País
Ventas minoristas pyme suben 24% interanual en febrero
9 de marzo de 2025
Las ventas minoristas pymes aumentaron un 24% interanual en febrero -a precios constantes- aunque registraron una baja del 2,9% mensual desestacionalizada. Sin embargo, es importante señalar que esta mejora aún no logra compensar las fuertes caídas del año pasado, cuando las ventas retrocedieron 25,5% en febrero, acumulando un descenso del 27% en los dos primeros meses.
El impacto positivo de estrategias de ventas, como promociones y descuentos, impulsaron un movimiento distinto en muchos rubros y generaron un ambiente de mejores ventas. Rubros como librerías e indumentaria escolar se beneficiaron de la demanda previa al inicio del ciclo lectivo. Además, la adaptación del comercio a nuevos hábitos de consumo, con un aumento en las ventas online y facilidades de pago, contribuyó a sostener ventas en distintos segmentos.
A pesar del incremento interanual en las ventas registrado en el último mes, el comercio enfrenta desafíos en los próximos períodos, donde la evolución del poder adquisitivo de los consumidores será un factor clave, dado que muchos encuestados señalaron una marcada priorización de gastos esenciales. La competencia informal sigue siendo un tema recurrente, con menciones al impacto del comercio en países limítrofes.

En este escenario, el aumento en los costos operativos y la evolución de los precios serán determinantes en la rentabilidad del sector, ya que, mientras algunos comercios mencionaron mantener importes para incentivar el consumo, otros advirtieron el aumento del gasto en su estructura. La capacidad de los negocios para adaptarse a las condiciones económicas y ajustar sus estrategias será esencial para sostener el crecimiento logrado y mitigar posibles caídas en la demanda, especialmente en períodos de menor actividad.
Así surge el Índice de Ventas Minoristas (IVM) Pymes de la Confederación Argentina de la en Mediana Empresa (CAME), elaborado en base a un relevamiento mensual entre 1.209 comercios minoristas del país, realizado entre el 1 y 7 de marzo.

Análisis sectorial
En febrero, los siete rubros relevados registraron subas interanuales en sus ventas. El mayor incremento se detectó en Perfumería (+33,1%), seguido por Alimentos y Bebidas (+33%) y Farmacia (+31,9%). En el acumulado del bimestre, lidera Alimentos y Bebidas con un aumento de +32,8%.
En la comparación intermensual desestacionalizada, todos los ramos presentaron variaciones negativas, siendo Calzado y Marroquinería el que tuvo el mayor descenso (-5,4%) escoltado por Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-4,3%).
Alimentos y bebidas

Las ventas subieron un 33% en la comparación interanual -a precios constantes-, acumulando un aumento del 32,8% en el primer bimestre del año. Sin embargo, en la comparación intermensual desestacionalizada, se registró una caída del 2,1%.
Esta recuperación interanual del sector contrasta con los pronunciados descensos de febrero de 2024, cuando se alcanzaron valores mínimos de -33,3% y un acumulado de -35,2%.
El resultado se registra tras un enero afectado por la estacionalidad y las vacaciones. Igualmente, en algunos casos se observó una limitada disponibilidad de recursos, mientras que en otras zonas los aumentos de costos y la competencia informal continuaron representando desafíos. Además, las promociones y los descuentos bancarios fueron estrategias clave para sostener las ventas en un contexto de consumo ajustado.
Por otro lado, los costos operativos y la evolución de los precios siguen siendo determinantes en la rentabilidad del sector. Mientras algunos negocios lograron mantener sus importes para incentivar la demanda, otros enfrentaron dificultades debido a la inflación y el incremento en los montos de insumos. A pesar de estos desafíos, muchos comerciantes se mostraron optimistas respecto a marzo, esperando una mayor estabilidad y una reactivación sostenida de la actividad.
Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles

Las ventas se incrementaron 24% interanual -siempre a precios constantes-, sumando un incremento del 28,9%. En el contraste intermensual desestacionalizado, se observó una disminución del 1,3%. Este desempeño responde, en parte, a la base de comparación con febrero de 2024, cuando las ventas se habían contraído un 22,7% y el primer bimestre acumulaba una retracción del 21,9%.
Las promociones bancarias y el financiamiento en cuotas fueron métodos valiosos para sostener la actividad, aunque varios comerciantes expresaron preocupación por la reducción de las opciones de pago a plazos y su posible impacto en las ventas futuras. En algunas regiones, el comercio online ganó protagonismo como alternativa para captar clientes en un contexto de menor disponibilidad de dinero en efectivo.
Por otro lado, en algunas zonas, la menor afluencia de turismo limitó el movimiento comercial, mientras que en otras se observó una leve mejora hacia el cierre del mes. A pesar de las dificultades, muchos empresarios pymes mantienen expectativas favorables para los próximos meses, confiando en una progresiva estabilización del consumo y en la adaptación a nuevas condiciones del mercado.
Calzado y marroquinería

