EEUU
Messi en la Casa Blanca
5 de marzo de 2026
Lionel Messi visitó la Casa Blanca, en Washington, y estuvo junto al presidente estadounidense, Donald Trump, en el homenaje que recibió el Inter Miami por su consagración como campeón de la Major League Soccer (MLS) en 2025.
En la televisación de la ceremonia se vio el ingreso del plantel de Inter, todos vestidos con saco negro, entre ellos Rodrigo De Paul y Luis Suárez, pero con dos ausencias notorias: el presidente del club, David Beckham (que estaba en Europa para el desfile de moda de su esposa), y el capitán del equipo, Lionel Messi. Pero cuando ya todos comentaban sobre el faltazo, irrumpieron en la sala Trump y Messi en medio de aplausos.
La invitación al equipo responde a una tradición institucional de la presidencia estadounidense. Cada año, la Casa Blanca recibe a distintos equipos campeones en diversas disciplinas profesionales y universitarias.
La participación de Messi en el evento multiplicó el interés mundial de la cita, ya que en la previa no se sabía a ciencia cierta si el rosarino iba a decir presente. El viaje del Inter Miami a Washington también responde a motivos deportivos: el próximo sábado se enfrentará al DC United por la tercera jornada de la MLS en la capital estadounidense desde las 18:30 (hora argentina).
Es la primera vez que Messi visita la Casa Blanca, ya que cuando fue invitado a inicios de 2025 por parte del entonces presidente Joe Biden, el crack rosarino no pudo asistir. La invitación de aquel entonces respondía a haber recibido la Medalla Presidencial de la Libertad, lo que convirtió a Messi en el primer argentino y futbolista varón en recibir el máximo honor civil de los Estados Unidos.
EEUU
Un detenido por el intento de atentado contra Donald Trump
Un hombre de 31 años fue detenido en las últimas horas acusado de intentar atentar contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un episodio ocurrido en el marco de la tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca.
Se trata de Cole Allen, un maestro oriundo de California, quien fue reducido por personal de seguridad antes de lograr ingresar al salón principal donde se desarrollaba el evento. Según informaron fuentes oficiales, el sospechoso irrumpió corriendo en el lobby del hotel que albergaba la cena, lo que generó una inmediata reacción de los agentes encargados de la custodia.

De acuerdo con los primeros reportes, Allen fue interceptado a pocos metros del acceso principal y neutralizado sin que se registraran heridos. La rápida intervención de los equipos de seguridad resultó clave para evitar que el hombre pudiera avanzar hacia el área donde se encontraba el mandatario y el resto de los asistentes.
El propio Donald Trump se refirió al hecho en declaraciones posteriores, en las que aseguró que el atacante portaba varias armas. Sin embargo, destacó que no logró vulnerar los estrictos controles de seguridad dispuestos para el evento.
Las autoridades iniciaron una investigación para determinar las motivaciones del acusado y establecer si actuó solo o con algún tipo de apoyo. Mientras tanto, Allen permanece detenido y a disposición de la Justicia.
EEUU
Evacuan a Trump por una amenaza durante una cena con periodistas
El presidente Donald Trump y altos funcionarios de su administración fueron evacuados abruptamente de la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca este sábado por la noche luego de que se escucharan estallidos en el lobby del hotel en el que se desarrolla el evento, en esta capital, lo que obligó a activar el protocolo de seguridad del Servicio Secreto. El mandatario no sufrió heridas.

Según diversos reportes, los asistentes —entre ellos periodistas y funcionarios— se cubrieron al oír los estruendos, mientras agentes del Servicio Secreto retiraban rápidamente al mandatario; a su esposa, Melania Trump; al vicepresidente, JD Vance, y a otros funcionarios del gobierno.
Los reportes oficiales indicaron que ninguno de los funcionarios resultó herido, al tiempo que el sospechoso tras el aparente tiroteo fue detenido.
“Ha sido una noche intensa en Washington DC. El Servicio Secreto y las fuerzas del orden han realizado un trabajo fantástico. Actuaron con rapidez y valentía. El tirador ha sido detenido, y recomendé que el espectáculo continúe; no obstante, me guiaré enteramente por las indicaciones de las fuerzas del orden. Ellos tomarán una decisión en breve”, escribió Trump en su cuenta de Truth Social, minutos después de ser evacuado.
“Independientemente de dicha decisión, la velada será muy distinta a lo planeado y, sencillamente, tendremos que volver a hacerlo”, añadió el presidente republicano.
Trump, que había llegado pocos minutos antes, se encontraba sentado en el estrado, en la parte delantera del salón del Hotel Hilton, ubicado muy cerca de la Casa Blanca. Las imágenes registradas mostraron el momento en que se produjo la evacuación.
