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Mayoristas: precios caen 0,3% por una fuerte baja de los importados
17 de junio de 2025
Los precios mayoristas registraron en mayo una disminución del 0,3% con relación al mes anterior. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la variación se explica por una suba cercana a 0% en los precios de los productos nacionales y una caída del 4,1% en los importados.
Se trata de la primera deflación mensual desde 2020, en plena pandemia, cuando los valores cayeron 1,3%. Aunque si se excluye este dato, hay que retrotraerse a 2008, según precisó María Castiglioni, de C&T Consultores, en diálogo con el portal Ámbito. En el acumulado del año, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) se ubicó en el 7,4%, mientras que en el interanual se desaceleró al 22,4%, mínimo desde 2017.
De acuerdo con el IPIM, entre las divisiones de mayor incidencia negativa se destacaron los productos refinados del petróleo, los agropecuarios y los metálicos básicos, mientras que los alimentos y bebidas y los productos químicos mostraron un impacto positivo.
El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye el efecto impositivo, también presentó una caída mensual del 0,3%. En este caso, los productos nacionales no mostraron cambios significativos, mientras que los importados descendieron un 4,2%. La variación interanual del IPIB fue del 20,8%, mientras que el acumulado en lo que va del año alcanzó el 7,5%.
Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) tuvo una baja mensual del 0,2%, impulsada principalmente por la caída del 0,7% en los productos primarios. Los productos manufacturados y la energía eléctrica no mostraron variaciones significativas. En términos interanuales, el IPP creció un 22,2%, con un aumento acumulado del 7,7% en los primeros cinco meses del año.
En la comparación interanual, todos los índices mostraron subas significativas. El IPIM tuvo un incremento del 22,4%, impulsado por aumentos del 28,7% en productos agropecuarios, 63,7% en energía eléctrica y 32,5% en alimentos y bebidas. En el caso del IPIB y el IPP, los principales aumentos también se observaron en esas divisiones, con alzas superiores al 20% en productos manufacturados y al 40% en transporte e impresiones.
Por último, en lo que va del año, el IPIM acumuló una suba del 7,4%, el IPIB del 7,5% y el IPP del 7,7%. En ese mismo período, los productos manufacturados y la energía eléctrica lideraron las subas, con variaciones cercanas al 8%, mientras que los productos importados mostraron los menores incrementos, con una variación acumulada del 3,9%.
El Índice del Costo de la Construcción en el Gran Buenos Aires registró en mayo un aumento del 3,1% respecto del mes anterior. Esta variación se debió a subas del 0,5% en el capítulo “Materiales”, del 5,9% en “Mano de obra” y del 2,0% en “Gastos generales”, según informó este martes el Indec. El capítulo vinculado con el trabajo asalariado incorporó los nuevos valores establecidos por el acuerdo paritario de la Uocra, homologado el 3 de junio por resolución oficial, e incluyó una asignación extraordinaria no remunerativa.
En “Gastos generales”, el incremento se explica por la actualización de tarifas eléctricas para Edenor y Edesur, dispuesta por el ENRE a partir del 1 de mayo, así como por subas en los valores de agua, cloaca y gas autorizadas por la Secretaría de Obras Públicas y el ente regulador Enargas. En la comparación interanual, el nivel general del índice aumentó 33,5%, con un alza acumulada del 7,6% en los primeros cinco meses del año.
Por ítem de obra, los mayores incrementos mensuales se observaron en “Albañilería” (5,1%), “Estructura” (4,2%) y “Carpintería metálica y herrería” (2,7%). En contraste, los ítems con menores variaciones fueron “Instalación eléctrica” (-0,8%), “Ascensores” (-1,0%) y “Pintura” (-1,8%). La mano de obra asalariada mostró un aumento del 7,0% mensual, mientras que los subcontratos crecieron un 0,7%. (DIB) GML
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La desocupación llegó al 7,5% en el cierre de 2025
La tasa de desocupación subió durante el cuarto trimestre de 2025, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La proporción de personas que no tienen ocupación, están disponibles para trabajar y buscan empleo activamente llegó al 7,5% de la población económicamente activa, lo que representa un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior.
Mar del Plata junto a Gran Buenos Aires, Gran La Plata y Río Gallegos lidera el ranking con 9,5%, una tasa por encima del nivel general.
En los tres meses del año pasado, la oferta laboral (22,72 millones) aumentó en 69.300 personas respecto del tercero, el empleo total (21,08 millones) se contrajo en 142.600 y el desempleo aumentó en 211.900 trabajadores, alcanzando a 1,64 millones de personas.
En comparación con el cuarto trimestre de 2024, la oferta laboral creció en 138.200 personas, el empleo bajó en 107.600 y el desempleo se acrecentó en 245.700 trabajadores, según la extrapolación al total país de 47,7 millones de habitantes de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos.
El tipo de cambio oficial mantiene cierta estabilidad pese a la presión sobre las reservas. Analistas prevén calma en el corto plazo, pero advierten por un posible rebote hacia mitad de año.