Las ventas crecieron un 23% interanual, acumulando un incremento del 21,4%. Aunque, en el intermensual se midió una caída del 5,4%, la más pronunciada dentro del mes. En este ramo, la base de comparación es febrero de 2024, cuando las ventas habían retrocedido 21,4%, con un acumulado negativo del 21,1%.
El sector mostró un fuerte impulso en las operaciones debido al inicio del ciclo escolar, con una mayor demanda de productos como calzado colegial, mochilas y cartucheras. En varios lugares, las promociones bancarias y los descuentos en cuotas sin interés fueron importantes para dinamizar la actividad en un contexto donde el poder adquisitivo sigue siendo una preocupación. A su vez, desde algunos locales señalaron que la competencia con el comercio informal y las compras en países vecinos afectaron las ventas en zonas de frontera.
A pesar del movimiento generado por la temporada escolar, muchos negocios reportaron que la actividad se mantuvo por debajo de lo esperado, en parte debido a la cautela de los consumidores y a la falta de financiamiento a largo plazo. En tanto, en algunos comercios se destacó una estabilidad en los precios, mientras otros advirtieron que los aumentos en costos operativos y la inflación continúan presionando la rentabilidad. De cara a los próximos meses, el sector apuesta a una mayor estabilidad económica y a la posibilidad de reactivar la demanda con estrategias de financiamiento y descuentos atractivos para los consumidores.
Farmacia

Las ventas mejoraron un 31,9% interanual y llevan un alza del 25,9% en el primer bimestre del 2025. En tanto, en la comparación intermensual -siempre desestacionalizada- se registró un retroceso del 2,3%. Esto es producto, en parte, de la base de comparación con febrero de 2024, cuando las ventas se habían derrumbado un 39% y acumulaban una retracción del 42,4%. A pesar de la recuperación observada, las farmacias aún no han logrado compensar completamente las pérdidas sufridas en el primer bimestre del año pasado.
El rubro experimentó un febrero caracterizado por la suba en los costos de insumos y medicamentos, así como por las dificultades en la cobertura del PAMI que, si bien mejoró en algunas zonas, sigue representando un problema para muchos comercios y consumidores. La demanda estuvo afectada por la priorización de gastos, lo que llevó a que las compras se orientaran más hacia lo esencial y en menor volumen. En algunas provincias, sobresalieron estrategias de descuentos y promociones en artículos de perfumería y tocador como forma de sostener la actividad, mientras que, en otras, la venta de medicamentos con receta sufrió restricciones o se vio afectada por cambios en la normativa.
En otras regiones, la situación económica llevó a una menor afluencia de clientes en los locales físicos, impulsando el uso de farmacias online y sistemas de entrega a domicilio. A pesar de estos desafíos, desde el sector mantienen expectativas moderadas para los próximos meses, confiando en que la estabilización de precios y la recuperación de coberturas podrían mejorar el panorama.
Perfumería

Las ventas subieron un 33,1% interanual, y suman un incremento del 21,6% en el primer bimestre. Pero, en la comparación intermensual, hubo un declive del -1,9%. Aunque el rubro muestra valores positivos, la base de comparación sigue siendo baja, ya que en febrero del pasado año se desplomó un -40,9% y acumulaba una retracción del -36,7% en los primeros dos meses del 2024. Si bien las perfumerías pudieron revertir parte de la caída del año pasado, aún queda margen para una compensación más sólida en los próximos meses.
El sector mostró una mejora impulsada en parte por promociones y descuentos en productos de tocador y cosmética. No obstante, los comercios aún enfrentan dificultades debido al aumento en los costos de insumos y la limitada disponibilidad de dinero en el mercado. Desde algunas provincias remarcaron la estabilidad de precios en ciertos productos, mientras que, en otras, las ventas se vieron afectadas por un consumo más selectivo, donde los clientes priorizaron artículos esenciales en detrimento de productos de mayor valor agregado.
El comercio online y las compras con financiación fueron vitales para sostener la actividad en un contexto de menor efectivo. Sin embargo, persiste la incertidumbre económica y la lenta recuperación del poder adquisitivo, lo que mantiene la demanda en un terreno frágil, según advierten los comerciantes del sector.
Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción

