CARTA DEL LECTOR
UN LLAMADO URGENTE
26 de agosto de 2026
Bajo el titulo «Recuperar la Agenda de la Seguridad: un llamado urgente a toda la dirigencia política», distintas cámaras comerciale, entidades civiles como religiosas, pofesionales, como cooperaivas dieron a a cononocer un comunicado que esprexa tectualmenten:
Mar del Plata, 25 de Agosto de 2026
Al Sr. Intendente del Partido de General Pueyrredon,
A las autoridades provinciales y nacionales con competencia en materia de seguridad,
A los representantes de todos los espacios políticos,
A la comunidad de Mar del Plata,
Las instituciones abajo firmantes, representativas de las actividades empresarias, las profesiones y el trabajo organizado de Mar del Plata, expresamos nuestra profunda preocupación ante la escalada de hechos de inseguridad que afecta a nuestra ciudad y convocamos a toda la dirigencia política, sin distinción partidaria, a recuperar la agenda de la seguridad como una prioridad central de gobierno.
Los datos son contundentes. Mar del Plata registró 25 homicidios dolosos durante el primer semestre de 2026, junto con un crecimiento sostenido de los delitos contra la propiedad, los comercios y los vecinos. La preocupación ya no es solamente estadística: es una realidad que atraviesa barrios, familias, trabajadores, empresarios, comerciantes, estudiantes y turistas.
Mar del Plata atraviesa una situación de creciente preocupación en materia de seguridad. Según los informes oficiales del Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (CeMAED), durante el primer semestre de 2026 se registraron 25 homicidios dolosos, frente a 17 ocurridos en igual período de 2025, lo que representa un incremento cercano al 47%. A ello se suman episodios cada vez más frecuentes de violencia urbana que generan alarma y preocupación en toda la comunidad.
Los delitos contra la propiedad también muestran una tendencia preocupante. Durante el segundo trimestre de 2026 se registraron 239 denuncias por robos y hurtos a comercios, un 31% más que en el trimestre anterior, afectando directamente la actividad económica, el empleo y la inversión local.
La dimensión del problema también queda reflejada en la presión sobre el sistema de emergencias. Sólo durante el primer trimestre del año se registraron más de 69.000 llamadas al servicio 911, equivalente a un promedio de 823 intervenciones diarias vinculadas a situaciones que requieren atención policial o de seguridad.
Sin embargo, además de los hechos delictivos que conmocionan a la sociedad, preocupa el silencio de gran parte de la dirigencia política. La seguridad debe volver a ocupar un lugar prioritario en el debate público. La sociedad necesita ver a sus representantes comprometidos, actuando, coordinando y construyendo soluciones, no observando desde la distancia.
La seguridad no pertenece a un partido político. Es un derecho fundamental asociado a la vida, a la integridad física, a la libertad y a la propiedad privada. No puede quedar subordinada a disputas electorales, diferencias ideológicas o intereses sectoriales.
Nuestra ciudad es la quinta ciudad más poblada del país y uno de los principales destinos turísticos de Argentina. La inseguridad no solamente afecta la calidad de vida de quienes aquí vivimos; también impacta sobre la inversión, el empleo, la actividad económica y la imagen de la ciudad como destino turístico.
La historia demuestra que las ciudades pueden revertir procesos complejos cuando existe liderazgo político, decisión y coordinación institucional. Nueva York y Medellín lograron recuperar espacios públicos y reducir significativamente los índices delictivos mediante políticas sostenidas a largo plazo. A nivel nacional, Rosario logró también revertir la situación en poco tiempo. También existen ejemplos internacionales como Acapulco muestran cómo el crecimiento de la violencia puede deteriorar la actividad económica y turística cuando el problema no es abordado con firmeza.
Mar del Plata no puede resignarse ni naturalizar esta situación.
Valoramos las medidas anunciadas recientemente por las autoridades provinciales y municipales para fortalecer los recursos destinados a la seguridad. Sin embargo, creemos que no son suficientes y entendemos que la magnitud del problema exige una estrategia permanente, coordinada y consensuada entre los tres niveles del Estado.
Por ello, convocamos públicamente:
- Al Gobierno Municipal.
