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EXPO RURAL
19 de julio de 2024
La 136° Expo Rural abrió sus puertas este jueves evocando a las víctimas del atentado a la AMIA y reforzando su compromiso con la producción.
Este jueves se realizó la apertura de la 136ª Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional, que se realizará hasta el 28 de julio en el predio de Palermo.
El acto fue encabezado por el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, y el presidente de La Rural SA, Raúl Etchebehere. También estuvieron presentes el vicepresidente primero de la SRA, Marcos Pereda, el presidente de Coninagro, Elbio Laucirica, y la secretaria gremial de la Federación Agraria Argentina, Andrea Sarnari; además ex presidentes de la SRA y otras autoridades.
En primer término, Nicolás Pino dijo que “tendría que ser un día festivo, pero se declaró ‘de duelo’ por el 30º aniversario del atentado contra la AMIA”, al que calificó de “brutal y cobarde” e instó a que deje de estar en la impunidad “porque esas cosas no pueden pasar más ni en la Argentina ni en el mundo”. Se hizo un minuto de silencio en memoria de las 85 personas fallecidas en el atentado.
“Esta Expo es un hecho cultural de la Ciudad de Buenos Aires”, destacó Pino en relación a los miles de visitantes “que quizás tengan el primer contacto con la vida del campo”, remarcando el lema “El campo es mucho más que campo”. “Somos los productores, las personas, involucra la cotidianeidad de la vida de todos. No es solo la producción, porque todo lo que hacemos está ligado al campo”, agregó.
“No estamos ajenos a la situación que vive nuestra Argentina hoy. Nuestro sector la está pasando difícil con esos altibajos. Pero entendiendo que tenemos un Gobierno que está solucionando la macroeconomía, como dice el Presidente, eso va a derramar sobre la micro economía, y en ese derrame seguramente nuestro sector va a poder mostrar todo su potencial y todas las ganas que, como productores, queremos producir más y mejor porque tenemos la responsabilidad para eso”, expresó el presidente de la SRA.
Inversiones y puesta a punto
Por su parte, el presidente de La Rural SA, Raúl Etchebehere, puso de relieve la continuidad de 136 años y citó que “salvo alguna fecha patria o religiosa hay pocos eventos que se hagan ininterrumpidamente año tras año, gestión tras gestión”.
El dirigente destacó que La Rural SA y la SRA hicieron obras e inversiones, que se agregan al ya conocido parque solar que genera el 30% de la electricidad del predio. Entre las novedades citó el nuevo centro de convenciones, el cableado con fibra óptica, entre otras. También mencionó lo que implica la Expo Rural como fuente de trabajo, congregando a más de diez mil personas temporalmente.
La inversión de los organizadores es de 3.500 millones de pesos de manera directa y en stands comerciales e industriales otros 15.000 millones de pesos. “Según organismos internacionales, todo eso genera una inversión de 25.000 millones de pesos en la Ciudad de Buenos Aires”, dijo Etchebehere.
El campo en la ciudad
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, también inició su alocución recordando el atentado a la AMIA, “son 30 años de ese brutal ataque terrorista y cobarde, que merece y necesita todavía verdad y justicia, y la seguiremos reclamando”.
Al referirse a su presencia en la Expo Rural 2024 afirmó que “este es un momento de reconciliación, de unión, que nunca se rompió en el espíritu individual, pero que durante mucho tiempo algunos intentaron establecer en Argentina una grieta falsa e inútil entre ciudad y campo. Somos lo mismo y nos retroalimentamos”.
Macri también puso el acento en la importancia que la tecnología aplicada al agro tuvo en las pequeñas localidades para recuperar la presencia de jóvenes en el campo, “para la ciudad de Buenos Aires ese es un sector estratégico, como lo es el de la tecnología en general, el de la investigación, el de la innovación, pero lo es particularmente cuando eso se combina con la industria agropecuaria y de alimento, porque tiene que ver con agregarle tecnología y conocimiento a algo que es muy propio que es nuestro suelo, nuestras manos, nuestra cultura puesta al servicio de sacar lo mejor de la naturaleza”.
