Ciudad
Falleció Andrés Barbieri
6 de mayo de 2021
Hondo pesar y profundo dolor causó la triste noticia sobre el fallecimiento del doctor Andrés Barbieri, un abogado de larga trayectoria en la ciudad y zona. Su deceso se produjo en las últimas horas después de padecer coronavirus y luchar por su vida en un sanatorio privado de la ciudad.
Barbieri, de 61 años, fue egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata (Unmdp) y se especializaba en derecho administrativo.
Durante el 2006, tuvo una fugaz y activa participación en la conformación de una cooperativa de trabajo para poder salvar infructuosamente lo que fue la Editorial Sarmiento, en tiempos de zozobra y angustia entre los trabajadores del diario El Atlántico
UN HOMENAJE
El periodista Adrián Freijo, editor del portal Libre Expresión, tuvo palabras de reconocimiento y describe la semblanza del reconocido abogado en su columna de opinión, bajo el titulo ‘Andrés Barbieri: el adiós a un tipo que se conocía a sí mismo’ y que dice:
Con la muerte de Andrés Barbieri, peleando contra el COVID 19 durante días, se va alguien al que quienes lo quisimos y lo disfrutamos le reconocemos el mérito de tener memoria.
Conocí a Andrés Barbieri allá por el año 1982. Era un joven oficial de la policía bonaerense que cubría horas extras en un banco local para poder pagarse su carrera de abogado. Y era conmovedor observar como buscaba cada minuto y cada recoveco para estudiar durante horas las materias que le faltaban para recibirse.
Tal es así que lo primero que me llamó la atención -yo ocupaba un lugar en el consejo de administración de aquel banco- era ese joven policía que pasaba horas dentro de una caseta de guardia a la que todos sus colegas le escapaban por el encierro y el calor que allí reinaba. Pero Andrés encontraba en esa oscura y metálica lata el lugar silencioso en el que podía leer los textos que lo convertirían, poco tiempo después, en abogado.
Atrás de ese esfuerzo había una historia de superación personal y social que aún en este pequeño homenaje, debo guardar en memoria del amigo que no a todos contaba su historia, su infancia y su primera juventud.
Y un apodo que mantuve para siempre y que hacía que lo llamase «uffciale», en clara alusión a aquellos orígenes policiales.
Una vez recibido se convirtió en representante legal de muchos policías que eran injustamente perseguidos dentro de la institución y fue tan sólido y comprometido su trabajo que en no mucho tiempo fue convocado para defender los derechos de la fuerza a la que había dedicado buenos años de su vida y a la que le estaba agradecido por haber sido el sostén de sus sueños y sus estudios.
Pero si algo caracterizaba a Barbieri era su coherencia a la hora de defender el derecho. Y no fueron pocos los problemas que ello le acarreó.
Así como representó a policías acusados de delitos que los colocaban en un lugar que la sociedad estaba dispuesta a otorgarles sin atender la solidez de las pruebas que los incriminaban, Andrés se atrevió a enfrentar las olas vindicatorias y aceptar la defensa técnica de personajes señalados por delitos de lesa humanidad.
Sabía el precio que iba a pagar por ello pero cada vez que desde el afecto se le planteaba la cuestión tenía una única respuesta: «no hay justicia si las partes no tienen una representación legal que defienda sus derechos».
Nunca renegó de sus orígenes, nunca se permitió la mediocridad de inventarse una historia, nunca puso en la balanza lo que convenía y lo que no. Hacía, en cada caso, lo que le parecía lo más correcto.
Amigo de fierro, padre comprometido con sus hijos en las buenas y en las malas, exquisito conocedor del derecho administrativo y todos sus vericuetos, tenía miles de sueños que quedaron truncos por esta maldita pandemia que dispara balas que a todos nos pican cada vez más cerca.
Da bronca…da miedo…da furia. Tres estados de ánimo que solo ceden cuando frente al drama de la hora uno toma nota del inmenso privilegio que fue tener un amigo como Andrés Barbieri.
Descansa en paz, ‘ufficiale’
Ciudad
Tradicional textil pide concurso preventivo
En medio de una fuerte crisis textil que marcó durante febrero una caída interanual del 22,6% en su nivel de producción de “prendas de vestir, cuero y calzado”, la tradicional histórica empresa Textilana, conocida por su marca de sweaters Mauro Sergio, confirmó que pidió la apertura de su concurso preventivo a fin de evitar la quiebra.
La firma comunicó que inició un proceso de reordenamiento estratégico para fortalecer su producción nacional. “En el marco de la transformación que atraviesa la economía argentina y ante la contracción generalizada del consumo, informa que ha solicitado la apertura de un proceso de reordenamiento”, explicó en un comunicado.
El anuncio llega en un momento crítico para el personal de la planta marplatense. En noviembre pasado, la empresa había suspendido a 175 operarios hasta el 30 de marzo, abonando el 78% de los salarios durante ese período. Los trabajadores afectados finalmente fueron reincorporados el 1 de abril pero ahora se tomó esta decisión.
“Reafirmamos nuestra confianza en el país y nuestra vocación desde hace más de 45 años produciendo calidad argentina, adaptando nuestros procesos a las nuevas exigencias de eficiencia que el mercado global y nacional demandan hoy”, destacó la empresa, quien señaló que el contexto macroeconómico actual exige decisiones “firmes” para asegurar la sostenibilidad a largo plazo y el cumplimiento de sus compromisos.
Vale mencionar que el concurso preventivo es un proceso judicial que posibilita a las empresas negociar nuevas condiciones de pago con sus acreedores y mantener sus actividades, bajo control de la justicia, para evitar la declaración de quiebra.
Sin embargo, los operarios vienen denunciando desde hace tiempo un deterioro en las condiciones laborales, una paralización de la compañía y temen que se vaya hacia un cierre definitivo
Ciudad
Portada digital del día 21/4/2026
Ciudad
Allanamiento, desalojo y limpieza
La Municipalidad -a través de la Secretaría de Seguridad y el EMSUR- participó este lunes en un operativo en la intersección de Falucho y Sarmiento, en el marco de un pedido expreso del Ministerio Público Fiscal y de la comisaría de jurisdicción.Durante el procedimiento se realizó un allanamiento en el lugar.
De manera complementaria, se procedió al desalojo del inmueble intervenido junto a personal policial y de la Patrulla Municipal.
Posteriormente, el EMSUR desplegó un operativo de limpieza integral en el lugar, que incluyó la intervención de personal y un camión compactador. Las tareas consistieron en la limpieza manual del interior y exterior de la propiedad, con retiro de residuos voluminosos como colchones, basura acumulada y otros elementos en desuso.

Por su parte, personal de Defensa Civil llevó adelante el tapiado del inmueble, con el objetivo de evitar nuevas ocupaciones. Asimismo, se intervino en un hotel cercano donde se detectaron estructuras visiblemente violentadas.
Allí se realizaron trabajos de refuerzo para impedir el ingreso indebido de personas que generan disturbios y afectan la convivencia en la zona. Estas acciones forman parte de un abordaje sostenido en un sector que viene siendo monitoreado, en respuesta a la demanda vecinal, con el compromiso de continuar interviniendo para ordenar y mejorar las condiciones de seguridad en el barrio.

