MEDIO ORIENTE
Mojtaba Jamenei es el nuevo líder supremo de Irán
9 de marzo de 2026
Mojtaba Jamenei fue anunciado como nuevo líder supremo de Irán
La televisión estatal iraní anunció que Mojtaba Jamenei, hijo del difunto líder supremo del país, fue nombrado su sucesor.
El nombre de Mojtaba circulaba desde hace tiempo como posible reemplazante de Alí Jameneí (incluso antes de que su padre muriera en un ataque israelí al inicio de la guerra), a pesar de nunca haber sido elegido o designado para un cargo gubernamental.
La poderosa Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán responde al líder supremo, y ahora Jamenei tendrá la voz central en la estrategia de guerra.
La Asamblea de Expertos, un grupo de clérigos de 88 escaños, es la encargada de seleccionar al líder supremo de Irán.
Nacido el 8 de septiembre de 1969 en la ciudad de Mashhad, Mojtaba es el segundo de los seis hijos de Alí Jamenei. Cursó sus estudios secundarios en la escuela religiosa Alavi de Teherán.
Según los medios de comunicación iraníes, a los 17 años sirvió en el Ejército durante la guerra entre Irán e Irak. En 1999, Mojtaba se trasladó a Qom, una ciudad santa considerada un importante centro de la teología chiita, para continuar sus estudios religiosos.
Los cables diplomáticos estadounidenses, publicados por WikiLeaks a finales de la década de 2000, lo describían como «el poder detrás de la túnica», considerado ampliamente como un «líder capaz y enérgico» dentro del régimen.
Más ataques
Mientras tanto, la guerra se extendió peligrosamente este domingo hacia la infraestructura civil, mientras que Baréin acusó a Teherán de atacar una de las plantas desalinizadoras que son cruciales para el agua potable de las naciones del golfo Pérsico. Depósitos de petróleo humeaban en la capital iraní tras ataques de Israel, lo que provocó advertencias de ambientalistas.
En una señal de creciente ira en la región, el jefe de la Liga Árabe, Ahmed Abouel Gheit, arremetió contra Irán por una “política temeraria” de atacar a sus vecinos, incluidos los que albergan fuerzas estadounidenses. Los países del golfo Pérsico ya fueron alcanzados por cientos de misiles y drones desde que comenzó la guerra, el 28 de febrero, y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, prometió ampliar los ataques.
Arabia Saudita anunció que un proyectil militar cayó en una zona residencial y mató a dos personas de nacionalidad india y bangladesí, las primeras muertes en el país debido al conflicto. Residentes y trabajadores extranjeros constituyeron la mayoría de las muertes a consecuencia de la guerra en las naciones del golfo Pérsico.
En Israel, el Ejército reportó las primeras muertes de soldados desde que comenzó la guerra, en el sur del Líbano, mientras Israel combate al grupo político-paramilitar Hezbolá, respaldado por Irán. El Ejército de Estados Unidos indicó que un miembro del servicio falleció por heridas de un ataque iraní contra tropas en Arabia Saudí el 1º de marzo. Siete soldados estadounidenses murieron hasta ahora en la guerra.
A consecuencia del conflicto fallecieron hasta ahora al menos 1.230 personas en Irán, 397 en el Líbano y 11 en Israel, según indicaron funcionarios.
MEDIO ORIENTE
En medio de un clima de tensión mundial, Milei vuelve a Israel
El presidente Javier Milei partirá este sábado rumbo a Israel en lo que será su tercera visita oficial a un país atravesado por la guerra, mientras el Gobierno dio a conocer el cronograma de actividades.
La comitiva —integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y los ministros Pablo Quirno (Relaciones Exteriores) y Juan Bautista Mahiques (Justicia)— llegará el domingo a las 9.30 (hora local) a bordo del avión presidencial ARG01.
Una hora después, el mandatario visitará el Muro de los Lamentos, un gesto que ya se volvió habitual en sus viajes al país. Más tarde, a las 16.15, Quirno mantendrá un encuentro con su par israelí, Gideon Sa'ar.
