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Ingresa a Diputados un proyecto para bajar la imputabilidad a 13 años
16 de julio de 2024
El Gobierno giró a la Cámara de Diputados un proyecto que reduce la edad de imputabilidad a los trece años y establece un nuevo Régimen Penal Juvenil para los adolescentes que cometan delitos tipificados en el Código Penal, donde se establece una pena máxima de 20 años y se prohíbe la reclusión perpetua.
El oficialismo puntualiza que es necesario bajar la edad de imputabilidad ya que “los delitos cometidos por menores de 16 años quedan impunes. Esta circunstancia genera una situación de injusticia, que perciben tanto las víctimas como la sociedad en general. Es imperativo que nuestro sistema legal asegure que aquellos que cometen delitos sean responsables por sus acciones”.
Los ministros de Justicia, Mariano Cuneo Libarona y de Seguridad, Patricia Bullrich, habían anunciado el pasado 28 de junio que iba a mandar esta iniciativa ante el aumento de delitos cometidos por jóvenes menores de 16 años que es la edad establecida en el actual régimen penal.
El proyecto girado a la Cámara de Diputados fue firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y los ministros Bullrich y Cuneo Libarona.
Ahora, la iniciativa deberá ser analizada por las comisiones de Legislación Penal y de Justicia, que conducen Laura Rodríguez Machado (PRO-Córdoba) y Manuel Quintar (LLA-Jujuy), aunque se estima que no será sencillo ya que es un tema que divide las aguas dentro del Congreso Nacional.
El proyecto establece un régimen penal aplicable a las personas adolescente desde los 13 hasta los 18 años cuando fueran imputadas por un hecho tipificado como delito en el Código Penal.
A lo largo del proyecto se establece que no se le impondrá imponer al menor una pena por reclusión perpetua, siendo el máximo de la prisión de 20, aunque si la escala penal fuera más elevada, producto de la concurrencia real de varios hechos independientes.
En los fundamentos del proyecto, el Gobierno señala que “la situación de los menores en conflicto con la ley penal es uno de los graves problemas que hoy atraviesa la sociedad argentina y su abordaje requiere una solución integral que contemple no solo la cuestión punitiva, sino también medidas estatales que acompañen al adolescente luego, con el objeto de que obtenga un futuro con integración social y trabajo, comprensión y arrepentimiento por la conducta punible perpetrada”
“En este sentido, cabe destacar que la Ley N° 22.278, actual Régimen Penal de la Minoridad, sancionada en 1980, no responde a los principios reconocidos en la Constitución Nacional y en la legislación internacional, respecto del menor que ha infringido la ley penal”, agrega.
En ese sentido, el oficialismo destaca que “por ello que resulta indispensable sancionar una ley especial que regule la materia e incorpore los referidos principios, adecuada a nuestra realidad social»
Subraya que desde la sanción de la ley penal juvenil “el mundo, nuestra realidad, los adolescentes, su actuación y la comprensión de la criminalidad de sus actos han sufrido grandes cambios, lo que trae aparejada la necesidad imperiosa de practicar una reforma legislativa que se corresponda con la situación actual de los adolescentes – muchos de los cuales han sido incorporados a bandas criminales- y con las necesidades de la sociedad”.
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Inauguran muestras de artes visuales en el Auditorium
Se trata de “Fémina” de Sergio Ochoa, "Quimérico" con obras de Isis Blanco Dodero y "Almacén de Spadari" por la fotógrafa Sabrina Spadari. Entrada libre y gratuita.
Las exposiciones serán inauguradas en los diferentes espacios de artes visuales del Teatro Auditorium, Centro Provincial de las Artes, como parte de la programación del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. La cita tendrá lugar el sábado 9 de mayo a las 19 hs y podrán visitarse hasta el 7 de junio, con entrada libre y gratuita, de martes a domingos de 15 a 18hs.
Foyer Alto: “Fémina” de Sergio Ochoa
Se trata de una retrospectiva que abarca desde 1997 a 2026 y muestra lo femenino como territorio de exploración, sensibilidad y forma.
Sergio Ochoa (Buenos Aires, 1963) es un artista plástico figurativo contemporáneo cuya obra explora la figura humana —con especial énfasis en lo femenino— como territorio simbólico de tensión, vínculo y transformación.
A través de un cruce de lenguajes —lo figurativo, lo narrativo y lo conceptual— Ochoa construye escenas en espacios ambiguos donde la realidad se reconfigura desde la emoción, la memoria y lo inconsciente. Su dominio del color, la espacialidad y la materia da lugar a una pintura donde lo figurativo se expande hacia lo expresivo, generando composiciones de intensa carga visual y profundidad simbólica.
Su práctica se sostiene en una búsqueda rigurosa, donde cada obra responde a una necesidad interna más que a una lógica de exhibición. Más que representar, Sergio Ochoa pinta desde la experiencia. Su obra no busca explicar, sino dejar una huella.
Paseo de la Imagen I: "Quimérico" de Isis Blanco Dodero
Esta serie invita a un viaje introspectivo donde la figura humana y el reino animal no son entidades separadas, sino espejos. La colección explora dualidades fundamentales: la fuerza y la fragilidad, lo divino y lo terrenal, el dolor y la esperanza. A través de una mirada inspirada en la sabiduría ancestral, cada pieza funciona como un intermediario divino; que conecta al espectador con sus propias memorias y verdades internas.
Paseo de la imagen II: "Almacén Spadari" de Sabrina Spadari
En esta obra, la fotógrafa, oriunda de Mechongué, rinde homenaje a su historia familiar y la de su ciudad natal a través de la fotografía, explorando la conexión entre lo documental y lo emocional.
Este proyecto fotográfico encuentra sus raíces en el emblemático almacén de su familia. La muestra no solo captura la esencia de este lugar único, sino que también celebra la riqueza histórica y cultural de la comunidad.
Fotografiar estos espacios revive y proyecta el imaginario colectivo, vinculado a la memoria de quienes vivieron en esa época. También actúa como un medio para que las nuevas generaciones comprendan cómo funcionaba la vida cotidiana en el pasado, conectándolas con la historia local y recordando cómo estos comercios formaron parte de la construcción social de una comunidad.
Además, el proyecto invita a reflexionar sobre la importancia de preservar los edificios y los valores y tradiciones que estos representaron.