Como dato adicional, el jefe de Gobierno comentó que cuatro de cada diez empresas vinculadas con la tecnología del agro están en la Capital Federal, y añadió que “queremos que sean más, porque como ciudad queremos competir para lograr junto a las universidades, el Conicet, el INTA, un polo de investigación y formación de valor, para que eso que la Argentina ya tiene, florezca y sea todavía más rico”.
Para cerrar invitó a la comunidad a visitar la Expo Rural 2024, porque “nadie sale de la misma manera una vez que visitó la muestra. Al ver esta feria uno entiende el país desde otro lugar”.
Un ‘Místico’ ingreso a la Expo

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Menos lluvias para el agro
Menos precipitaciones para los próximos días en gran parte de la zona agrícola de la provincia de Buenos Aires. Eso es lo que vaticina el pronóstico climático de acuerdo al informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. La noticia trae alivio tras varias semanas marcadas por lluvias que complicaron el ritmo de la cosecha.
En cuanto a las precipitaciones, para el período que va del 30 de abril al 6 de mayo, habrá diferencias entre zonas, pero con un punto en común: lluvias escasas en la mayor parte del área agrícola. Según el informe, “el paso de un frente de tormenta producirá precipitaciones con aportes escasos sobre la mayor parte del área agrícola, salvo registros moderados sobre el norte”.
En detalle, las lluvias más significativas se concentrarían en el nordeste del NOA, la región del Chaco, la Mesopotamia y zonas del Paraguay y Uruguay, con acumulados que pueden ir de 10 a más de 25 milímetros, mientras que en el resto del área los aportes serán bajos o muy puntuales.
En la provincia de Buenos Aires, puntualmente, hay expectativas sobre la posibilidad de que no caiga ningún milímetro.
Este comportamiento es clave para el campo porque, tras semanas de excesos, la falta de nuevas lluvias puede ayudar a mejorar las condiciones de piso, aunque sin resolver de inmediato los problemas en las zonas más anegadas.
En muchas áreas del centro del país, el agua acumulada seguirá siendo un condicionante, pero la ausencia de precipitaciones intensas evita que la situación siga empeorando.
En tanto, el informe indica que la perspectiva comenzará con condiciones frescas, pero rápidamente se dará un cambio con el ingreso de vientos del trópico. “Los vientos del trópico volverán con rapidez, produciendo tiempo muy caluroso sobre el norte del área agrícola, mientras el centro y el sur observarán registros moderados”, señala.
En la práctica, esto implica temperaturas máximas que en el norte pueden superar los 30 y hasta los 35 grados, mientras que en el centro y sur se mantendrán en valores más templados.
Cómo sigue el tiempo
Para la semana siguiente, del 7 al 13 de mayo, la tendencia general se mantiene con algunos matices. El informe prevé nuevamente un arranque con temperaturas en ascenso, con máximas superiores a los 25 grados en amplias zonas, con focos de 30 a 35 grados en el norte.
En materia de precipitaciones, se repite el patrón de lluvias acotadas. El informe señala que habrá “precipitaciones moderadas a escasas en la mayor parte del área agrícola, salvo una franja con registros abundantes sobre el extremo nordeste”.
Esto implica que, nuevamente, la mayor parte de la región productiva no recibiría aportes significativos de agua, mientras que el noreste concentraría los mayores acumulados. DIB
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Cosecha récord y problemas de abastecimiento de trigo
La campaña 2025/26 fue récord, con 27,9 millones de toneladas, un 50% más que en el ciclo anterior, pero la evolución de la molienda está muy lejos de acompañar esa dinámica.
Los molinos harineros enfrentan un escenario cada vez más complejo. A la escasez de trigo con calidad apta para panificación se suma ahora una dificultad creciente para abastecerse del cereal, lo que encendió señales de alerta en el sector.
