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Celebran el Día del Cooperativismo

8 de julio de 2024

En el Día Mundial del Cooperativismo, compartimos lo que significa el cooperativismo para quienes hacen CONINAGRO.

Presidente de CONINAGRO, Elbio Laucirica, Productor Cooperativista de Rauch:

“Es muy importante la actividad y los aportes que hacen nuestras cooperativas en el interior. Son las que movilizan las economías y están invirtiendo permanentemente en llevar servicios a la ciudad, como parte de sus principios cooperativos. «Nosotros en este sentido sentimos que estamos muy entusiasmados en revalorizar estos aportes que puede hacer el cooperativismo para el desarrollo de económico del país. Creemos que la cooperativas gestionadas por sus propios asociados es gran parte de la solución por lo menos para un sector tan importante de la sociedad”.

Laura Llopi, productora agrícola ganadera de la provincia de Santa Fe:

“Es un día para celebrar porque el cooperativismo es un movimiento económico y social donde se obtienen beneficios individuales y colectivos. Como productora agrícola ganadera asociada a una cooperativa y trabajando por y para el movimiento, es una ocasión propicia para visibilizar el trabajo del sector y reflexionar sobre su importancia. A modo de resumen, le dejo esta frase del Papa Francisco donde dice que la humanidad está en un mismo barco, que es necesario remar juntos y que nadie se salva solo”.

Desde Corrientes, el Presidente de la Federación, Nicolás Carlino:

“El cooperativismo, para nosotros, es una forma de vida. El cooperativismo, para nosotros, es la manera que encontramos en las situaciones complicadas de poder salir adelante. Juntándonos, de alguna manera, logramos que ese trabajo en conjunto, nos permita, sin lugar a dudas, conseguir resultados que de manera individual serían imposibles. Por eso creemos firmemente que el cooperativismo es la herramienta que tiene hoy por hoy nuestro país para poder salir adelante y fundamentalmente nuestras economías regionales, que tanta importancia tienen en el interior del país”.

Juan Salvay, Consejero de ACA en Córdoba:

“Me parece que como productor agropecuario, que estoy inserto dentro del sistema cooperativo agropecuario, es un día en el cual debemos conmemorar, festejar y recordar, porque nuestro sector agrícola, ganadero, del interior del país, se ha fortalecido mucho en el movimiento cooperativo para el desarrollo de nuestra familia y a nosotros como productores. Así que la verdad para nosotros es muy importante este día festejarlo y ponerlo en valor siempre“.

Roberto Buser, desde la Federación de Cooperativas Misioneras:

El cooperativismo, es como una forma de vida con sus principios, su solidaridad, el asociativismo en donde todos somos iguales, no son los más ricos ni los más poderosos, somos todos iguales. Vengo de una familia cooperativista, de una provincia donde se hizo gracias al cooperativismo, era territorio nacional y solamente el cooperativismo fue lo que impulsó en todos los órdenes las colonias, los pueblos que después se transformaron en ciudades, siempre alrededor de las cooperativas. Desde mi punto de vista la mejor forma de asociarse, en donde la democracia cooperativa funciona de una forma que solamente la tiene este tipo de sociedad. El cooperativismo ha dejado y deja desarrollo y progreso en cada región donde participa”.

Georges Breitschmitt, desde Carabelas, Buenos Aires:

“El sistema cooperativo tiene sus cimientos, sus fundamentos en sus principios cooperativos que la hacen fuerte, que hacen una red de productores agropecuarios con una federalidad impresionante en todo el país y en todo tipo de economías. Muchas veces si no fuese por las cooperativas agropecuarias principalmente habría pueblos que dejarían de existir, porque el cooperativismo es una forma de gestión distinta donde no sólo la rentabilidad es importante, sino también la parte social y territorial”.

