Mundo
El silencio no es Salud
19 de abril de 2021
Ante la falta de respuestas del gobierno bonaerense, los trabajadores de la salud que llevan dos semanas de acampe frente al del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), se movilizaron hasta las puertas de Zona Sanitaria VIII en reclamo de mejoras salariales y laborales.
La protesta de los trabajadores sanitarios dio inicio una concentración en la intersección de las avenidas Luro e Independencia, desde donde encabezaron una marcha con bombos y pancarta hasta la sede de la Zona Sanitaria VIII, emplazada en avenida Independencia y 11 de Septiembre, secundados lor distintas organizaciones sociales y políticas para visibilizar una serie de demandas que van desde aumentos salariales, provisión de insumos, recategorizaciones, más personal para atender a los pacientes y el pago de un bono.

Tras sostener que llevan quince días acampando y nadie les da una respuesta, los trabajadores autoconvocados también apuntaron a las organizaciones gremiales estales que se han encolumado junto al gobierno en desmedro de los trabajadores, denunciaron.
“Luchamos por un salario digno, y nadie se salva solo”, indicaron en medio de la marcha y a la espera de respuestas desde el gobierno y los gremios sanitarios . “Nunca dejamos – aclararon- de trabajar y seguimos en la primera línea contra el Covid, a través de guardias mínimas dispuestas en los distintos pisos del HIGA y el Materno Infantil.
A la protesta del personal de la salud pública, también se sumaron trabajadores de otras áreas y servicios del HIGA, como así también parte del personal del Hospital Materno Infantil y del Instituto Nacional de Rehabilitación Psicofísica del Sur (Inareps) de esta ciudad.
Tras volver a cuestionar que muchos de los trabajadores cobran un sueldo básico de 18 mil y que su tarea profesional no e viene siendo reconocida por el Gobierno, los trabajadores advirtieron que no se levantará el acampe hasta que haya una respuesta, en especial a la demanda de mejores salarios.

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Tiembla Colombia
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el oeste de Colombia y se sintió con fuerza en Bogotá y Cali. Las autoridades reportaron al menos 20 muertos, numerosos heridos y personas atrapadas entre los escombros.
El movimiento ocurrió a las 7:34, hora local, y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros. Unos 40 minutos después se registró una réplica de magnitud 4,8 y las autoridades descartaron una amenaza de tsunami.
Las consecuencias más graves se registraron en el Eje Cafetero. En Manizales se confirmaron dos víctimas fatales y colapsaron más de diez edificios y unas 20 viviendas. En Pereira, las autoridades locales informaron al menos 18 fallecidos y describieron la situación como crítica.
En Cali también se reportaron importantes daños y personas atrapadas bajo los escombros del Hospital Universitario, entre ellas niños. En Bogotá, numerosos edificios fueron evacuados luego del fuerte sismo, mientras cientos de personas permanecieron en las calles por precaución.
Seis aeropuertos suspendieron sus operaciones por el terremoto
La Aeronáutica Civil de Colombia informó que los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura sufrieron afectaciones. Las operaciones quedaron suspendidas temporalmente para permitir la evaluación de posibles daños estructurales en las terminales.
En Pereira se registraron derrumbes y daños en distintos puntos de la ciudad, incluido el aeropuerto internacional Matecaña. También se desprendió parte de la iglesia de San José, mientras que en Manizales una de las torres de la catedral resultó afectada por el movimiento.
El terremoto en Colombia también se sintió fuera del país. En Ecuador hubo reportes desde Quito y otras provincias, donde varias personas abandonaron sus viviendas como precaución. El movimiento también llegó a percibirse en Panamá, mientras continúan las tareas de emergencia y evaluación de daños.
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Tragedia en Río de Janeiro
Lo que debía ser un viaje familiar para celebrar un cumpleaños de 15 terminó en tragedia en Río de Janeiro: tres mujeres de una familia colombiana murieron este sábado cuando el helicóptero turístico en el que realizaban un paseo se estrelló en una zona boscosa de Vista Chinesa, en Alto da Boa Vista.
