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‘A no bajar los brazos’
7 de agosto de 2026
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, afirmó este viernes que «el pueblo argentino sigue creyendo que el trabajo es dignidad» durante la tradicional bendición realizada en el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, en el marco de la celebración del patrono del pan y el trabajo.
«Este pueblo argentino sigue creyendo que el trabajo es dignidad, sigue creyendo que el trabajo nos reconstruye como personas, el trabajo nos hace protagonistas de nuestra propia vida», expresó.
Además, agregó: «Le pedimos a San Cayetano hoy como pueblo que nos dé más y mejor trabajo y le pedimos que nos ayude a seguir adelante y a no bajar los brazos».
«Un signo de esperanza es verlos a todos ustedes trabajadores que de manera dedicada comprometida están aquí con sus herramientas, con el fruto de su trabajo con sus manos con su corazón queriendo reconstruir seguramente la vida de su familia y la de nuestro país. Cuando decimos que recibimos la bendición es como cuando nuestros pibes en el barrio dicen ‘bien ahí’, Dios hoy está diciendo ‘Bien ahí’”, dijo.
Además, continuó: “Bien ahí porque siguen creyendo en el trabajo, apostando por un futuro mejor, bien ahí porque traen las herramientas el fruto de su trabajo el esfuerzo, bien ahí dice Dios y por eso hacemos esta bendición”.
Durante su homilía, García Cuerva, aseguró que el pueblo está “cansado de promesas incumplidas y dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades y se dan la buena vida”.
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Portada digital del día 6/9/2026
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Ingleses militarizan el atlántico sur
El ex primer ministro británico Boris Johnson pidió reforzar la presencia militar del Reino Unido en lasIslas Malvinas, luego de la cadena nacional en la que Javier Milei anunció nuevas medidas vinculadas al reclamo de soberanía argentina. El dirigente conservador propuso el envío de más aviones, tropas o barcos al archipiélago.
La reacción de Johnson llegó después del discurso del Presidente, que volvió a cuestionar la ocupación británica de las islas y presentó una serie de iniciativas sobre la cuestión Malvinas. El exfuncionario publicó una columna en la que reclamó una respuesta firme de Londres.
En su artículo, Johnson sostuvo que el Reino Unido debe dejar en claro su compromiso con las islas y reforzar su seguridad de manera inmediata. Sin embargo, también aseguró que no considera probable que Milei busque un enfrentamiento directo con Gran Bretaña.

El ex primer ministro incluso definió al mandatario argentino como un “anglófilo y admirador de Thatcher”, aunque interpretó que el endurecimiento del discurso sobre Malvinas podría estar relacionado con la situación política interna de la Argentina.
Actualmente, las islas cuentan con una guarnición militar permanente, aviones de combate Typhoon y sistemas de defensa aérea. A pesar de ese despliegue, Johnson insistió en que deberían sumarse nuevos recursos.
El tema Malvinas también fue utilizado en el debate político del Reino Unido. El líder de Reform UK, Nigel Farage, cuestionó al Gobierno laborista y consideró que algunas decisiones recientes transmitieron una imagen de debilidad internacional.
Farage vinculó la situación con el caso de las islas Chagos y sostuvo que esas medidas pudieron haber influido en la postura adoptada por la Argentina respecto de las Malvinas. La polémica reavivó el histórico conflicto diplomático entre ambos países y volvió a colocar la soberanía de las islas en debate.
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Los kelpers quieren vivir como kelpers
La Asamblea Legislativa en las Islas Malvinas emitió un comunicado oficial en respuesta al mensaje del presidente Javier Milei, en el que él calificó a los kelpers como “una población implantada en un territorio usurpado”. El texto insiste en que la autodeterminación es un derecho de la comunidad y que esa elección debe respetarse.
En el documento, al que difundió el propio cuerpo legislativo, se recuerda el referéndum de 2013: con una participación del 92%, el 99,8% votó por mantener el estatus político vigente. La Asamblea cita esos resultados para sostener que la voluntad de los residentes sigue siendo determinante y merece reconocimiento.
El escrito argumenta además que la autodeterminación está amparada por el derecho internacional y subraya que ningún pronunciamiento estatal puede anularla. Según el comunicado, cualquier avance unilateral será considerado una “violación de la seguridad nacional”. También sostiene que “declaraciones como las de esta semana no son nuevas para nosotros”.
La reacción local remarca que, pese a las presiones históricas, la comunidad isleña se consolidó y creció. El texto no aborda con detalle medidas concretas anunciadas desde Buenos Aires, pero sí contrapone los hechos electorales y la permanencia de la población a las afirmaciones del mandatario argentino.
En paralelo, representantes del Reino Unido expresaron su respaldo a los residentes. El ministro de Defensa Wes Streeting señaló que “nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable” y puso énfasis en que la posición británica se apoya en la preferencia de los isleños.
El ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, fue aún más tajante: “Son británicas y seguirán siéndolo”, recordó, y subrayó que el derecho a la autodeterminación de los kelpers es primordial. Desde Downing Street se consignó además que las fuerzas del Reino Unido están “en alerta las 24 horas del día, los 7 días de la semana”.
La Asamblea, por su parte, limitó su respuesta a defender la soberanía del voto local y no se pronunció en el mismo comunicado sobre las sanciones anunciadas a empresas petroleras ni sobre proyectos militares concretos. El intercambio deja en evidencia una nueva tensión diplomática en la región que tendrá seguimiento en Buenos Aires y Londres.

