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Sociedad

Satélite argentino

3 de abril de 2026

La exploración espacial volvió a marcar un hito global con el exitoso lanzamiento de la misión Artemis II, impulsada por la NASA, que lleva astronautas a la órbita lunar después de más de medio siglo. En este contexto histórico, Argentina dijo presente con un desarrollo tecnológico propio: el satélite Atenea, diseñado con participación clave de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

El despegue, que se concretó con total éxito desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, marca el inicio de una misión fundamental dentro del programa Artemis, cuyo propósito final es establecer una presencia humana sostenible en la Luna y sentar las bases para futuras misiones a Marte.

“Nos sentimos muy orgullosos que el satélite propuesto y defendido en el concurso de la NASA, que nos invitó la CONAE, diseñado y construido en la UNLP, que lleva dos instrumentos de ciencia, de pruebas, construido también uno en nuestra Facultad y otro en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), están midiendo, recibiendo y mandando datos. Como decimos nosotros, el satélite está vivo, ya empezando a regresar hacia la Tierra y tal vez en su última vuelta”, destacó el decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP y director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA).

El decano mencionó en especial “la supervisión de la CONAE en todo momento y la colaboración de otras universidades e institutos como la Facultad de Ingeniería de la UBA, el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la CNEA, muy importante por la energía que tiene que tener el satélite, con los paneles, y los ensayos e integración final con la empresa VENG S.A realizada en Falda del Carmen”.

Por la Facultad de Ingeniería de la UNLP participaron en el proyecto ingenieros y estudiantes del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), del Departamento de Ingeniería Aeroespacial, y del grupo Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT), del Departamento de Electrotecnia.

En el proyecto ATENEA los integrantes del CTA tuvieron a su cargo la ingeniería de sistemas del satélite, parte de la estructura, el control térmico y la fabricación de piezas, especialmente las metálicas. En tanto, integrantes del SENyT estuvieron abocados al desarrollo de tres subsistemas electrónicos clave: el subsistema de comunicaciones, la computadora de a bordo (OBC) y un receptor de GNSS. El desarrollo fue integral, abarcando el diseño, el software y la implementación del hardware, es decir, la construcción de los equipos electrónicos. También participaron en la manufactura de otras partes, cables y subsistemas accesorios.

Desde el lugar de lanzamiento, en Cabo Cañaveral, el ingeniero Facundo Pasquevich, perteneciente al CTA relató: “Haber vivido acá el lanzamiento fue impresionante. Ver la cuenta regresiva, los últimos segundos, la gente alentando, escuchar el ruido y ver el cohete surcando el cielo fue una cosa increíble. Encima, saber que nosotros estamos ahí, que pusimos una partecita desde nuestro trabajo y que está en una nave yendo con cuatro astronautas a la Luna es increíble y me llena de orgullo”.

Por su parte, Ramón López La Valle, coordinador del SENyT, expresó desde la sede del IAR, donde reciben información de Atenea que: “estamos muy contentos porque Atenea está funcionando correctamente, el enlace de comunicaciones está transmitiendo datos sin inconvenientes desde el momento del despliegue del satélite. Acá pudimos recibir los datos desde ese momento, y también los están recibiendo desde las estaciones de Córdoba y de Tierra del Fuego, de la CONAE. De hecho, ya el satélite está llegando a la máxima distancia posible, que son unos setenta mil kilómetros, y el enlace de comunicaciones sigue funcionando correctamente. Así que eso es un logro enorme, porque valida el sistema de comunicaciones que desarrollamos en el SENyT de la Facultad de Ingeniería”.

López La Valle añadió: “Que Atenea haya funcionado, que esté viva, ya es un logro enorme. Nosotros seguimos recibiendo información y vamos a tratar de procesar los datos con más detalle, en los próximos días, para tener información adicional”.