Las ventas tuvieron un ascenso del 28,3% y llegaron así a un crecimiento del 21,7% en el bimestre. Por su parte, en el contraste intermensual bajaron 4,3%. En este rubro, la base de comparación es un febrero 2024 con caída de -28,2% y un acumulado del 29,8%. Esto indica que, pese a los valores positivos en términos interanuales y acumulados, aún queda margen de recuperación.
El sector experimentó un febrero con ventas dispares según la región. Mientras algunas provincias mostraron cierta estabilidad o incluso pequeñas mejoras en comparación con el año anterior, otras registraron una desaceleración debido a la menor actividad en la construcción y la estacionalidad del mes. En muchas localidades, el regreso de las vacaciones marcó un leve repunte en la demanda, especialmente para pequeñas reparaciones y mantenimientos, aunque aún persisten proyectos de obra en pausa a la espera de mayor estabilidad económica.
El financiamiento y las promociones jugaron un papel importante en la dinámica del sector, con varias ferreterías destacando el impacto positivo de descuentos y pagos en cuotas sin interés. Sin embargo, el acceso al crédito sigue siendo un desafío en algunas regiones, lo que limita la capacidad de inversión tanto de los comerciantes como de sus clientes.
Textil e indumentaria

Las ventas prosperaron un 5,1% interanual -a precios constantes-, acumulando un crecimiento del 15,8%. De todos modos, en la comparación intermensual desestacionalizada, se observó una disminución del -3%. A diferencia de otros sectores, este mantiene una evolución estable, tanto en 2024 como en lo que va del año. En términos interanuales, la base de comparación es un febrero de 2024 que había aumentado un 3,5% y acumulaba un incremento del 2,2% en el primer bimestre.
El ramo de indumentaria mostró un buen desempeño en febrero, con un mercado segmentado entre las compras escolares y las liquidaciones de temporada. Mientras que algunos locales aprovecharon el inicio de clases para incrementar la salida de uniformes y calzado escolar, otros señalaron que la demanda se mantuvo débil producto de la estacionalidad y menor cantidad de consumidores circulando. En provincias como Mendoza, la competencia con las compras en Chile continuó afectando la actividad, generando preocupación entre los comerciantes.
A nivel general, el sector supo responder con flexibilidad, apoyándose en estrategias de financiamiento y promociones para mantener el ritmo. Con la reactivación del consumo tras las vacaciones y el inicio de nuevas temporadas, los negocios confían en una mejora progresiva en la demanda.
Desafíos y oportunidades para el sector
El comercio minorista enfrenta una serie de desafíos que impactan directamente en su estabilidad y crecimiento. Uno de los principales problemas radica en la falta de ventas, mencionada por el 50,7% de los empresarios pymes como la mayor dificultad en la actualidad. A esto se le suman los altos costos de producción y logística, que afectan a casi un 30% de los encuestados, generando presión sobre los márgenes de rentabilidad. Aunque en menor medida, el acceso al crédito también representa un obstáculo para el 8,6%, dificultando la posibilidad de sostener operaciones o realizar inversiones. En este contexto, desde algunos comercios expresaron problemas de cobranza, aunque con un impacto más reducido.

Para hacer frente a este escenario, los comerciantes implementaron diversas estrategias en los últimos seis meses. La más frecuente fue la diversificación de productos, adoptada por el 37,7% de los sondeados, lo que indica una búsqueda activa por captar distintos segmentos de clientes y mejorar la rotación de mercadería.

Las dificultades económicas también se reflejan en el pago de salarios, especialmente en sectores como Textil e indumentaria, donde el 27,8% de los comercios tuvo inconvenientes para cumplir con esta obligación. Desde otros sectores, como Ferretería y materiales de construcción (19,6%) y Alimentos y bebidas (17,5%), también manifestaron problemas, en parte debido a la caída de ventas y el aumento en los costos. En contraste, rubros como Perfumería y Farmacia muestran menores complicaciones en este aspecto, con valores por debajo del 7%. Esto sugiere que ciertos segmentos consiguieron mantener cierta estabilidad, mientras que otros aún enfrentan desafíos estructurales más marcados.