Durante el primer cuatrimestre del ciclo comercial 2025/26, la molienda de trigo en la Argentina alcanzó 1.963.746 toneladas, según datos oficiales. El volumen representa apenas un incremento interanual del 1%, un crecimiento que contrasta con la magnitud de la cosecha.
“La campaña 2025/26 fue récord, con 27,9 millones de toneladas, un 50% más que en el ciclo anterior, pero la evolución de la molienda está muy lejos de acompañar esa dinámica”, advirtió Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).
El dirigente recordó que, al inicio del ciclo comercial en diciembre, se advertían problemas generalizados de calidad, aunque no se preveía que, incluso con una cosecha histórica, pudieran surgir inconvenientes de abastecimiento.
Los datos de comercialización reflejan esa tensión. Al 15 de abril —último registro oficial disponible—, el sector exportador había adquirido 14,47 millones de toneladas de trigo 2025/26, frente a 9,66 millones en igual fecha del año pasado. En contraste, la molinería compró 2,60 millones de toneladas, prácticamente sin cambios respecto de las 2,65 millones del mismo período de 2025.
“Como es habitual, la molinería ofrece los mejores precios porque reconoce la calidad panadera, que en esta campaña escasea”, explicó Cifarelli. Sin embargo, agregó que “aun con valores superiores al promedio del mercado, la mercadería no aparece en los volúmenes necesarios”, lo que genera preocupación en el sector.
Entre los factores que podrían explicar esta situación, se menciona la mayor liquidez de los productores a partir de la venta de maíz temprano —también con una cosecha destacada en 2025/26— y el deterioro del precio relativo del trigo frente a los fertilizantes, un insumo clave que registró fuertes subas en los últimos meses.
“Como sector, esperábamos una mayor actividad en esta campaña, pero con este ritmo de compras no vamos a poder cumplir esas expectativas”, advirtió el titular de FAIM.
Las proyecciones oficiales también reflejan ese desafío. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca estima que el procesamiento interno de trigo alcanzará 7,20 millones de toneladas en 2025/26, por encima de los 6,46 y 6,45 millones de los dos ciclos previos. No obstante, desde el sector advierten que ese objetivo podría quedar fuera de alcance si persisten las actuales dificultades.
“Si esta situación se mantiene, no solo se perderá crecimiento, sino también empleo y valor agregado en origen”, concluyó Cifarelli.
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Cae inversión por el impacto de la guerra y el aumento de costos
La medición marzo-abril del Ag Barometer Austral registra una caída en la confianza de los productores, marcando un punto de inflexión tras los máximos históricos alcanzados a fines de 2025. El relevamiento, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, muestra un deterioro en todos los indicadores, especialmente en las condiciones presentes y en las expectativas de inversión.El informe advierte que el conflicto en Medio Oriente comienza a impactar de forma directa en la rentabilidad del sector: el 66% de los productores señala el aumento de los costos de los insumos como su principal preocupación, por encima de factores como el clima o los precios agrícolas. Este escenario ya incide en las decisiones productivas y podría traducirse en una menor siembra de trigo en la campaña 2026/27. |
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| La confianza de los productores agropecuarios registró una caída significativa del 16%en la medición marzo/abril del Ag Barometer Austral, al ubicarse en 132 puntos frente a los 158 de enero/febrero, según el último informe elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. El retroceso también se evidencia frente al pico histórico de 159 puntos registrado en noviembre/diciembre de 2025, lo que marca un punto de inflexión tras los máximos alcanzados luego de las elecciones legislativas de medio término de ese año. En términos interanuales, la baja es más moderada (3,6%) y el índice se mantiene por encima de los 100 puntos desde noviembre de 2023. “El cambio de tendencia responde, en gran medida, al impacto del contexto internacional sobre los costos de producción, particularmente por la suba del precio del petróleo y su efecto en