El piloto de la aeronave también perdió la vida, según pudo confirmar en las últimas horas la agencia Noticias Argentinas. Las víctimas fueron identificadas como Rocío Cubillos, de 59 años; su hija Wendy Manrique, de 37; su nieta Sofía Murillo, de 17; y el piloto Alessandro Rocha. Las tres mujeres habían llegado a Brasil el lunes para pasar unos días de vacaciones y participar de los festejos familiares. Durante su estadía habían recorrido distintos puntos turísticos de Río y también visitado Búzios.
El paseo en helicóptero era parte de la celebración. Seis familiares iban a realizar el recorrido, pero la adolescente que festejaba sus 15 años permaneció en el hangar junto a sus padres y esperaba subir a una segunda aeronave. Ese segundo vuelo nunca llegó a despegar. Mientras aguardaban, los familiares escucharon que se había producido un supuesto “aterrizaje forzoso” y recién después conocieron la verdadera magnitud de la tragedia.
El accidente ocurrió alrededor de las 11, cuando los bomberos recibieron la alerta y localizaron los restos del Robinson R44 contra una ladera cubierta de vegetación. Tras el impacto, la aeronave explotó y se inició un incendio que se extendió por el bosque. Cerca de 40 militares, 11 vehículos y cuatro unidades operativas participaron del operativo para llegar hasta el lugar, de difícil acceso.
Las causas del accidente todavía son investigadas por las autoridades brasileñas. Por el momento no se informó qué provocó la caída del helicóptero. La tragedia conmocionó a la familia colombiana, que había llegado a Río pocos días antes con el objetivo de celebrar un momento especial y terminó enfrentando la muerte de tres de sus integrantes. NA
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Afirman que Hezbolá opera en la Triple Frontera
Hezbolá tiene células que operan en la triple frontera conformada por la Argentina, Brasil y Paraguay para lavar dinero del narcotráfico, denunció el politólogo brasileño André Lajst, director de StandWithUs Brasil.
En el marco de la profunda reconfiguración del conflicto en Medio Oriente, Lajst lanzó una serie de advertencias sobre la persistente y “muy importante” presencia de células de Hezbolá en América Latina, según un informe al que accedió la agencia Noticias Argentinas.
Según el especialista, aunque el grupo sufrió golpes militares devastadores en el Líbano por los ataques de Israel y Estados Unidos, su red en la región mutó para fortalecer sus estructuras de narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero, informó DNEWS en las últimas horas.
El partido-milicia chií libanés Hezbolá fue declarado organización terrorista por la Argentina en julio de 2019, cuando el entonces presidente Mauricio Macri lo decidió por decreto en la víspera del 25° aniversario del atentado con coche bomba que el 18 de julio de 1994 destruyó la AMIA, la sede de la mutual judía en Buenos Aires.
Lajst señaló que la pérdida de liderazgo militar y depósitos de efectivo en su base de operaciones central impulsó a la organización a buscar “oxigenar” sus finanzas mediante el blanqueo de activos en puntos estratégicos como la Triple Frontera que comparten la Argentina, Brasil y Paraguay.
Para ello, Hezbolá estrechó vínculos con poderosas organizaciones delictivas locales, específicamente con la organización criminal brasileña Primer Comando de la Capital (PCC) y los carteles de la droga en México, según dijo Lajst en declaraciones a la señal latinoamericana de noticias DNEWS.
“Las operaciones de Hezbollah afuera del Líbano, de una cierta forma pueden disminuir. Mientras, lo que intentan es lavar más plata, traer un poco más de plata de la triple frontera o de lugares específicos como México con el contacto que tienen con los carteles o en Brasil con el Primer Comando de la Capital (PCC)”, comentó.
Lajst preside la filial brasileña de la StandWithUs, una organización internacional sin fines de lucro fundada en Estados Unidos en 2001 y dedicada a la lucha contra el antisemitismo.