Ante este panorama, los comerciantes consideran que la principal medida que el gobierno podría implementar en el corto plazo para mejorar la situación del sector es la reducción de impuestos, con un 71,5% de menciones. En comparación, otras políticas como el estímulo a la demanda interna (8,8%) o la simplificación burocrática (8,3%) aparecen como opciones secundarias, aunque aún relevantes. También se mencionan incentivos para la contratación de personal (6%) y modificaciones en el esquema laboral (3,6%), aunque con menor peso en las respuestas. Esto deja en claro que la carga fiscal es el factor que más preocupa a los empresarios pymes y que cualquier alivio en este sentido podría tener un impacto significativo en la recuperación del sector.

Percepción de la situación actual y futura
El panorama actual de las pymes comerciales en Argentina refleja un escenario de estabilidad moderada con diferencias marcadas según el sector. Mientras que un 27% de los negocios reporta mejoras en su situación económica respecto al año anterior, la mayoría (56%) señala que su actividad se mantiene sin grandes cambios. En algunos rubros, como Calzado y marroquinería, Perfumería y Textil e indumentaria, el porcentaje de empresas que percibe mejoras es superior al promedio, lo que sugiere una leve recuperación en estos sectores. No obstante, otros ramos, como Ferretería y materiales eléctricos, muestran un balance más dividido, con un 23% de empresas que indican haber empeorado su situación.
De cara al futuro, las expectativas del sector comercial son mayoritariamente optimistas. Un 57% de las comerciantes espera que su situación económica mejore en el próximo año, destacándose rubros como Perfumería y Textil e indumentaria, donde más del 60% de los encuestados confía en una evolución favorable. En cambio, Farmacias y Ferreterías presentan una perspectiva más conservadora, con un porcentaje menor de negocios que anticipan una mejoría significativa. A nivel país, el 53% de los empresarios sondeados también espera un contexto más favorable en el próximo año, aunque persisten dudas en sectores específicos donde la incertidumbre económica sigue siendo un factor determinante.
Desde el punto de vista regional, las percepciones varían considerablemente. Provincias como Chaco, Formosa y Río Negro exhiben un alto porcentaje de empresas que consideran haber mejorado en comparación con el año anterior, con cifras que superan ampliamente el promedio nacional. En contraste, en distritos como La Rioja y Santa Cruz, la proporción de empresas que reportan una caída en su actividad es más alta, reflejando desafíos particulares en esas regiones. A pesar de estos contrastes, las expectativas a futuro son positivas en la mayoría de las provincias, con centros como Mendoza y Salta liderando las proyecciones optimistas sobre la evolución económica del país y del sector comercial en general.
En cuanto a la posibilidad de inversión, la prudencia sigue predominando entre los comerciantes. Solo un 18% considera que es un buen momento para ampliar su empresa, mientras que el 57% descarta esa posibilidad en el corto plazo. La cautela es especialmente visible en distritos como CABA y Buenos Aires, donde la mayoría de los sondeados prefieren esperar antes de realizar nuevas inversiones. De todos modos, en provincias como Río Negro y Tucumán, la proporción de quienes consideran viable ampliar su pyme es considerablemente mayor lo que indica que en ciertos mercados aún hay margen para el crecimiento.
INFORME CAME
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Tuberculosis: casos aumentan más del 70% desde 2020
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Los casos de tuberculosis crecieron 71,6% desde 2020 y alcanzaron, en lo que va de 2026, una cifra récord que genera gran preocupación, ya que prácticamente se duplicaron las infecciones. La enfermedad, causada por el bacilo de Koch, para la cual hay vacuna y tratamiento, genera, de acuerdo a datos oficiales, una muerte cada siete horas en el país.
El Ministerio de Salud de la Nación precisó que la tendencia en alza de los casos está determinada por factores sociales y sanitarios, por un lado, y por una una mayor capacidad de detección y diagnóstico. No obstante, también influyen la falta de información sobre la enfermedad y la discontinuidad de los tratamientos por parte de las personas infectadas, que, al no culminar la administración de antibióticos, no bajan la carga bacteriana y pueden seguir contagiando.
Para reforzar el diagnóstico de tuberculosis en todo el país el Ministerio distribuyó más de 40.500 cartuchos para pruebas moleculares y 2.870 dosis de Derivado Proteico Purificado (PPD), insumos que se utilizan para la detección de esta infección bacteriana. El objetivo es mejorar el diagnóstico temprano y el seguimiento de los tratamientos para reducir contagios y muertes.