Del equipo platense forman parte Sonia Botta, Ramón López La Valle, Facundo Pasquevich, Joaquín Brohme, Aldana Guilera, Frida Alfaro, Gaspar Ramírez, Erick Molina, Agustín Catellani, Julián Crosta, Elián Hanisch, Santiago Rodríguez, Gabriel Vega Leañez, Francisco Núñez, Ezequiel Marranghelli y Julián Encinas. Con la recepción de datos de Atenea también colaboró Fermín Llorente.

Más información: https://ing.unlp.edu.ar/artemis-ii-el-satelite-atenea-desarrollado-con-gran-aporte-de-la-facultad-de-ingenieria-unlp-envia-informacion-desde-el-espacio/ 

Deportes

River participa en la ‘Copa Liga Argentina’ de Taekwondo

El club Atlético River Plate de Mar del Plata participará el torneo “Copa Liga Argentina” de Taekwondo, que se realizará el próximo domingo 12 de julio en el Polideportivo Arquitecto Roberto Pando, del Club Atlético San Lorenzo de Almagro. Este campeonato, que reunirá unos 700 atletas, estará fiscalizado por la Confederación Argentina de Taekwondo ITF y contará con el apoyo de la Confederación Argentina de Deportes.

Este gran evento tendrá un espectáculo central, que será la competencia por equipos donde participan los seleccionados de cuatro clubes, que fueron elegidos con anterioridad y especialmente por ser representativos del Taekwondo Nacional. Ellos son el Club Defensores de Banfield, Lincon, San Lorenzo de Almagro y River de Mar del Plata.

Este cuadrangular se realizará en horas del mediodía y se espera un estadio colmado, por el entusiasmo que genera este tipo de competencia.

El equipo de River de Mar del Plata cuenta con seis integrantes destacados, ellos son Eduardo Cabañes, Santiago Campaner, Alejandro Olguín, Matías Maimone, Sergio Alderete y Carlos Correa de la ciudad de Necochea. Correa será el capitán del equipo, elegido por el Gran Maestro Alejandro Yapuncic, quien será el jefe de la delegación del Club River de Mar del Plata, que en pocos días esta institución deportiva el 18 de julio cumple 100 años de vida institucional
La delegación de atletas de la costa que acompañará al equipo de River está integrada por competidores de Nacochea, Miramar, Mar de Cobo y Mar del Plata.

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Sociedad

Toda la información del día 6/7/2026

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Sociedad

‘FRANCO’: Mauricio Macri revisita la figura del padre que moldeó su vida y su destino político

El expresidente abandona el análisis político para reconstruir a Franco Macri, el empresario que fue su mayor maestro y su principal antagonista.

Después de “Primer tiempo” y “Para qué”, Mauricio Macri vuelve a escribir. Pero esta vez abandona el terreno de la política para adentrarse en una historia mucho más personal. En “Franco. Vida de mi padre. La historia de mi mayor maestro y mi gran antagonista”, el expresidente construye el retrato de quien considera la figura más determinante de su vida: Franco Macri, el inmigrante italiano que levantó uno de los grupos empresarios más importantes de la Argentina y cuya personalidad dejó una marca indeleble en su familia.

Franco Macri saluda a su hijo Mauricio el día que asumió como presidente de la Nación.

Desde las primeras páginas, Macri deja en claro cuál es el propósito del libro. Explica que la idea nació mientras escribía “Primer tiempo”: “Ejercité la memoria, y mientras lo hacía, mi padre aparecía una y otra vez”. Ese ejercicio terminó convirtiéndose en una necesidad: contar quién había sido realmente Franco Macri y recuperar una historia que, según el autor, quedó muchas veces reducida a simplificaciones políticas.

La primera definición ya anticipa el tono de toda la obra. Mauricio escribe “Fue mi héroe”, aunque inmediatamente agrega que también fue el hombre que más lo desafió. Esa dualidad atraviesa las 224 páginas del libro. Franco aparece como un empresario brillante, intuitivo, capaz de construir un imperio desde la nada, pero también como una personalidad dominante, obsesiva y muchas veces devastadora para quienes lo rodeaban.