Felipe Tavernier, Consejero de CONINAGRO y representante en el IPCVA:

«El Día Internacional del Cooperativismo es una buena oportunidad para celebrar y valorar la importancia del cooperativismo, de la cooperación como herramienta de integración, de protección, de mejoramiento de la calidad de vida y de agregado de valor a la sociedad. También es una fecha para agradecer y rendir homenaje a todos los actores y las personas involucradas en la economía social. Y también es un día especial para ratificar el compromiso de apoyo y adhesión a este sistema de organización basado en principios y valores, donde el centro son las personas y donde la suma multiplica”.

Ronald Garnier, FEDECO, Entre Ríos:

Creo que las cooperativas son fundamentales en el desarrollo de sus integrantes y del medio geográfico donde están trabajando. Si bien nacieron casi todas para lograr una comercialización  integradas de compras y ventas, hoy nos preocupamos por la asistencia técnica, la capacitación y financiamiento de los emprendimientos de sus asociados. Están las cooperativas preocupadas y ocupadas en la inserción social de sus familias, la educación y acompañamiento de los jóvenes Desde los grupos de jóvenes cooperativistas. También en los pueblos o pequeñas ciudades donde están en lavadas tienen un protagonismo en la educación, cultura ,deportes y todas las actividades que ayudan al desarrollo de sus áreas . Están siempre preocupadas por la juventud , brindándoles las posibilidades de ser futuros asociados”.

Roberto Candelero, desde UNCOGA, en la provincia de Santa Fe:

“Es el resultado del trabajo del equipo donde es posible que yo haga lo que los otros no pueden hacer y ellos hagan lo que yo no puedo hacer. Entonces yo tengo una frase que la llevo hace mucho tiempo y la frase dice que en el cooperativismo unirse es un comienzo, seguir juntos es el progreso y trabajar juntos es el éxito”.

Mario Raiteri, productor y secretario de CONINAGRO:

“En mi localidad, tenemos luz, gas, cloacas, aguas, sala de velatorios y nos compran la producción las cooperativas. En los lugares donde el Estado no llega y al mercado no le interesa llegar, ahí está el movimiento cooperativo generando riqueza y mejorando la calidad de vida de los productores, trabajadores rurales y toda la comunidad”.

Miguel Boarini, La Segunda:

“Como productor agropecuario, saludo al sistema cooperativista, este movimiento es parte de mi vida. Creo que el cooperativismo en el interior del país es el desarrollo económico de nuestro pueblo, por su despliegue y confianza. Es fundamental para la economía argentina y esto se nota cada vez más, la unión hace la fuerza y eso necesitamos en nuestro país”.

Fuente Oficina CONINAGRO

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El cosecha de trigo, como las de cebada y maíz, alcanzan cifras inéditas



El secretario de Agricultura nacional, Sergio Iraeta, destacó la cosecha récord de granos registrada durante la campaña 2025/2026 y, según él, “el boom de producción tiene mucho que ver con las políticas que implementó el Gobierno, pero fundamentalmente con el trabajo y la inversión de los productores”.


Según el Indec, el Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires registró en mayo una suba del 2,7% respecto del mes anterior.
El Costo de la Construcción en el Gran Buenos Aires subió 2,7% en mayo
De acuerdo con Iraeta, la cosecha de trigo superará las estimaciones previas y alcanzará una producción récord de más de 27 millones de toneladas. Además, señaló que el girasol marcó un registro histórico con 7.400.000 toneladas, mientras que la cebada aportó 5.600.000 toneladas, un incremento interanual del 16,7%.

Por otra parte, Iraeta se refirió al contexto internacional generado por la guerra en Medio Oriente. “Decidimos bajar dos puntos las retenciones al trigo y recientemente el precio de la urea comenzó a bajar, por lo que el panorama es más promisorio”. Además, “para el Gobierno el campo es prioritario, y comparado con otras administraciones la diferencia es paradigmática”, sostuvo. Asimismo, ratificó que “la reducción de las retenciones se toma con una responsabilidad enorme y con una precisión quirúrgica para mantener el equilibrio fiscal”.