Las tasas de actividad y de empleo se mantuvieron estables en el período analizado. La tasa de actividad, que mide la población económicamente activa sobre el total de la población, alcanzó el 48,6%, mientras que la tasa de empleo, que considera la cantidad de personas ocupadas, se ubicó en 45 por ciento, lo que implica un retroceso de 0,4 puntos porcentuales respecto al trimestre previo y de 0,7 en relación con el mismo período del año anterior.
"Subió el desempleo (+1,1 pp) respecto del mismo período de 2024, en una magnitud que asegura la significatividad estadística, producto de una caída de la tasa empleo (-0,7 pp) que fue parciamente compensada por una disminución de la tasa de actividad. Cuando se observa porque cayó al tasa de empleo, la totalidad se explica por caída de la tasa de empleo formal (-0,8 pp). La tasa de empelo informal se incrementa levemente (+0,1 pp)", analizó Gabriel Caamaño, economista de la consultora Outlier.
El aumento de la desocupación impactó con mayor fuerza en la población joven. Para las mujeres de 14 a 29 años, la tasa de desocupación aumentó 3,0 puntos porcentuales. Entre los varones del mismo grupo etario, la suba fue de 3,7 puntos. En cambio, en los grupos de 30 a 64 años, tanto en mujeres como en varones, los indicadores de desempleo permanecieron estables.
Durante el cuarto trimestre de 2025, la caracterización de la población desocupada en los 31 aglomerados urbanos mostró que los grupos más afectados correspondieron a personas jóvenes. Las mujeres de hasta 29 años representaron el 23,1% de la población sin trabajo, mientras que los varones del mismo rango etario alcanzaron el 27,9 por ciento. En los grupos de 30 a 64 años, las mujeres desocupadas conformaron el 22,8% y los varones el 23,6 por ciento. Los porcentajes para mayores de 65 años se mantuvieron bajos: 0,9% para mujeres y 1,7% para hombres.
Respecto al tiempo de búsqueda de empleo, el 24,9% de las personas desocupadas llevaba buscando trabajo entre 1 y 3 meses. Un 14,6% buscaba empleo entre 3 y 6 meses, mientras que el 13,7% lo hacía desde hacía entre 6 y 12 meses. El 30,9% llevaba más de un año intentando reinsertarse en el mercado laboral, en tanto que el 15,9% buscaba trabajo desde hacía menos de un mes.
En relación con la rama de actividad de la última ocupación, la construcción fue la que concentró el mayor porcentaje, con un 19,3% de los desocupados provenientes de este sector. El comercio representó el 16,0%, seguido por servicio doméstico con un 11,3 por ciento y completado por industria manufacturera con 9,7 por ciento. El resto de las ramas abarcó el 42,9% restante.
A propósito de la evolución del desempleo por áreas geográficas, Partidos del Gran Buenos Aires, Mar del Plata, Gran La Plata y Río Gallegos lideraron el ranking con 9,5%, una tasa por encima del nivel general. Por el contrario, Santiago del Estero-La Banda, Viedma-Carmen de Patagones y Gran San Luis exhibieron los índices más bajos con 0,6%, 1,3% y 1,5% respectivamente.
Al observar por región, Gran Buenos Aires se ubicó en el primer lugar con 8,6% de desocupación, secundado por el área pampeana (7,7%), el Noreste (5,6%), Cuyo (4,9%), la Patagonia (4,8%) y el Noroeste (4,2%).
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El Gobierno dicta conciliación obligatoria y hay vuelos
El Gobierno dictó la conciliación obligatoria y se levanta el paro en los aeropuertos que iba a empezar este miércoles. La protesta era impulsada por ATE e iba a generar demoras y cancelaciones en los vuelos. El gremio aún reclama el pago de aumentos salariales pendientes y la apertura de paritarias.
De acuerdo a lo que se informó oficialmente, se dictó la conciliación obligatoria entre la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) por el plazo de 15 días a partir de las 09:00 horas del 18 de marzo.
“El objetivo es buscar una solución al conflicto y garantizar la normal prestación de los servicios. En este sentido, se intima a la organización sindical y, por su intermedio a los trabajadores por ella representados, a dejar sin efecto durante el período de conciliación, toda medida de acción directa y a prestar servicios de manera normal y habitual”, expresó Capital Humano.
“Asimismo, se dispone que la ANAC deberá abstenerse de adoptar represalias de cualquier tipo, debiendo garantizar el normal funcionamiento de las tareas. Durante el período de conciliación, las partes deberán retrotraer la situación al estado previo al inicio del conflicto, conforme lo establece la normativa vigente”, continuó.
“El Ministerio reafirma su compromiso con el diálogo social como herramienta fundamental para la resolución de conflictos y convoca a las partes a mantener la mejor predisposición para alcanzar acuerdos que resguarden el interés general y la paz social”, concluye el escrito.