A las 17.30, Milei se reunirá con el primer ministro Benjamin Netanyahu, en un encuentro que podría derivar en el anuncio del vuelo inaugural de la aerolínea El Al hacia la Argentina y en la firma de acuerdos bilaterales.
Por la noche, asistirá a la pregrabación de la ceremonia por el 78º Día de la Independencia de Israel (el tradicional encendido de antorchas en el Monte Herzl), a la que fue invitado por Netanyahu y que también contará con la presencia del republicano Donald Trump.
La agenda continuará el lunes con la entrega del Doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Bar-Ilan, en una ceremonia prevista para las 10.30, en la que el presidente brindará un discurso.
Ese mismo día, a las 15.30, mantendrá una reunión con su par Isaac Herzog y luego visitará la Yeshivá Hebron, donde será distinguido por la Academia de Estudios Talmúdicos y también tomará la palabra.
Antes de emprender el regreso, Milei tiene previsto reunirse con rabinos y visitar la Iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja. La jornada culminará con su participación en la ceremonia central por el Día de la Independencia de Israel, tras lo cual partirá a las 23.30, con arribo previsto a la Argentina a media mañana del miércoles. (NA)
MEDIO ORIENTE
El Estrecho de Ormuz vuelve a operar y se deploma el barril de petróleo
La tensión en Medio Oriente abrió en las últimas semanas un escenario de incertidumbre global, pero un anuncio reciente cambió el pulso del mercado en cuestión de horas. La confirmación de la reapertura del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del planeta, introdujo una señal de alivio en medio de un conflicto que mantenía en vilo a la economía mundial.
El paso, clave para el tránsito de hidrocarburos, había quedado bajo fuerte presión por el enfrentamiento regional. Sin embargo, en el marco de una tregua en Líbano y con negociaciones en curso, Irán comunicó que permitirá nuevamente la circulación de buques, una decisión que fue respaldada públicamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el canciller iraní Abbas Araghchi.
El Estrecho de Ormuz no es un paso cualquiera: por allí circula cerca de un tercio del petróleo que se comercializa globalmente. Su cierre o restricción tiene impacto directo en los precios internacionales y en las economías dependientes de la energía importada.
Durante el punto más crítico del conflicto, el temor a interrupciones en el suministro llevó al barril a superar los US$110, impulsado por la especulación y el riesgo geopolítico. Ese escenario comenzó a revertirse tras el anuncio de reapertura.

La reacción de los mercados fue inmediata. El precio del petróleo Brent, referencia internacional, cayó por debajo de los US$90, con una baja cercana al 10%, ubicándose en torno a los US$89, un nivel que no se registraba desde principios de marzo.
En paralelo, el crudo WTI, referencia en Estados Unidos, también retrocedió con fuerza y se posicionó en torno a los US$84, mientras que el precio del gas mostró una leve caída cercana al 1%.
Esta corrección abrupta refleja un cambio en las expectativas: los inversores comienzan a descontar una posible estabilización en la región, al menos en el corto plazo.
El movimiento no responde solo a una decisión técnica, sino a un contexto político más amplio. La reapertura del estrecho está atada a un alto el fuego temporal y a la posibilidad de avanzar en negociaciones entre Washington y Teherán.
Desde la Casa Blanca, Trump se mostró optimista sobre un eventual acuerdo: aseguró que las conversaciones están “muy cerca” de llegar a buen puerto y pidió moderación a los actores involucrados en el conflicto, especialmente a grupos armados como Hezbollah.
En simultáneo, el cese de hostilidades por diez días entre Líbano e Israel alimentó la expectativa de una desescalada que permita sostener la circulación marítima en la zona.
La estabilidad del mercado energético no es un dato menor para economías como la argentina. La baja en el precio del crudo puede traducirse en alivio para los costos de importación de energía y en menor presión sobre variables sensibles como la inflación.
Sin embargo, los analistas advierten que se trata de un escenario altamente volátil. La reapertura del Estrecho de Ormuz es, por ahora, temporal y depende de que se mantenga la tregua. Cualquier ruptura del acuerdo podría volver a disparar los precios y reactivar la incertidumbre.
En ese equilibrio frágil se mueve hoy el tablero internacional: entre gestos de distensión y tensiones latentes, con un corredor marítimo que vuelve a latir y un mercado que responde en tiempo real a cada señal política.