Las fuerzas de seguridad no precisaron el origen de los estallidos en el lobby, que llevaron a que los cientos de invitados en el salón central donde se desarrollaba la cena se tiraran al suelo ante la confusión.
Según el pool de prensa de la Casa Blanca —un grupo de periodistas que se trasladan con el presidente—, un miembro del Servicio Secreto gritó “¡Disparos!“.
Una invitada a la cena, Erin Thielman —veterana militar—, salió del salón para llamar a su hijo y escuchó tres fuertes estruendos que, según creía, eran disparos, detallo el The Wall Street Journal. La mujer vio a un hombre caer justo delante de ella y llevaba consigo lo que parecía ser un fusil y cargadores, añadió el diario. Thielman bajó entonces las escaleras y vio a los agentes de seguridad desenfundando sus pistolas.
El evento, organizado por la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, reúne cada año a representantes de la prensa y autoridades en una de las citas más tradicionales del calendario político estadounidense.
Se espera que dentro de unos minutos el evento se reanude, aunque se desconoce si contará nuevamente con la presencia de Trump, que tenía previsto dar un discurso. Según reportó The New York Times, que citó a un alto funcionario del gobierno, el mandatario aún planea dar su discurso.
La asistencia de Trump a la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca -su primera vez como presidente en el evento— era un momento muy esperado a raíz de la conflictiva relación que el líder republicano mantiene con los periodistas de muchos medios, a los que suele dedicar fuertes crípticas y ataques.
Había una fuerte expectativa en Washington sobre qué tipo de mensaje transmitiría el presidente que demandó y amenazó a muchos medios de comunicación norteamericanos frente a cientos de los periodistas más destacados del país.
Trump y su esposa habían llegado puntual al Hotel Hilton a las 20 (hora local). Los invitados llevaban apenas unos cinco minutos de cena cuando se escucharon gritos en la parte trasera del salón.
Luego, los agentes de seguridad corrieron a toda velocidad por los pasillos en dirección al escenario, donde se encontraba sentado Trump. Se oyeron gritos de asombro y, a continuación, los asistentes se tiraron bajo sus asientos y las mesas.
Los efectivos de seguridad, con las armas desenfundadas, irrumpieron en el estrado mientras el presidente y Melania Trump eran escoltados rápidamente hacia la salida.
Además, varios miembros del gabinete y altos funcionarios de su equipo estaban entre los asistentes. El secretario del Tesoro, Scott Bessent: la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard; el secretario de Transporte, Sean Duffy; la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt; el director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung; el director del FBI, Kash Patel, y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., estaban en el salón.
La cena televisada, celebrada en el hotel Washington Hilton, ya había sido un punto de conflicto cultural en el pasado, con el ataque verbal de Stephen Colbert a George W. Bush en 2006, o la crítica de Seth Meyers en 2011 sobre las ambiciones presidenciales de Trump.
EEUU
‘Trump Gold Card’ desde un millón de dólares
El Gobierno de Estados Unidos ha implementado la primera visa de inmigración conocida como "Trump Gold Card" (Tarjeta Dorada Trump), destinada a extranjeros que deseen residir en el país con privilegios similares a los de los residentes permanentes.
La "tarjeta dorada" está diseñada para millonarios de todo el mundo, ya que su obtención requiere una inversión económica considerable. Esta iniciativa tiene como objetivo atraer capital y talento extranjero ofreciendo beneficios análogos a los que disfrutan los residentes permanentes.
El programa presenta tres modalidades, todas sujetas a una exhaustiva verificación de antecedentes por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos.
La tarjeta individual, con un costo de US$ 1 millón. El solicitante debe pagar una tarifa de procesamiento no reembolsable de US$ 15 mil al Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La tarjeta corporativa, destinada a empresas que buscan retener o trasladar talento extranjero, por US$ 2 millones. En este caso, se deben abonar US$ 15 mil por cada empleado.
La "platinum Card", una opción premium que costará US$ 5 millones y permitirá a su poseedor permanecer en el país durante 270 días sin la obligación de pagar impuestos.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, ha confirmado que ya se ha aprobado la primera visa bajo este nuevo esquema, aunque la identidad del beneficiario no ha sido divulgada. Lutnick también mencionó que hay cientos de interesados en una lista de espera y que el proceso de verificación de antecedentes es "el más riguroso en la historia del gobierno" de EE.UU.
Desde la Administración Trump sostienen que este programa busca fomentar la economía mediante la llegada de inversores y profesionales altamente calificados. Los fondos recaudados, explicaron, se destinarán a mejoras en el país, aunque no se han proporcionado detalles específicos al respecto.