El miércoles pasado, el sindicato Asociación Trabajadores del Estado (ATE) había convocado un paro de actividades en aeropuertos de todo el país con la intención de que se extendiera por una semana. Esta iniciativa implicaba posibles demoras y cancelaciones en los vuelos.
Según el comunicado enviado a la Secretaría de Trabajo, la medida de fuerza, que estaba pactada desde el 18 al 24 de marzo, respondía a la falta de pago de aumentos salariales previamente acordados, además del reclamo de la apertura de la paritaria sectorial.
En ese momento, el titular de ATE, Rodolfo Aguiar, había señalado que el paro también buscaba visibilizar la situación salarial de los trabajadores del organismo. “Sin sueldos dignos no hay trabajadores, y sin trabajadores no hay Estado”, manifestó en una publicación en sus redes sociales.
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Construcción: el costo subió 1,9% en febrero y acumula 24,5% interanual
El costo de la construcción volvió a moverse por encima de la inflación núcleo en febrero y dejó una señal política y económica que el Gobierno no puede ignorar: según el INDEC, el índice subió 1,9% mensual y 24,5% interanual en el Gran Buenos Aires.
El dato, difundido el 17 de marzo de 2026, combina dos vectores sensibles —salarios y tarifas— y reabre una pregunta de fondo: ¿la desaceleración inflacionaria puede sostenerse sin tensionar costos estructurales en sectores intensivos como la construcción?
La cifra no es neutra. Llega en un momento donde la obra pública, la inversión privada y la dinámica del empleo en la construcción funcionan como termómetro de gobernabilidad económica. Y donde cada variación de costos impacta directamente en contratos, presupuestos y decisiones de inversión.
Salarios, tarifas y costos: el triángulo que explica la suba
El aumento del índice no responde a un único factor. Según el informe oficial , el alza de febrero se explicó por incrementos de 1,5% en materiales, 1,6% en mano de obra y un salto más marcado de 4,4% en gastos generales.
Detrás de esos números hay decisiones concretas. Por un lado, la suba en mano de obra refleja el impacto del acuerdo salarial de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina firmado el 12 de enero y homologado días después, que comenzó a regir en febrero. No se trata solo de una recomposición salarial: el ajuste también incluye asignaciones extraordinarias que se trasladan de forma directa al costo de cada obra.
Por otro lado, los gastos generales incorporan actualizaciones tarifarias en servicios clave. El informe detalla que se trasladaron los nuevos cuadros eléctricos aprobados por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad para distribuidoras como Edenor y Edesur, junto con ajustes en agua y cloacas autorizados por la Secretaría de Obras Públicas.
En paralelo, algunos insumos mostraron aumentos puntuales relevantes: maderas (4,5%), metales como cobre y plomo (4,2%) y vidrios (4,0%). La dispersión en los materiales —con bajas en rubros como ascensores (-1,6%)— muestra que el fenómeno no es homogéneo, pero sí consistente.
Un índice técnico con impacto político
El Índice del Costo de la Construcción (ICC) mide la evolución de los costos en viviendas en el Gran Buenos Aires, sin incluir el valor del terreno ni impuestos como el IVA. Sin embargo, su influencia excede lo estadístico.
El dato funciona como referencia directa para la actualización de contratos de obra pública —en el marco del Decreto 1.295/02— y como señal para desarrolladores privados. Cada variación mensual redefine presupuestos, licitaciones y márgenes.
En ese contexto, la combinación de salarios en alza y tarifas actualizadas introduce un componente de rigidez en los costos. A diferencia de los precios de algunos materiales, estos factores tienen menor elasticidad a la baja en el corto plazo.
Correlación de fuerzas: sindicatos firmes y costos que condicionan
El dato también deja una lectura política sobre la mesa. El traslado del acuerdo salarial de la UOCRA al índice confirma la capacidad del sector sindical para sostener recomposiciones en un contexto de ajuste más amplio.
Al mismo tiempo, la incidencia de tarifas reguladas muestra que las decisiones del Gobierno en materia de precios relativos —particularmente energía y servicios— tienen impacto inmediato en sectores productivos.
Para el oficialismo, el desafío es doble: contener la inflación sin desarticular la actividad en un rubro que genera empleo y dinamiza economías regionales. Para el sector privado, el escenario obliga a recalcular costos y márgenes en proyectos que ya venían ajustados.
Señales mixtas hacia adelante
El comportamiento del índice en febrero no marca un quiebre, pero sí consolida una tendencia: los costos de la construcción siguen creciendo, aunque con una dinámica más moderada que en períodos anteriores.
La clave estará en observar cómo evolucionan dos variables sensibles en los próximos meses: las paritarias del sector y el sendero de tarifas. También será relevante seguir la dispersión en materiales, que podría amortiguar o amplificar futuras subas.
En un escenario donde la política económica busca anclar expectativas, el ICC se mantiene como un indicador incómodo: no define la inflación, pero sí expone sus tensiones más estructurales.
Fuente economis.com.ar