Las provincias con más aumentos de casos son Buenos Aires (+186 casos) y Santa Fe (+115), aunque es necesario considerar la densidad demográfica de los distritos para no generar una tabla comparativa confusa.
La tuberculosis, según describe el Ministerio de Salud de la Nación, es una enfermedad prevenible, tratable y curable causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis, también conocida como bacilo de Koch. De acuerdo a la localización de la enfermedad, se habla de tuberculosis pulmonar, cuando el órgano afectado es el pulmón. Esta es la forma más común en la que se presenta.
Vale subrayar que cualquier persona puede contraer tuberculosis, especialmente quienes conviven o pasan varias horas con alguien que tiene la enfermedad en sus pulmones y no se encuentra en tratamiento. El contacto con una persona enferma durante varias horas en ambientes cerrados y poco ventilados aumenta el riesgo de contagio.
La forma más común de contagio de la tuberculosis es a través del aire, cuando una persona con tuberculosis pulmonar activa tose, estornuda o habla, liberando bacterias al ambiente. Estas bacterias pueden ser inhaladas por otras personas y causar la infección. El contagio es más probable en espacios cerrados y/o con poca ventilación, donde las bacterias pueden permanecer en el aire durante más tiempo.
Los síntomas más habituales de la enfermedad son:
- Tos persistente – con o sin expectoración sanguinolenta – por más de 15 días.
- Fiebre y sudoración, en especial durante la noche.
- Eliminación de sangre en el catarro.
- Falta de apetito y cansancio.
- Pérdida de peso.
Es muy importante acudir a un hospital o centro de salud cercano si se presenta alguno de estos síntomas.
El tratamiento contra la tuberculosis es efectivo, con antibióticos, y lo más importante es sostenerlo por al menos 6 meses, aunque la duración puede variar de persona a persona.
Es fundamental completar el tratamiento y seguir las indicaciones de los médicos, aunque los síntomas de la enfermedad hayan desaparecido. Si el tratamiento no se completa o si la medicación se toma de manera interrumpida, las bacterias pueden volverse resistentes a los medicamentos y la enfermedad se hace más difícil de curar.
Todos los recién nacidos, de acuerdo al Calendario Nacional de Vacunación, deben ser vacunados con la BCG para prevenir formas graves de tuberculosis, como por ejemplo la meningitis. Es una sola dosis, antes de egresar de la maternidad. Esta vacuna es la que comúnmente deja un nódulo o cicatriz en el brazo, en el sitio de aplicación.
La estrategia más eficaz para prevenir la tuberculosis es cortar la transmisión, lo que se consigue con el diagnóstico oportuno y tratamiento adecuado.
En tanto, en caso de tener tos por más de 15 días, con fiebre, sudoración nocturna o pérdida de peso, se debe consultar al médico y manifestar la sospecha por esta enfermedad.
Es importante que todos los que conviven, trabajan o comparten el mismo espacio con la persona que tiene tuberculosis realicen un estudio sobre su estado de salud. De esta manera se puede realizar el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado. Se sugiere que la persona con tuberculosis use barbijo durante el período que dure la enfermedad.
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La estabilidad económica no alcanza para mejorar las condiciones de vida
La Fundación Mediterránea señala que si bien la macro comenzó a ordenarse, el empleo todavía no acompaña. El desempleo se mantuvo cerca del 8%, la subocupación aumentó y la presión laboral alcanza al 23,6% de quienes trabajan o buscan trabajo, más de 5,3 millones de personas, se explica.
La estabilización de la macroeconomía no garantiza por sí misma una mejora en las condiciones de vida de la población. Así lo señala un informe de la Fundación Mediterránea, que sostiene que el mercado de trabajo argentino presenta una estructura marcada por la disparidad que impide que el ordenamiento de las variables económicas generales impacte de forma automática en el bienestar social.
En esa línea, se asegura que durante el primer trimestre de 2026, los indicadores laborales muestran un escenario de estancamiento en la creación de puestos de trabajo de calidad, donde la estabilización de la inflación y las cuentas públicas no se ha traducido aún en un fortalecimiento de los ingresos o de la seguridad social para los trabajadores.
