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Ejercicios militares con Brasil
6 de agosto de 2026
En medio de una tensión bilateral sin precedentes, el presidente Javier Milei autorizó este jueves el ingreso de personal y medios de la Marina de Brasil al territorio nacional. Los efectivos participarán del ejercicio militar «Fraterno XXXIX», con asiento en la base naval Puerto Belgrano de Bahía Blanca, en la Base Naval de Mar del Plata y en aguas jurisdiccionales argentinas del Atlántico Sur.
La medida fue formalizada a través del decreto 717/2026, publicado en el Boletín Oficial con la firma del jefe de Estado y sus ministros. Las actividades están programadas para realizarse entre el 10 y el 24 de agosto.
Este ejercicio combinado se realiza de forma anual desde 1978 y busca incrementar el adiestramiento y la interoperabilidad en operaciones navales y anfibias. Según los considerandos del decreto, el fin es estandarizar y simplificar los procesos de planeamiento entre ambas armadas.
El texto oficial destaca que la participación argentina en estas maniobras señala su compromiso con la seguridad internacional y la estabilidad regional. Asimismo, el Gobierno busca reforzar su posición como socio estratégico en el continente americano.
La autorización militar ocurre en un contexto de fricción diplomática originada por las declaraciones de Javier Milei hacia su par brasileño, Lula da Silva. Esta situación derivó en el retiro del embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli.
Desde el Palacio del Planalto, el canciller Mauro Vieira calificó los insultos del mandatario argentino como «graves e inaceptables». Por su parte, Brasil decidió reducir su representación en el país al nivel de encargado de negocios.
Pese a que Milei ratificó sus críticas calificando a Lula de «corrupto», desde la Cancillería argentina intentan preservar la relación institucional. El canciller Pablo Quirno calificó de «lamentable» la decisión de Brasil de bajar el nivel de su representación.
Quirno afirmó en conferencia de prensa que Argentina decidió no llevar el conflicto a una instancia diplomática mayor. El funcionario sostuvo que existían otros caminos para preservar el vínculo entre ambos países socios.
El desarrollo de este ejercicio militar en la costa bonaerense marcará la continuidad de la cooperación técnica entre las fuerzas, más allá del distanciamiento político entre los mandatarios.
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Portada digital del día 6/9/2026
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Ingleses militarizan el atlántico sur
El ex primer ministro británico Boris Johnson pidió reforzar la presencia militar del Reino Unido en lasIslas Malvinas, luego de la cadena nacional en la que Javier Milei anunció nuevas medidas vinculadas al reclamo de soberanía argentina. El dirigente conservador propuso el envío de más aviones, tropas o barcos al archipiélago.
La reacción de Johnson llegó después del discurso del Presidente, que volvió a cuestionar la ocupación británica de las islas y presentó una serie de iniciativas sobre la cuestión Malvinas. El exfuncionario publicó una columna en la que reclamó una respuesta firme de Londres.
En su artículo, Johnson sostuvo que el Reino Unido debe dejar en claro su compromiso con las islas y reforzar su seguridad de manera inmediata. Sin embargo, también aseguró que no considera probable que Milei busque un enfrentamiento directo con Gran Bretaña.

El ex primer ministro incluso definió al mandatario argentino como un “anglófilo y admirador de Thatcher”, aunque interpretó que el endurecimiento del discurso sobre Malvinas podría estar relacionado con la situación política interna de la Argentina.
Actualmente, las islas cuentan con una guarnición militar permanente, aviones de combate Typhoon y sistemas de defensa aérea. A pesar de ese despliegue, Johnson insistió en que deberían sumarse nuevos recursos.
El tema Malvinas también fue utilizado en el debate político del Reino Unido. El líder de Reform UK, Nigel Farage, cuestionó al Gobierno laborista y consideró que algunas decisiones recientes transmitieron una imagen de debilidad internacional.
Farage vinculó la situación con el caso de las islas Chagos y sostuvo que esas medidas pudieron haber influido en la postura adoptada por la Argentina respecto de las Malvinas. La polémica reavivó el histórico conflicto diplomático entre ambos países y volvió a colocar la soberanía de las islas en debate.
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Los kelpers quieren vivir como kelpers
La Asamblea Legislativa en las Islas Malvinas emitió un comunicado oficial en respuesta al mensaje del presidente Javier Milei, en el que él calificó a los kelpers como “una población implantada en un territorio usurpado”. El texto insiste en que la autodeterminación es un derecho de la comunidad y que esa elección debe respetarse.
En el documento, al que difundió el propio cuerpo legislativo, se recuerda el referéndum de 2013: con una participación del 92%, el 99,8% votó por mantener el estatus político vigente. La Asamblea cita esos resultados para sostener que la voluntad de los residentes sigue siendo determinante y merece reconocimiento.
El escrito argumenta además que la autodeterminación está amparada por el derecho internacional y subraya que ningún pronunciamiento estatal puede anularla. Según el comunicado, cualquier avance unilateral será considerado una “violación de la seguridad nacional”. También sostiene que “declaraciones como las de esta semana no son nuevas para nosotros”.
La reacción local remarca que, pese a las presiones históricas, la comunidad isleña se consolidó y creció. El texto no aborda con detalle medidas concretas anunciadas desde Buenos Aires, pero sí contrapone los hechos electorales y la permanencia de la población a las afirmaciones del mandatario argentino.
En paralelo, representantes del Reino Unido expresaron su respaldo a los residentes. El ministro de Defensa Wes Streeting señaló que “nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable” y puso énfasis en que la posición británica se apoya en la preferencia de los isleños.
El ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, fue aún más tajante: “Son británicas y seguirán siéndolo”, recordó, y subrayó que el derecho a la autodeterminación de los kelpers es primordial. Desde Downing Street se consignó además que las fuerzas del Reino Unido están “en alerta las 24 horas del día, los 7 días de la semana”.
La Asamblea, por su parte, limitó su respuesta a defender la soberanía del voto local y no se pronunció en el mismo comunicado sobre las sanciones anunciadas a empresas petroleras ni sobre proyectos militares concretos. El intercambio deja en evidencia una nueva tensión diplomática en la región que tendrá seguimiento en Buenos Aires y Londres.

