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El mercado eléctrico argentino entra en su fase decisiva

10 de marzo de 2026

Argentina atraviesa una etapa clave en la transformación de su sistema eléctrico. Las nuevas reglas que comienzan a implementarse buscan reintroducir señales económicas, ordenar incentivos y atraer inversión privada, sin alterar los compromisos contractuales vigentes. Se trata de una transición estructural que podría redefinir el funcionamiento del mercado energético en los próximos años.

El tema fue analizado en el webinar “Mercado Eléctrico: ¿qué hay de nuevo?”, organizado por el Instituto de Energía de la Universidad Austral, realizado en el marco de la presentación de la nueva Diplomatura en Sector Eléctrico que impulsa la institución.  El encuentro fue moderado por Oscar Medina y contó con la participación de las especialistas María Fernanda Martínez y Nadia Sager, quienes analizaron el proceso de cambios que atraviesa el sector en el marco de la nueva normativa energética.

Durante el encuentro se explicó que el país se encuentra en una etapa de “normalización adaptada”. El proceso no implica romper con los contratos existentes, pero sí modificar de manera significativa la lógica de funcionamiento del sistema eléctrico, con el objetivo de recuperar señales de mercado y mejorar la eficiencia del sector.

Los mercados eléctricos modernos -con Europa como referencia conceptual- distinguen claramente entre actividades competitivas, como la generación y la comercialización de energía, y aquellas que constituyen monopolios naturales, como el transporte y la distribución. Mientras las primeras pueden operar bajo esquemas de competencia, las segundas continúan bajo regulación estatal.

Este modelo se apoya en dos pilares fundamentales: contratos de largo plazo que permitan financiar inversiones y un mercado spot que funcione como señal coyuntural de escasez o abundancia. En la experiencia internacional, ningún sistema eléctrico se sostiene únicamente con precios diarios para expandir su capacidad. Los contratos de abastecimiento, como los PPA, son considerados una condición necesaria para que los proyectos energéticos puedan financiarse de manera sostenible.

En el caso argentino, el mercado comienza a volver gradualmente a una lógica marginalista, aunque con un esquema de “costo marginal adaptado”. Actualmente, el precio spot proyectado ronda los 50 dólares por MWh, un valor inferior al de años anteriores. Esta situación genera una tensión en el sistema: mientras la demanda observa precios relativamente bajos y posterga la firma de contratos, los generadores requieren valores más altos para justificar nuevas inversiones.

Según los especialistas, esta brecha constituye uno de los principales desafíos de la transición energética. Si las señales económicas no se alinean adecuadamente, el riesgo no es inmediato, pero sí estructural: una menor inversión en generación que podría traducirse en tensiones de abastecimiento hacia el final de la década.

En cambio, si el proceso logra consolidarse, Argentina podría avanzar hacia un mercado eléctrico más competitivo y transparente, con la participación de nuevos actores -como comercializadores, sistemas de almacenamiento y grandes usuarios más activos- y con distribuidoras que asuman un rol más dinámico dentro del sistema.

Otro punto relevante del proceso es el papel de la CAMMESA. Durante la transición, el organismo mantiene funciones contractuales y de administración, aunque el objetivo de mediano plazo es que recupere principalmente su rol técnico-operativo como entidad responsable del despacho eléctrico, reduciendo su papel como gestor comercial centralizado.

La experiencia internacional muestra que ningún marco regulatorio permanece inalterado. Incluso Europa debió introducir ajustes tras la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania. Sin embargo, el principio general se mantiene: competencia en la generación, regulación en las redes, contratos para financiar la expansión y precios que reflejen los costos reales del sistema.

En este contexto, el período de transición entre 2026 y 2029 será determinante para el futuro del sector eléctrico argentino. Lo que hoy aparece como un ajuste técnico podría convertirse, en la práctica, en una redefinición estructural del sistema energético del país.

El mercado ya comenzó a moverse. Ahora resta que las señales terminen de alinearse.