Los datos oficiales indican que la tasa de desempleo se situó en el 7,8%, lo que representa a 1,8 millones de personas sin ocupación, una cifra similar al 7,9% registrado en el mismo periodo del año anterior. No obstante, la subocupación subió del 10,0% al 11,1%, afectando a 2,5 millones de ciudadanos que trabajan menos horas de las que necesitan.
Al sumar a quienes tienen empleo pero buscan activamente otro, la presión laboral total alcanza al 23,6% de la población económicamente activa; es decir, a más de 5,3 millones de personas.
El informe sostiene que "la heterogeneidad que exhibe el mercado laboral argentino pone de manifiesto que la estabilización macroeconómica, aun siendo un paso indispensable, no garantiza por sí misma una mejora en las condiciones de vida". En ese sentido, resalta que la persistencia de los niveles de presión sobre el mercado de trabajo refleja una dificultad estructural que va más allá de los indicadores de crecimiento general.
El análisis de los datos del primer trimestre de 2026 revela que la tasa de informalidad llegó al 44,2% de los ocupados, lo que equivale a 9,2 millones de trabajadores sin aportes ni beneficios sociales. Esta situación se agrava con la pérdida de 100.000 puestos asalariados en el sector privado y 21.000 en el sector público, mientras que el número de monotributistas creció en 90.000 personas en un año.
“El desafío ya no pasa solamente por generar empleo, sino también por mejorar su calidad”, sostiene el trabajo realizado por Laura Caullo y Guadalupe Galíndez.
La presión laboral funciona como un indicador de la insuficiencia de los ingresos actuales. El reporte explica que, mientras una proporción considerable de la población necesite buscar más horas de trabajo o ingresos adicionales para cubrir sus necesidades, los beneficios del orden macroeconómico no llegarán al consumo familiar.
Por esta razón, consideran que la presión laboral es una variable central para evaluar la eficacia de la gestión económica de los gobiernos nacionales y provinciales. A nivel geográfico, la situación es dispar. En ocho provincias, la presión laboral supera el promedio del país.
En los partidos del Gran Buenos Aires, el problema se concentra en el desempleo y la alta competencia por puestos de trabajo debido a la densidad de población. En cambio, en provincias como Río Negro, Santiago del Estero, Formosa y Chubut, existe una menor presión laboral, pero esto convive con altas tasas de inactividad.
Esto significa que una parte importante de la población ni siquiera busca incorporarse al mercado de trabajo, lo que no indica salud laboral sino una falta de participación económica.
El informe concluye que la recuperación económica de Argentina depende de su capacidad para ofrecer oportunidades laborales reales y sostenibles.
Utilizando una analogía con el fútbol, el estudio señala que "los campeonatos no se ganan sólo con una defensa ordenada, también hacen falta jugadores capaces de convertir".
De esta manera, el mantenimiento del orden macroeconómico se asocia con la defensa, pero son "el empleo de calidad y los ingresos quienes terminan definiendo el resultado" del partido económico para la sociedad. (NA)
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Causa Odebrecht: Otra condena a De Vido a 3 años de prisión
El ex ministro de Planificación Julio De Vido, quien cumple prisión domiciliaria por la causa de la tragedia de Once, volvió a ser condenado por la Justicia, ya que el Tribunal Oral Federal N.º 2 (TOF) lo sentenció con tres años de prisión por la contratación de Odebrecht para los trabajos de ampliación de gasoductos.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, los jueces del TOF 2 lo penaron con tres años en suspenso y le aplicaron la prohibición de manera perpetua para ocupar cargos públicos.
De Vido no fue el único condenado. También recibieron sanciones Daniel Cameron y Cristian Folgar, todo en el marco del juicio por las supuestas irregularidades en la contratación de la empresa Odebrecht para realizar los trabajos de ampliación de los gasoductos Norte y Sur.
Los tres jueces que consideraron partícipe necesario del delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de una función pública a Julio De Vido son: Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Néstor Costabel.
Además, el exsecretario de Energía Daniel Cameron fue considerado autor penalmente responsable del delito de negociaciones incompatibles y recibió tres años de prisión de ejecución condicional, así como también quedó inhabilitado de por vida para ejercer la función pública.
En tanto, el ex subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar, recibió dos años y seis meses de ejecución condicional e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos, al ser considerado partícipe necesario penalmente responsable del delito de negociaciones incompatibles.