“El Gobierno entiende lo que significa el agro en términos de producción, desarrollo y trabajo a nivel federal, y el compromiso es eliminar las retenciones en todos los rubros, que es lo que se viene haciendo desde que empezó la gestión”. En ese sentido, ponderó la eliminación de derechos de exportación para diversos productos agroindustriales y de las economías regionales, como lácteos, productos de vaca y la cadena porcina.

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Oficializan la baja de las retenciones para el agro


El Gobierno oficializó la baja de retenciones para el agro. El beneficio alcanza de manera inmediata, a partir de este jueves 4 de junio al trigo y la cebada, como también sus subproductos. En tanto, formalizó el esquema gradual desde el 1 de enero de 2027 para la soja, el maíz, el girasol y el sorgo, incluidos sus subproductos. Incluyó retenciones cero para biocombustibles que no se produzcan con los principales granos.

La medida quedó formalizada mediante el decreto 423/2026, publicado en el Boletín Oficial y busca alentar la liquidación de divisas, pero también implicará un costo fiscal de US$32 millones hasta fin de año, según los cálculos del Palacio de Hacienda.


“Resulta necesario continuar fortaleciendo el impulso exportador del sector agroindustrial con medidas que fortalezcan los procesos de simplificación, reducción de trámites, facilitación del comercio, apertura de nuevos mercados y disminución de impuestos distorsivos”, justificó el Gobierno.

El decreto diferencia entre cultivos de invierno y cultivos de verano. Las reducciones inmediatas responden “a la proximidad de las decisiones de siembra” de la fina, es decir trigo y cebada. Para los cultivos de verano, como la soja y el maíz, en cambio, se estableció un esquema gradual con un cronograma que comenzará a aplicarse a partir de enero de 2027.

El Gobierno también aplicó modificaciones para los biocombustibles. Fijó una alícuota de 0% para el biodiésel obtenido a partir de aceites de colza, cártamo, Brassica Carinata y Camelina Sativa.

Cómo quedan las alícuotas

Con el esquema diferenciado que diseñó el Gobierno, la baja de retenciones de dos puntos para el trigo y la cebada comenzará a regir desde el 4 de junio, mientras la reduccion gradual para alícuotas de la soja, el maíz, girasol y sorgo iniciará desde enero de 2027.

A continuación cómo quedan las alícuotas de las retenciones del campo:

Trigo y cebada: la alícuota de aplicación inmediata pasará del 7,5% al 5,5% para los granos. Para sus derivados (harina, sémola, malta y otros subproductos industriales) con tasas que van desde 0% hasta 5,5%, según la mercadería.

Soja: el esquema prevé una reducción gradual de retenciones. El poroto pasará de una alícuota del 24% en 2026 al 21% desde diciembre de 2027 y al 15% a partir de diciembre de 2028. El aceite de soja pasará de entre 18% y 22% en 2026 a valores de entre 11% y 14% hacia fines de 2028.

Maíz y sorgo: algunos derivados tributarán retenciones cero, mientras otras reducirán sus alícuotas de manera escalonada durante 2027 y 2028. Las tasas pasarán de 8,5% en 2026 a 7,5% a fines de 2027 y a 5,5% desde diciembre de 2028.

Girasol: el Gobierno fijó reducciones escalonadas para semillas, aceites y otros derivados. Algunas variedades específicas quedarán exentas de retenciones. El aceite de girasol tributará entre 2,5% y 4,5% en 2026 a niveles de entre 1% y 3% hacia fines de 2028.


Por su parte, el Gobierno fijó retenciones cero para el biodiesel elaborado con carinata, camelina, cártamo o colza. En tanto, el biodiésel de soja seguirá alcanzado por derechos de exportación, aunque con una reducción gradual del 21% actual al 13% en diciembre de 2028. (TN)

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CARBAP exige la eliminación de las retenciones por ley

Semanas atrás el Gobierno nacional anunció una serie de rebajas en las retenciones agropecuarias que comenzarán por el trigo y la cebada, desde este mes de junio, y seguirán con soja, maíz, girasol y sorgo a partir de 2027. En ese contexto, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) destacó que “la reducción de retenciones es el camino”, pero “la eliminación debe ser el objetivo”.