- Al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
- Al Gobierno Nacional.
- A los legisladores nacionales y provinciales.
- A los concejales de todos los bloques políticos.
- A los partidos políticos y espacios de representación ciudadana.
A asumir el compromiso de colocar la seguridad entre las principales prioridades de gestión y a trabajar articuladamente para construir una política pública sostenida en el tiempo.
La sociedad marplatense necesita respuestas concretas, coordinación institucional, planificación y resultados medibles.
La seguridad debe transformarse en una política de Estado.
Porque sin seguridad no hay libertad.
Porque sin seguridad no hay inversión.
Porque sin seguridad no hay trabajo.
Porque sin seguridad no hay desarrollo.
Porque sin seguridad no hay futuro.
Recuperar la agenda de la seguridad es una obligación de toda la dirigencia y una demanda legítima de toda la sociedad.
Firman:
Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata (UCIP)
CGT
Sindicato de Trabajadores Municipales
UOCRA Seccional Mar del Plata
Sindicato de Empleados de Comercio
ATICMA
Cámara Textil Mar del Plata
Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Cargas CETAC
Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica AEHG
Cámara Productores de KIWI
Cámara de la Recreación
Cámara de Balnearios
CAMARCO
CCYA
Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios
Boreau de Congresos y Convenciones
Foro de Colegios y Consejos Profesionales
Colegio de Bioquímicos IX Distrito
Colegio de Ingenieros de la Prov. De Bs As. Distrito II
Colegio de Farmacéuticos de General Pueyrredon
Colegio de Kinesiólogos Delegación Regional IX
Colegio de Martilleros y Corredores Públicos
Colegio de Médicos Distrito IX
Colegio de Magistrados y Funcionarios Judiciales
Colegio de Odontólogos
Colegio de Obstétricas
Colegio de Psicólogos Distrito X
Colegio de Técnicos
Colegio de Veterinarios
Colegio de Agrimensores
Colegio de Ciencias Económicas
Colegio de Nutricionistas
Colegio de Escribanos (Delegación Mar del Plata)
Cooperativa Apícola Qualitas
CARTA DEL LECTOR
‘La decadencia en la conservación actual’
En una carta enviada a la dirección, bajo el título ‘LA DECADENCIA EN LA CONSERVACIÓN ACTUAL’, Juan Antonio Lorenzani, presidente Fundación Fauna Argentina, señala:
Cuando la cámara es más importante que el bienestar animal!!
El Diagnóstico de la Improvisación:
El pasado sábado, nuestro equipo dedicó horas de observación silenciosa a un juvenil de lobo de dos pelos (18 meses de edad )con una tanza al cuello en el asentamiento de la escollera Sur.. Rescatar a un ejemplar con tal umbral de alerta requiere estrategia, invisibilidad y un respeto absoluto por el entorno, valores que hoy parecen estar en extinción.
24 horas después, ese trabajo de paciencia fue pisoteado por un oportunista e irresponsable. Este advenedizo ( el de la foto) irrumpió en el sector como un "saltimbanqui" para cortar otro suncho,moviéndose sin el menor cuidado ni protocolo , perjudicando el trabajo del día anterior.Es la imagen viva de la decadencia: alguien que ignora que la presencia humana desmedida es el factor que más estresa y espanta a la fauna.
La realidad del rescate:
Desde que diseñamos la herramienta corta-suncho, la tarea se volvió una rutina técnica. No tiene misterio: un chimpancé entrenado podría cortar un suncho. Lo que no tiene cualquiera es la ética para no arruinar el trabajo ajeno por un minuto de lucimiento personal.
Cortar es simple; tener el criterio para saber cuándo NO intervenir es lo que define a un verdadero protector.
Cómplices de la farsa:
Hacemos responsable al Consorcio Portuario. Su silencio y su aval a estos "shows" mediáticos los hace cómplices de la degradación de la actividad. Preferir a improvisados por sobre especialistas con 44 años de experiencia es una señal inequívoca de la falta de rumbo institucional.
Conclusión:
Si su vocación es la de ser payaso o domador, le recomiendo que vaya a trabajar a un circo. La lobería es un santuario de resistencia, no el escenario para su decadente promoción personal.