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A 20 años de la desaparición de Julio López

A casi 20 años de su desaparición, el Gobierno bonaerense elevó el monto de la recompensa que recibirán quienes aporten información que permita determinar el paradero de Jorge Julio López, testigo clave en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz. Lo hizo mediante el Decreto 654/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial.



El Gobierno de Axel Kicillof aumentó la recompensa ofrecida para quienes aporten datos que permitan determinar el paradero del albañil y militante peronista desaparecido el 18 de septiembre de 2006. La suma será de entre $5 millones y $10 millones, de acuerdo con la relevancia de la información aportada y los resultados que permita obtener en la investigación.

Desde el Gobierno provincial recordaron que la recompensa había sido establecida originalmente en 2006 y que posteriormente fue incrementada en varias oportunidades. Sin embargo, señalaron que, pese al tiempo transcurrido y a las distintas medidas investigativas realizadas, "no se han obtenido resultados suficientes a fin de determinar lo sucedido".

La decisión fue impulsada a partir de un pedido de la Unidad Fiscal Federal de La Plata, que manifestó interés en actualizar el monto ofrecido para intentar obtener nuevos datos sobre uno de los casos más emblemáticos vinculados a los juicios por crímenes de la última dictadura.

El decreto establece que quienes deseen aportar información podrán hacerlo con reserva de identidad ante la Unidad Fiscal Federal de La Plata, el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 1 de La Plata, la Secretaría Penal N° 3 o la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas, dependiente del Ministerio de Seguridad bonaerense.

La desaparición de Jorge Julio López
El 28 de junio de 2006, López, que había sido secuestrado en octubre de 1976, declaró ante el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata, donde identificó a represores, describió centros clandestinos y relató los tormentos sufridos durante su cautiverio. Su declaración fue considerada una de las pruebas centrales para la condena a prisión perpetua de Etchecolatz quien identificó como uno de sus torturadores y como participante de operativos represivos en la región.

Menos de tres meses después, el 18 de septiembre de ese año, salió de su casa en la localidad de Los Hornos para asistir a una audiencia del juicio en la que se escucharían los alegatos finales. Nunca llegó al lugar y desde entonces permanece desaparecido.

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En mayo volvió a bajar la inflación: fue 2,1%


La inflación de mayo volvió a mostrar una merma al registrar un 2,1% contra el 2,6% del mes anterior, con lo que acumula un segundo mes de caída luego de diez de mantenerse estable o a la suba. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el acumulado de lo que va de 2026, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) suma 14,7%, con una suba interanual del 33,2%.



En el desagregado, el rubro que más subió fue “Comunicación” (3,4%), traccionado de manera directa por las subas en los servicios de telefonía, seguido por “Educación” (2,9%) y “Recreación y cultura” (2,9%). “Alimentos y bebidas” estuvo por encima del promedio, con el 2,5%. Por el contrario, las dos divisiones con menores movimientos en el período mensual fueron “Bebidas alcohólicas y tabaco”, con un 0,8%, junto con “Prendas de vestir y calzado”, que promedió un 0,3%.

Los bienes Estacionales lideraron el segmento con una suba del 3,5%, dinámica explicada por el encarecimiento de las verduras, que logró ser compensado parcialmente por una baja en las frutas. Los denominados Regulados registraron un avance del 2,4% ante las actualizaciones en combustibles, electricidad y agua, mientras que el IPC Núcleo se situó en un 1,9% mensual, con incrementos vinculados a los “Productos farmacéuticos” y a los servicios de “Restaurantes, bares y casas de comidas”.

A propósito de la inflación núcleo, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que es el valor más bajo en ocho meses. A su vez, en la red social X, el ministro remarcó: "La media móvil de tres meses de la inflación, cuya evolución permite analizar el proceso de desinflación suavizando la volatilidad intermensual, disminuyó por segundo mes consecutivo".