Asimismo, el tribunal del TOF 2 dejó absueltos al exvicepresidente de CAMMESA, Luis Beuret, y al ex subgerente de la compañía, Julio Armando Bragulat, este último por no haber mediado acusación.
En este contexto, otro punto de la condena para De Vido, Cameron y Folgar fija que, durante el mismo tiempo de sus condenas, deberán cumplir las reglas que marcan establecer su lugar de residencia y ponerse al cuidado de un Patronato.
En este sentido, los fundamentos de la sentencia se darán a conocer el cuatro de septiembre, a las 14 horas.
Tanto Daniel Cameron, Julio Bragulat y Luis Beuret decidieron no hablar, pero quienes sí hicieron uso de la palabra fueron Julio De Vido y Cristian Folgar.
En primer lugar, De Vido dijo: “Tuve un problema de salud, un problema cardíaco hace aproximadamente un mes, no me permitieron acceder al debate así que agradezco al tribunal todas las facilidades que me dio en ese sentido” y se mostró con “especial agradecimiento a mis abogados porque siempre se hicieron presentes y me mantuvieron informado del día a día del transcurso del juicio”.
Por su lado, Cristian Folgar, manifestó: “Quisiera dejar el reconocimiento asentado públicamente porque cuando las instituciones funcionan creo que está bien que así quede registrado” y, sobre el caso, marcó que los jueces “tienen el monopolio que les da la sociedad para, en este caso, definir si una persona está o no está en libertad, si es o no culpable de un delito penal. Y eso conlleva una enorme responsabilidad que es la de que el juicio sea justo. Y los juicios nosotros en Argentina los definimos como justos no en función del resultado sino del proceso”.
Folgar también sumó: “Estamos en el 2026 juzgando hechos del 2006, que se empezaron a analizar en el 2016-2017. El paso del tiempo nos aleja de la idea de que el juicio pueda ser justo porque a veces no se puede producir prueba” y, mencionó que “uno de los testigos que en su momento yo designé estaba perfecto de salud y falleció; y unas de las medidas de prueba que se solicitaron ya no estaban más porque por el paso del tiempo no los encontraban”.
A su vez, marcó que “muchos testigos no recordaban lo que habían hecho y un denominador común de este debate fue mostrarles a los testigos lo que los testigos habían firmado más de 20 años atrás. Y eso me parece que es un demérito a la calidad de la decisión que ustedes tienen que tomar”.
Además, sostuvo que “si durante mucho tiempo una persona está procesada y no puede ejercer determinadas funciones, eso termina siendo una suerte de castigo indirecto” y, en relación a su situación personal, añadió que “la defensa ha demostrado que mi mejor defensa es el expediente y son los hechos”; por eso, “creo que los hechos y las constancias de los expedientes se terminaron imponiendo”.
Y cerró diciendo que “Argentina está en emergencia energética por falta de capacidad de transporte. Lo cual obviamente nos dice que allá en el 2006 era absolutamente indispensable y el interés del Estado era hacer expansiones de transporte por las cuales no se tenía financiamiento. Y eso se hizo, y se hizo con un cuerpo normativo que fue avalado por los tres poderes”.
La causa comenzó después de que, en medio de la investigación por el pago de sobornos a diferentes funcionarios públicos y sobreprecios de la empresa Skanska para la construcción de gasoductos, llevada adelante por la Fiscalía Federal N°4, se señalaran maniobras para la adjudicación de las obras de los gasoductos efectuados por la Transportadora de Gas del Norte (TGN) y la Transportadora de Gas del Sur (TGS).
El presunto direccionamiento en la licitación de las obras de lo que fue la segunda ampliación de los gasoductos de la Transportadora de Gas del Norte (TGN) y la Transportadora de Gas del Sur (TGS), entre los años 2006 y 2008, fue lo que se investigó.
En este caso, en el alegato, el fiscal Diego Luciani y José Ipohorski Lenkiewicz acusaron a los exfuncionarios de crear un nuevo marco normativo con la intención de que se realizara lo que llamaron “un auténtico traje a medida de Odebrecht”.
En base a esta hipótesis, pidieron la pena de cuatro años de prisión por el delito de negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas para Julio De Vido y Daniel Cameron. Además, solicitaron tres años y seis meses para Cristian Folgar y Luis Beuret y la absolución para Julio Armando Bragulat luego de considerar la no acreditación de su participación.
Las cuatro defensas argumentaron que las condiciones que se aplicaron para la selección de la contratista derivaron de la crisis de emergencia energética y, por ello, solicitaron la absolución.

