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Campeones de América
10 de julio de 2021
Argentina cortó esta noche la racha negra de 28 años sin títulos y se consagró campeón de la Copa América 2021, al vencer en la final a Brasil, el anfitrión, por 1 a 0 en el estadio Maracaná.
El único gol del seleccionado nacional, cuyo último título «mayor» había sido la Copa América Ecuador ’93, fue obra del delantero Ángel Di María a los 21 minutos de la etapa inicial.
Luego de seis derrotas consecutivas en finales (cuatro de Copa América, una en el Mundial Brasil 2014 en el mismo escenario de esta noche y otra de Copa Confederaciones), Argentina se sacó la «mufa» y también se la sacó fundamentalmente Lionel Messi, emblema de los merecimientos de toda una generación. El crack rosarino saldó la deuda más pesada que se le reclamaba.
La corona es, además, la primera que consigue la selección tras la muerte del máximo símbolo de su historia, Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre del año pasado.
En el legendario Maracaná, de Río de Janeiro, hubo alrededor de cuatro mil invitados especiales, el único encuentro del torneo que tuvo algo de público en el marco de la pandemia de coronavirus.
El respeto mutuo dominó el inicio del partido: no sólo era el choque de los dos seleccionados más fuertes del continente sino, además, el duelo de individualidades que se conocen mucho. También dominó la pierna fuerte, al estilo de los viejos clásicos, a tal punto que cuando iban apenas dos minutos llegó el primer amonestado, Fred, por una falta a Gonzalo Montiel.
En ese marco, con los dos equipos preocupados antes por interrumpir el circuito creativo del adversario que por generar en el arco rival, Brasil se mostró algo más prolijo y también un poco más incisivo, sobre todo por la sociedad entre Neymar y Richarlison.
Hubo dos aproximaciones que generaron el astro del PSG y el delantero del Everton, ambas frustradas por la intervención de los defensores argentinos.
Argentina era eficiencia en los cuidados más que cualquier otra virtud cuando sacó ventaja: a los 21 minutos De Paul sacó un gran pelotazo desde campo propio para Di María, que aprovechó el error de Renan Lodi (le «pifió» al despeje), entró al área y definió de emboquillada ante al salida de Ederson.
(Un gol de emboquillada de Di María, ante Nigeria, le había dado a Argentina, representada por el Sub 23, el último título internacional: la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Beijing 08).
No cambió el partido después de la apertura del resultado. El mal estado del campo de juego y la presión ejercida por ambos en la mitad de cancha hizo todo trabado, parejo, poco claro. Argentina volvió a llegar con Di María, pasada la media hora, con un tiro que rebotó en Thiago Silva; y Brasil no pudo aprovechar las muchas imprecisiones que mostraron los de Scaloni en la salida, aunque conservaron siempre la concentración y el orden.
Brasil salió con todo en el complemento y estuvo dos veces al borde del empate, las dos con Richarlison, que se tiró al sector derecho de su ataque y sacó ventaja: la primera terminó en gol anulado por offside y la otra la sacó Emiliano Martínez.
Para resolver el sufrimiento que padecía Marcos Acuña, Scaloni decidió el ingreso de Tagliafico por Lo Celso apenas pasado el cuarto de hora. El cambio profundizó la idea sugerida, minutos antes, con la entrada de Guido Rodríguez por Paredes.
El partido entró luego en el clima que buscó Argentina. Brasil, después de aquellas aproximaciones, no pudo imponer su fútbol y el equipo de Scaloni, sobresaliente el esfuerzo de cada uno de los jugadores para morder, para cortar, para correr, intentó eventualmente con algún contragolpe y trabajó sobre el reloj.
Argentina aguantó los últimos embates de Brasil y con el último pitazo de Ostojich, después de que Messi desaprovechara una ocasión ideal para bajarle el telón al marcador, explotó la emoción albiceleste, la angustia acumulada de tantas frustraciones, la sonrisa ancha en la cara del propio Messi con la Copa allá en lo alto. Por fin, Messi y la Copa. Por fin.
El primer título en el año 1 después de Diego.
– Síntesis –
Brasil: Ederson; Danilo, Thiago Silva, Marquinhos y Renan Lodi; Fred, Casemiro y Lucas Paquetá; Everton, Neymar y Richarlison. DT: Tité.
Argentina: Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Nicolás Tagliafico; Rodrigo de Paul, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso; Lionel Messi, Lautaro Martínez y Ángel Di María. DT: Lionel Scaloni.