Esta vez, el presidente Javier Milei le ganó de mano al ministro y publicó más temprano: “VAAAAAAAAMOOOOOO TOTO Inflación al consumidor 2,1% mientras la núcleo logra quebrar el 2%, cayendo al 1,9%”.

La división de “Alimentos y bebidas no alcohólicas” computó un incremento general del 2,5% a nivel país y se consolidó como el rubro de mayor incidencia sobre el índice mensual en casi todas las regiones geográficas, empujado por las subas de “Pan y cereales” y de “Productos lácteos”. En lo referido a la distinción por tipo de consumo dentro de la estructura general, los bienes registraron una variación mensual del 2%, mientras que las prestaciones de servicios marcaron un alza del 2,5%.

El desglose territorial evidenció que la región del Noreste presentó la inflación mensual más alta con un 2,6%, seguida por el Gran Buenos Aires (GBA) con un 2,3%.

Finalmente, el relevamiento de precios promedio para una selección de artículos específicos en el área del GBA mostró variaciones heterogéneas respecto del mes anterior. Dentro del rubro de las verduras y tubérculos, las subas más marcadas correspondieron al tomate redondo (62,8%), la lechuga (14,3%), la papa (12,9%) y la cebolla (10,2%). En contrapartida, se verificaron caídas en los valores de productos como el limón (-25,3%), la naranja (-24,4%), la banana (-4,6%) y el corte de carne vacuna asado, que descendió un 1,6%.

https://twitter.com/LuisCaputoAR/status/2065158468827242791

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Indec: una familia necesitó $ 1.498.741 para no ser pobre

Una familia tipo de cuatro integrantes en el Gran Buenos Aires necesitó $ 1.498.741,40 para no ser considerada pobre durante mayo. Es que de acuerdo con el Indec, la Canasta Básica Total (CBT) registró un incremento del 2% respecto del mes anterior. La información se desprende del informe técnico de condiciones de vida publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el mismo día que se dio a conocer el nuevo dato de inflación.

Según el documento oficial, para ese mismo tipo de hogar, el umbral de la indigencia se ubicó en $ 681.246,09. Esta cifra representa el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide exclusivamente las necesidades kilocalóricas y proteicas imprescindibles para la subsistencia, y que experimentó una suba mensual del 2,4% en mayo

Los datos de pobreza e indigencia en Argentina se revelan a diario en postales urbanas. (Agencia DIB) 
Los datos de pobreza e indigencia en Argentina se revelan a diario en postales urbanas. (Agencia DIB) 

El modelo de hogar de cuatro integrantes tomado como referencia por el organismo estadístico está compuesto por un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años. En términos de unidades consumidoras, esta composición equivale a 3,09 adultos, base sobre la cual se calculan de manera proporcional los montos de ambas canastas.

En la perspectiva de mediano y largo plazo, las variaciones acumuladas a lo largo del año muestran dinámicas diferenciadas para cada indicador. En los primeros cinco meses de 2026, la canasta alimentaria acumuló un alza del 15,6%, mientras que la canasta total se incrementó 14,5%. A su vez, la medición interanual arrojó que la CBA subió un 36,2% en comparación con mayo de 2025, al tiempo que la CBT avanzó un 34,9% en el mismo período.

Un solo individuo precisó un mínimo de $ 485.029,58 para cubrir la canasta total y no quedar bajo la línea de pobreza, y $ 220.467,99 para costear la canasta alimentaria básica y evitar la indigencia. A su vez, un hogar de tres integrantes -una mujer de 35 años, un hijo de 18 y una madre de 61- requirió $ 542.351,26 para alimentación y $ 1.193.172,77 para cubrir el total de bienes y servicios.

Por último, un grupo familiar de cinco personas -un varón y una mujer de 30 años con tres hijos de 1, 3 y 5 años- necesitó un ingreso de $ 716.520,97 para no ser indigente y de $ 1.576.346,14 para no encontrarse en situación de pobreza.

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