Por Juan Antonio Lorenzani, Presidente Fundación Fauna Argentina
CARTA DEL LECTOR
‘Las Malvinas, fueron, son y serán argentinas’
En un nuevo aniversario del inicio de la denominada "Guerra de las Malvinas", el ex concejal Mario Rodríguez expresó -mediante una carta- su opinión de manera contundente. "Se cumplen 44 años del conflicto bélico de 1982, en el que 649 compatriotas dejaron su vida, 323 durante el hundimiento del Crucero General Belgrano y 326 en el archipiélago.
Como consecuencia del destrato al que fueron sometidos, y debido a la insensibilidad social del Estado ante el pozo depresivo en el que muchos veteranos cayeron luego de la guerra, la cantidad de soldados que fallecieron post conflicto a causa de suicidios, es de tal magnitud que puede compararse la guerra y la posguerra.
Por respeto a los que no han vuelto y a los que se quitaron la vida; a los que sufrieron enfermedades, traumas y trastornos post bélicos; a los ex combatientes y a los movilizados; en estas fechas tan dolorosas todos debemos actuar con máxima madurez y sensibilidad. Por ello, desde mi modesto lugar de ciudadano comprometido, hago un llamado a los distintos sectores a evitar declaraciones provocadoras, como las efectuadas por algunos en la sesión del HCD con motivo del recuerdo del 50 aniversario del golpe cívico - militar y el homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado.
Malvinas no es para los argentinos un mero diferendo territorial, como el que, por ejemplo, tuvimos con Chile, que se trataba de interpretar un tratado de límites.
El 16 de diciembre de 1965, por impulso del entonces presidente de la Nación Dr. Arturo Illia, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó, por abrumadora mayoría y sin ningún voto negativo, la Resolución 2065, en la cual reconoció formal y expresamente la existencia de la disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido sobre la cuestión de las Islas Malvinas, e instó a las partes a encontrar una solución pacífica a través de negociaciones bilaterales.
La mayoría de los sucesivos gobiernos argentinos protestaron, reclamaron la devolución, la negociación y el arbitraje, y se chocaron siempre con el rechazo prepotente del más fuerte.
La cuestión Malvinas está pendiente, como lo reconocen las Naciones Unidas y la mayoría aplastante de la comunidad internacional. Esto explica que la causa de Malvinas forme parte de nuestra identidad nacional. Por ello seguirá presente como una de las prioridades en nuestra política exterior mientras el conflicto no se resuelva. Todos los gobiernos lo deben entender así.
Se ha afirmado con razón que la dictadura utilizó un método inapropiado invocando una causa justa. El fin no justifica los medios. La Argentina democrática así lo reconoció desde 1983. El 2 de abril es el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra, no el Día de las Malvinas. Hubo jóvenes que dieron sus vidas y otros que volvieron al continente marcados para siempre. Que haya un día para el recuerdo y el homenaje es algo que va más allá del conflicto con el Reino Unido.
Delegar su solución a las generaciones futuras equivale a abandonar la causa. Lo que cabe es discutir en el marco de una Política de Estado cuáles son los métodos apropiados para imponer al Reino Unido la solución pacífica de la controversia, como lo exige el Derecho Internacional".
HONOR Y GLORIA ETERNA A LOS HÉROES. LAS MALVINAS FUERON, SON Y SERÁN ARGENTINAS.
CARTA DEL LECTOR
2 DE ABRIL: la llama viva de la Patria que no se apaga
Solicito la publicación de este análisis, confiando en el compromiso de su medio con la memoria de Malvinas, el debate público y la defensa del interés nacional y el desarrollo de nuestra querida Provincia de Buenos Ayres. Agradezco el espacio brindado, porque mantener viva esta causa es también mantener viva la conciencia de nuestra comunidad.
2 DE ABRIL: la llama viva de la Patria que no se apaga
Hay fechas que no pasan. Hay fechas que quedan latiendo en el corazón de un pueblo.
El 2 de abril de 1982 no es un recuerdo: es una herida abierta y, al mismo tiempo, una bandera en alto. Es el día en que la Argentina volvió a mirar al Sur y dijo, con la dignidad de los pueblos que no olvidan: las Malvinas son nuestras.
