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Ingleses militarizan el atlántico sur
5 de septiembre de 2026
El ex primer ministro británico Boris Johnson pidió reforzar la presencia militar del Reino Unido en lasIslas Malvinas, luego de la cadena nacional en la que Javier Milei anunció nuevas medidas vinculadas al reclamo de soberanía argentina. El dirigente conservador propuso el envío de más aviones, tropas o barcos al archipiélago.
La reacción de Johnson llegó después del discurso del Presidente, que volvió a cuestionar la ocupación británica de las islas y presentó una serie de iniciativas sobre la cuestión Malvinas. El exfuncionario publicó una columna en la que reclamó una respuesta firme de Londres.
En su artículo, Johnson sostuvo que el Reino Unido debe dejar en claro su compromiso con las islas y reforzar su seguridad de manera inmediata. Sin embargo, también aseguró que no considera probable que Milei busque un enfrentamiento directo con Gran Bretaña.

El ex primer ministro incluso definió al mandatario argentino como un “anglófilo y admirador de Thatcher”, aunque interpretó que el endurecimiento del discurso sobre Malvinas podría estar relacionado con la situación política interna de la Argentina.
Actualmente, las islas cuentan con una guarnición militar permanente, aviones de combate Typhoon y sistemas de defensa aérea. A pesar de ese despliegue, Johnson insistió en que deberían sumarse nuevos recursos.
El tema Malvinas también fue utilizado en el debate político del Reino Unido. El líder de Reform UK, Nigel Farage, cuestionó al Gobierno laborista y consideró que algunas decisiones recientes transmitieron una imagen de debilidad internacional.
Farage vinculó la situación con el caso de las islas Chagos y sostuvo que esas medidas pudieron haber influido en la postura adoptada por la Argentina respecto de las Malvinas. La polémica reavivó el histórico conflicto diplomático entre ambos países y volvió a colocar la soberanía de las islas en debate.
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Portada digital del día 6/9/2026
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Los kelpers quieren vivir como kelpers
La Asamblea Legislativa en las Islas Malvinas emitió un comunicado oficial en respuesta al mensaje del presidente Javier Milei, en el que él calificó a los kelpers como “una población implantada en un territorio usurpado”. El texto insiste en que la autodeterminación es un derecho de la comunidad y que esa elección debe respetarse.
En el documento, al que difundió el propio cuerpo legislativo, se recuerda el referéndum de 2013: con una participación del 92%, el 99,8% votó por mantener el estatus político vigente. La Asamblea cita esos resultados para sostener que la voluntad de los residentes sigue siendo determinante y merece reconocimiento.
El escrito argumenta además que la autodeterminación está amparada por el derecho internacional y subraya que ningún pronunciamiento estatal puede anularla. Según el comunicado, cualquier avance unilateral será considerado una “violación de la seguridad nacional”. También sostiene que “declaraciones como las de esta semana no son nuevas para nosotros”.
La reacción local remarca que, pese a las presiones históricas, la comunidad isleña se consolidó y creció. El texto no aborda con detalle medidas concretas anunciadas desde Buenos Aires, pero sí contrapone los hechos electorales y la permanencia de la población a las afirmaciones del mandatario argentino.
En paralelo, representantes del Reino Unido expresaron su respaldo a los residentes. El ministro de Defensa Wes Streeting señaló que “nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable” y puso énfasis en que la posición británica se apoya en la preferencia de los isleños.
El ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, fue aún más tajante: “Son británicas y seguirán siéndolo”, recordó, y subrayó que el derecho a la autodeterminación de los kelpers es primordial. Desde Downing Street se consignó además que las fuerzas del Reino Unido están “en alerta las 24 horas del día, los 7 días de la semana”.
La Asamblea, por su parte, limitó su respuesta a defender la soberanía del voto local y no se pronunció en el mismo comunicado sobre las sanciones anunciadas a empresas petroleras ni sobre proyectos militares concretos. El intercambio deja en evidencia una nueva tensión diplomática en la región que tendrá seguimiento en Buenos Aires y Londres.
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Las petroleras que operan en Malvinas le responden a Milei
El gobierno argentino estableció un régimen de sanciones para las petroleras que exploten recursos en Malvinas.
Las empresas que impulsan el proyecto petrolero Sea Lion en el norte de las Islas Malvinas respondieron al anuncio de nuevas sanciones realizado por el presidente Javier Milei en la cadena nacional de este jueves.
La británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, responsables del desarrollo del yacimiento offshore, difundieron un comunicado conjunto horas después del discurso presidencial por cadena nacional.
"Las licencias legalmente otorgadas por el gobierno de las Islas Falkland siguen siendo válidas", señalaron las empresas en la declaración, según el comunicado difundido en respuesta a "informes en prensa y en conexión con el discurso pronunciado anoche por el presidente argentino".
Rockhopper y Navitas también afirmaron que "no se espera que los recientes acontecimientos tengan efectos materiales en las actividades del proyecto de Sea Lion, incluido el calendario para completar el desarrollo del proyecto".
Además, las compañías remarcaron que la licencia de exploración cuenta con el "apoyo total y continuo del gobierno británico".
Sea Lion contempla la explotación offshore de un yacimiento ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas.
Navitas Petroleum opera el proyecto y posee una participación del 65 %, mientras que Rockhopper Exploration controla el 35 % restante. La compañía británica descubrió petróleo en la zona en 2010.
Después de varios años de estudios, ambas empresas tomaron en diciembre de 2025 la decisión final de inversión para desarrollar la primera fase del proyecto.
La inversión inicial prevista hasta alcanzar la primera producción asciende a 1.800 millones de dólares. Las compañías estiman otros 2.100 millones en esa divisa para el resto de la explotación, que proyectan durante 30 años.
Según los datos difundidos por Navitas, el yacimiento cuenta con 314 millones de barriles de reservas probadas y probables.
La producción inicial prevista alcanza los 55.000 barriles diarios de petróleo y las compañías proyectan comenzar la extracción durante el primer trimestre de 2028.
Además de Rockhopper y Navitas, otras compañías cuentan con licencias para realizar tareas de exploración hidrocarburífera en las islas. Entre ellas figuran la británica Borders & Southern y la canadiense JHI.
Sea Lion todavía se encuentra en una etapa previa al inicio de la extracción. Sin embargo, la decisión final de inversión adoptada por Navitas y Rockhopper marcó un avance relevante para el desarrollo del proyecto.
Si las compañías cumplen con el cronograma previsto, Sea Lion marcará el inicio de la producción petrolera en el archipiélago.
El desarrollo se encuentra en el centro de la disputa entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas. Mientras las empresas se apoyan en el respaldo británico, el gobierno argentino considera ilegítimas las actividades hidrocarburíferas que se desarrollen en esos espacios.
En este sentido, el nuevo esquema anunciado por Milei apunta a sancionar a las empresas que participen, directa o indirectamente, en los espacios vinculados con las Malvinas sin autorización argentina.