Gol en el primer tiempo: 21m Ángel Di María (A).
Cambios: en el segundo tiempo, antes de comenzar, Firmino por Fred (B); 8m Guido Rodríguez por Paredes (A); 17m Nicolás Tagliafico por Lo Celso (A) y Vinicius por Everton (B); 30m Gabriel por Lucas Paquetá (B) y Emerson por Lodi (B); 33m Exequiel Palacios por Di María (A), Germán Pezzella por Romero (A) y Nicolás González por Lautaro Martínez (A).
Amonestados: Fred, Renan Lodi, Lucas Paquetá, Marquinhos (B); Paredes, Lo Celso, De Paul, Otamendi, Montiel (A).
Estadio: Maracaná, de Río de Janeiro.
Árbitro: Esteban Ostojich (Uruguay).
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VOLVER A EMPEZAR
Aldosivi perdió por 2-1 frente a Racing en el Cilindro de Avellaneda y no le alcanzó para evitar el descenso a la Primera Nacional.
El Tiburón llegaba con la obligación de sumar al menos un punto en el Cilindro y se puso en ventaja en el inicio, pero no pudo sostenerla y terminó perdiendo ante la Academia, dejándolo sin opciones de salir del fondo de la tabla anual.
La Academía, que comenzó perdiendo, terminó ganando por 2 a 1 en su cancha y volvió al triunfo luego de tres encuentros.
Aunque ya sin chances de clasificar a los playoffs, los de Avellaneda se impusieron con goles de Adrián Martínez, a los 24 minutos, e Ignacio Rodríguez, quien marcó de penal a los 60.
Aldosivi se une a Estudiantes de Río Cuarto, que ya había sido sentenciado como el peor de la tabla de los promedios, tras su derrota ante River.
De esta forma, a una fecha del final de la etapa regular se definieron los dos descensos a la Primera Nacional.
Foto TyC Sport
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Amistosos de la Scaloneta
Desde la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmaron las sedes de los amistosos de la Selección Argentina, los primeros tras la despedida de Lionel Messi.
El combinado nacional se medirá ante Uruguay (el viernes 13 de noviembre) y frente a Costa Rica (el martes 17). El juego ante los charrúas se disputará en el estadio Alberto J. Armando, La Bombonera.
Mientras que el duelo ante Costa Rica irá en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba
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‘Dibu’ Martínez sobre su lesión en la mano: ‘Estaba partido a la mitad’
El arquero de la Selección argentina, Emiliano "Dibu" Martínez, realizó una impactante revelación sobre la lesión que sufrió antes del Mundial 2026: "Estaba partido a la mitad".
La pesadilla para Martínez comenzó en la final de la Europa League, competición en la que su anterior equipo, el Aston Villa de Inglaterra, se quedó con el título. "Voy al hospital y me dicen: 'Tenés el dedo quebrado a la mitad'. Me muestra la imagen y pienso que no llego al Mundial", explicó en una entrevista para el programa "Los Edul".

En ese momento fue clave el apoyo del director técnico de la Selección argentina, Lionel Scaloni, quien le mandó un mensaje y le aseguró que lo iba a "bancar igual" llegara o no.
De esta manera, Martínez decidió no operarse "y jugar con un yeso de plástico, todo vendado. Y Adidas me hizo un guante especial".
"Yo puedo cerrar esta mano bien y la otra no. Entrenaba con pelotas de vóley antes de Suiza, no podía entrenar normal. Casi perdemos con Egipto y le dije a Martín Tocalli 'entrenemos normal, pelota normal'", continuó Martínez.
Además, recordó: "Termina el Mundial, me fui de vacaciones y me dolía. Me hago la placa y el dedo estaba partido a la mitad. Algún día necesito una operación para tener menos dolor, yo todavía sigo jugando con dolor".
A su vez, detalló cuánto lo condicionó esta situación durante el Mundial: "Diez. Hasta antes de Argelia me tiraba con un brazo, era un zombie. Apoyaba la mano en el piso y era ver las estrellas. Lo de la mandíbula al lado de lo del dedo es un uno de lo mal que la pasé".
Por último, contó que "en la concentración lloraba porque tenía el dedo que parecía una morcilla. Si alguna pelota me hubiera pegado más en la punta, me explotaba el dedo completo. En cada pelota que venía, yo pedía que no se me zafara el dedo".