Más que una biografía tradicional, el libro funciona como una exploración del vínculo entre padre e hijo. Mauricio reconoce que aprendió de Franco la disciplina, la cultura del esfuerzo, la ambición y la perseverancia, pero también admite que pasó gran parte de su vida intentando emanciparse de una figura que parecía imposible de superar.

Franco libro

Uno de los pasajes más reveladores resume esa contradicción con una frase que el propio Macri repitió durante la presentación del libro: “Me amaba, pero a la vez me quería destruir”. En pocas palabras condensa una relación marcada por la admiración mutua, la competencia permanente y una exigencia que nunca parecía encontrar límites.

El secuestro sufrido por Mauricio en 1991 ocupa un lugar central en el relato. El autor sostiene que aquel episodio modificó definitivamente la relación entre ambos. Si hasta entonces Franco imaginaba a Mauricio como el heredero natural del grupo empresario, después del secuestro comenzó una etapa distinta, atravesada por diferencias cada vez más profundas acerca del futuro de las empresas y del propio proyecto de vida de su hijo. La política terminaría ampliando esa distancia.

El libro también recorre la extraordinaria expansión empresarial de Franco Macri durante las décadas de 1960, 1970 y 1980. Mauricio describe el crecimiento del holding familiar como el resultado de una capacidad excepcional para detectar oportunidades de negocios y asumir riesgos que otros no se animaban a correr. Sin embargo, evita convertir el relato en una hagiografía. Habla de los errores, de las apuestas fallidas, de los conflictos internos y del progresivo deterioro que sufrió el empresario durante sus últimos años.

En ese sentido, uno de los méritos del libro es que intenta mostrar a Franco como un personaje lleno de contradicciones. Mauricio lo define como “el empresario número uno de la Argentina”, pero al mismo tiempo sostiene que fue alguien que terminó “esforzándose por destruir lo que había logrado”, una reflexión que funciona casi como una tragedia clásica sobre el éxito y el poder.

La obra también tiene un claro componente reivindicatorio. Macri sostiene que la figura de su padre fue objeto de una construcción política que, según él, deformó su verdadera historia empresarial. En entrevistas concedidas con motivo de la publicación del libro explicó que quiso “contar la verdadera historia de mi padre, sin ocultar nada”, porque considera que durante años se instaló una imagen parcial de Franco Macri.

Con un tono introspectivo

Narrativamente, el texto sorprende por un tono más introspectivo que el de sus dos libros anteriores. Hay menos análisis político y más memoria personal. Menos discusión sobre gobiernos y más escenas familiares. Mauricio Macri reconstruye conversaciones, silencios y episodios cotidianos que ayudan a comprender no solo quién fue Franco, sino también cómo se fue formando el carácter del propio expresidente.

Para quienes siguen la trayectoria política de Mauricio Macri, Franco ofrece algunas claves para entender aspectos de su personalidad pública: la austeridad emocional, la obsesión por la gestión, la dificultad para expresar afectos y una permanente necesidad de demostrar capacidad frente a la figura paterna.

El resultado es un libro que puede leerse desde distintos planos. Es la biografía de uno de los empresarios más influyentes de la Argentina contemporánea; es el relato de una familia atravesada por el éxito, los conflictos y las disputas por el poder; y es, sobre todo, la confesión de un hijo que intenta comprender al hombre que más admiró y con quien nunca dejó de competir.

En definitiva, “Franco. Vida de mi padre” es menos un ajuste de cuentas que un intento de reconciliación con la memoria. Mauricio Macri no absuelve a su padre ni lo condena. Lo humaniza. Lo muestra brillante y autoritario, visionario y destructivo, generoso y despiadado. Esa complejidad, precisamente, es lo que convierte al libro en algo más que una biografía empresarial: es un ensayo íntimo sobre la influencia que un padre puede ejercer sobre el destino de un hijo, incluso cuando ese hijo llega a convertirse en presidente de la Nación.

fOTO: Franco Macri saluda a su hijo Mauricio el día que asumió como presidente de la Nación.

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