MEDIO ORIENTE
Duro cruce entre Trump y León XIV por la guerra con Irán
El presidente estadounidense Donald Trump acusó al pontífice León XIV de ser "débil ante la delincuencia y pésimo en política exterior" en una publicación en Truth Social, y más tarde declaró a los periodistas que "no era precisamente un gran admirador suyo".
León XIV salió a la palestra afirmando que "no le da miedo" la Administración Trump y que seguirá pronunciándose en contra de los conflictos armados.
El Papa viene siendo un firme crítico de la guerra, calificando de "inaceptable" la amenaza de Trump de destruir la civilización iraní y pidiéndole que encuentre una "vía de salida" para poner fin al conflicto. Pero, en general, es raro que un ocupante del sillón de San Pedro critique directamente las declaraciones de los líderes mundiales.
Las declaraciones de Trump se produjeron cuando el pontífice iniciaba un viaje de 11 días a África, su segundo gran viaje al extranjero desde que fuera elegido el año pasado.
En declaraciones a los periodistas de camino a Argelia, el Papa afirmó que no quería entrar en un debate con Trump, pero que seguiría promoviendo la paz. Dijo que no consideraba que su papel fuera el de un político, sino el de difundir el mensaje de paz.
"No le tengo miedo a la Administración Trump, ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que estoy aquí, para lo que la Iglesia está aquí", declaró a los periodistas.
"No quiero entrar en un debate con (Trump)", añadió.
"Hay demasiada gente que sufre en el mundo hoy en día. Se está matando a demasiadas personas inocentes. Y creo que alguien tiene que levantarse y decir: hay una forma mejor de hacer esto".
Es poco habitual que un papa se pronuncie directamente sobre las declaraciones de los líderes mundiales.
El presidente de EE.UU. escribió en una publicación del domingo que el papa "debería espabilarse" y dijo que era "débil en materia de armas nucleares", aparentemente en referencia a los intentos de Teherán de convertirse en una potencia nuclear, citados como una de las razones para que EE.UU. e Israel entraran en guerra con Irán
También sugirió que el pontífice fue elegido "porque era estadounidense, y pensaron que esa sería la mejor manera de lidiar con el presidente Donald J. Trump".
"Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano".
Cuando más tarde los periodistas le pidieron que explicara la publicación, dijo: "No creo que esté haciendo un buen trabajo, supongo que le gusta el crimen".
"Es una persona muy liberal, y es un hombre que no cree en acabar con la delincuencia; es un hombre que no cree que debamos meternos con un país que quiere armas nucleares para poder volar el mundo por los aires", añadió el presidente.
Las declaraciones de Trump provocaron críticas inmediatas por parte de los católicos, y un experto comparó sus comentarios con la relación de papas anteriores con los dictadores fascistas durante la Segunda Guerra Mundial.
"Ni siquiera Hitler o Mussolini atacaron al Papa de forma tan directa y pública", afirmó Massimo Faggioli, citado por Reuters.
El Papa ha aprovechado numerosos discursos públicos para denunciar los conflictos mundiales e instar a la distensión en Medio Oriente.
Cuando Trump amenazó a Irán, afirmando que "toda una civilización morirá esta noche", él respondió calificando la declaración de "verdaderamente inaceptable".
En su discurso de Pascua, el pontífice afirmó, sin mencionar directamente a ningún país, que la gente se estaba acostumbrando a la violencia y se mostraba indiferente ante miles de muertes.
"Que quienes tienen armas las depongan. Que quienes tienen el poder de desencadenar guerras elijan la paz", dijo.
También ha criticado la política de inmigración de línea dura de Trump, cuestionando si era posible que alguien fuera "provida" —un término normalmente asociado a los opositores al aborto— si estaba de acuerdo con lo que él describió como el "trato inhumano a los inmigrantes".
Se considera que el papa León XIV continúa la tradición humanitaria de su predecesor, el papa Francisco, quien afirmó que Trump "no era cristiano" durante la campaña electoral de 2016 debido a su discurso antiinmigrante. Trump calificó al difunto Papa de "vergonzoso".