Ese día, jóvenes argentinos -obreros, estudiantes, hijos del pueblo- cruzaron el mar helado con más coraje que abrigo, con más amor a la Patria que recursos materiales. No fueron a una guerra por ambición: fueron a cumplir con una causa histórica, con una deuda de la Nación consigo misma.
Y allí, en ese suelo inhóspito, escribieron una de las páginas más profundas del honor argentino.
Hoy se intenta muchas veces reducir Malvinas a una derrota. Pero eso es no entender nada. Porque nuestros soldados no se rindieron: resistieron. Combatieron. Soportaron el hambre, el frío, el fuego enemigo y, muchas veces, el abandono. Lo que hubo fue un cese de fuego tras 74 días de combate, pero jamás una rendición del espíritu nacional.
El 2 de abril recuerda precisamente eso: el valor de quienes lucharon, de quienes quedaron en las islas y de quienes volvieron con cicatrices invisibles que aún hoy sangran.
El Estado argentino reconoce en esta fecha el sacrificio de los veteranos y caídos como un acto de entrega incomparable en defensa de la soberanía nacional. Pero el reconocimiento no alcanza si no va acompañado de memoria viva.
La Patria no estuvo sola. Malvinas no fue sólo Argentina. Fue América Hispana unida. Desde los rincones más humildes llegaron gestos que la historia oficial muchas veces silenció. La gesta de Malvinas generó un momento de solidaridad continental, como el caso de Perú, el aliado más comprometido en términos militares, que envió aviones y pilotos; y con Venezuela, Bolivia, Ecuador, México, Brasil, Cuba y otros países ofreciendo apoyo diplomático. Sin embargo, la unidad no fue total: Chile se alineó con Reino Unido, y otros países, como Colombia, se mantuvieron en una neutralidad que favoreció indirectamente a los británicos.
Más allá de sus gobiernos, los pueblos de América Hispana sabían que latía una verdad profunda: Malvinas no es una causa aislada. Es una causa continental.
Porque lo que se disputaba en el Atlántico Sur no era solo un territorio: era la dignidad de los pueblos frente a los restos del colonialismo.
Años después, la sangre de nuestros soldados fue reemplazada por la tinta de los despachos diplomáticos. Los llamados Acuerdos de Madrid de 1989 y 1990, firmados durante el gobierno de Carlos Menem, marcaron un cambio profundo: se aceptaron condiciones que limitaron la capacidad argentina en el Atlántico Sur y consolidaron, de hecho, la posición británica.
Lo más grave: esos acuerdos no nacieron de un mandato popular ni fueron aprobados por el Congreso Nacional, sino de una lógica de subordinación que luego fue sostenida por distintos gobiernos, como el kirchnerismo y el macrismo.
Allí comenzó otra etapa: la de la “desmalvinización”, el intento de apagar la llama que el pueblo había encendido. Pero esa llama no se apagó.
Las Malvinas siguen siendo hoy una causa nacional y un mandato constitucional irrenunciable: la Argentina sostiene su soberanía sobre las islas y su recuperación como objetivo permanente.
Pero hay algo aún más profundo que lo jurídico. Malvinas es una causa espiritual. Es el punto donde la historia, la sangre y la esperanza se encuentran. Es la posibilidad de volver a pensarnos como comunidad organizada, como Nación y como parte de una Patria Grande que todavía espera su hora.
Porque cuando un pueblo recuerda a sus héroes, no mira al pasado: se prepara para el futuro. Volveremos.
No desde la guerra. No desde el odio. No desde la revancha. Volveremos desde la conciencia nacional, desde la unidad de los pueblos hispanoamericanos, desde la decisión política de ser libres y soberanos.
Volveremos cuando entendamos que Malvinas no es sólo un territorio: es una causa que nos obliga a estar a la altura de nuestra propia historia.
Este 2 de abril no es un día de derrota. Es un día de memoria, de dignidad y de compromiso. Porque hay algo que ningún imperio puede ocupar ni quebrar: el corazón de un pueblo que no se rinde y que sabe que volverá.
Luis Gotte
Mar del Plata