En un comunicado, CARBAP señaló que “valoramos el anuncio realizado por el Presidente de la Nación respecto al cronograma de reducción de los Derechos de Exportación (DEX)”.

De ese modo, “la decisión constituye una señal positiva y coherente con el camino que el Gobierno Nacional viene impulsando en materia de reducción de la presión impositiva, apertura económica, libertad de comercio, ordenamiento macroeconómico y recuperación de los equilibrios fiscales. Reconocemos los avances alcanzados en estos aspectos, que han contribuido a generar un escenario de mayor previsibilidad para la producción y la inversión”.


Agregaron: “Consideramos que el equilibrio fiscal debe consolidarse como una verdadera política de Estado. La estabilidad macroeconómica es una condición indispensable para el crecimiento sostenido de la Argentina y constituye una demanda histórica de quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país”.

Y resaltaron que “la competitividad del sector agropecuario no depende únicamente de los Derechos de Exportación; también se ve afectada por una estructura impositiva provincial y municipal que continúa expandiéndose y que requiere una profunda revisión”.


No obstante, insistieron: “El cronograma anunciado debería contemplar una reducción más acelerada de los Derechos de Exportación”. Ya que “si bien comprendemos los desafíos que implica sostener el equilibrio de las cuentas públicas, no resulta razonable que dicho esfuerzo continúe recayendo de manera desproporcionada sobre un único sector productivo a través de un impuesto distorsivo que desalienta la producción, limita las exportaciones, reduce la inversión y afecta la incorporación de tecnología”.

Argumentaron desde CARBAP que “la producción agropecuaria argentina continúa enfrentando una situación de clara desigualdad respecto de otros sectores de la economía. Mientras numerosas actividades han visto eliminados sus derechos de exportación o cuentan con regímenes específicos de promoción e incentivos, como los contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el agro sigue soportando una carga tributaria diferencial que condiciona su competitividad y restringe su potencial de crecimiento”.

Por ello, “consideramos fundamental que el cronograma anunciado no tenga como horizonte final el año 2028, sino que establezca de manera explícita el camino hacia la eliminación total de los Derechos de Exportación. Del mismo modo, entendemos que dicho sendero debería quedar plasmado en una ley que otorgue previsibilidad y seguridad jurídica a largo plazo, evitando que futuras administraciones vuelvan a recurrir a este instrumento que ha demostrado ser perjudicial para el desarrollo productivo y exportador del país”.


“Los fundamentos para avanzar en esa dirección son cada vez más sólidos. En su reciente informe sobre la economía argentina, el Fondo Monetario Internacional identificó a los Derechos de Exportación como uno de los principales impuestos distorsivos que afectan el crecimiento, las exportaciones, la inversión y la incorporación de tecnología. Asimismo, citó estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que muestran que su eliminación permitiría incrementar significativamente las exportaciones agroindustriales en la próxima década, además de generar mejoras en la producción, el ingreso de divisas y el crecimiento económico del país”, argumentaron.

Y señalaron: “Estas conclusiones ratifican algo que el sector productivo viene señalando desde hace años: la eliminación de los Derechos de Exportación no debe ser vista como un beneficio sectorial, sino como una herramienta de desarrollo para toda la Argentina”. Porque “más producción significa más actividad económica, más empleo, más exportaciones, más divisas y una mayor capacidad de generación de riqueza para el conjunto del país”.

“Un sistema tributario que incentive la producción”
“Desde CARBAP seguiremos acompañando todas aquellas medidas que fortalezcan la estabilidad macroeconómica, promuevan la inversión y permitan liberar el enorme potencial productivo del interior argentino”, afirmaron.

“El camino iniciado es positivo, pero el objetivo final debe ser claro: la eliminación definitiva de los Derechos de Exportación y la construcción de un sistema tributario que incentive la producción en lugar de castigarla”, cerraron desde CARBAP.

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