles y boletos. Comunicaciones prácticamente duplica su ponderación, de 2,8% a 5,1%, reflejando la centralidad de internet y telefonía celular, mientras que Educación aumenta de 2,3% a 3,1%.
Otros rubros como Salud se mantienen relativamente estables, al pasar de 8% a 9,1%. En cambio, Alimentos y Bebidas reduce su peso del 26,9% al 22,7%, una modificación relevante si se tiene en cuenta que este capítulo explicó buena parte de la aceleración inflacionaria del último cuatrimestre de 2025. La nueva canasta también captura una mayor participación de alimentos procesados, donde pesan más los componentes industriales, logísticos y comerciales.
Prendas de Vestir y Calzado pierden relevancia (de 9% a 6,8%), mientras que Recreación y Cultura sube de 7,3% a 8,6%, en línea con un mayor gasto en esparcimiento.
En términos generales, los analistas señalan que el nuevo esquema puede arrojar registros más altos si los servicios aumentan por encima de los bienes, y una inflación más moderada en el escenario inverso. A modo ilustrativo, una suba del 10% en la carne habría sumado 1,07 puntos al IPC con la canasta anterior, contra 1,03 con la metodología actual. DIB
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Sin fondos: diciembre marcó record de cheques rechazados de la historia
La cadena de pagos del sector productivo nacional cerró 2025 con una señal de alarma financiera sin precedentes. Durante diciembre se alcanzó el récord histórico de cheques rechazados por falta de fondos, un dato que expone con crudeza la crisis de liquidez que enfrentan las empresas en todo el país.
Según un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado a partir de datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en el último mes del año se registraron 119.285 cheques rechazados, el número más alto desde que existen registros sistematizados sobre este indicador clave de la actividad económica.
Uno de los aspectos que más preocupa a los analistas es la velocidad del deterioro financiero. De acuerdo con el relevamiento, la cantidad de cheques sin fondos se triplicó en comparación con diciembre de 2024, lo que implica un aumento cercano al 200% interanual.
“Este indicador es un síntoma claro de la dificultad que tienen las empresas argentinas para cumplir con sus obligaciones”, señalaron desde el Instituto Argentina Grande. La dinámica, advirtieron, refleja una restricción severa de liquidez en la economía real, con impacto directo sobre la producción y el empleo.
La evolución mensual de los cheques rechazados muestra un quiebre marcado en la segunda mitad de 2025 y una aceleración abrupta hacia el cierre del año.
Período de estabilidad: entre 2020 y mediados de 2024, el promedio mensual de rechazos se ubicaba entre 25.000 y 35.000 cheques.
Inicio de la aceleración: a partir de mayo de 2025, cuando se registraron 41.759 rechazos, la curva comenzó a empinarse de manera sostenida.
Pico histórico: el último trimestre mostró una escalada sin freno, con 92.535 cheques rechazados en octubre, 108.979 en noviembre y el récord absoluto de 119.285 en diciembre.
Impacto sobre las PyMEs
El fenómeno golpea con especial dureza a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), que utilizan el cheque de pago diferido como una herramienta central para financiar capital de trabajo y sostener la actividad cotidiana.
La multiplicación de cheques sin fondos no solo deteriora la confianza en la cadena de pagos, sino que además encarece el crédito comercial, profundiza los problemas de financiamiento y amplifica el riesgo de parálisis productiva en amplios sectores de la economía.
Una señal de alerta para 2026
El récord registrado en diciembre deja una señal clara sobre la fragilidad financiera con la que el entramado productivo argentino ingresó en 2026. En un contexto de bajo acceso al crédito y caída de la liquidez, la recuperación del financiamiento aparece como uno de los principales desafíos macroeconómicos para evitar un mayor deterioro de la actividad.
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Periodistas piden al Congreso que frene la derogación de su Estatuto
Más de tres mil periodistas de todo el país firmaron y difundieron este domingo una solicitada con un pedido claro: que el Congreso de la Nación rechace la derogación del Estatuto del Periodista Profesional, una normativa histórica que rige desde mediados del siglo XX y que actualmente está en el centro del debate por la reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo nacional.
El documento, que incluye firmas de profesionales de medios gráficos, radiales, televisivos y digitales, señala que la eliminación del estatuto —junto con el del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas— implicaría un grave retroceso para la libertad de expresión, el derecho a la información y la calidad democrática del país.
Quienes suscriben la solicitada advierten que estos estatutos consagran derechos individuales, profesionales y colectivos que protegen tanto a los trabajadores de prensa como al ejercicio mismo del periodismo, y destacan que su vigencia fue fundamental para establecer condiciones laborales, marcos de estabilidad y un mínimo de garantías profesionales.
El texto también subraya que, si bien los firmantes no se oponen a debatir una eventual modernización de las normas laborales del sector, rechazan de plano “cualquier derogación que se haga sin mediar un debate democrático en el que los periodistas tengan participación efectiva”.
La protesta se enmarca en el debate legislativo por el proyecto de reforma laboral promovido por el gobierno, dentro del cual se encuentra el artículo que propone la supresión total del Estatuto del Periodista Profesional —la Ley 12.908— y del Estatuto del Empleado Administrativo.
Organizaciones periodísticas y gremiales de prensa también han expresado su preocupación por la posible eliminación de este marco estratégico, advirtiendo que su derogación puede debilitar derechos laborales, facilitar la precarización, erosionar la libertad de prensa y socavar herramientas que garantizan confidencialidad de fuentes o condiciones éticas mínimas para el ejercicio de la profesión.
Los firmantes incluyen nombres reconocidos del periodismo argentino, quienes llamaron a las y los legisladores a defender el estatuto vigente y a garantizar que cualquier discusión sobre su futuro se dé de forma amplia y con participación del sector afectado.