insumos clave como el gasoil y los fertilizantes”, explicó Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. Caída generalizada y deterioro de las condiciones La baja del índice se explica por un retroceso en todos sus componentes. La mayor caída se observa en el Índice de Condiciones Presentes, que descendió un 18% (108 vs 138). Dentro de este indicador, la situación financiera actual cayó un 21% (107 vs 138), reflejando el deterioro en los márgenes de los productores. Por su parte, las expectativas de inversión en activos fijos se contrajeron un 14% (109 vs 127). Aun así, un 54% de los productores considera que sigue siendo un buen momento para invertir, aunque sólo un 43% prevé concretar esas inversiones en el corto plazo, lo que confirma un escenario de cautela. “Se mantiene la intención de inversión, pero no necesariamente su concreción. La incertidumbre sobre los costos y la rentabilidad futura está generando cautela en la toma de decisiones”, señaló Steiger. |
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| En paralelo, el Índice de Expectativas Futuras registró una caída del 14,8% (149 vs 175). La situación financiera esperada a 12 meses cayó un 13% (144 vs 167), mientras que las expectativas sobre el sector se redujeron un 20% (136 vs 170), evidenciando un ajuste en la mirada de mediano plazo. Impacto internacional y presión sobre los costos Uno de los factores centrales detrás de este cambio de tendencia es el efecto del conflicto en Medio Oriente sobre los costos productivos. El aumento del precio del petróleo impacta directamente en el valor del gasoil (clave para labores y fletes) y también en el precio de los fertilizantes, especialmente la urea, afectando la rentabilidad actual y proyectada. Este impacto se refleja claramente en las preocupaciones de los productores: el 66% identifica el aumento de los precios de los insumos en dólares como su principal desafío para los próximos 12 meses, seguido por el clima (35%), los precios de los productos agrícolas (33%), las altas tasas de interés en pesos (24%) y la baja rentabilidad agrícola (19%). En contraste, la incertidumbre económica (12%) y política (12%) pierden relevancia, luego de haber sido los principales factores en mediciones anteriores. “El aumento de costos derivado del conflicto internacional ya está influyendo en las decisiones productivas y en la planificación de la próxima campaña”, advirtió Steiger. En este contexto, la campaña de trigo 2026/27 aparece particularmente condicionada: un 61% de los productores enfrenta un escenario desfavorable para la siembra, y como consecuencia un 41% planea reducir el área sembrada, mientras que un 49% la mantendría y solo un 9% la incrementaría, tras una campaña récord en 2025/26. La presión sobre los márgenes no es exclusiva de la Argentina. En Brasil se observa un estrechamiento de los márgenes de la soja, mientras que en Estados Unidos los productores enfrentan resultados negativos y reciben apoyo estatal para sostener la actividad. |
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| Inversión frenada y cambio en las preocupaciones Las inversiones continúan sin consolidarse. En caso de concretarse, las maquinarias lideran las decisiones (57%), seguidas por vientres vacunos (25%), instalaciones (22%) y, en menor medida, la compra de tierras (9%). “Las altas tasas de interés siguen siendo un factor limitante. Aunque hubo una baja en las tasas pasivas, el crédito todavía no refleja plenamente esa mejora y eso condiciona las decisiones de inversión”, explicó Steiger. En cuanto a la comercialización, luego de cubrir los costos de la campaña 2025/26, la mayoría de los productores prioriza la venta de trigo, seguido por maíz y soja, aunque otro grupo relevante invierte ese orden entre soja y maíz. Al mismo tiempo, se destaca que un 71% de los productores incrementó sus stocks de maíz, principalmente por su uso en alimentación animal, mayores rindes o como reserva de valor, lo que refleja una estrategia más conservadora frente a la incertidumbre de precios. “Hoy las preocupaciones del productor están mucho más asociadas a variables concretas del negocio que al contexto político local, lo que marca un cambio relevante en la percepción del sector”, concluyó Steiger. Informe Universidad Austral |




